El belicismo de las élites de la Unión Europea y el Nuevo Orden Mundial

Este artículo continúa el análisis de la geopolítica de los distintos actores occidentales ante los retos planteados por la Guerra de Ucrania y la apuesta de China, Rusia y los BRICS por un nuevo Orden Mundial Multipolar. Las tres entradas previas sobre este mismo tema fueron: Geopolítica, Guerra de Ucrania y Mundo Multipolar, La geopolítica de EEUU frente al reto estratégico de China y sus aliados y Geopolítica de Europa: Del equilibrio de poder a la Guerra de Ucrania.

El individualismo de la cultura neoliberal y las reacciones tradicionalistas

El neoliberalismo, que se convirtió en el tipo de capitalismo dominante desde finales de los 70, ha conducido a una sociedad ultra-individualista. Esto, unido a la apertura de las fronteras nacionales a la mano de obra, útil para disminuir costes laborales en las empresas occidentales, ha conducido a sociedades occidentales menos homogéneas que anteriormente.  Esto lleva a un problema que describe muy bien Glenn Diesen (La Guerra de Ucrania y el Orden Mundial Euroasiático):

En las sociedades menos homogéneas, en las que el grupo no tiene tantas cosas en común, también se produce una ruptura de la fraternidad y la cohesión social. En las sociedades complejas, hay menos capital social, definido por conexiones y relaciones sólidas entre las personas. La consecuencia es un menor número de amistades fiables, menos donaciones para obras benéficas, menos voluntariado e incluso una democracia devaluada, ya que se vota menos. Una sociedad formada simplemente por individuos que ocupan el mismo espacio geográfico sin mucho más en común experimenta un declive de la sociedad civil como contrapeso al poder estatal. Al liberar a los individuos del grupo, también se les priva de sentido, en tanto que los seres humanos son seres sociales que se organizan en grupos y encuentran sentido en su contribución al mismo. Sin embargo, en una sociedad liberal en la que la ciudadanía se define en exceso por los derechos individuales en lugar de por las responsabilidades para con el colectivo, la soledad y la pérdida de sentido se convierten en un problema. Los individuos que rechazan su conexión con el grupo se definen únicamente por sí mismos, y es probable que caigan víctimas del narcisismo y el nihilismo.

Ante la cultura del neoliberalismo globalista las clases populares se refugiaron en las tradiciones, el populismo y el nacionalismo. Como explica Diesen: las elites liberales «petulantes, hipócritas e intolerantes» expresaron su desdén por las personas que se aferraban a una cultura nacional tradicional: «La «Middle America» –un término con implicaciones tanto geográficas como sociales– ha llegado a simbolizar todo lo que se interpone en el camino del progreso: los “valores familiares”, el patriotismo insensato, el fundamentalismo religioso, el racismo, la homofobia, la visión retrógrada de la mujer». Huntington señaló que el ciudadano medio tiende a dar prioridad a la identidad nacional, los valores y la cultura tradicionales, y a la preservación de la unidad nacional. Sin embargo, para las elites globalizadas estas preocupaciones son secundarias frente a la participación en la economía global, el apoyo al comercio y la migración internacionales, el fortalecimiento de las instituciones internacionales, la promoción de los valores estadounidenses en el exterior y el fomento de identidades y culturas minoritarias en casa. La distinción crucial entre la gente y las elites no se produce entre aislacionismo e internacionalismo, sino entre nacionalismo y cosmopolitismo.

Los llamados partidos populistas de derecha e izquierda, así como el movimiento MAGA (Make America Great Again) que aupó al presidente norteamericano Trump, recogen en parte esta reacción tradicionalista y anti globalista de una parte de la ciudadanía.

Las élites neoliberales de la plutocracia occidental

Según Juan Antonio Aguilar ( EZEQUIEL BISTOLETTI Y JUAN ANTONIO AGUILAR – DMP CHARLAS 273 EN VIVO ), la misma élite plutocrática que controla a los políticos norteamericanos, es la misma que domina en Bruselas y en Tel Aviv. Por lo cual, puede haber roces entre dirigentes de unos u otros países occidentales o ideas particulares que un presidente recién elegido quiera poner en práctica. Pero en lo más esencial, que es la política económica neoliberal y la geopolítica que mejor protege a ese neoliberalismo, todos los políticos occidentales están de acuerdo. De hecho, la mayor parte de los dirigentes occidentales han sido altos ejecutivos de grandes corporaciones o se han alineado con sus intereses político-económicos. Trump, Merz, Macron, Starmer…

Por ello J.A. Aguilar se pregunta: ¿Es posible una democracia dentro del actual sistema capitalista (neoliberal)? Se trata de un sistema que ha generado una concentración abismal de la propiedad en manos de unas pocas familias, frente a miles de millones que mueren sin propiedades o solo la casa en la que viven y unos ahorros ínfimos en el banco. En tales sistemas, unas pocas familias tienen la capacidad de comprarlo todo: voluntades, partidos políticos, discurso que se transmite a través de los grandes medios, gobiernos. Un político con principios tiene que tener una ética casi fanática para resistir las ofertas de un mil-millonario que pueden hacerle rico sólo con obedecer a sus “sugerencias”, y a la inversa, pueden costarle la vida en un asesinato sin testigos realizado por los mejores profesionales a sueldo, si se empecina en políticas que interfieren con los intereses de esos mil-millonarios. O, sin llegar a esta iniciativa extrema, un mil-millonario tiene la capacidad de encargar una investigación privada o privada-policial exhaustiva sobre las acciones corruptas e ilegales del entorno familiar de cualquier dirigente no colaborador. Casi todos los políticos tienen a sus espaldas, o han sido cómplices, de casos de corrupción a lo largo de su ejercicio partidista, aunque sean menores, como favoritismo político hacia empresas de familiares. Y en otros casos, han participado ingenuamente en fiestas privadas con personas de dinero en las que ha habido prostitución con chicas/os jóvenes que en realidad eran menores. Todo ello grabado debidamente, tal como suelen hacer también los servicios secretos de las principales potencias, no solamente los grandes propietarios, y a veces ambos de forma colaborativa.

En efecto, estos mil-millonarios frecuentemente son propietarios de fundaciones en defensa de la democracia y similares, y los señalados para ser grabados e investigados son sospechosos de no colaborar con la democracia, de corrupción, o de otros delitos. Apoyan incluso a los magistrados del poder judicial, en forma de invitaciones muy bien pagadas a cursos y seminarios, asesorías legales para sus empresas y otros medios. En cualquier llamada a las urnas, un candidato no financiado por ellos carece de la visibilidad y propaganda favorable que tienen los candidatos apoyados por ellos.

La conclusión más evidente es que un sistema democrático (“gobierno del pueblo”) es imposible dentro de un sistema plutocrático como el de los países occidentales. La única libertad política que les queda a los partidos del sistema, únicos tolerados por los medios y con posibilidades de gobernar, es la de la competir entre ellos en políticas culturales y deportivas.

Fig. Representación satírica de la plutocracia. La figura a la izquierda representaría los mil-millonarios propietarios de grandes bancos, corporaciones y medios de comunicación; en el centro, los políticos y tecnócratas financiados por ellos; a la derecha, el 99% de la población 

Cuando un candidato sin apoyo oligárquico gana las elecciones es porque la situación está muy mal. Por ejemplo, en Rumanía en noviembre de 2024 Calin Georgescu, un candidato ultranacionalista, prorruso y crítico con la OTAN y la UE, ganó la primera vuelta de las presidenciales, superando al entonces primer ministro Marcel Ciolacu, que era el favorito en las encuestas. Georgescu apenas apareció en medios tradicionales, pero se hizo fuerte en TikTok y redes sociales, donde sus mensajes virales le dieron gran visibilidad.

El resultado dejó fuera al candidato europeísta Ciolacu, lo que provocó su dimisión como líder del Partido Socialdemócrata y Georgescu pasó a la segunda vuelta contra la candidata liberal Elena Lasconi.

Sin embargo, en mayo de 2025, el Tribunal Constitucional anuló aquellas elecciones por sospechas de injerencia rusa, como si EEUU y Bruselas no se injirieran continuamente en las elecciones de múltiples países, apoyando a uno u otro candidato e incluso financiándolos. Se le prohibió volver a presentarse, con lo que nunca sabremos si estaría gobernando hoy sin tal medida de anulación de la democracia, se podría decir que por culpa del “voto equivocado” de la mayoría según la perspectiva de las élites. Este tipo de medidas serían un último recurso, pues tienden a descubrir lo que la propaganda de los medios ocultan y disfrazan: que en realidad no vivimos en sistemas democráticos, sino plutocráticos.

La gran oligarquía de mil-millonarios occidentales son grandes defensores del modelo neoliberal globalista. Ha ido surgiendo una pequeña fracción de mil-millonarios que no pertenecen a esa élite globalista, Trump es uno de estos. Por ello ha intentado iniciativas propias apoyadas inicialmente por el movimiento MAGA en EEUU, que trataban de orientar el neoliberalismo globalista hacia un neoliberalismo más centrado en los mercados internos de EEUU, y trató de orientar la geopolítica norteamericana hacia el multilateralismo y cierta tolerancia con el mundo multipolar. Pero tras un año de su segundo mandato, todas esas iniciativas parecen haber sido diluidas por la gran cantidad de colaboradores globalistas que lo rodean y las presiones de lo que él mismo llama el “Estado profundo”.

¿Tienen algún poder las mayorías sociales con su voto frente a estas élites? La respuesta la podemos ver en el amplio consenso que parece tener entre la población la idea de que lo que Israel está haciendo en Gaza es un genocidio. Sin embargo, el gobierno de EEUU y los de los principales países europeos siguen enviando armas a Israel. La opinión mayoritaria no se traduce en políticas. Ningún líder hace nada práctico para detener a Israel, porque Israel es un pivote geopolítico de importancia para aquellas élites.

Las élites globalistas ante la guerra de Ucrania

Según Diesen, todo induce a pensar que Rusia invadió Ucrania para imponer un acuerdo de paz que no podía lograr por la vía diplomática. Atribuir a Putin el objetivo de conquistar toda Ucrania mediante su invasión, para luego continuar atacando a toda Europa Occidental es algo que cualquier experto militar considera absurdo. Como explica Mearsheimer (Israel-Palestine, Russia-Ukraine, China, NATO & WW3, Podbooks Publisher, 2024) si Rusia hubiera querido conquistar un país con la extensión de Ucrania habría entrado en él con 2 millones de soldados, no con 150.000, y 3 millones hubieran sido necesarios para ocupar Ucrania de forma estable. Obsérvese que para ocupar sólo la mitad de Polonia, Hitler atacó con 1,5 millones de soldados. Además, añade, sólo un mes después de haber iniciado la invasión, Rusia comenzó a negociar con Ucrania, en Estambul, el fin de la guerra. La conclusión de Mearsheimer es que la intención rusa era forzar a Ucrania a negociar y firmar su neutralidad y otras condiciones más secundarias, como el respeto a los derechos de los rusoparlantes del Este del país. Además, el ejército ruso evitó atacar infraestructuras críticas y actuó con moderación para limitar las bajas civiles. Esta contención en las primeras fases de la guerra era un reflejo de los objetivos limitados que se tenían: presionar a Ucrania para que negociara, sin generar excesiva animadversión entre su población, ya que esto también dificultaría la negociación por parte de Kiev (Diesen).

Fig. Glenn Diesen, profesor de relaciones internacionales en la Universidad del Sudeste de Noruega, y autor de numerosos libros sobre geopolítica euroasiática.

Estas evidencias no pueden ser aceptadas por los occidentales porque, según Mearsheimer, llevaría a la conclusión de que los principales responsables de la continuación de este baño de sangre (desde marzo de 2022) son los occidentales.

En las primeras semanas del conflicto, hubo tres intentos de negociar la neutralidad ucraniana para poner fin a la guerra antes de que se diese paso a una destrucción mucho mayor. Todos los esfuerzos estuvieron cerca de verse coronados con el éxito antes de ser torpedeados por Estados Unidos y Reino Unido. Desde una perspectiva estratégica, a Washington le interesaba impedir la neutralidad de Ucrania, mientras que algunas matanzas permitirían a Estados Unidos debilitar a Rusia y garantizar un divorcio permanente entre esta y Ucrania. Con el sabotaje de las negociaciones de paz, Estados Unidos acabó con el objetivo ruso de una intervención breve y limitada y, en su lugar, presionó para que se desencadenara una guerra larga. El 25 de febrero de 2022, al día siguiente de la invasión, el presidente Zelenski dijo: «Hoy hemos sabido de Moscú que todavía quieren hablar. Quieren hablar sobre el estatus neutral de Ucrania […]. No tenemos miedo a hablar sobre un estatus neutral». Si Kiev hubiera aceptado esa neutralidad y, por tanto, puesto fin a su empeño por entrar en la OTAN, la guerra probablemente habría sido muy corta, como se pretendía. El 26 de febrero, Zelenski reafirmó su disposición a negociar sobre la neutralidad de Ucrania: «Si las conversaciones son posibles, deben celebrarse. Si en Moscú dicen que quieren mantener conversaciones, incluso sobre un estatus neutral, no nos asusta. También podemos hablar de eso». Un día después, el 27 de febrero, Moscú y Kiev anunciaron que celebrarían conversaciones de paz «sin condiciones previas» en Bielorrusia. Más tarde, Zelenski llegó a pedir un «acuerdo securitario colectivo» que incluyera también a Rusia, con objeto de atenuar los problemas de seguridad mutuos que habían prendido la chispa del conflicto. En Occidente hubo muestras de preocupación ante la perspectiva de un acuerdo de paz y se ofrecieron incentivos para mantener la guerra.

El 25 de febrero de 2022, el primer día después de la invasión rusa, incluso cuando Zelenski aceptó discutir la neutralidad, el portavoz estadounidense Ned Price anunció que Washington rechazaba cualquier conversación de paz sin condiciones previas, ya que insistía en que Estados Unidos no podía aceptar la vía diplomática hasta que Rusia no retirara todas sus fuerzas de Ucrania (…)

Los europeos también incentivaron la prolongación de la guerra. El 27 de febrero, el mismo día en que Rusia y Ucrania anunciaron conversaciones de paz, la UE aprobó 450 millones de euros en ayuda militar a Ucrania en una contundente muestra de apoyo que redujo los alicientes de Kiev para negociar con Moscú (…)

A principios de marzo se hizo un segundo esfuerzo para negociar un final rápido del conflicto, liderado por el primer ministro israelí Naftali Bennett, quien dijo que Zelenski se había puesto en contacto con él y le había solicitado unas conversaciones de paz con Putin. Según Bennett, la principal preocupación de Putin era la expansión de la OTAN y, por tanto, estaba dispuesto a hacer «enormes concesiones» y abandonar objetivos como la desmilitarización de Ucrania. Putin pidió a Bennett que le dijera a Zelenski que la invasión terminaría si este aceptaba quedar fuera de la OTAN; Zelenski aceptó estas condiciones y estipuló que Ucrania no entraría en la OTAN. Bennett propuso que Ucrania podría seguir el modelo israelí, tener un ejército fuerte e independiente capaz de defenderse por sí mismo en lugar de depender de la OTAN, algo que era aceptable tanto para Putin como para Zelenski. También afirmó que «ambas partes deseaban fervientemente un alto el fuego» y que, por tanto, «había buenas posibilidades de alcanzarlo». Sin embargo, Bennett sostenía que Occidente intervino y «bloqueó» el acuerdo de paz. Mientras Alemania y Francia se mostraban pragmáticas, el Reino Unido y Estados Unidos actuaron como halcones y querían aprovechar la oportunidad que ofrecía la guerra para combatir y debilitar a Rusia. Según Bennett, Occidente obstaculizó el acuerdo de paz porque había una «decisión de seguir golpeando a Putin» y no de buscar la paz. El 21 de marzo de 2022, el portavoz estadounidense Ned Price dejó caer que un acuerdo diplomático no dependía totalmente de Ucrania, ya que se trataba también de un conflicto sobre el orden mundial (…)

A finales de marzo se inició un tercer intento para alcanzar un acuerdo, cuando Turquía asumió el papel de mediador para negociar la paz entre Ucrania y Rusia. El principal obstáculo se superó cuando Zelenski ofreció la neutralidad (…) Así pues, Moscú y Kiev estaban, una vez más, cerca de llegar a un acuerdo de paz. Este acuerdo provisional fue confirmado por Fiona Hill, exfuncionaria del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y Angela Stent, antigua responsable de Inteligencia Nacional para Rusia y Eurasia. Hill y Stent escribieron un artículo en Foreign Affairs en el que esbozaban los principales términos del mismo, y donde se reconocía que el expansionismo de la OTAN había sido el origen del conflicto. Casi toda la elite político-mediática de Occidente había afirmado, al unísono, que las acciones militares de Rusia no tenían nada que ver con el expansionismo de la OTAN y que no era posible negociar con Putin. El artículo de Hill y Stent era una admisión de lo contrario: Según varios ex altos funcionarios estadounidenses con los que hablamos, en abril de 2022 los negociadores rusos y ucranianos parecían haber acordado las líneas generales de un acuerdo provisional negociado: Rusia se retiraría a su posición del 23 de febrero, cuando controlaba parte de la región de Donbás y toda Crimea, y, a cambio, Ucrania prometería no solicitar el ingreso en la OTAN para, en su lugar, recibir garantías de seguridad de una serie de países. Más tarde, Putin reveló el proyecto de acuerdo para un tratado de paz que se había alcanzado entre Rusia y Ucrania. El título del borrador, «Tratado sobre la Neutralidad Permanente y las Garantías de Seguridad para Ucrania», señalaba que esta última incluiría la «neutralidad permanente» en su Constitución. Sin embargo, el 9 de abril de 2022, el primer ministro británico, Boris Johnson, se desplazó a Kiev con la intención de boicotear el acuerdo. Los asesinatos de Bucha se citaron como motivo para cancelar las negociaciones de paz. Informes procedentes de Ucrania afirmaban que Reino Unido y Estados Unidos habían convencido a Zelenski para que abandonara el acuerdo ofreciendo a Ucrania las armas que necesitaba para derrotar a Rusia en el campo de batalla. Los medios de comunicación ucranianos informaron de que Johnson acudió a Kiev con dos mensajes: El primero es que Putin es un criminal de guerra, hay que presionarle, no negociar con él. Y el segundo es que, aunque Ucrania esté dispuesta a firmar algunos acuerdos sobre garantías con Putin, ellos [Reino Unido y Estados Unidos] no lo están (Diesen).

 

Fig. Conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania el 29 de marzo de 2022 en Estambul

El general alemán retirado Harald Kujat, expresidente del Comité Militar de la OTAN, confirmó que Johnson había boicoteado las negociaciones y comentó: Quizás algún día se pregunte quién no quiso evitar esta guerra […]. Su objetivo declarado es debilitar a Rusia política, económica y militarmente hasta tal punto que luego puedan ocuparse de su rival geopolítico, el único capaz de poner en peligro su supremacía como potencia mundial: China […]. No, esta guerra no tiene que ver con nuestra libertad […]. Rusia quiere impedir que su rival geopolítico, Estados Unidos, adquiera una superioridad estratégica que amenace su seguridad (…)

Y añade Diesen: Washington creía que la guerra podía utilizarse en una campaña geopolítica más amplia, porque debilitar a Rusia y derrocar a Putin enviaría un fuerte mensaje a China (…) El principal objetivo de Occidente es recuperar su debilitada posición en el mundo y restaurar su hegemonía colectiva bajo el liderazgo de Estados Unidos. Derrotar a Rusia eliminaría al rival clave en Europa y debilitaría a China, lo que permitiría al Occidente colectivo restaurar el llamado orden internacional basado en normas. Sin embargo, una derrota en Ucrania desacreditaría a la OTAN en Europa y avivaría el surgimiento de un mundo multipolar”.

En octubre de 2022, Zelenski invocó un decreto del Consejo de Seguridad Nacional y de Defensa de Ucrania que prohibía entablar negociaciones con Putin, lo cual ponía más trabas a una posible paz. En febrero de 2023, China propuso un plan de paz de 12 puntos para iniciar las negociaciones. La respuesta tanto de Rusia como de Ucrania fue hasta cierto punto positiva (…) pero EEUU expresó su profunda preocupación por la propuesta pues legitimaría la conquista de tierras ucranianas por Rusia, mientras presionaba a Ucrania a que iniciara una contraofensiva.

Los profesionales militares saben que Rusia no tiene intención de invadir la Unión Europea, en primer lugar porque nunca se ha encontrado ningún documento o declaración rusa en esa línea, segundo porque el ejército necesario para una operación de ese tipo es mayor del que dispone Rusia en este momento y, sobre todo, porque la UE tiene un PIB casi 10 veces mayor que Rusia y la triplica en población, y en una guerra estos factores son determinantes. Sin embargo, las élites europeas insistentemente inventan provocaciones contra Rusia y supuestos ataques de Rusia que parecen intentar convencer a la población de que este país es un peligro que obliga a la UE a rearmarse.

Como afirma Martyanov (La Guerra Final de los Estados Unidos), la geopolítica de Rusia no es reconstruir el antiguo imperio zarista, ni apoderarse de Europa Occidental sino que, debido a la historia militar rusa, lo que motiva a Rusia son sus objetivos de seguridad, cuya escala y duración sencillamente superan la capacidad de comprensión del ejército de los Estados Unidos. Como incluso llegó a reconocer el difunto Richard Pipes en 1977 cuando resumió la historia de Rusia y sus bajas a manos de invasores extranjeros: “unas cifras así superan la comprensión de la mayoría de los norteamericanos. Sin embargo, es obvio […] que un país así (Rusia) también tiende a evaluar las recompensas de la defensa en términos mucho más realistas”.

La propaganda continua sobre que la invasión rusa era injustificada y no provocada resulta necesaria para mantener la guerra proxy sin dar chances a la negociación, pues subraya que su causa es el agresivo imperialismo ruso, que es necesario desanimar por la fuerza. Si no se detenía en Ucrania a ese “dictador” y “nuevo Hitler” que era Putin, acabaría invadiendo toda Europa.

Sin embargo, tras la anexión rusa de Crimea en 2014, el profesor John Mearsheimer afirmó que «Estados Unidos y sus aliados europeos comparten, en muy buena medida, la responsabilidad de la crisis. La raíz del problema es la ampliación de la OTAN». Tras la invasión rusa de 2022, nada menos que el papa Francisco sugirió que «en Ucrania fueron otros Estados los que crearon el conflicto» y añadió que tal vez «los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia» hubiesen provocado la invasión. Incluso el halcón neoconservador Robert Kagan afirmó que «insistir en que no hubo ninguna provocación que explique la invasión resulta engañoso», ya que «las decisiones rusas han sido una respuesta a la expansión de la hegemonía de Estados Unidos y sus aliados en Europa tras la Guerra Fría».

Fig. John Mearsheimer, prestigioso profesor de la Universidad de Chicago y continuador de la escuela del realismo geopolítico

Además de debilitar a Rusia y perseguir el cambio de régimen, otros buscaban un objetivo aún mayor: destruir a Rusia desmembrando el país. El 23 de junio de 2022, un organismo del Gobierno estadounidense supervisado por el Congreso, la Comisión sobre Seguridad y Cooperación en Europa, también conocida como la Comisión de Helsinki, inició un debate sobre la «descolonización de Rusia». La premisa era que Rusia no es un país, sino un imperio que Estados Unidos debe desmantelar apoyando a los movimientos separatistas existentes en su seno. La planificación de cómo balcanizar Rusia se hizo con el pretexto de apoyar a los movimientos «anticoloniales» y «pro-soberanía» (…)

Algunos políticos como Anna Fotyga, miembro del Europarlamento y exministra de Asuntos Exteriores de Polonia, promovieron aún más el objetivo de destruir a Rusia. Fotyga llamó a sembrar la división en el país: «Deberíamos centrarnos más en las regiones y naciones de la Federación Rusa, sus capacidades y sus perspectivas de soberanía». Según ella, el objetivo de Occidente debería ser dividir Rusia en Estados más pequeños: «Tenemos que ser conscientes de que la disolución de la Federación Rusa puede acarrear ciertas dificultades y riesgos, como en cualquier periodo de transición. Sin embargo, esos riesgos serán mucho menos peligrosos que dejar intacto ese agresivo imperio».

Fig. Posibles repúblicas en las que podría dividirse Rusia si el sueño de algunas élites occidentales llegara a realizarse

La OTAN siguió su habitual incrementalismo/táctica del salami, proporcionando armas cada vez más potentes y de largo alcance y aviones F-16, incluso permitiendo que se lanzaran misiles dentro del territorio ruso, a medida que se cruzaba una línea roja tras otra.

El 7 de febrero de 2022, el presidente Biden, en una rueda de prensa junto al canciller alemán Scholz, advirtió de que, si Rusia invadía Ucrania, «ya no habrá Nord Stream 2. Le pondremos fin». Cuando un periodista le preguntó cómo acabaría con un proyecto bajo control alemán, Biden respondió: «Le prometo que podremos hacerlo». El portavoz estadounidense Ned Price fue entonces secretario de Estado Mike Pompeo dijo: «Haremos todo lo posible para asegurarnos de que ese gasoducto no amenace a Europa». Las tensiones entre Ucrania y Rusia aumentaron a lo largo de 2021 y las amenazas contra el Nord Stream se intensificaron. El senador estadounidense Tom Cotton anunció en mayo de 2021 que «aún hay tiempo para detenerlo […]. Destruir el Nord Stream 2 ahora y dejar que se oxide bajo las aguas del Báltico». El 14 de enero de 2022, el asesor de Seguridad Nacional estadounidense Jake Sullivan también amenazó al gasoducto: «Hemos dejado claro a los rusos que, si avanzan en Ucrania, el gasoducto estará en peligro ». El senador Ted Cruz utilizó asimismo un lenguaje muy directo para pedir que se detuviera el Nord Stream: «Hay que parar este gasoducto, y la única forma de impedir que se complete es utilizar todas las herramientas disponibles para ello». A medida que la OTAN rechazaba las demandas rusas de garantías securitarias en las semanas previas a la invasión de Ucrania, las amenazas se hacían evidentes (…)

El 26 de septiembre de 2022, los gasoductos germano-rusos Nord Stream fueron destruidos por una explosión submarina (…) El exministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radek Sikorski, tuiteó «Gracias, EEUU», acompañado de una foto del gasoducto destruido. Al día siguiente, el 27 de septiembre de 2022, los dirigentes de Polonia, Noruega y Dinamarca asistieron a una ceremonia en Polonia con motivo de la inauguración del nuevo gasoducto báltico Noruega-Polonia, construido para reducir la dependencia europea del Nord Stream. El secretario de Estado estadounidense Antony Blinken incluso celebró la destrucción del Nord Stream y afirmó que suponía «una tremenda oportunidad (…)  para acabar de una vez por todas con la dependencia de la energía rusa». Blinken también se ofreció a ayudar a Europa occidental sustituyendo el gas ruso por suministros estadounidenses, mucho más caros.

Fig. Gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 (en construcción), entre Rusia y Alemania

En el verano de 2023 quedó claro que la ofensiva ucraniana en el sur había fracasado. Las enormes pérdidas para unos mínimos avances territoriales desanimaron a los ucranianos, aunque los estadounidenses no opinaban lo mismo. Ya que no era realista sostener que Ucrania vencería a Rusia en el campo de batalla, el discurso occidental cambió a que Rusia había fracasado en sus intentos de apoderarse de toda Ucrania, reconstituir el imperio soviético y conquistar luego toda Europa, lo cual era una victoria.

Según Adrián Celaya (¿POR QUÉ EUROPA NO NEGOCIA?) las élites europeas están obsesionadas con eliminar el poder político e ideológico de Rusia porque se trata de una cultura europea, mucho más cercana e influyente en las poblaciones y políticos europeos que el modelo chino, que es culturalmente más lejano. Y a la vez, está mostrando a Europa un modelo político que le quita a los mil-millonarios la libertad de intervenir en la política estatal. Esto es un precedente muy peligroso para el poder de las élites neoliberales occidentales. Si Rusia acabara ganando la guerra de Ucrania, su prestigio aumentaría enormemente y también la probabilidad de contagio de su modelo en algunos países europeos. Otro punto importante que subraya Celaya es que las élites del poder son y han sido siempre muy inseguras, porque son una ínfima minoría frente a la población general, de ahí su obsesión (casi desde la Revolución Francesa diría yo) por controlar y dividir a la población y que no miren hacia arriba cuando la economía va mal, como en esta época del neoliberalismo tardío. Porque si ahora miraran hacia arriba verían que a Rusia le va mejor que a Europa en gran parte por haber separado del poder político a los mil-millonarios. Esta evidencia es muy preocupante psicológicamente para nuestros oligarcas, aunque la propaganda occidental sólo llama “oligarcas” a los oligarcas rusos, nunca a los oligarcas europeos ni norteamericanos.

Finalmente, como afirma Martyanov, occidente se engañó a sí mismo sobre lo atractivo que era su modelo político y económico. Pero esto siempre ha sido secundario para la perspectiva de los países del Sur Global. Éstos siempre han percibido el poder militar occidental, la explotación y el robo de las riquezas materiales del resto del mundo, como la clave de la hegemonía de Europa y EEUU. Y “la Democracia”, las “elecciones libres”, “los derechos humanos” y otros símbolos de la Pax Americana ya no surten el efecto que solían ejercer, tras haberse visto cómo utilizaba occidente estos símbolos para justificar su dominación intervencionista. Por ello la mayoría global simpatiza con Rusia cuando la ve derrotar militarmente a la OTAN. Rusia y China proporcionan al sur global modelos para sacudirse la dominación occidental y esto de nuevo es un peligro para nuestras élites. El diplomático singapurense y expresidente del Consejo de Seguridad de la ONU Kishore Mahbubani lo expresó así:  «Muchos países del Sur que aún conservan recuerdos del Occidente antaño dominante saben que este volverá a ser arrogante e insufrible si derrota por completo a Rusia» (citado por Diesen).

Las élites políticas europeas comenzaron con provocaciones verbales que anunciaban la entrega a Ucrania de misiles de largo alcance capaces de atacar ciudades del interior de Rusia, que en parte se concretaron al final. Siguieron amenazas de enviar tropas europeas a Ucrania, que nunca se ha concretado al menos abiertamente. Luego la retórica crecientemente amenazadora sobre que Rusia amenazaba a Europa, que Europa estaba en guerra con Rusia, y que había que prepararse para iniciar una guerra explícita con Rusia en unos pocos años. Acusaciones de que Rusia interfería informáticamente en el avión de Úrsula von der Layen, que luego se demostró falso. Recientemente, Polonia anunció que el 9 y 10 de septiembre de 2025 unos 19 drones rusos habían invadido su espacio aéreo e invocó el artículo 4 de la OTAN de ayuda a otros miembros. Sin embargo sólo se mostraron restos de varios de ellos y uno vuelto a recomponer que hacían pensar que eran drones de tipo Gerbera sin carga explosiva. Según la propia inteligencia ucraniana estos drones tiene un alcance de 600 km, y 700 km en su versión modificada; la distancia desde la frontera rusa más cercana y el punto donde fue recogido ese dron (véase mapa siguiente) es de 1200 km. La conclusión es que esa trayectoria es imposible. En cambio, si fueron lanzados desde la propia Ucrania, esto podría tener beneficios para este país, traducidos en una intervención directa de los países europeos en la guerra, y para las élites europeas que abogan por la intervención en Ucrania y la guerra de la OTAN contra Rusia.

Fig. Supuesta trayectoria del dron recogido en Polonia en 2025

El 19 de septiembre fue Estonia la que invocó el artículo 4 de la OTAN alegando que cazas rusos habrían violado el espacio aéreo de Estonia durante 12 minutos. El gobierno ruso negó sin embargo dicha información, declarando que los aviones rusos volaron por el estrecho pasillo que utilizan habitualmente para llegar a Kaliningrado desde Karelia en la región de Leningrado, sin desviarse de ese pasillo.

Entre finales de septiembre y principios de octubre distintos países nórdicos de la OTAN han denunciado el avistamiento de decenas de drones en distintos países. Sin embargo, pese al alto número de denuncias, del orden de 60 u 80, los radares no parecen haber detectado nunca su trayectoria, ni su origen ni su destino final. Tampoco se ha presentado ni un solo dron caído como demostración de que se trataban de drones rusos, cuando lo esperable es que un dron que ha llegado hasta Dinamarca, llegue un momento en que agote sus baterías o su combustible y caiga a tierra. Los países de la OTAN no parecen haber averiguado ningún detalle técnico ni militar sobre estos drones. También afirman que satélites norteamericanos, franceses y alemanes están siendo observados y perseguidos por satélites rusos, aunque no se han mostrado imágenes de alta resolución ni telemetrías completas, supuestamente por razones de seguridad. Sin embargo, todos los titulares de periódicos y las declaraciones de los líderes europeos dan por cierto, sin presentar pruebas, de que todo ello procede de los rusos, quienes han emprendido una guerra híbrida contra Europa.

Durante la Conferencia Lennart Meri en Estonia a finales de enero de 2025, mientras Donald Trump hace un último intento de conseguir una paz definitiva en Ucrania o, al menos, salirse del conflicto, la representante de exteriores de la UE, Kaja Kallas, siguió insistiendo en la necesidad de derrotar a Rusia, y en que esta derrota podría abrir la puerta a un cambio profundo en su estructura política y social, sugiriendo que dividirla en unidades más pequeñas podría reducir su capacidad de desestabilizar el orden internacional.

En toda esta escalada verbal y material las élites europeas hacen el juego, conscientemente o no, a la estrategia promovida por la Rand Corporation y los países anglosajones de impedir cualquier alianza entre Europa y Rusia (Luis Fraga, en Europa: nuevo telón de acero – El manifiesto ), de la mano del resentimiento histórico contra Rusia de los Países Bálticos y Polonia. Esto está echando a Rusia en los brazos de China y los BRICS, aumentando el poder geoestratégico de éstos frente a EEUU y acelerando el declive económico de Europa, mientras Rusia apenas se ha visto afectada.

Por supuesto, los medios europeos no comentan que los países de la OTAN, desde 2014, están proporcionando a Ucrania armas, militares de la OTAN que saben disparar esas armas, inteligencia por satélite sobre posibles objetivos en Rusia, servicios secretos propios, formación militar y reclutamiento exterior de mercenarios, y presencia en Ucrania de militares de la OTAN en excedencia voluntaria o en supuesta visita turística.

Por qué las élites europeas quieren continuar la guerra?

Es bastante verosímil que la mayoría de las supuestas provocaciones rusas sean montajes de los propios países de la OTAN para convencer a sus poblaciones, muy reacias a emprender una guerra contra Rusia, de que una guerra con este país es inevitable antes o después. También han dado argumentos para intentar convencer a las poblaciones europeas que ese gasto del 5% del PIB en armamento, acordado por las élites europeas con el presidente norteamericano Trump, es imprescindible.

Parece haber una mezcla de motivos para esta política belicista. Un intento de complacer al hegemón de que somos obedientes y seguimos sus demandas de compra de armas a EEUU y por tanto debería respetarnos y mantener la protección militar sobre la UE sin la cual no tenemos ninguna influencia internacional. Un residuo de esperanza de que Rusia sea efectivamente más débil de lo que aparenta y acabe colapsando ante las sanciones y presión militar, evitando la pérdida de influencia económica internacional de los globalistas europeos y sus inversores de la City de Londres, París y Berlin. Un intento de desviar recursos del estado de bienestar hacia empresas privadas armamentísticas. Un intento de mantener atemorizadas a las propias poblaciones desviando su atención de los problemas económicos internos y del poco apoyo que tienen los líderes de todos los países europeos. También un intento de construir cierta disuasión por si a Rusia se le ocurriera atacar a los estados bálticos, a Polonia o a Finlandia. Finalmente, el rearme actúa de multiplicador económico a corto plazo, pues tira en parte de la demanda interna de la UE, en un momento en que la economía de muchos países europeos está estancada. Según Mearsheimer (John Mearsheimer: Por qué la UE no puede acabar con la guerra entre Rusia y Ucrania), las élites europeas siguen confiando tras 4 años de guerra en que, si se mantienen firme en el apoyo a la guerra, Trump acabará cediendo ante las múltiples presiones favorables a la continuación de la misma, y con el apoyo a largo plazo de EEUU y Europa, aún sería posible darle la vuelta a la tendencia actual del campo de batalla.

En una entrevista reciente (Putin Gana, Zelenski y la UE Atrapados, Trump Desesperado), el ex diplomático británico Alastair Crooke, antiguo agente de inteligencia del MI6 conocido por su papel en procesos de paz en Oriente Medio, dio una clave también importante: los políticos europeos de centro (centro-derecha y centro-izquierda) han organizado su poder en simbiosis con las corporaciones neoliberales, una creciente sustitución de las instituciones democráticas por tecnócratas neoliberales y un casi total control de los medios de comunicación, que desprecian a los partidos no centristas como populistas de ultraderecha o ultraizquierda peligrosos para el sistema. Pero si Rusia triunfase, podría implantarse un nuevo modelo de geopolítica que acabaría con sus carreras profesionales, adaptadas sólo a aquel modelo tecnocrático globalista unipolar.

Figs. Macron, Mertz, Starmer y Von der Leyen, principales protagonistas de la «coalición de los dispuestos» a luchar con Rusia y vencerla, gracias a su aplastante inteligencia, estrategia y superioridad moral (disculpe el lector que en este punto no haya podido contenerme) 

Un último factor de la prolongación de la guerra es el propio Zelensky. Como afirma Luis Fraga (enlace antes citado): Éste, a quien la guerra hace rico, quiere mantenerla. Pero además es consciente de que si cede territorio (y no le queda otra) será asesinado por los vencedores del Maidan-2014 (que es donde empezó todo), es decir las fuerzas nacionalsocialistas del Oeste de Ucrania de las que es rehén y que ostentan importantes puestos en la actual Ucrania. Y no olvidemos que en Ucrania el asesinato es moneda corriente. He vivido allí como asesor del gobierno y sé de lo que hablo tras ver caer a varios amigos. Aquello es la jungla. 

En octubre de 2025, la Comisión Europea y varios líderes de la Unión Europea, encabezados por Ursula von der Leyen (presidenta de la Comisión), presentaron una hoja de ruta de defensa que advierte que Europa debe estar “lista para la guerra con Rusia en 2030”. A estas declaraciones y otras similares el presidente Putin respondió el 2 de diciembre, en una rueda de prensa, que si la UE atacaba a su país, Rusia estaba preparada para responder; pero que esta respuesta no sería “quirúrgica” como está siendo en la operación militar especial [guerra de Ucrania]. 

El peligro de esas estrategias de provocación acompañadas de discurso belicista es que podrían salirse fuera de control por culpa de un malentendido y escalar hasta el lanzamiento de misiles nucleares tácticos o de misiles hipersónicos sobre blancos de la UE por parte de Rusia. Es una gran imprudencia andar jugando al Maquiavelo amenazador con una superpotencia nuclear, se está jugando con la vida de millones de personas sólo por el interés de unas élites muy minoritarias. En ese caso la profecía se auto cumpliría: “¿veis como Rusia era un estado asesino e imperialista? O ellos o nosotros”.

Hubiera sido mucho más prudente para la UE salir parcialmente de la sumisión a EEUU y entablar acuerdos de seguridad mutua con Rusia a cambio de la venta de minerales, gas y petróleo baratos y otros acuerdos mutuamente beneficiosos. Pero para ello hubiera sido necesario que tuviéramos al mando a estadistas del estilo de Churchill o De Gaulle y no a políticos de la estatura de Macron, Mertz, Von der Leyen, Kaja Kallas y Starmer.

La tozudez de las élites de la UE deriva en parte también en mi opinión del supremacismo de la cultura europea desde la revolución industrial, que nos impide tolerar la diversidad cultural y política. Nos hemos acostumbrado a vernos a los occidentales como la civilización superior, y al resto del mundo como los inferiores. Y nuestras élites globalistas, que además se han acostumbrado a imponer su modelo neoliberal por todo el mundo a través de sus corporaciones, no acaban de entender por qué les cuesta tanto últimamente que los inferiores obedezcan a los superiores. Si nuestro modelo debería ser admirado e imitado como la cumbre del progreso humano, ¿cómo es posible que tantas naciones se rebelen contra él fuera de Occidente?

Según Mearsheimer (Putin’s Next Move Challenges Europe’s Expectations | Prof. John Mearsheimer ) tras la caída de la URSS muchos líderes europeos se dejaron llevar por el espejismo del Fin de la Historia y de que el liberalismo y el comercio globales llevarían a una geopolítica en la que los valores universales y las instituciones bastarían para dar prestigio y poder (blando). Pero el desmarque de EEUU de la política europea para centrarse en Asia y la reacción belicosa rusa ante la expansión de la OTAN han devuelto a los europeos a la realidad de que la geopolítica sigue siendo la de la lucha por el poder y la seguridad nacional entre los Estados. Pero habiendo descuidado su poder militar, que descansa en la protección de EEUU, sus amenazas a Rusia o China resultan retóricas y patéticas.

Según Andrei Martyanov, militar ruso expatriado en EEUU, en su libro La Guerra Final de los Estados Unidos, a todo lo anterior se añade cierta degradación de la calidad profesional de los ejércitos de la OTAN. EEUU no acaba de ver que la hegemonía global es histórica, no es un destino manifiesto eterno. Se ha acostumbrado a no tener competidores y esto ha degradado la profesionalidad de su ejército. Sus fuerzas armadas se han acostumbrado durante décadas a luchar sólo contra rivales militarmente insignificantes, y mantienen doctrinas militares no adecuadas para la guerra moderna. Por otra parte, la clase política occidental está ella misma abrumadoramente formada por licenciados en leyes, periodismo, empresariales y carreras de letras sin ningún conocimiento de la física, la ingeniería y la matemática necesarias para entender una guerra moderna. Si a esto le unimos el sentimiento supremacista y la soberbia triunfalista de quienes no han tenido rivales geopolíticos durante décadas, el resultado es según Martyanov una élite que vive en una cámara de eco que sólo repite una y otra vez su propia propaganda, mezcla de unos pocos datos, muchos prejuicios y mucha fantasía.

Aparte de la retroalimentación de la propia propaganda, hay un factor cultural: la geopolítica de Occidente ha tendido al universalismo idealista sobre todo desde que dejó de haber potencias competidoras tras la caída de la URSS. Como afirma Glenn Diesen: El universalismo suele ir acompañado de la promesa de unificar a todos los pueblos bajo una fe, unas normas o unos valores comunes para elevar el orden mundial más allá de la mera política del poder. El universalismo también ofrece un potente argumento contra el relativismo moral, cultural o civilizatorio, ya que se puede argumentar objetivamente que algunos valores y normas son superiores a otros. No obstante, puede asimismo utilizarse para la política del poder, invitando a dominar a los demás. En este marco mental, la actitud de Rusia de rechazar el (neo)liberalismo y negarse a aceptar los dictados políticos de Occidente y la OTAN ha cogido a los globalistas occidentales por sorpresa. Con élites que se guían desde hace décadas con las ideologías de una idealizada democracia que no existe en Occidente, todavía sueñan con imponer una Pax Romana.

Una consecuencia de este mundo supremacista e imaginario en que aún vive occidente fue que subvaloraron sistemáticamente la capacidad industrial y militar a largo plazo de Rusia. Por lo que decidieron apoyar militarmente a Ucrania pese a los intentos de ésta de firmar la paz con Rusia en las conversaciones de Estambul, y no calcularon lo que podría ocurrir si esta alianza de Ucrania más la OTAN no ganaba la guerra. Como afirma el exembajador Jose A. Zorrilla (Panorama geopolítico hoy ), este escenario estaba descartado en contra de cualquier prudencia político-militar. Como no había ni hay plan B, lo que vemos ahora es desconcierto, improvisación e intentos de huida hacia delante. Y este empecinamiento en la guerra está costando a Ucrania un precio terrible en hombres. Según Zorrilla, el jefe de la División Azov afirmaba en una entrevista que en su frente un jefe de brigada bien valorado en el ejército es el que pierde unos 600-800 hombres al mes. Teniendo en cuenta que una brigada son 2000 hombres y que hay luchando unos 700.000 ucranianos, podemos estimar que hay unas 350 brigadas que pierden en total unos 200.000 hombres al mes, entre muertos y heridos.

La cámara de eco persiste aún en 2025. En este video (Putin convierte la trampa de guerra de la OTAN en el asombroso colapso de Europa ), uno de los analistas, Patrick Henningsen, describe la opinión de la mayoría de los militares británicos que ha entrevistado el último año en relación con la guerra de Ucrania. La mayoría de ellos seguía afirmando que la economía rusa estaba a punto de colapsar, al igual que su ejército, que Rusia está reclutando a hombres de 60 años, que Rusia había perdido más de un millón de hombres, un número muy superior al de las pérdidas ucranianas. Esto es lo que se informa desde la clase militar y política a los medios de comunicación, aún hoy, en contra de todas las evidencias del campo de batalla. Con lo que la narrativa generalizada en los países de la OTAN es prácticamente lo contrario de lo que está ocurriendo. Pero ni el retroceso de Ucrania en el campo de batalla ni la evidente implicación impotente de la OTAN en la guerra contra Rusia impide que todos incentiven la misma propaganda, repetida una y otra vez por Washigton Post, New York Times, BBC, Der Spiegel, El País, etc.

¿Se resolverá el conflicto de Ucrania en una negociación o en el campo de batalla?

El sistemático avance del ejército ruso en todo el frente de batalla durante todo 2025 ha dividido a la OTAN. Trump siempre ha estado dividido entre el sector militarista de su gobierno, del congreso y del estado profundo, y el sector MAGA republicano, que apoya una finalización de las aventuras exteriores y un centrarse en los problemas domésticos. De ahí derivan sus continuos bandazos a la hora de abordar esta guerra. En diciembre de 2025 parece haberse convencido de la imposibilidad de vencer a Rusia e inyenta obligar a Ucrania a aceptar lo esencial de las demandas que Rusia exige para terminar el conflicto, mediante un plan de paz redactado en 28 puntos o 4 bloques.

Fig. El presidente norteamericano Donald Trump

El gobierno ucraniano y sus promotores británicos y europeos han intentado eliminar algunos de los puntos principales de este plan. Esto choca sin embargo con el planteamiento de Rusia que, como ha reiterado innumerables veces, se ha metido en esta guerra con el objetivo de acabar con las raíces últimas del conflicto. Lo que los rusos conciben en este contexto como una negociación es un acuerdo internacional de reestructuración de la seguridad colectiva en Europa, o como incisivamente lo ha expresado Jose Julio Cuevas, lo conciben como una reestructuración del equilibrio de poder. Este acuerdo sería una parte o primer paso de un reordenamiento del Orden Internacional que ya ha comenzado.

No se trata, como tienden a concebir muchos líderes europeos, de un alto el fuego que permita a ambas partes recuperarse y rearmarse para retomar el conflicto en unos pocos años. A Ucrania esto podría venirle bien, pero nunca al bando que está ganando la guerra, que es Rusia.

Las élites británicas, todavía obsesionadas con la fantasía de que Rusia está, ahora sí, a punto de colapsar, cualquier arreglo pacífico les parece inaceptable. Según analistas como Scott Ritter, Andrei Martianov y Adrian Zelaya, son los británicos quienes probablemente están detrás de los ataques con drones marinos a cuatro petroleros de distintas nacionalidades utilizados por Rusia para exportar su petróleo. Estos ataques, que son ya actos terroristas contra objetivos civiles, se produjeron a finales de noviembre y principios de diciembre de 2025 cerca de Turquía y frente a Senegal.

Este aventurerismo pirata es peligroso. Putin declaró en los días siguientes que respondería en tres fases: (i) aumentaría sus ataques sobre barcos e infraestructuras portuarias de Ucrania; (ii) caso de que continuaran los atentados, Rusia atacará intereses de los países que están ayudando a Ucrania en sus ataques piratas (probablemente UK y Francia); (iii) como último recurso, bloquearían toda entrada y salida de barcos de los puertos de Ucrania. Esto dejaría a Ucrania sin salida al mar y sin capacidad para exportar la mayoría de su producción agrícola. Los ataques podrían haber convencido a Putin de iniciar algo gordo en la región de Odesa.

Fig. Región de Odesa, clave en la entrada de ayuda occidental desde Rumanía a Ucrania, así como para las exportaciones ucranianas desde los puertos de Odesa, y sus satélites Chornomorsk y Pivdennyi

El 18 de diciembre de 2025, la UE ha aprobado una ayuda de 90.000 millones de euros para Ucrania, en base a emisión de deuda europea. Ello permitirá la continuación de la guerra durante uno o dos años más. En un artículo del 12 de diciembre en el diario La Presse, Kaja Kallas afirmó que “Rusia no puede aguantar o gastar más de lo que nosotros podemos”. Esta afirmación parece revelar la esperanza de la Comisión Europea y los países más belicosos de la UE: seguir armando y financiando a Ucrania los años que hagan falta hasta que la economía de Rusia no pueda soportar la carrera. Con la esperanza añadida de que en EEUU vuelvan a gobernar los demócratas, que son mayoritariamente neoliberales globalistas, y la geopolítica norteamericana vuelva a apoyar la guerra contra Rusia.

El principal problema de este plan es que para Rusia esta guerra es existencial, se siente amenazada vitalmente por una OTAN en su misma frontera; mientras que en la mayoría de países de la UE, salvo los Bálticos y Polonia, la población no percibe en Rusia un estado amenazante. Es decir que Rusia no puede perder esta guerra, pues antes de ello usaría sus armas hipersónicas y de todo tipo para reducir Ucrania a un territorio sin infraestructuras energéticas, portuarias, y de transporte de agua, y obligarle a una rendición incondicional. Esto sería un desastre para Ucrania, aunque parece importar poco a las élites de la UE, si con ello consiguen debilitar económicamente a Rusia unos años más.

El ascenso de China y los BRICS y la reformulación del Orden Internacional

Echar a Rusia en brazos de China y los BRICS está contribuyendo a dividir el mundo en dos, EEUU y sus vasallos anglosajones y europeo-occidentales de un lado; China, Rusia y los BRICS de otro. Creyendo aislar a Rusia, las élites europeas están aislando a Europa, pues para EEUU el subcontinente europeo es cada vez más secundario. En las conferencias internacionales de los BRICS o en la III Conferencia Internacional de Seguridad Euroasiática, celebrada a finales de octubre del 25 en Minsk, los países europeos no enviaron siquiera delegaciones para enterarse de lo que discutían 40 países de todo el mundo no-occidental; con la excepción de Hungría y Serbia, que sí estuvieron presentes. En todas estas conferencias la palabra clave que emerge de nuevo es Eurasia como contrapeso al control unilateral del mundo por parte de EEUU y sus aliados. La geopolítica de Mackinder ( Teoría del Heartland – Wikipedia, la enciclopedia libre ) parece estar de vuelta. Henry Kissinger ha venido advirtiendo contra la ceguera occidental de aislar a Rusia de Occidente, porque esto puede provocar y está provocando la peor pesadilla para Occidente, que es una alianza sólida entre Rusia y China. Esta alianza va a controlar vastos recursos energéticos, industriales y militares en el “Heartland” euroasiático (lo que recuerda a la teoría de Mackinder sobre el dominio mundial desde Eurasia) lo cual puede desplazar a Occidente como hegemón mundial. Jose A. Zorrilla afirma que Kissinger llegó a decir en una conferencia que tal asociación sería “letal” para Occidente. Pues bien, la estupidez de las élites occidentales globalistas parecen haber realizado esa pesadilla. Jose A. Zorrilla afirma que hubise sido mucho más inteligente estratégicamente establecer buenas relaciones de cooperación con Rusia, para separarla de China, en lugar de dedicarse a cercarla con la OTAN y con golpes de estado, duros o blandos, en Georgia, Kirgistán, Moldavia, Ucrania y Rumanía. Es como si siguieran viendo el mundo como en la época de Nixon cuando hasta Kissinger, el geoestratega de Nixon, ha visto que el mundo ha cambiado.

En EEUU hay un sector de republicanos, American Conservatives, que se oponen bastante frontalmente a la visión neoconservadora imperialista de las relaciones exteriores de EEUU, basada en el intervencionismo y los golpes de estado. Zorrilla entrevista a Ron Aledo, un excontratista de la CIA y de la DIA (Departamento de Inteligencia del Ejército) cercano a esa corriente, que se define como paleoconservador y que afirma que todas las supuestas “revoluciones populares” citadas anteriormente fueron golpes de estado, y que el golpe de estado en Ucrania fue financiado por la USAID, una agencia supuestamente no gubernamental de ayuda al desarrollo (Ron Aledo, contratista de la CIA y la DIA.). Este sector paleoconservador está mejor posicionado que los globalistas para adaptarse a un nuevo mundo multipolar, pero es minoritario todavía.

China tras años de políticas industriales cuyo objetivo era alcanzar a Occidente, ha comenzado a perseguir el liderazgo tecnológico. En 2015, presentó el programa Made in China 2025, una política industrial estatal con el fin de convertir a China en el líder mundial de las principales industrias del sector de la alta tecnología. La política industrial se desarrolló aún más con el China Standards 2035 Plan, para establecer unos estándares globales para la próxima generación tecnológica. La «Ruta de la Seda Digital» pretende conectar el resto del mundo con las tecnologías e industrias estratégicas chinas. Su tecnología 5G está reconocida como el sistema nervioso digital del «internet de las cosas», los coches autónomos y otras tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial. La respuesta estadounidense ha sido una guerra económica contra China para sabotear su ascenso industrial que ha intensificado su desacoplamiento tecnológico e industrial de las cadenas de suministro estadounidenses. En una línea similar, Rusia ha desarrollado un ecosistema digital independiente, que no es vulnerable a las presiones y coacciones económicas de Occidente. En ámbitos donde sus capacidades son limitadas, prioriza la cooperación tecnológica con China, aunque sigue aspirando a la soberanía tecnológica para evitar una dependencia excesiva (…) China también asume una posición de liderazgo en el desacoplamiento del sistema financiero que, liderado por Estados Unidos, ha dominado a nivel mundial desde Bretton Woods. China es el mayor participante en el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, fundado en 2014. También lanzó el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) en 2015 como competidor del Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo. Washington advirtió a sus aliados para que no se unieran, pero al final todos, con la excepción de Japón, se sumaron a la iniciativa. China también desarrolló el Sistema de Pago Interbancario y Transfronterizo (CIPS, por sus siglas en inglés) en 2015 para reducir la dependencia del sistema SWIFT, que se estaba utilizando cada vez más como arma política (…)  China intenta aumentar el uso del yuan en el comercio internacional y fomenta acuerdos que contemplen el uso de monedas nacionales. También ha desarrollado el Pago Electrónico de Moneda Digital (DCEP, por sus siglas en inglés), que utiliza la tecnología blockchain para soslayar la dependencia de los bancos. Se espera que la digitalización de la moneda nacional china genere demanda y aumente su atractivo frente al dólar estadounidense. Rusia apoya la desdolarización y, tras las sanciones de 2022, empezó a rechazar dólares y euros en sus exportaciones. Desde la guerra de Ucrania, tanto Rusia como China han intensificado sus esfuerzos por reducir sus reservas de dólares y acumular más oro (…) A diferencia de los siglos xix y xx, Rusia no tiene ni la capacidad ni la intención de afirmar su hegemonía en Eurasia, por lo que su objetivo es ser alguien que mantenga un equilibrio que facilite la multipolaridad. Esto implica la aceptación de China como economía líder en Eurasia, aunque lo que no admitirá Rusia es el dominio chino. La diferencia entre una China que desempeñe un papel protagonista y una que ejerza el dominio está garantizada por la diversificación de la conectividad económica euroasiática a través de países como India, Irán, Turquía u otros, lo que da cabida a un mayor número de centros de poder (Diesen).

Hasta ahora, EEUU no ha estado dispuesto a hacer un hueco ni a Rusia ni a China en un orden mundial multipolar; en lugar de esto, pretende debilitarlas. El expansionismo de la OTAN es el instrumento clave de Estados Unidos para debilitar a Rusia, que es un aliado de China, mientras que, en el caso chino, pretende hacerlo abandonando la política de una sola China e impulsando la secesión de Taiwán.

El nuevo orden internacional multipolar está empezando a articularse institucionalmente. En la reunión de Minsk de octubre de 2025, Bielorrusia ha propuesto escribir una Carta Internacional del Nuevo Orden Multipolar en la que, liderada por la Organización de Cooperación de Shanghái, las distintas organizaciones eurasiáticas se coordinen debajo de un paraguas común. Mientras la OSCE (Organización de Seguridad y Cooperación en Europa) pierde importancia por culpa de la rusofobia de los líderes Macron, Stermer, Mertz y Von der Leyen, las nuevas instituciones euroasiáticas junto a los BRICS van ganando influencia política.

Mientras que el poder de Estados Unidos depende de un conflicto perpetuo que debilite a Irán y haga dependiente a Arabia Saudí, China y Rusia no promueven un sistema de alianzas, ya que no sirve a sus intereses dividir Eurasia en bloques rivales. Un reto clave para China y Rusia es profundizar en la conectividad económica tanto con Irán como con Arabia Saudí sin alienar al otro. De este modo se crean incentivos estratégicos para resolver disputas (…) La mediación de China que condujo a la normalización de las relaciones entre Arabia Saudí e Irán en marzo de 2023 demostró que un enfoque multipolar podría ser un formato superior para promover la paz (…) China y Rusia incluso evitan formar una alianza formal entre sí, ya que los chinos alienarían a Europa y Rusia a India, y posiblemente incentivarían el establecimiento de contraalianzas. La transición hacia la multipolaridad económica y política se convierte así en una propuesta cada vez más atractiva para la mayor parte del mundo (…)

BRICS+ es antihegemónico y no antioccidental; su objetivo es crear un sistema multipolar y no afirmar una dominación colectiva alternativa a Occidente. A diferencia de los sistemas de alianzas liderados por Estados Unidos, que dividen a los países en adversarios debilitados y aliados obedientes, los BRICS persiguen la seguridad con otros miembros y no contra los no miembros. Por ejemplo, tanto Arabia Saudí como Irán se unieron para mitigar su rivalidad en la región, y tanto Egipto como Etiopía se unieron por sus disputas sobre el río Nilo. Así pues, los BRICS muestran algunas diferencias cualitativas con respecto al sistema de alianzas imperiales de divide y vencerás (Diesen).

Un mundo multipolar exige no sólo respeto a la soberanía de los países sino también a las múltiples culturas. Tal como lo expresaba de forma muy confuciana el presidente chino Xi Jinping defendiendo su Iniciativa de Civilización Global: Una sola flor no hace la primavera, mientras que cien flores en plena floración traen la primavera al jardín […]. Abogamos por el respeto a la diversidad de las civilizaciones. Los países deben defender los principios de igualdad, aprendizaje mutuo, diálogo e inclusión entre civilizaciones, y dejar que los intercambios culturales trasciendan el distanciamiento, el aprendizaje mutuo trascienda los enfrentamientos y la coexistencia trascienda los sentimientos de superioridad.

Esta aproximación seduce a muchos países del sur global, porque contrasta con la que tradicionalmente ha empleado Occidente, que es colonialista, imperialista o neo-colonial. Desde el sur global no se ven a Rusia ni a China como amenazas sino como dos de los pocos países que están consiguiendo zafarse de los intentos de dominación occidentales. Y, como afirma Jose Julio Cuevas, son conscientes de que ningún país donde los occidentales han intervenido para “llevarles la democracia” se ha convertido en una potencia económica similar a ellos; por el contrario, se han convertido en fuente de mano de obra barata y/o de materias primas para los países occidentales, con su economía en muchos casos intervenida por las instituciones de gobernanza global occidentales.

En los años anteriores a la guerra de Ucrania, la UE empezó a formular el objetivo de «autonomía estratégica» y «soberanía europea». En un mundo multipolar, estos objetivos exigen una diversificación de las asociaciones, ya que una dependencia excesiva de Estados Unidos subordinará políticamente a los europeos (…) La presión de Washington para desacoplar a Europa de Rusia, China, Irán y otros de sus adversarios alimentará la animadversión a medida que los europeos se vuelvan cada vez más irrelevantes como apéndice de Estados Unidos (…) Las elites ideológicas europeas puede que sigan actuando en contra de sus propios intereses estratégicos, pero no pasará mucho tiempo antes de ser sustituidas por nuevas fuerzas políticas. Los populistas, tanto en Estados Unidos como en Europa, expresan cada vez más el deseo de abandonar la hegemonía y aceptar una posición más moderada en el sistema internacional. Además, muchas de estas voces también se oponen a los excesos del liberalismo y, en consecuencia, simpatizan ideológicamente con Rusia (…) Los excesos del neoliberalismo perturbaron a los conservadores a medida que el liberalismo se desvinculaba del Estado-nación, y muchos populistas empezaron a ver el mundo dividido entre nacional-patriotismo y cosmopolitismo-globalismo, contexto en el que Rusia pasó de ser un adversario a un aliado (Diesen).

La izquierda neoliberal europea, representada por los socialdemócratas y verdes, tendrán que aprender a desligarse del neoliberalismo, del globalismo, del supremacismo y del intervencionismo, si quiere evitar ser arroyada por el populismo y el conservadurismo nacionalista.

A medida que el poder y la capacidad de influencia continúen desplazándose hacia Oriente, Occidente en general y Europa en particular aprenderán a valorar la preservación del carácter distintivo de las civilizaciones, aunque tendrá menos capacidad para influir en los demás y los demás tendrán más capacidad para influir en Occidente.

Otra cosa que deberán hacer los partidos europeos neoliberales de centro-izquierda y centro-derecha es aceptar la victoria rusa en Ucrania, le legitimidad de sus demandas de seguridad, y volver a establecer acuerdos comerciales con la Federación Rusa. Si no, el declive económico europeo se acelerará al no ser competitiva frente a su “aliado” norteamericano ni frente a China y sus aliados.

Pero para lograr eso, la UE deberá antes independizar su política de la de EEUU. Es muy improbable a corto plazo, pues son las mismas élites neoliberales las que controlan los estados de un lado y otro del Atlántico. La ausencia de imaginación política de las élites neoliberales ha generado una visión del mundo en la que el caos es la única alternativa a su dominio mundial ejercido políticamente a través del Estado norteamericano.

Sin embargo, las élites económicas y sus representantes empiezan a estar divididas respecto al rendimiento del neoliberalismo. Mario Draghi, que fue presidente del Banco Central Europeo entre 2011 y 2019, fue uno de los grandes promotores del neoliberalismo. Sin embargo, su posición ha cambiado radicalmente tras la crisis de 2008 que demostró según él que los mercados desregulados podían colapsar el sistema financiero mundial, obligando a una intervención masiva del Estado.

Como alternativa Draghi propone inversiones públicas masivas en la UE para digitalización, descarbonización y defensa, financiados con deuda mancomunada. Así como un papel planificador para el Estado: El sector público debe marcar el rumbo de la economía, ya que el mercado por sí solo no conduce a la transición ecológica ni a la seguridad estratégica.

Estas divisiones en las élites europeas son prometedoras. A largo plazo es plausible que la ideología neoliberal globalista entre en crisis en su competencia con los tipos de capitalismo que están ensayando los BRICS y, antes que un declive económico irreversible, la UE deje ascender al poder político a élites realistas que se centren en los intereses nacionales de sus países y en las relaciones multilaterales con el resto del mundo.

Por su parte, el gobierno español de Pedro Sánchez parece tener la inteligencia política suficiente para darse cuenta de la necesidad de un acercamiento a China, tal como manifiesta la visita oficial de Pedro Sánchez a Pekín en abril de 2025, donde presentó un Plan de Acción bilateral para reforzar la Asociación Estratégica Integral entre ambos países entre 2025 y 2028. A este viaje siguió el de los reyes de España en noviembre, y el del ministro de transporte en diciembre de 2025.

Fig. Visita de los reyes de España a Pekín en noviembre de 2025

En las élites actuales (finales de 2025) de la UE cunde el desconcierto y la improvisación. La Comisión Europea está fracasando en generar una geopolítica europea prometedora, su belicismo está desindustrializando la UE, ha dividido a la UE en países halcones (nórdicos, Polonia, Holanda y Alemania), países contrarios al belicismo antirruso (Hungría, Eslovaquia, Chequia), y países renuentes o dubitativos (el sur de Europa). El presidente francés Macron tras diversos bandazos estos años, ha encontrado la oportunidad a finales de 2025 de mejorar su protagonismo y el de Francia promoviendo conversaciones bilaterales con Putin. Esto profundiza la ruptura de la buscada unidad de la UE, pero abre también una vía esperanzadora de salida al callejón sin salida del belicismo de las élites globalistas dominantes. Europa sin Rusia está abocada al declive económico por falta de competitividad, y más vale que los líderes de la UE se den cuenta pronto de la necesidad de crear un marco euro-asiático de intercambio económico y confianza mutua.

Geopolítica de Europa: Del equilibrio de poder a la Guerra de Ucrania

Este artículo analiza la geopolítica de Europa Occidental entre la Paz de Westfalia (1648) y la actual guerra de Ucrania, basándose principalmente en el excelente libro La Guerra de Ucrania y el orden mundial euroasiático, de Glenn Diesen, Doctor en Política y Relaciones Internacionales y profesor de la University of South-Eastern Norway. Se trata de un análisis que trata de ser científico-social e ir por tanto más allá de las distintas propagandas estatales, aunque trasluce una profunda crítica de la actual política de la OTAN encabezada por los EEUU y una defensa del multilateralismo como modelo geopolítico incipiente. Recomiendo la lectura directa de su libro, pues incluye una exhaustiva lista de referencias que justifican sus afirmaciones.

Un poco de historia geopolítica europea

El modelo geopolítico imperial, iniciado en Europa por los Habsburgo, trató de imponer una unidad política en Europa basada en la supuesta superioridad de unos valores que eran los del cristianismo católico y una supuesta legitimidad heredada del Imperio Romano. Tras la Reforma Protestante, se inicia un siglo de guerras de religión entre el Imperio y las nuevas regiones protestantes de Europa.

La Guerra de los Treinta Años (1618–1648) devastó gran parte de Europa central, especialmente el Sacro Imperio Romano Germánico. Paralelamente, la Guerra de los Ochenta Años (1568–1648) enfrentaba a España con las Provincias Unidas (Países Bajos), que buscaban su independencia.

La Paz de Westfalia fue firmada el 24 de octubre de 1648 en las ciudades de Münster y Osnabrück, en la región de Westfalia (actual Alemania) Wikipedia enciclopediaiberoamericana.com. Su consecuencia principal fue el reconocimiento de la soberanía de los Estados dentro del Sacro Imperio, debilitando el poder del emperador, y el establecimiento del principio de cuius regio, eius religio, que permitía a los príncipes decidir la religión de sus territorios, ampliando la tolerancia religiosa.

Fig. Paz de Westfalia. Gerard Terborch, 1648

La Paz de Westfalia sentó las bases del equilibrio de poder europeo. Muchos historiadores la ven como el nacimiento del Estado moderno. Sin embargo, la introducción del nacionalismo en la Revolución francesa de 1789 amenazó con romper el equilibrio de poder westfaliano al revisar el concepto de soberanía. Mientras que la Paz de Westfalia construyó un sistema basado en el gobierno de príncipes soberanos, el nacionalismo representaba la transición hacia naciones soberanas. Se mantuvo el principio de soberanía (poder supremo) sobre un territorio, pero transfiriendo esa soberanía del monarca (o príncipe) al Pueblo. El poder supremo surge de la identidad colectiva, geográfica, histórica y de costumbres, de las personas que comparten un territorio. Esto hizo renacer la Democracia en Europa, pues se interpretó que los dirigentes políticos representaban al Pueblo. También quitó legitimidad al dominio de un Estado sobre otros pueblos distintos.

Como explica Glenn Diesen (La Guerra de Ucrania y el orden mundial euroasiático), el Sistema Continental Napoleónico fue una iniciativa que desde 1806 intentó unir Europa y acabar con la dependencia económica de la potencia marítima de Gran Bretaña mediante el bloqueo económico de ésta desde la Europa Continental. El control británico sobre los mares generaba bloqueos y restricciones marítimas que cortaban los lazos entre Francia y sus vasallos coloniales, lo que incentivó nuevos corredores en la Europa continental para reorientar el comercio al mercado europeo. Napoleón fue el primer líder europeo que abogó por desarrollar «los Estados Unidos de Europa» (…) la estrategia británica se basaba en dividir a esa misma Europa continental conforme a un equilibrio de poder que preservase su posición dominante como potencia marítima. Lo que frustró ese proyecto fue que Rusia era muy dependiente del comercio con Reino Unido, el comienzo de conexión continental no fue suficiente para modificar esa dependencia, con lo que sufrió mucho con el bloqueo francés de Gran Bretaña, y además Rusia se sentía molesta por la pretensión francesa de acabar con todas las monarquías europeas. Cuando Rusia se retiró en 1810 del Sistema Continental, Napoleón respondió con una invasión que acabó diezmando el poder militar francés.

Fig. Bloqueo Continental de Gran Bretaña por Francia (en marrón) y países dependientes (en verde) 

Con la derrota final de Napoleón, los acuerdos de paz devolvieron a Europa a un sistema westfaliano que intentaba evitar que una sola potencia europea pudiera dominar a las demás. Sin embargo, la ventaja inicial de Gran Bretaña en la Revolución Industrial fue inclinando este sistema hacia una paz controlada por este único país. Gran Bretaña se convirtió en el productor, comerciante, transportista, banquero mundial y potencia naval dominante. Mantuvo una paz westfaliana en Europa pero como potencia dominante, mientras mantenía un sistema marítimo colonial para el resto del mundo. Dentro de Europa, su política fue siempre mantener divididos a los estados continentales para que no pudieran convertirse ninguno en una amenaza permanente para Gran Bretaña.

Como Gran Bretaña se había especializado en la producción industrial, el liberalismo económico, que defendía la especialización de las naciones y la libertad de comercio, fue la teoría económica defendida por el estado británico, para evitar que otras potencias se industrializaran. EEUU, Alemania y Japón vieron enseguida que la independencia económica e industrial eran imprescindibles para la independencia política nacional, y recurrieron a políticas proteccionistas y de comercio justo. En 1871, Gran Bretaña producía el doble de acero que Alemania, pero en 1893 la producción alemana había superado a la británica y, en 1914, la duplicaba.

A finales del s. XIX EEUU se había convertido en una nueva potencia marítima que, tras su victoria sobre España en 1898, se convirtió en imperio marítimo con la adquisición de colonias en Hawaii, Filipinas, Guam, Puerto Rico, Wake, Samoa Americana e Islas Vírgenes. Leon Trotsky (Manifesto of the Fourth International on the Imperialist War and the Proletarian World Revolution: Writings of Leon Trotsky 1939-40, Nueva York, Pathfinder, 1940, p. 227) fue uno de los primeros en predecir que EEUU sería la futura potencia capitalista imperialista que sustituiría al reino Unido como  hegemón dominante del mundo.

Una alianza entre Alemania y Rusia se empezó a ver como una amenaza para la hegemonía marítima de Reino Unido y EEUU. John Mackinder escribió (The Geographical Pivoto of History, 1904): Acabar con el equilibrio de poder a favor del Estado pivote, que tendría como resultado su expansión por las tierras marginales de Eurasia, permitiría el uso de vastos recursos continentales para la construcción de flotas, y entonces el imperio del mundo saltaría a la vista. Esto podría ocurrir si Alemania se aliara con Rusia.

Fig. Colonias de países europeos y EEUU en 1900

Alemania, que había llegado tarde al reparto colonial, buscaba expandirse y desafiar la supremacía de Reino Unido y Francia, y desarrolló una carrera armamentística que atemorizó a las otras potencias. Bismarck era consciente de que la amistad con Rusia era vital para Alemania y que el Reino Unido trataba de alejar a Rusia de Alemania. El problema para él fue que no podía reconciliar en una misma alianza los intereses opuestos que tenían Rusia y Austria-Hungría en los Balcanes. Por ello, en 1882 Bismarck fundó una Triple Alianza, con Austria-Hungría e Italia para aislar a Francia, en la que se mantenía fuera a Rusia. El Triple Entente (Reino Unido, Rusia, Francia) se fundó pocos años después buscando precisamente atraerse a Rusia contra Alemania. En Francia persistía el deseo de revancha por la pérdida de Alsacia y Lorena frente a Alemania en 1871.

El final de la I Guerra Mundial dejó a Alemania devastada y humillada, a Gran Bretaña y Francia empobrecidas, con unos imperios hegemónicos que nunca se recuperarían, y al Imperio ruso sustituido por la Unión Soviética. El Tratado de Versalles que le siguió instituyó un castigo extremo para Alemania, que violaba el principio westfaliano de equilibrio de poder. Según Diesen, esta actitud fue en parte el resultado del planteamiento del presidente norteamericano Wilson, según el cual en la I Guerra Mundial el bien luchaba contra el mal en una «guerra para acabar con todas las guerras». Y una de las lecciones del libro de Diesen es que en relaciones internacionales cuando el bien dice luchar contra el mal hay que echarse a temblar. Porque cuando un líder cree estar luchando por establecer el bien en el mundo, tiende a pensar que cualquier sacrificio (de sus poblaciones) está justificado, y cualquier aberración (cometida contra sus enemigos) está justificada.

Tras la guerra, Alemania seguía siendo una potencia industrial en crecimiento, con sus exportaciones muy obstaculizadas. El general alemán Haushofer abogaba en 1935 por construir un vínculo euroasiático con Rusia, China, India y Japón para contrarrestar la opresiva estrategia hegemónica de Gran Bretaña y Estados Unidos como potencias marítimas, que consistía en dividir y contener a las potencias continentales. Haushofer se inspiró mucho en la geoestrategia de Mackinder (véase La geopolítica de EEUU frente al reto estratégico de China y sus aliados), y pensaba que la cooperación de las potencias euroasiáticas podría contrarrestar la estrategia británica y estadounidense de controlar los mares y dividir a las potencias terrestres. Creía que el “futuro geopolítico” sería del bloque ruso-chino y que tanto Japón como Alemania podrían ser socios de ese bloque, para así zafarse del dominio británico-norteamericano.

Fig. El heartland, crucial según McKinder para la hegemonía global, y el rimland o zona de conflicto entre potencias terrestres y marítimas

Haushofer influyó grandemente en Adolf Hitler, pero éste estaba dominado por ideas racistas y anti-bolcheviques que le hicieron inclinarse por dominar Eurasia en lugar de asociarse con ella. Inspirado por la conquista europea-estadounidense de América, que había desechado a las que él llamaba “razas inferiores”, afirmaba: “En Oriente se repetirá por segunda vez un proceso similar al de la conquista de América”.

Tras la destrucción de Europa tras la II Guerra Mundial, la era de la Guerra Fría produjo un sistema dual: un orden mundial basado en un equilibrio de poder westfaliano, y hegemonías dentro de los mundos capitalista y comunista. La ideología liberal de la libertad y la autodeterminación de los pueblos se alineaba con la política norteamericana de desmantelar los imperios europeos, que obstaculizaban la exportación industrial estadounidense, y esta actitud contraria a los viejos imperios europeos era compartida por la ideología soviética anti-imperialista.

EEUU, la nueva potencia occidental hegemónica, dominó los océanos del mundo mediante bases navales y portaviones, para controlar la vasta masa terrestre euroasiática, al tiempo que se garantizaba la persistencia de las divisiones entre las potencias terrestres euroasiáticas, con el objetivo de que ningún Estado o grupo de Estados pudiera desafiar la hegemonía estadounidense. El dominio de la potencia hegemónica marítima dependía de dividir a los alemanes de los rusos, a los rusos de los chinos, etc. Kissinger tuvo un importante papel implementando estas políticas.

Tras una Guerra Fría en que la destrucción mutua asegurada, por armas nucleares, entre la URSS y EEUU funcionó como disuasión, en 1989 Gorbachov propuso el proyecto de una casa común europea. Consistía en desmilitarizar las relaciones internacionales desmantelando tanto el Pacto de Varsovia como la OTAN. La Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE) debía convertirse en garante de la seguridad colectiva, sustituyendo la rivalidad militar por mecanismos de diálogo y resolución pacífica de conflictos. Propuso intensificar los vínculos comerciales y energéticos entre la URSS y Europa Occidental, creando una red de interdependencia que hiciera la guerra impensable.

El mismo año, EEUU contraatacó el proyecto de Gorbachov proponiendo en su lugar el de una «Europa entera y libre», que insistía en el universalismo de la democracia liberal como fundamento de una Europa común. Traducido en política de poder, Estados Unidos pretendía ampliar el sistema transatlántico al conjunto de Europa bajo su liderazgo como defensor del capitalismo y la democracia liberal. Tras la caída de la URSS en 1991 Fukuyama vaticinó que el mundo se dirigía hacia una Pax Americana que difundiría la democracia liberal por todo el mundo. Huntington en cambio predijo que el mundo se dividiría en civilizaciones parcialmente separadas en su forma de organizarse, pues el liberalismo no era algo compartido ni extrapolable fuera de la tradición occidental. Dentro de Rusia, estas dos posturas coincidían con la rivalidad entre los occidentalistas y los eslavófilos, que procedía de finales del s. XIX.

La geopolítica norteamericana se fue inclinando hacia una Pax Americana que convertía a EEUU en defensor y promotor de la democracia y la libertad, a costa incluso de tener que intervenir en otros países. Todos los países, salvo las democracias-liberales occidentales pasaban a tener soberanía limitada. Se trataba de una actualización del sistema colonial, que aceptaba la soberanía dentro de los estados occidentales pero sólo una soberanía limitada dentro de los pueblos bárbaros. Condolezza Rice calificó la multipolaridad como una amenaza para la democracia liberal y el exasesor de seguridad nacional Brzezinski elaboró un plan para preservar la unipolaridad norteamericana (discutido en La geopolítica de EEUU frente al reto estratégico de China y sus aliados).

Para obtener el apoyo soviético a la reunificación de Alemania era imprescindible asegurarles que la OTAN no se convertiría en una alianza militar expansionista. Los documentos desclasificados proporcionan pruebas irrefutables de que James Baker, George Bush, Hans-Dietrich Genscher, Helmut Kohl, Robert Gates, Francois Mitterrand, Margaret Thatcher, Douglas Hurd, John Major y Manfred Wörner prometieron que dicha expansión no se produciría. En febrero de 1990, el secretario de Estado estadounidense James Baker hizo su famosa promesa de que la OTAN no se movería hacia el este “ni una pulgada”. Pero tras unos pocos años, la OTAN se olvidó de tales garantías (Diesen).

Clinton reconocía que la expansión de la OTAN podría dividir de nuevo al continente. Para mitigarlo, abogaba por desarrollar la integradora Asociación para la Paz en lugar de ampliar la OTAN, ya que Estados Unidos no podía permitirse «trazar una nueva línea entre el Este y el Oeste que pudiera crear una profecía autocumplida de futuras confrontaciones». Sin embargo, esta institución no fue sino una manera de maquillar el mantenimiento de la OTAN y, según Diesen, un engaño a los rusos. El embajador estadounidense Chas Freeman, que participó en la construcción, tras la Guerra Fría, de una Europa con la OTAN en su centro, sostenía lo siguiente: Clinton tenía un doble discurso. A los rusos les decía que no teníamos prisa por incorporar nuevos miembros a la OTAN y que nuestra vía preferida era la Asociación para la Paz. Al mismo tiempo, insinuaba a las diásporas étnicas de los países rusófobos de Europa del Este […] que íbamos a incorporarlos a la OTAN lo antes posible. Los consejeros de Clinton opinaban que de todos modos, una Rusia tan debilitada lo único que haría ante la expansión de la OTAN es quejarse y acostumbrarse a la nueva realidad. Se siguió la «estrategia del salami»: Avanzar gradualmente la OTAN, país por país, de modo que una reacción rusa ante alguna de estas acciones parciales pudiera ser etiquetada como paranoia y sobrerreacción no provocada.

Distintos militares y funcionarios norteamericanos advirtieron de los peligros que traería esa expansión de la OTAN. George Kennan, arquitecto de la política de contención estadounidense contra la Unión Soviética, advertía en 1997 que «la expansión de la OTAN sería el error más fatídico de la política estadounidense en toda la era post-Guerra Fría», pues socavaría la seguridad rusa. George Kennan criticó la incapacidad de Washington para superar su mentalidad de Guerra Fría, expuso su insensatez y predijo: Creo que es el comienzo de una nueva Guerra Fría […]. No había razón alguna para ello. Nadie amenazaba a nadie. Esta expansión haría revolverse en sus tumbas a los Padres Fundadores de este país […]. Por supuesto que va a haber una mala reacción por parte de Rusia, y entonces [los expansionistas de la OTAN] dirán que siempre os hemos dicho que los rusos son así, pero esto es un error.

Fig. Países europeos de la OTAN (azul oscuro) e invitados a ingresar (azul claro) a mediados de 2024

Sin embargo, los halcones neoconservadores lo tenían claro. La secretaria de Estado Madeleine Albright declaraba en abril de 1997: “En la remota posibilidad de que Rusia no funcione como esperamos (…) la OTAN está ahí”. En consecuencia, la OTAN planeó disuadir y contener a Rusia al tiempo que, para evitar una reacción desfavorable de ésta, la tranquilizaba diciéndole que no la consideraba una amenaza. Para EEUU, seguir el juego a los países del Este de Europa, que eran los únicos que consideraban a Rusia una amenaza, era una buena manera de evitar cualquier amago de integración económica o de seguridad de países europeos con Rusia. Así se mantenía la dependencia europea de EEUU.

Cuando, en 1999, la OTAN invadió Yugoslavia sin mandato de la ONU, el mensaje para Rusia quedó claro: la OTAN representa la seguridad europea, puede suplantar al derecho internacional y Rusia no tiene derecho de veto sobre ella. Kissinger alertó de que la transformación de la OTAN de una alianza defensiva en una ofensiva contradecía las repetidas garantías dadas por Estados Unidos y Europa de que Rusia no tenía nada que temer de su expansión.

Buchanan predijo que Rusia se recuperaría algún día y respondería a esta amenaza, lo que colocaría a Estados Unidos en una disyuntiva de todo o nada: «arriesgarse a una confrontación con una Rusia con armas atómicas y decidida a reconstruir su antigua esfera de influencia, o incumplir compromisos solemnes y ver cómo se derrumba la OTAN» (citado por Diesen).

Ya con Putin, Moscú propuso en 2008 construir una nueva arquitectura de seguridad paneuropea. Los Estados occidentales se opusieron, temiendo que esto acabara con la OTAN. En 2010, Moscú propuso una Zona de Libre Comercio entre la Unión Europea y Rusia para intentar el proyecto de una Gran Europa desde Lisboa hasta Vladivostok, que proporcionaría beneficios económicos mutuos e iría disolviendo esa polarización que la Guerra Fría había provocado entre ambas partes. Sin embargo, todas las sugerencias para llevar a cabo un Acuerdo de Helsinki-II fueron ignoradas o criticadas como una siniestra estratagema para dividir a Occidente.

Según la ONU, el derecho internacional se basa en el principio westfaliano de igualdad soberana, conforme al cual «todos los Estados son iguales». Por el contrario, el orden internacional basado en normas es un sistema hegemónico basado en la desigualdad soberana, que utiliza el derecho internacional humanitario de forma selectiva para permitir que las democracias liberales alineadas con Estados Unidos, que son supuestamente los únicos estados legítimos, puedan intervenir en los asuntos de otros estados si es por el bien de la democracia liberal. Este intervencionismo “humanitario” o “democrático” ha sido aceptado con entusiasmo también por los aliados europeos de la OTAN, y se ha puesto en práctica en las agresiones ilegales de Serbia, Libia, Irak, Afganistán, y las intervenciones de la USAID y la CIA en múltiples países de Eurasia. Para China, Rusia y la mayoría de paises del Sur Global, el Derecho Internacional Basado en Reglas no es sino el principio del Unilateralismo Supremacista Occidental.

La imposición de la democracia liberal a los países del Este de Europa

La posesión de valores superiores exige que sea la otra parte la que tiene que cambiar, no nosotros. Así, durante el gobierno de Yeltsin, el comienzo de la expansión de la OTAN hacia el Este fue presentado por Occidente como una expansión de la democracia y el liberalismo que todo el mundo debería aceptar, incluido Rusia (Diesen citando a Andrei Kozyrev, exministro de asuntos exteriores de Yeltsin). La OTAN pretendía que su relación con Rusia fuera una del tipo profesor-alumno, modelo que adoptó también la Unión Europea en sus relaciones con Rusia.

Esta clase de relación evalúa las acciones del aprendiz como buen/mal comportamiento según obedezca/no obedezca a los detentadores de la democracia y la libertad, y se le castiga/premia en consecuencia. Cualquier concesión a un estado no liberal se concibe como que Occidente está renunciando a valores superiores. Esto se vuelve peligroso en este caso, porque el concepto de disuasión nuclear de Rusia es redefinido por la OTAN como un chantaje nuclear que debe ser rechazado por razones superiores.

El valor de la democracia liberal es considerado tan civilizatorio por los occidentales que consideran justificada hasta la guerra para imponer esa mejora. Ni que decir tiene que la mejora es generalmente para las corporaciones de los países occidentales y sus gobiernos aliados, no para el país receptor (Libia, Irak, Afghanistán, Siria, etc.), que lo que suele recibir es el control económico y político por parte de potencias occidentales que se llaman a sí mismas democráticas pero que en realidad son plutocracias neoliberales electoralistas (véase Geopolítica, Guerra de Ucrania y Mundo Multipolar).  Según Diesen, el Complejo Militar-Industrial fue uno de los principales promotores de la política belicista norteamericana y de expansión de la OTAN, así como de la financiación de Think Tanks de apoyo a estas ideas.

La difusión de la democracia liberal se hace también influyendo en la sociedad civil de otros países. En EEUU hay dos fundaciones, que financian a ONGs occidentales pro-democracia liberal. Son la NED y la USAID.  La USAID , creada en 1961 por John F. Kennedy, es la agencia oficial de cooperación internacional de EE. UU. Maneja presupuestos multimillonarios para asistencia humanitaria, desarrollo económico, salud, educación y gobernanza. La NED fue fundada en 1983, en plena Guerra Fría, como una fundación privada sin ánimo de lucro, pero financiada casi en su totalidad por el Congreso estadounidense. Su misión declarada es apoyar a partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación y ONG en otros países. Estas organizaciones estuvieron muy involucradas en las revoluciones de color de Serbia en 2000, Georgia en 2003, Kirguistán en 2005 y Ucrania en 2004 y 2014.

En respuesta, muchos países han tomado medidas contra la NED y las ONG norteamericanas en su territorio. Entre ellos figuran Rusia, China, Egipto, Bielorrusia, Venezuela, Uzbekistán, Nicaragua, Etiopía, Irán, Camboya y Hungría. El ministro de Asuntos Exteriores indio, Subrahmanyam Jaishankar, criticó igualmente los perniciosos empeños de personas como George Soros en manipular y corromper a la sociedad civil india: La gente como él [Soros] cree que unas elecciones son buenas si gana la persona que ellos quieren ver [ganar], pero, si arrojan un resultado diferente, entonces dirán que se trata de una democracia defectuosa, y lo curioso es que todo esto se hace bajo el pretexto de abogar por una sociedad abierta.

Foto. George Soros en una de sus mansiones

Soros ha sido acusado por algunos gobiernos de que, a través de su red de fundaciones Open Society Foundations (OSF) y de su influencia financiera, financia movimientos opositores, apoya protestas sociales y promueve agendas políticas pro-occidentales, revoluciones de color, la agenda LGTB, la migración, y otros programas afines al partido demócrata norteamericano.

La presión de la OTAN sobre Rusia

El sistema estratégico de defensa antimisiles BMD de la OTAN, operativo desde 2016, tiene por función desmantelar la disuasión nuclear rusa según Diesen. Este sistema está diseñado para interceptar la respuesta nuclear rusa que se produciría con los vectores que le quedasen tras un primer ataque nuclear de la OTAN. Según Diesen, esto obliga a Rusia a ser consciente de que EEUU podría destruir Rusia en un primer ataque, si quisiera, y además interceptar el grueso de su respuesta. Esto da a EEUU el control de la escalada:  permitiría a Estados Unidos escalar y adoptar una postura inflexible en cualquier conflicto con los rusos, sabiendo que estos, al final, tendrían que capitular o dar marcha atrás.

Para construir este sistema, EEUU se retiró en 2002 del tratado AMB sobre limitación de misiles anti-balísticos. Un documento de RAND Corporation sobre «Future Roles of U.S. Nuclear Forces» («Futuras funciones de las fuerzas nucleares de EEUU») veía factible un abandono de la disuasión para pasar a la idea de contrapoder, un contexto en el que las armas nucleares dejaban de tener carácter defensivo para ser ofensivas. Ocurriría cuando todos los enemigos sean conscientes de que EEUU puede destruir la mayoría de sus armas nucleares antes de un posible ataque, minimizando así su capacidad de responder con un segundo ataque. Aunque se entiende que los misiles nucleares en el interior de los submarinos estratégicos rusos permanecerían intactos tras un primer ataque, un sistema de defensa antimisiles efectivo podría teóricamente interceptar la mayoría de ellos. Tal era el planteamiento.

Pese a las protestas y al nerviosismo ruso, en 2007 ya había montados varios cientos de estos misiles en Polonia, Rumanía y algunos buques de la Navy de EEUU. Esto indujo a los rusos a investigar frenéticamente en posibles contramedidas militares, lo cual les llevó a la creación de los misiles hipersónicos, casi imposibles de interceptar, y a vectores aéreos y subacuáticos de propulsión nuclear (Burevestnik y Poseidón).

Ucrania en el Tablero Mundial

En su obra El Gran Tablero Mundial, Brzezinski argumenta que, «sin Ucrania, Rusia deja de ser un imperio euroasiático», pero que, “si Moscú recupera el control sobre Ucrania, con sus 52 millones de habitantes y sus principales recursos, así como su acceso al mar Negro, vuelve a recuperar automáticamente los medios para convertirse en un poderoso Estado imperial, que abarque Europa y Asia”.

Ucrania es un país dividido entre dos sensibilidades nacionalistas, una occidental y otra eslava oriental, con una mayoría de la población que hasta hace poco se identificaba con una identidad culturalmente dual, a la vez eslava oriental y occidental. Durante la Segunda Guerra Mundial, Hitler estableció una alianza con Stepan Bandera y la fascista Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN). Esta organización cometió genocidio contra judíos, polacos y rusos, en colaboración con los ocupantes nazis. En Ucrania occidental hay grupos que conmemoran y lloran el 9 de mayo como una continuación de la dominación rusa, mientras que en Ucrania oriental dicho día se celebra como el de la victoria de la Unión Soviética sobre los nazis.

Fig. Las dos Ucranias. La Ucrania más partidaria al acercamiento con Rusia sería la marcada en azul oscuro (izquierda) o amarillo oscuro (derecha)

Desde el comienzo de la Guerra Fría, EEUU consideró a fascistas y ultranacionalistas ucranianos como socios útiles debido a sus viscerales opiniones antirrusas y anticomunistas. Archivos desclasificados estadounidenses y otros de la policía secreta soviética confirman que Estados Unidos comenzó a colaborar con Bandera y la OUN inmediatamente después de la derrota de la Alemania nazi. Estas operaciones de la CIA eran congruentes con otras «operaciones de retaguardia» clandestinas realizadas por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. En el marco de la «Operación Gladio», que duró hasta 1990, la OTAN, junto con la CIA, llevó a cabo atentados de falsa bandera contra sus propias poblaciones, de los que se culpó a las Brigadas Rojas. En 1990, el Parlamento Europeo exigió el fin del terrorismo de la CIA y la OTAN en Europa Occidental, y pidió el desmantelamiento de la organización Gladio (…) El jefe de la inteligencia militar de la Wehrmacht en el frente oriental, Reinhard Gehlen, fue contratado posteriormente por la CIA (OSS) para dirigir la inteligencia estadounidense en Europa. Gehlen incorporó la inmensa red de espionaje nazi al redil estadounidense. La Organización Gehlen estableció una estrecha cooperación con los nacionalistas y fascistas ucranianos para recabar información, socavar la cohesión social y con fines propagandísticos a través de Radio Europa Libre. Cabe destacar que el jefe del Estado Mayor de Hitler, Adolf Heusinger, se convirtió en presidente del Comité Militar de la OTAN en 1961-1964.

Una encuesta de Gallup de 2008 recogía que el 43% de los ucranianos consideraban a la OTAN una amenaza para Ucrania y sólo el 15% la asociaba con la idea de protección. Cuando Yanukovich resulta elegido en 2010, se olvida de las ofertas occidentales para entrar en la OTAN, y trata de mantener un estatus neutral para Ucrania con el fin de poder comerciar tanto con Rusia como con la UE, reforzando de paso la autonomía política de Ucrania. Sin embargo, en noviembre de 2013, la UE presionó a Ucrania para que abandonara su neutralidad, ofreciéndole la Zona de Libre Comercio de Alcance Amplio y Profundo (DCFTA, por sus siglas en inglés), que suponía un ultimátum para que eligiera entre Occidente o Rusia. El propio acuerdo propuesto violaba el anterior acuerdo de espacios comunes entre la UE y Rusia, que había comprometido a ambas partes a armonizar las iniciativas de integración hacia la vecindad compartida (…) Los ucranianos estaban profundamente divididos en cuanto a la opción civilizatoria entre Occidente y Rusia, ya que los ucranianos del oeste se inclinaban por la UE, mientras que los del este y el sur preferían la Unión Aduanera Euroasiática dirigida por Rusia. Ucrania y Rusia propusieron sustituir el Acuerdo de Asociación de suma cero por un acuerdo trilateral UE-Ucrania-Rusia que permitiera a Ucrania funcionar como puente y no como bastión occidental frente a Rusia. Barroso, presidente de la Comisión Europea, rechazó la idea por inaceptable (…) La secretaria de Estado Hillary Clinton había anunciado el año anterior que Washington estaba decidido a socavar el desarrollo de la Unión Económica Euroasiática.

La Unión Europea planteó la elección a Ucrania como una “elección civilizatoria” entre Occidente y Rusia. Este ultimátum fue contraproducente puesYanukovich rechazó la propuesta europea y mantuvo la relación con Rusia. Una vez que Ucrania no eligió Occidente, Estados Unidos asumió el papel protagonista en el derrocamiento del gobierno y la instalación de uno de su elección (…) La UE y Estados Unidos respondieron cuestionando la legitimidad del Gobierno y movilizando a la opinión pública ucraniana contra el «régimen de Yanukóvich». Donald Tusk, el primer ministro polaco que más tarde se convertiría en presidente del Consejo Europeo, pidió que la UE canalizara tres millones de euros para «el desarrollo de movimientos ciudadanos» que se opusieran al presidente Yanukóvich. Guy Verhofstadt, diputado europeo y exprimer ministro de Bélgica, se subió a un estrado en la plaza Maidán y esbozó lo que sería del apoyo de la UE a los manifestantes contra su Gobierno (…) Victoria Nuland, subsecretaria de Estado estadounidense para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, reveló en diciembre de 2013, mientras continuaban los disturbios en Kiev, que Estados Unidos había invertido más de 5.000 millones de dólares desde 1991 para ayudar a Ucrania a lograr «el futuro que se merece» (…) Una llamada telefónica filtrada entre Victoria Nuland y Geoffrey Pyatt, embajador de Estados Unidos en Ucrania, puso de manifiesto cómo su país estaba planeando el golpe y eligiendo a dedo al Gobierno sucesor. En la llamada, que se dio a conocer dos semanas antes del golpe, se hablaba de nombrar primer ministro a Arseny Yatsenyuk y de otros detalles de la composición del futuro Gobierno tras el golpe. Nuland también esbozó cómo podía utilizarse la ONU para legitimar el proceso y «unir todas las piezas».

Se organizó un golpe de estado mediante una revolución de color con ultranacionalistas y partidarios de la entrada en la UE. El apoyo occidental a la Revolución Naranja de Ucrania en 2004 tuvo como resultado la investidura como presidente de Yushchenko, que representaba los sentimientos hostiles antirrusos de los nacionalistas etnoculturales del oeste del país. Las demandas populares de reformas democráticas y de lucha contra la corrupción fueron secuestradas por ONG internacionales financiadas en gran parte por el Gobierno estadounidense. A partir de entonces, las protestas adquirieron una fuerte dimensión antirrusa y vincularon el cambio de régimen a la defensa de la adhesión a la OTAN y la UE. Estados Unidos desarrolló un modelo para las revoluciones en todo el espacio postsoviético y las calificó de «revoluciones democráticas». Al frente de estas operaciones de cambio de régimen estaban la NED, Freedom House, USAID y otras ONG financiadas por el Gobierno, que contaban con personal vinculado a los servicios de inteligencia estadounidenses. Por ejemplo, James Woolsey, exdirector de la CIA y expresidente de Freedom House, explicó que esta última contribuyó a «ayudar a que se produjera un movimiento por la democracia en Ucrania» durante la Revolución Naranja (…)

Toda la violencia del Maidán se atribuyó al Gobierno, a pesar de la presencia manifiesta de grupos de extrema derecha con símbolos fascistas. Occidente utilizó inmediatamente la muerte de manifestantes en el Maidán a manos de francotiradores para ejercer más presión sobre el Gobierno ucraniano y exigir que Yanukóvich dimitiera. Sin embargo, la mayoría de los heridos declararon que les habían disparado desde edificios controlados por la oposición, algo que fue corroborado por la dirección de los disparos. El posterior juicio también reveló que varios manifestantes fueron tiroteados incluso antes de que se desplegara la unidad especial de policía Berkut. Poco después de los asesinatos, la UE parecía ser consciente de la existencia de pruebas que apuntaban a la oposición de Maidán. La filtración de una llamada telefónica entre la jefa de Asuntos Exteriores de la UE, Catherine Ashton, y el ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Urmas Paet, puso de manifiesto que los dirigentes de la UE sabían o sospechaban que los nuevos dirigentes de Kiev tras el golpe habían ordenado el tiroteo como provocación. Paet afirmaba que «cada vez se entiende mejor que detrás de los francotiradores no estaba Yanukóvich, sino alguien de la nueva coalición». Al parecer, matar a personas de ambos bandos fue una iniciativa para escalar deliberadamente las tensiones y dificultar la consecución de un acuerdo político.

Kiev firmó un acuerdo con la oposición para formar un gobierno de unidad nacional, respaldado por las potencias europeas, pero la oposición derrocó a este gobierno poco después, y la UE envió a representantes a Kiev para apoyar a los que acababan de tomar el poder en el golpe. Un día después EEUU los reconoció como nuevas autoridades.

Si la Revolución Naranja de 2004 acabó fracasando con la expulsión de Yuschenko, Estados Unidos y las nuevas autoridades de Kiev intentaron que la Revolución del Maidán fuera permanente. El conflicto con Rusia se intensificó deliberadamente; la lengua, la cultura y la Iglesia ortodoxa rusas fueron marginadas, la oposición política fue purgada y el apoyo estadounidense a la extrema derecha garantizó la obstrucción de cualquier esfuerzo democrático por alcanzar la paz con Rusia y restablecer relaciones.

Tanto las sanciones y amenazas europeas contra Yanukóvich como la intervención norteamericana en el golpe de estado de 2014 constituyeron violaciones de acuerdos internacionales previos. Sin embargo, los países occidentales calificaron en ambos casos la violación como justificada puesto que era en defensa de la democracia. La posterior invasión rusa de Ucrania, en cambio, no está justificada según los políticos occidentales, sino que sólo persigue intereses geopolíticos.

El golpe de Estado respaldado por Occidente fue visto por Moscú como una amenaza existencial para Rusia y para sus compatriotas del este y del sur. El papel central de los grupos fascistas y de extrema derecha en el derrocamiento de Yanukóvich les había otorgado una influencia política excesiva. Así lo reconocieron también los medios de comunicación occidentales; por ejemplo, la BBC informó de que, tras el golpe, el ayuntamiento de Kiev estaba cubierto de grandes pancartas neonazis, la bandera confederada estadounidense y retratos de Stepan Bandera, el aliado fascista de Hitler. El primer decreto del nuevo Parlamento fue un llamamiento a derogar el ruso como lengua regional. Parecía probable que las leyes lingüísticas fueran seguidas de la supresión de la cultura y de la Iglesia ortodoxa rusas. La incursión de la OTAN en Ucrania era especialmente peligrosa, ya que Crimea había sido la sede de la flota rusa del mar Negro desde 1783 y es imprescindible para su seguridad. El riesgo de perder la base naval e incluso la posibilidad de que la OTAN se hiciera con ella constituían una línea roja que Rusia no podía permitir que la OTAN traspasara.

El embajador norteamericano en Moscú William Burns, que más tarde llegaría a ser director de la CIA, advirtió en un memorando que amenazar con la expansión de la OTAN podría provocar una intervención militar rusa: Rusia no sólo percibe el cerco y los esfuerzos para menoscabar su influencia en la región, sino que también teme consecuencias impredecibles e incontroladas que afectarían gravemente a sus intereses de seguridad […]. A Rusia le preocupa especialmente que las fuertes divisiones existentes en Ucrania sobre el ingreso, con gran parte de la comunidad de rusos étnicos en contra, puedan provocar una gran ruptura, con violencia o, en el peor de los casos, una guerra civil. En ese caso, Rusia tendría que decidir si interviene, decisión a la que no quiere tener que enfrentarse.

Roderic Lyne, exembajador británico en Rusia, compartía estas preocupaciones, añadía que si se quería entrar en una guerra con Rusia esta era la mejor manera de hacerlo, y afirmaba que las encuestas mostraban que dos tercios de los ucranianos no querían entrar en la OTAN.

Fiona Hill, exfuncionaria del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y destacada halcón antirrusa en Washington, reconoció que Moscú había puesto sobre aviso a Europa y al mundo en 2007, cuando Putin dejó claro en Múnich que no se toleraría una mayor expansión de la OTAN. Hill era oficial de inteligencia nacional en 2008 y recuerda que advirtió a Bush de que «Putin consideraría los pasos para acercar a Ucrania y Georgia a la OTAN como una provocación que probablemente provocaría una acción militar rusa de carácter preventivo. Pero, al final, nuestros avisos no fueron escuchados». Alemania se había mostrado reacia a la expansión de la OTAN por razones similares. Un cable de Wikileaks de junio de 2008 reveló los motivos del Gobierno alemán para oponerse a un Plan de Acción para la Adhesión (MAP) de Ucrania. Tres eran las razones clave: «1) el escaso apoyo general de la opinión pública al ingreso en la OTAN, 2) la profunda división entre las partes oriental y occidental del país sobre esta cuestión y 3) un gobierno débil con una pequeña mayoría en la Rada». En consecuencia, los alemanes consideraron que un exceso de rapidez en impulsar el expansionismo de la OTAN podría «romper el país».

Tras un referéndum de autodeterminación organizado por Rusia, Crimea fue anexionada a la Federación Rusa. En su discurso tras la anexión de Crimea, Putin explicitó la decisión como una reacción a las agresivas políticas de contención: Tenemos todas las razones para suponer que la infame política de contención llevada a cabo durante los siglos xviii, xix y xx, continúa hoy día […] todo tiene un límite. Y, con Ucrania, nuestros socios occidentales han cruzado el límite […]. Rusia se encontró en una posición de la que no podía echarse atrás. Si comprimes un muelle hasta el límite, recobrará su forma con fuerza […]. ¿Estamos preparados para defender consecuentemente nuestros intereses nacionales o cederemos para siempre, retirándonos a quién sabe dónde? La referencia de Washington al sacrosanto principio de la integridad territorial de acuerdo con el derecho internacional no resultó convincente, ya que el orden internacional occidental basado en normas había introducido el derecho a la autodeterminación como principio en competencia con la integridad territorial. Por tanto, resultaba problemático argumentar jurídicamente y de forma convincente por qué la secesión de Crimea era diferente a la de Kosovo. Un nuevo país, Kosovo, donde ni siquiera hubo un referéndum de autodeterminación.

Cuando la población del Donbás se rebeló contra lo que consideraba un régimen ilegítimo que se había hecho con el poder mediante un golpe de Estado, el nuevo Gobierno de Kiev recurrió a la fuerza militar para reprimir las protestas. The Guardian informó sobre la arbitrariedad de Occidente: los manifestantes que tomaron edificios gubernamentales y derrocaron al presidente elegido democráticamente fueron aclamados como luchadores por la libertad, mientras condenaba a los que mostraban su rechazo a la legitimidad de un gobierno no electo que había tomado el poder en las calles. En Occidente había una tendencia a negar a los habitantes del Donbás su capacidad de acción, refiriéndose a ellos como «rusos» o «secesionistas». Esto era importante para controlar el relato. Las milicias del Donbás ya no eran un pueblo que protegía su tierra y sus derechos lingüísticos y culturales básicos frente a un Gobierno que había tomado el poder mediante un golpe inconstitucional y los había anulado, sino que eran soldados de una potencia extranjera hostil. Sin embargo, como reconocieron dos analistas de la RAND Corporation, vinculada al Pentágono, incluso según las propias estimaciones de Kiev «la inmensa mayoría de las fuerzas rebeldes estaban formadas por lugareños, no por soldados rusos.

El 2 de mayo de 2014, manifestantes pro-Maidán y anti-Maidán se enfrentaron en Odesa, lo que provocó que los segundos buscaran refugio en la Casa de los Sindicatos. Los manifestantes pro-Maidán incendiaron el edificio y decenas de personas fueron quemadas vivas. Los vídeos existentes demuestran que los manifestantes pro-Maidán disparaban a la gente que intentaba escapar del fuego por las ventanas, y muchos de los que lograron saltar murieron apaleados en la acera. El Gobierno ucraniano retrasó la investigación y Occidente dejó en gran medida este suceso fuera del relato sobre Ucrania.

La rebelión del Donbás y la guerra civil en el Este de Ucrania

En abril de 2014 estallan enfrentamientos en el este de Ucrania, con grupos separatistas tomando edificios gubernamentales en Donetsk y Lugansk. El 11 de mayo de 2014 se celebran referéndums en ambas regiones, y ese mismo día, los líderes separatistas anuncian la independencia de las Repúblicas Populares de Donesk y de Lugansk (RPD y la RPL). Entre 2014 y 2015 ambas repúblicas intentan formar parte de la llamada Unión de Repúblicas Populares de Nueva Rusia, aunque el proyecto se disuelve en 2015 porque Rusia prefirió apoyar los acuerdos de Minsk que planteaban una amplia autonomía para estas regiones, pero dentro de Ucrania. La guerra civil continuó sin embargo entre los separatistas y el nuevo gobierno.

Foto. Proclamación de la República Popular de Donesk (RPD) en 2014

La incapacidad del frágil ejército del gobierno golpista para oponerse a los rebeldes separatistas del Donbás, que no aceptaban al nuevo gobierno, hizo que se recurriera a milicias de extrema derecha de Ucrania occidental.

Uno de los batallones nazis tomó el nombre de Batallón Azov tras hacerse con el control de Mariupol, en la costa del mar de Azov; más tarde crecería hasta convertirse en el Regimiento Azov. El Gobierno de Kiev, respaldado por la OTAN, lanzó en abril de 2014 una «operación antiterrorista» contra los rebeldes del Donbás que rechazaban la legitimidad del golpe de Estado; los combates se saldaron con la muerte de 14.000 ucranianos. En mayo de 2014, ante el temor de una guerra civil, Putin previno al Donbás para que no llevara a cabo un referéndum para independizarse de Ucrania. En su lugar, insistió en que las crecientes tensiones desde el golpe podrían resolverse con cambios constitucionales que otorgaran mayor autonomía a la región. La federalización podría ser una solución para garantizar que se preservaran la lengua, la cultura y la fe regionales, aunque el federalismo también puede ser un arma de doble filo al convertirse en un trampolín hacia la secesión. (…)

Sin embargo, los problemas en Crimea y el Donbás no se resolvieron. Desde 2014, la población civil del Donbás no recibió ayuda humanitaria de Ucrania ni de Occidente. Las pensiones y las ayudas económicas a las familias dejaron de pagarse y su sistema bancario fue bloqueado. En 2014, Ucrania también construyó una presa en la región de Jersón que bloqueó el 85% del suministro de agua a Crimea, situación que se mantuvo hasta 2022, cuando Rusia invadió y restableció el acceso de Crimea al agua (…)

Con el Protocolo de Minsk, al que se llegó en septiembre de 2014, se quería poner fin al conflicto entre Kiev y el Donbás, pero el alto el fuego se rompió. Kiev sufrió grandes pérdidas en los combates subsiguientes y se encontró cercado en Debaltseve, momento en el que Berlín y París intervinieron con una iniciativa de paz. Posteriormente, en febrero de 2015, se alcanzó el Acuerdo de Minsk II, firmado por Kiev, el Donbás, Alemania, Francia y Rusia. Su objetivo era exclusivamente resolver el conflicto interno entre Kiev y el Donbás; Rusia no aparecía mencionada en el acuerdo de paz. Así pues, debería haberse complementado con un acuerdo OTAN-Rusia para abordar el nuevo «reparto» de Europa, origen del conflicto. El Acuerdo de Minsk II estipulaba que debían retirarse las armas pesadas y que Kiev tendría que llegar a un compromiso diplomático con el Donbás para aprobar las reformas constitucionales necesarias para conceder autonomía a la región (…)

La autonomía para el Donbás pretendía salvaguardar sus derechos culturales y lingüísticos, y probablemente también podría otorgarle la capacidad de impedir la futura adhesión a la OTAN. Este primer paso del acuerdo de paz nunca se dio, ya que las autoridades ucranianas no establecieron un diálogo con el Donbás y el Parlamento rechazó el proyecto de ley sobre las elecciones en dicha región. Estados Unidos firmó el Acuerdo de Minsk II y la ONU lo votó como resolución para convertirlo en tratado legal. Sin embargo, Washington no mostró ninguna intención de presionar a Kiev para que lo aplicara, ni tampoco los europeos.

EEUU lo boicoteó entrenando y armando al ejército ucraniano. Años más tarde, Merkel dijo que lo que había negociado en Minsk II no era necesariamente una iniciativa para establecer una paz duradera; en una entrevista con Bild y Spiegel, afirmó que el acuerdo le permitía ganar tiempo para que Ucrania se convirtiera en un país poderoso y bien reforzado. Merkel decía que esto había funcionado, ya que «[Ucrania] empleó este tiempo para hacerse más fuerte, como se puede ver hoy». La idea de que la guerra comenzó con una invasión rusa no provocada en 2022 es cuestionada nada menos que por el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, que en febrero de 2023 confirmaba lo siguiente: La guerra no empezó en febrero del año pasado. La guerra empezó en 2014. Y, desde 2014, los aliados de la OTAN han proporcionado apoyo a Ucrania, con entrenamiento, con equipos, por lo que las fuerzas armadas ucranianas eran mucho más fuertes en 2022 de lo que eran en 2020 y 2014. Y, por supuesto, esto supuso una gran diferencia cuando el presidente Putin decidió atacar Ucrania (…)

Jack Matlock, exembajador de Estados Unidos en la Unión Soviética, afirmó en octubre de 2022: «La guerra podría haberse evitado –probablemente se habría evitado– si Ucrania hubiera estado dispuesta a acatar el Acuerdo de Minsk, reconocer el Donbás como una entidad autónoma dentro de Ucrania, evitar a los asesores militares de la OTAN y comprometerse a no entrar en la organización atlántica». El empeño de la OTAN en menoscabar el Acuerdo de Minsk también mengua la confianza necesaria para futuros acuerdos de paz (…)

Varios estadounidenses ocuparon puestos clave en el Gobierno ucraniano a partir de 2014. Ese año, Natalie Jaresko fue nombrada ministra de Finanzas y recibió la ciudadanía ucraniana el mismo día que asumió el cargo. Jaresko era una antigua funcionaria del Departamento de Estado norteamericano y exjefa de la Sección Económica de la embajada estadounidense en Ucrania. Así, pasó de representar los intereses de Estados Unidos en el país a representar los de Ucrania. Aivaras Abromavičius, ciudadano lituano educado en Estados Unidos, se convirtió en ministro de Desarrollo Económico y Comercio. En 2015, David Sakvarelidze, fiscal del estado en Nueva York, pasó a ser Fiscal General Adjunto de Ucrania y adquirió la ciudadanía ucraniana ese mismo año. También en 2015, Kiev nombró gobernador de Odesa al expresidente de Georgia Mikheil Saakashvili. Durante las décadas de 1990 y 2000, se habían producido hechos similares en los Estados bálticos, ya que Estonia, Letonia y Lituania tenían presidentes que habían sido ciudadanos norteamericanos (…) En 2023, un norteamericano que sostenía que los rusos no son seres humanos se convirtió en el nuevo portavoz de las Fuerzas de Defensa Territorial ucranianas. A medida que la situación en el país se volvía más precaria y aumentaba la dependencia de Occidente, Kiev subcontrató en buena parte la reconstrucción de posguerra a BlackRock y J. P. Morgan para que gestionaran el Fondo de Desarrollo de Ucrania. Con el establecimiento en Ucrania del Consenso de Washington, con privatizaciones y desregulaciones, los gigantes agrícolas occidentales compraron millones de hectáreas de tierras de cultivo. Los estadounidenses también se infiltraron en las agencias de inteligencia y el ejército ucranianos con objeto de hacer del país un proxy con sus miras puestas en Rusia. Según informa el Washington Post: «Desde 2015, la CIA ha gastado decenas de millones de dólares para transformar los servicios de Ucrania, formados en la Unión Soviética, en potentes aliados contra Moscú» (…) Los nuevos servicios de inteligencia militar, obra de Estados Unidos, se utilizaron posteriormente para llevar a cabo atentados terroristas en el interior de Rusia, como el asesinato de Daria Dugina (…)

Con el apoyo de Estados Unidos, el nuevo Gobierno de Kiev se desvinculó de Rusia y reprimió a gran parte de su propia población mediante la purga de la oposición política, los medios de comunicación independientes, la Iglesia ortodoxa y todas las manifestaciones de la lengua y la cultura rusas. Entre los partidos políticos más favorables a Rusia se encontraban el Partido de las Regiones y el Partido Comunista. El primero fue el mayor partido político de Ucrania desde 2007 hasta el golpe de Estado de 2014; después, los dos fueron purgados acusados de traición y desaparecieron en gran medida del mapa político. Cuando el apoyo popular a Zelenski empezó a desplomarse por haber traicionado su programa electoral, la oposición se vio sometida a una presión aún mayor. En 2021, las autoridades de Kiev detuvieron al principal representante de la misma, Viktor Medvedchuk, diputado electo al Parlamento ucraniano y líder del mayor partido opositor. En 2023, Kiev incluso privó a Medvedchuk de la ciudadanía ucraniana. También se purgaron los medios de comunicación independientes bajo el lema nacionalista «Una nación, una lengua, un pueblo». En febrero de 2021, el presidente ucraniano cerró tres canales de televisión sin ninguna base legal. En agosto de 2021, el Gobierno también comenzó a bloquear los medios digitales, que seguían siendo el último vestigio de medios independientes. Esta censura fue recibida en Occidente con silencio o con una ovación (…)

En 2015, el Congreso de Estados Unidos reconoció al Batallón Azov como una organización nazi y posteriormente prohibió la ayuda militar norteamericana al grupo. Sin embargo, un año después, en 2016, el mismo Congreso derogó la prohibición de financiar a los nazis en Ucrania. Los fascistas habían demostrado ser excelentes soldados, habían adquirido mucha influencia política y podían funcionar como un veto contra cualquier Gobierno de Kiev que buscara la reconciliación con el Donbás y Rusia (…)

Washington –todos los años desde 2013– votó en contra de la resolución anual de la ONU «para combatir la glorificación del nazismo» con objeto de defender a los ucranianos occidentales que glorificaban como luchadores por la libertad a los fascistas que habían colaborado con Hitler [como Stepan Bandera]. En noviembre de 2021, Estados Unidos y Ucrania fueron los dos únicos países del mundo que votaron en contra de la resolución que combate la glorificación del nazismo. Washington argumentó que dicha resolución era propaganda rusa diseñada para desacreditar el movimiento de independencia ucraniano (…)

Como acertadamente dijo el profesor John Mearsheimer: «Los estadounidenses se pondrán del lado de la derecha ucraniana. Porque tanto los estadounidenses como la derecha ucraniana no quieren que Zelenski llegue a un acuerdo con los rusos que haga que parezca que han ganado estos últimos».

Zelenski había ganado las elecciones presidenciales de abril de 2019 con la promesa de hacer las paces, presentándose con una plataforma que incluía el establecimiento de conversaciones con el Donbás, el restablecimiento de relaciones con Rusia y la aplicación del Acuerdo de Minsk II. Con una asombrosa y aplastante victoria con el 73% de los votos, los ucranianos otorgaron a Zelenski un inmenso respaldo para resolver el conflicto con el Donbás. Sin embargo, los nacionalistas y Estados Unidos habían establecido una influencia significativa, hasta el punto de tener un poderoso veto político en Kiev. En 2020, las milicias paramilitares de Ucrania comprendían unos 102.000 hombres, lo que suponía alrededor del 40% del conjunto de las fuerzas armadas ucranianas. Estas organizaciones paramilitares estaban muy marcadas por nacionalistas del oeste ucraniano, además de armadas y entrenadas por potencias occidentales. Consecuentemente, los nacionalistas y los países de la OTAN adquirieron una influencia significativa sobre las decisiones políticas que se tomaban en Kiev (…)

Fig. Manifestantes neonazis en Ucrania con la imagen de Stepan Bandera

La extrema derecha acabó revocando el mandato de paz de Zelenski con la campaña «No a la capitulación», que presentaba la aplicación del Acuerdo de Minsk II como una traición. Tras la llegada de Zelenski a la presidencia, se organizó una protesta en Kiev el 6 de octubre de 2019; aproximadamente 10.000 personas se manifestaron contra el plan del presidente para poner fin a la guerra, que fue denunciado como «capitulación» (…) Stephen Cohen, especialista en estudios rusos afirmó refiriéndose a los neonazis ucranianos: «Han dicho que destituirán y matarán a Zelenski si continúa en esta línea de negociar con Putin» (…) Tras fracasar en su intento de controlar a los grupos de extrema derecha presentes en el ejército, Zelenski tuvo que alinearse más estrechamente con los nacionalistas.

O como lo expresó Dmitri Yarosh, líder del grupo extremista Sector Derecho. En mayo de 2019, poco después de la victoria electoral de Zelenski, Yarosh advirtió de que el cumplimiento de sus promesas electorales tendría consecuencias nefastas: «Será colgado de un árbol en [la avenida Khreshchatyk] si traiciona a Ucrania y a las personas que murieron durante la Revolución y la Guerra. Y es muy importante que lo entienda». Dmitri Yarosh no fue arrestado, sino ascendido en noviembre de 2021 a asesor del comandante en jefe de las fuerzas armadas ucranianas (…). El acercamiento a los neonazis y ultra-nacionalistas le costó sin embargo a Zelensky una caída de su índice de popularidad, que bajó al 24% en octubre de 2021.

El establishment político-mediático occidental encubrió la creciente influencia de la extrema derecha, señalando el origen judío de Zelenski como prueba de que todo era propaganda rusa. Aunque Zelenski no estaba ideológicamente inclinado a apoyar a los fascistas, tuvo que adaptarse a la realidad y a dónde residía buena parte del poder. El oligarca judío ucraniano Igor Kolomoisky era el principal financiador tanto de Zelenski como del neonazi Batallón Azov. Washington también se esforzó por hacer pasar a los colaboradores nazis como luchadores por la libertad con un vídeo de Radio Free Europe/Radio Liberty, en el que se decía que Stepan Bandera se puede considerar tanto un héroe como un villano, al tiempo que se inclinaba de manera decidida a favor de la narrativa del héroe.

El utilizar a los ucranianos como proxies para luchar contra Rusia había sido defendido por George Soros en 1993, previendo un nuevo orden mundial en el que la OTAN sería la institución dominante. Estados Unidos consideraba a Ucrania como un instrumento clave para debilitar a Rusia como rival estratégico. En 2019, la Army Quadrennial Defence Review financió un largo informe de 325 páginas elaborado por la RAND Corporation, un think tank financiado por el Gobierno estadounidense y conocido por sus estrechos vínculos con la comunidad de inteligencia. Dicho informe se titulaba «Extending Russia: Competing from Advantageous Ground» y exploraba formas de provocar a Rusia «para que se vea obligada a un sobreesfuerzo militar o económico, o para que el régimen pierda prestigio e influencia nacional y/o internacional». Consistía en proporcionar ayuda militar abundante a Ucrania para que Rusia se debilitara militar y políticamente durante años.

En febrero de 2021 la OTAN y Ucrania anunciaron planes para construir dos nuevas bases navales en la costa ucraniana del Mar Negro, con financiación en gran parte del Reino Unido. El general Tod Wolters, comandante supremo aliado de la OTAN y jefe del Mando Europeo de Estados Unidos argumentó que la OTAN debía desarrollar una «presencia avanzada reforzada» en la región del mar Negro en cooperación con Georgia y Ucrania.

En junio y julio de 2021, Estados Unidos y Ucrania organizaron las mayores maniobras navales en décadas, «Sea Breeze 2021», con 32 buques, 40 aviones y 5.000 soldados de 24 países en el mar Negro. Con ellas se pretendía mostrar la solidaridad OTAN-Ucrania, «con el objetivo de equiparar a Ucrania a los estándares de la OTAN» (…) En Rusia estas acciones se interpretaron como un mensaje de que los países de la OTAN apoyaban a Ucrania como miembro de facto y de que tanto la OTAN como Ucrania estaban desafiando el control ruso sobre Crimea (…) El proceso gradual de hacer de Ucrania un miembro de facto de la OTAN tuvo un siguiente episodio con las maniobras militares «Rapid Trident», de septiembre a octubre de 2021, para mejorar la interoperatividad entre la OTAN y Ucrania (…) Ese mismo mes, junio de 2021, Kurt Volker, exembajador de Estados Unidos ante la OTAN y exrepresentante especial de Estados Unidos para las negociaciones con Ucrania de 2017 a 2019, se opuso a la paz y la reconciliación con Rusia. Al hablar de cuáles deberían ser los objetivos de una próxima cumbre entre los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin, que se organizó para apaciguar la situación en Ucrania y que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia volviesen a la senda de la estabilidad y lo previsible, Volker escribió que «el éxito es la confrontación» (…) Evelyn Farkas, exsubsecretaria adjunta de Defensa para Rusia, Ucrania y Eurasia en la Administración Obama y exasesora principal del Comandante Supremo Aliado en la OTAN, publicó un artículo de opinión el 11 de enero de 2022 con el título «Estados Unidos debe prepararse para la guerra contra Rusia por Ucrania» (…) En noviembre de 2021, Moscú vio una guerra en el horizonte cuando se firmó la «Carta de Asociación Estratégica Estados Unidos-Ucrania», por la que el primero se comprometía a la «plena integración de Ucrania en las instituciones europeas y euroatlánticas», a desarrollar el ejército ucraniano, a profundizar la cooperación en el mar Negro y a ofrecer un «compromiso inquebrantable» con la reintegración de Crimea a Ucrania (…)

En diciembre de 2021, Moscú envió a Washington un proyecto de tratado en el que se esbozaban las condiciones para restablecer la seguridad y la estabilidad en Europa. Dicho borrador exigía que la OTAN no continuara su expansión hacia el este y comprometía a Washington a no establecer ninguna base militar en Ucrania. En un segundo borrador, Moscú también exigía que la OTAN retirara las tropas y equipos que había trasladado a Europa del Este desde 1997. El borrador del tratado reiteraba en gran medida los compromisos que Occidente ya había firmado y acordado en la década de 1990. Tanto los acuerdos para la seguridad paneuropea según la Carta de París para una Nueva Europa de 1990 como el documento fundacional de la OSCE de 1994 se basaban en los principios de seguridad indivisible en una Europa sin líneas divisorias. Además, el Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997 prohibía explícitamente a la OTAN situar tropas permanentes en los nuevos Estados miembros. Sin embargo, Estados Unidos y la OTAN rechazaron las demandas de seguridad de Rusia; incluso discutirlas se presentó como una contemporización peligrosa.

Para evitar la guerra, el canciller alemán Olaf Scholz mantuvo una reunión con el presidente Zelenski el 19 de febrero de 2022 en la que sostuvo que «Ucrania debería renunciar a sus aspiraciones en la OTAN y declararse neutral como parte de un acuerdo de seguridad europea más amplio entre Occidente y Rusia». Kiev rechazó la propuesta de Alemania y en su lugar insinuó una mayor escalada. Probablemente se sentía seguro gracias al apoyo de EEUU y Reino Unido.

El embajador ruso en Washington publicó un artículo en la revista Foreign Policy el 30 de diciembre de 2021 con una advertencia directa: Todo tiene sus límites. Si nuestros socios [Estados Unidos y los países de la OTAN] siguen construyendo realidades estratégico-militares que ponen en peligro la existencia de nuestro país, nos veremos obligados a generarles situaciones similares. Hemos llegado a un punto en el que no tenemos margen para retroceder. La prospección militar llevada a cabo por los Estados miembros de la OTAN en Ucrania es una amenaza existencial para Rusia. El 26 de diciembre de 2021, Putin advirtió de que más de dos décadas de expansionismo de la OTAN hacia las fronteras rusas habían arrinconado a Rusia. Aparentemente, dio a entender que se habían agotado los esfuerzos diplomáticos: «No tenemos dónde refugiarnos […]. Nos han empujado hasta una línea que no podemos cruzar. Han llegado a un punto en el que simplemente debemos decirles: “¡Basta!”».

Rusia fue a la guerra en febrero de 2022 una vez que se convenció de que la vía diplomática era inútil y estaba agotada. Vio que podía estar cayendo en una trampa, ya que Estados Unidos y otros países de la OTAN se habían preparado para una larga guerra proxy. Sin embargo, ocho años después de que se hubiera boicoteado el Acuerdo de Minsk II, en Moscú se daba por sentado que una demostración de fuerza convencería a Ucrania y a Occidente para hacer las paces. Con independencia de cómo reaccionara Occidente ante el uso de la fuerza militar por parte de Rusia, la premisa era que, si la guerra era inevitable, entonces era importante golpear primero.

La “invasión no provocada” de Rusia en Ucrania

Fue con esos antecedentes cuando comenzó, el 24 de febrero de 2022, “la agresión no provocada de Rusia en Ucrania”, según la unánime expresión repetida ad nauseam por la OTAN y todos los medios occidentales. Se ha repetido tantas veces esta coletilla y en tantos medios que uno se pregunta si todos los hechos y provocaciones descritos anteriormente no han existido en realidad: las maniobras de la OTAN en Ucrania han sido el rodaje de una película; la financiación de la UK para la construcción de dos bases navales, parte de una comedia musical; el bombardeo de las poblaciones del Donbás una petardada mal organizada de las autoridades de Kiev; las declaraciones antirrusas una broma para divertir a nuestros amigos rusos; y así todo lo demás. O quizás es que, acostumbrados nuestros medios a defender que cualquier cosa que hagan los mil-millonarios redunda en un bien general, no les cuesta pensar que cualquier cosa que haga un estado occidental no es otra cosa que hacer el bien; así que cualquier reacción en contra de las acciones occidentales es siempre una maldad no provocada.

Este análisis muestra que la responsabilidad de la guerra de Ucrania es compartida. Desde 1992, la OTAN hizo todo lo posible por acorralar estratégicamente a Rusia para obligarla a obedecer las normas de las élites de EEUU; y Rusia tiene la responsabilidad de haber abandonado sus intentos diplomáticos de evitar ese cerco estratégico y haber invadido militarmente Ucrania en 2022.

En un próximo artículo analizaremos por qué las élites de la UE están tan obsesionadas con continuar esta guerra que podría haberse parado en marzo de 2022 en Estambul, e incluso manifiestan la necesidad de entrar en guerra contra Rusia en los próximos años.

La geopolítica de EEUU frente al reto estratégico de China y sus aliados

Muchos de los conflictos internacionales actuales se entienden mejor desde la perspectiva de un Orden Internacional hasta ahora dominado por EEUU, sus aliados occidentales y las Instituciones de Gobernanza Global que éstos han creado, Orden Internacional que en pocas décadas se ha visto retado por el desarrollo explosivo de asociaciones comerciales, bancos de inversión y acuerdos de asociación político-militares propuestos y desarrollados por China y sus aliados.

Este artículo, continuación de Geopolítica, Guerra de Ucrania y Mundo Multipolar, trata de desarrollar esta perspectiva, analizando lo que ha sido la geopolítica norteamericana desde el siglo XX hasta ahora, en gran parte inspirada por varios analistas geopolíticos que han inspirado notablemente la política exterior del gobierno norteamericano.

El Orden Internacional Basado en Reglas

El Orden Internacional Basado en Reglas (OIBR) es una arquitectura global que busca estructurar las relaciones entre Estados bajo normas compartidas, con el objetivo de evitar conflictos y fomentar la cooperación. Su origen está profundamente ligado al contexto de posguerra y a la creación de instituciones internacionales que aún hoy lo sostienen, como la ONU, el FMI y la OMC.

Tiene una fuerte impronta norteamericana, sobre todo desde que EEUU se convirtió en la única potencia hegemónica tras la caída de la URSS. Promueve normas internacionales comunes, promueve sistemas económicos basados en el libre comercio, renuncian a la conquista territorial, respeta la soberanía nacional y fomenta los derechos humanos y sistemas de gobierno participativos y democráticos.

Tras la II Guerra Mundial, EEUU había quedado relativamente inafectada por la guerra y muy fortalecida económicamente. Como comenta Kissinger (World Order, Penguin 2015) “Una nación fundada explícitamente en la idea de un gobierno libre y representativo, identificó su propio ascenso con la expansión de la libertad y la democracia, y atribuyó a estas fuerzas la capacidad de lograr la paz justa y duradera que hasta entonces había eludido al mundo. El enfoque europeo tradicional del orden consideraba a los pueblos y estados como inherentemente competitivos; para limitar los efectos de sus ambiciones contrapuestas, se basaba en el equilibrio de poder y en la colaboración de estadistas ilustrados. La visión estadounidense predominante consideraba a las personas inherentemente razonables e inclinadas al compromiso pacífico, el sentido común y la equidad; por lo tanto, la expansión de la democracia era el objetivo primordial del orden internacional. Los mercados libres impulsarían a las personas, enriquecerían a las sociedades y sustituirían las rivalidades internacionales tradicionales por la interdependencia económica. Desde esta perspectiva, la Guerra Fría fue causada por las aberraciones del comunismo; tarde o temprano, la Unión Soviética regresaría a la comunidad de naciones. Entonces, un nuevo orden mundial abarcaría todas las regiones del planeta; los valores y objetivos compartidos humanizarían las condiciones dentro de los estados y reducirían la probabilidad de conflictos entre ellos”.

Esta esperanza idealista pareció verse confirmada tras la caída de la URSS. En la tercera década del siglo XXI el surgimiento de potencias que se acercan a EEUU en poder económico y militar (China y Federación Rusa) hace que este modelo idealista-norteamericano de orden internacional no sea aceptado universalmente, pues contiene elementos que no satisfacen la visión del mundo de esas dos potencias emergentes.

Cómo analizar las relaciones entre distintos Estados y pueblos

El debate entre idealistas y realistas está presente en toda la historia de la teoría de las relaciones internacionales hasta nuestros días. Los idealistas rechazan que el poder político y su tendencia a crecer sean leyes inmutables de la naturaleza. Ningún modelo de conducta es inmutable pues el hombre tiene la capacidad de aprender y progresar a lo largo de la historia. Consideran que un orden racional y moral es posible en el sistema internacional porque los Estados son capaces de comportarse éticamente al igual que los individuos. Consideran que los intereses de los Estados son complementarios más que antagónicos y son optimistas sobre la posibilidad de soluciones pacíficas de los conflictos políticos.

Para la escuela realista, en cambio, mientras haya más de un Estado en el planeta, la política entre los Estados será siempre una competición constante y una política de poder, porque no hay armonía natural de intereses entre los Estados. Esto lo deducen de las evidencias históricas, no confían en el Progreso de las relaciones internacionales.

Raymond Aron, en su obra póstuma Los últimos años del siglo, trata de definir la sociedad internacional desde un punto de vista lo más incluyente y sociológico posible, y afirma “Tal vez pueda denominarse sociedad internacional o sociedad mundial al conjunto que engloba el sistema interestatal, la economía mundial (o el mercado mundial o el sistema económico mundial) y los fenómenos transnacionales y supranacionales (…) Por comodidad, denominaremos sociedad internacional al conjunto de todas esas relaciones entre Estados y entre personas privadas”.

Pues bien, pese al esfuerzo de Aron y de otros académicos por construir una teoría sociológica y sofisticada tanto de la sociedad internacional como del sistema interestatal, si nos limitamos a éste último la clásica teoría del realismo geopolítico sigue siendo la más utilizada en la práctica.

Con antecedentes en Tucídides, Maquiavelo, Hobbes y Rudolf Kjellén (fundador del término “geopolítica”), la perspectiva realista se consolida tras la II Guerra Mundial con autores como Edward Hallett Carr (The Twenty Years’ Crisis, 1939), Morgenthau, George F. Kennan (que inspiró la doctrina de la contención frente a la URSS), y Henry Kissinger (que desde el Departamente de Estado norteamericano aplicó el realismo en la política exterior de EEUU durante toda la Guerra Fría). Tras la Guerra Fría, autores importantes fueron Kenneth Waltz (Theory of International Politics, 1979), John Mearsheimer (representante del realismo ofensivo, que sostiene que los Estados buscan maximizar su poder relativo y Stephen Walt (que desarrolló el realismo defensivo y la teoría del balance of threat).

Para el realismo político de Morgenthau “la política internacional, como toda política, es una lucha por el poder. Cualesquiera que sean los fines últimos de la política internacional, el poder es siempre el fin inmediato” (Politics among nations 1948), y precisa: “Cuando nos referimos al poder hablamos del dominio del hombre sobre las mentes y las acciones de otros hombres. Por poder político entendemos las relaciones de dominio entre los que detentan la autoridad pública y entre éstos y la gente en general.” Y añade: “El poder político es una relación psicológica entre aquellos que lo ejercen y aquellos sobre los cuales es ejercido. El da a los primeros el dominio sobre ciertos actos de los segundos”.

El interés político es otro concepto central. Este interés depende del contexto político y cultural y evoluciona con los periodos históricos. El interés nacional puede identificarse con la supervivencia del Estado, es decir, la protección de su identidad física, política y cultural, contra los ataques de otros Estados. Este interés nacional está por encima de otros intereses políticos que pueden surgir una vez el primero está asegurado.

La moralidad de la acción política es la prudencia, la cual no tiene por qué coincidir con la moral individual. Confundir una con la otra puede llevar al Estado a la ruina. Las acciones políticas deben juzgarse por criterios políticos, aunque los líderes políticos deben ser conscientes de la existencia social de normas de pensamiento grupales e individuales distintas.

La llamada Doctrina Wolfowitz —nombre no oficial— es la etiqueta que se dio a la versión inicial de la Defense Planning Guidance (Guía de Planificación de la Defensa) redactada en 1992 por Paul Wolfowitz, entonces subsecretario de Defensa de EE. UU., junto a su equipo. Aunque era un documento interno y clasificado, se filtró al New York Times y generó una gran polémica por su tono y objetivos.

📜 Principios centrales

  • Unipolaridad estadounidense: tras la caída de la URSS, EE. UU. debía mantener su posición como única superpotencia y evitar la aparición de cualquier rival estratégico, ya fuera en Eurasia, Asia o cualquier otra región.
  • Prevención proactiva: se defendía el uso de la fuerza militar preventiva para neutralizar amenazas potenciales antes de que se materializaran.
  • Control de regiones clave: impedir que potencias hostiles dominen áreas con recursos suficientes para proyectar poder global (por ejemplo, Oriente Medio o el espacio postsoviético).
  • Liderazgo sobre aliados: reforzar alianzas militares (como la OTAN) pero evitando que Europa desarrollara un sistema de defensa autónomo que pudiera restar influencia a EE. UU..
  • Intervencionismo selectivo: reservarse el derecho de intervenir militarmente cuando los intereses estadounidenses lo requirieran, incluso sin consenso internacional.

🌍 Impacto y proyección

  • Fue reescrita oficialmente en abril de 1992 para suavizar su lenguaje, pero muchos de sus principios reaparecieron en la Doctrina Bush tras el 11‑S.
  • Ha sido señalada como marco ideológico para la expansión de la OTAN hacia el Este, las guerras en Irak, Afganistán, Libia y Siria, y la política de contención hacia Rusia y China.
  • Sus críticos la califican de imperialista y belicista, mientras que sus defensores la ven como una estrategia realista para preservar la seguridad y el liderazgo global de EE. UU..

La Doctrina Wolfowitz no surgió en un vacío: bebe de varias corrientes intelectuales y figuras clave de la teoría de las relaciones internacionales, sobre todo del neoconservadurismo estadounidense y de ciertas interpretaciones del realismo ofensivo. Entre los académicos y estrategas que influyeron directa o indirectamente en Paul Wolfowitz y su círculo destacan:

  • Albert Wohlstetter
    Mentor de Wolfowitz en la Universidad de Chicago. Estratega nuclear y analista de RAND Corporation, defensor de la superioridad tecnológica y militar de EE. UU. y de la disuasión activa frente a la URSS.
  • Leo Strauss
    Filósofo político también en la Universidad de Chicago, cuya visión sobre el papel de las élites, la moral y el poder influyó en varios neoconservadores. Aunque Strauss no escribió sobre geopolítica práctica, su énfasis en la defensa de valores “superiores” y el papel rector de una élite política permeó en discípulos y colegas de Wolfowitz.
  • Richard Pipes
    Historiador especializado en la Unión Soviética, miembro del “Team B” en los años 70, que exageró la amenaza soviética para justificar un rearme. Su visión de un adversario implacable encajaba con la lógica preventiva de la Doctrina Wolfowitz.
  • Zalmay Khalilzad
    Académico y funcionario que trabajó directamente en la redacción del borrador filtrado de la Defense Planning Guidance. Formado en teoría de seguridad internacional, aportó un enfoque geoestratégico centrado en Asia Central y Oriente Medio.
  • Think tanks neoconservadores
    Como el Project for the New American Century (PNAC), que en su documento Rebuilding America’s Defenses (2000) retomó y amplificó ideas ya presentes en la Doctrina Wolfowitz: primacía global, intervenciones preventivas y control de regiones estratégicas.

🧭 Corrientes teóricas subyacentes

  • Neoconservadurismo: mezcla de idealismo wilsoniano (expansión de la democracia) con realismo duro (uso de la fuerza para garantizar intereses).
  • Realismo ofensivo: la idea de que la potencia hegemónica debe impedir el ascenso de rivales potenciales en cualquier región clave.
  • Estrategia de contención ampliada: heredera de la Guerra Fría, pero aplicada a un mundo unipolar.

El control de Rusia

El control de la Federación de Rusa fue desde el principio no sólo político sino también económico. Durante la presidencia de Boris Yeltsin (1991‑1999) y en los primeros años de su sucesor, Vladímir Putin, se tejió una red de relaciones muy estrechas entre las élites políticas y económicas occidentales y los nuevos oligarcas rusos surgidos de la privatización acelerada de la economía postsoviética.

🔹 Contexto: la “terapia de choque” y el nacimiento de los oligarcas

  • Tras la disolución de la URSS, Yeltsin impulsó reformas radicales de liberalización, estabilización y privatización.
  • Este proceso, asesorado y financiado en gran parte por instituciones occidentales (FMI, Banco Mundial, USAID), permitió que un reducido grupo de empresarios —muchos con conexiones políticas— adquiriera activos estratégicos (energía, metales, telecomunicaciones) a precios muy bajos.
  • USAID y otros organismos llegaron incluso a redactar borradores de decretos presidenciales, lo que muestra el grado de injerencia y cooperación técnica.

🔹 Formas de cooperación con Occidente

  1. Apoyo político y diplomático
    • Gobiernos occidentales respaldaron a Yeltsin incluso en episodios autoritarios (como la disolución del Parlamento en 1993) para evitar un retorno comunista.
    • En las elecciones de 1996, oligarcas y asesores occidentales colaboraron en la campaña de Yeltsin, con acceso privilegiado a medios y financiación.
  2. Integración financiera y empresarial
    • Los oligarcas movieron capitales hacia bancos y paraísos fiscales occidentales, invirtiendo en bienes raíces, clubes deportivos y empresas en Londres, Nueva York o la Costa Azul.
    • Firmas occidentales de consultoría, auditoría y banca de inversión facilitaron la estructuración de estas operaciones.
  3. Control mediático alineado
    • Oligarcas como Borís Berezovski o Vladímir Gusinski, con intereses en medios, coordinaron narrativas favorables a Yeltsin y a la apertura hacia Occidente.
    • La pluralidad mediática se redujo a un reparto de canales entre magnates, muchos con vínculos con corporaciones y gobiernos occidentales.
  4. Proyectos energéticos y estratégicos
    • Empresas petroleras y gasísticas occidentales buscaron acuerdos con conglomerados rusos para explotar y exportar recursos, especialmente en Siberia y el Ártico.
    • Hubo cooperación en oleoductos y gasoductos que conectaban Rusia con Europa, con respaldo político de Bruselas y Washington.

Transición a la era Putin

Al llegar al poder en el 2000, Putin limitó la autonomía política de los oligarcas, pero no rompió del todo los lazos económicos con Occidente pues él y su círculo se inspiraban inicialmente en la economía «liberal» occidental. Muchos oligarcas siguieron invirtiendo y residiendo fuera de Rusia.

Sin embargo, tras casos como el de Mijaíl Jodorkovski (dueño de la petrolera Yukos), el Kremlin reforzó el control estatal sobre sectores estratégicos, reduciendo la influencia directa de capitales y gobiernos occidentales. El caso Jodorkovsky (Yukos) es uno de los episodios más emblemáticos de la Rusia postsoviética, porque combina política, poder económico, justicia y geopolítica.

Mijaíl Jodorkovsky fue uno de los oligarcas surgidos en la era Yeltsin gracias a las privatizaciones rápidas y opacas de los años 90. En 1995 adquirió Yukos Oil Company, que llegó a ser la mayor petrolera privada de Rusia y una de las más modernas y transparentes del país. A finales de los 90 y principios de los 2000, Jodorkovsky empezó a financiar partidos de oposición, ONGs y proyectos cívicos, además de negociar con petroleras occidentales para vender participaciones estratégicas.

En 2003, Jodorkovsky fue arrestado bajo cargos de fraude y evasión fiscal. El gobierno reclamó miles de millones en impuestos atrasados a Yukos, lo que llevó a su quiebra y a la venta forzosa de sus activos. La principal beneficiaria fue la petrolera estatal Rosneft, que absorbió gran parte de Yukos entre 2004 y 2006. Jodorkovsky pasó más de 10 años en prisión antes de ser indultado en 2013 “por motivos humanitarios” y exiliarse en Londres.

Otros oligarcas fueron encarcelados por motivos similares. Para muchos analistas, estos casos fueron una advertencia a otros magnates: podían conservar su riqueza si se mantenían fuera de la política y acataban las normativas del gobierno. Supuso un giro hacia el control estatal de sectores estratégicos, especialmente el energético. Putin dejó claro que los grandes propietarios debían ponerse al servicio del país y acatar las normativas del gobierno, y que quien no lo hiciera sería perseguido.

En occidente, dañó la imagen de Rusia ante los grandes inversores, que suelen tener vía libre para sus actividades en la mayoría de los países neoliberales occidentales, y se convirtió en un símbolo de que el Kremlin se alejaba del modelo económico occidental.

Algunos oligarcas optaron por colaborar con el Estado; otros se exiliaron en países occidentales. Según Adrian Celaya, esto lo pudo hacer Putin porque la mayoría de la población y de los cuadros medios desconfiaban de estos oligarcas que se habían enriquecido de la noche a la mañana sólo gracias a sus contactos políticos previos.

Marco geoestratégico de Brzezinski

El estudio El Gran Tablero Mundial (1997) de Zbigniew Brzezinski no sustituyó la lógica de la Doctrina Wolfowitz, pero sí la refinó y amplió en varios aspectos clave, aportando un marco geoestratégico más elaborado y con un lenguaje menos abiertamente unilateralista. Zbigniew Brzezinski (1928‑2017, exconsejero de Seguridad Nacional de EE. UU. en la administración Carter) es considerado un geopolítico estratégico. Su pensamiento comparte varios elementos con la tradición realista —como la centralidad del poder, la competencia entre grandes potencias y la importancia de la geografía—, pero también incorpora rasgos liberales e idealistas en su énfasis en la promoción de la democracia y en el uso de alianzas multilaterales como instrumentos de influencia.

Subraya la importancia de combinar el poder duro (militar, geoestratégico) con el poder blando (valores democráticos, desarrollo económico), y tiene cierto pragmatismo ideológico: Aunque su análisis partía de la lógica de la competencia de poder, no se limitaba a la visión pesimista del realismo; veía posible moldear el entorno internacional mediante instituciones y valores.

Para muchos analistas realistas, sin embargo, los nobles ideales de extender los valores democráticos y el desarrollo por el mundo son utilizados frecuentemente por las potencias occidentales más desarrolladas como ideologías útiles para la dominación de los Estados menos democrático-liberales y menos desarrollados. Con lo que los ideales individuales, cuando son utilizados por los Estados, se convierten justo en lo contrario en la práctica.

La idea de impedir una alianza estratégica entre Rusia, China e Irán y, en general, de limitar el poder de Rusia fragmentándola o debilitando su control territorial, está muy asociada al pensamiento geopolítico de Brzezinski y a su influyente libro The Grand Chessboard (El gran tablero mundial, 1997). En ese texto, Brzezinski plantea que:

  • Eurasia es el tablero central de la geopolítica mundial, y quien la controle dominará el mundo.
  • Para preservar la primacía global de EE. UU., es clave evitar que surja una coalición hostil que una a las principales potencias euroasiáticas, especialmente Rusia y China (y, por extensión, otros actores como Irán).
  • Respecto a Rusia, advierte que, si mantiene su cohesión y control sobre sus vastos recursos, podría convertirse en un rival estratégico. Por ello, sugiere que una Rusia más descentralizada o dividida en varias entidades sería menos capaz de desafiar el orden liderado por EE. UU.

Brzezinski describe escenarios en los que Rusia podría evolucionar hacia una confederación más débil o incluso perder territorios periféricos, reduciendo así su capacidad de proyectar poder. Esto inspiró a otros a proponer la estrategia de tratar de descomponer a la Federación Rusa en sus repúblicas constituyentes a fin de que los interesas políticos y empresariales occidentales puedan penetrar en esa tierra rica en recursos sin oposición. Por ejemplo, algunos informes de instituciones como la RAND Corporation han explorado escenarios de debilitamiento o descentralización de Rusia como parte de estudios de “competencia estratégica”, aunque presentados como hipótesis, no como objetivos declarados. También, tras la caída de la URSS en los años 90, ciertos sectores políticos y académicos en Occidente especularon con que la Federación Rusa podría seguir el camino de la desintegración, lo que abriría oportunidades económicas y reduciría riesgos militares.

En The Grand Chessboard (El gran tablero mundial, 1997) Zbigniew Brzezinski sugiere estrategias geopolíticas que permitan a EEUU conservar su papel de hegemón principal durante el siglo XXI. Para ello, recomienda impedir alianzas estratégicas que desafíen la primacía de EE. UU.:

📌 Eurasia como tablero central

“Eurasia es el tablero de ajedrez en el que se desarrolla la lucha por la primacía global”.
Brzezinski sostiene que controlar Eurasia es esencial para mantener el liderazgo mundial de Estados Unidos.

📌 Rusia y Ucrania

“Ucrania, un nuevo y importante espacio en el tablero euroasiático, es un pivote geopolítico porque su mera existencia como país independiente ayuda a transformar Rusia. Sin Ucrania, Rusia deja de ser un imperio euroasiático”.
Aquí se ve la importancia que otorga a separar a Rusia de Ucrania para limitar su proyección de poder.

📌 Evitar bloques hostiles

Brzezinski advierte que la mayor amenaza para EE. UU. sería la formación de una gran coalición antiestadounidense en Eurasia, especialmente si incluye a Rusia, China e Irán. Por ello, recomienda una estrategia que impida la consolidación de ese bloque y fomente divisiones o equilibrios internos.

📌 Fragmentación de Rusia

Aunque no siempre lo formula como “fragmentación” de forma literal, describe escenarios en los que Rusia podría evolucionar hacia una estructura más descentralizada o confederada, reduciendo así su capacidad de actuar como potencia unificada.

Este esquema cronológico muestra que las principales acciones y líneas de actuación de EE. UU. en Eurasia están siguiendo la lógica que Brzezinski proponía (1 archive.org , 2 erawanthai.es , 3 terapialiberal.github.io):

Cronología estratégica de EE. UU. en Eurasia según la visión de Brzezinski

Período Acción / Evento Objetivo geopolítico
1991–1994 Apoyo a la independencia de repúblicas exsoviéticas (Ucrania, Georgia, Kazajistán, etc.) Reducir el control territorial y la influencia de Moscú.
1994–1999 Expansión de la OTAN hacia Europa Central y del Este (Polonia, Hungría, Chequia) Integrar a exsatélites soviéticos en la órbita occidental y alejar a Rusia de Europa.
1997 Publicación de The Grand Chessboard Fijar la doctrina: impedir un bloque Rusia–China–Irán y promover un equilibrio favorable a EE. UU. en Eurasia.
1999 Intervención en Kosovo y bombardeo de Serbia Debilitar a un aliado tradicional de Rusia en los Balcanes y reforzar la influencia de la OTAN.
2001–2005 Bases militares en Asia Central (Kirguistán, Uzbekistán) tras el 11-S Proyección militar en el “Heartland” y control de rutas hacia Afganistán.
2003–2005 Apoyo a las “revoluciones de colores” (Georgia, Ucrania, Kirguistán) Instalar gobiernos prooccidentales en el espacio postsoviético.
2004–2009 Segunda ola de expansión de la OTAN (países bálticos, Rumanía, Bulgaria) Cerrar el acceso de Rusia al Báltico y al Mar Negro.
2014 Respaldo a cambio de gobierno en Ucrania y sanciones a Rusia tras anexión de Crimea Evitar que Rusia consolide un eje estratégico con Ucrania.
2017–2020 Refuerzo de alianzas con India, Japón y Australia (Quad) Contener simultáneamente a China y limitar su cooperación con Rusia.
2022–2025 Apoyo militar y económico masivo a Ucrania en la guerra contra Rusia Debilitar la capacidad militar rusa y aislarla diplomáticamente.

Claves de la estrategia:

  • Evitar un bloque euroasiático hostil (Rusia–China–Irán).
  • Controlar pivotes geopolíticos como Ucrania, Azerbaiyán, Uzbekistán, Turquía.
  • Proyectar poder militar y alianzas en el “Heartland” y sus periferias.
  • Usar la expansión de la OTAN y acuerdos bilaterales como herramientas de contención.

Principales aportes de Brzezinski sobre la base Wolfowitz

Aspecto Doctrina Wolfowitz (1992) Aporte de El Gran Tablero Mundial (1997)
Enfoque geográfico Evitar la aparición de cualquier rival global, sin un mapa detallado de prioridades regionales. Define a Eurasia como el “tablero de ajedrez” central de la primacía global y detalla zonas clave: Europa Occidental, Rusia, Asia Central, Oriente Medio y Asia Oriental.
Fundamento teórico Basada en realismo ofensivo y neoconservadurismo, con énfasis en la fuerza preventiva. Integra la tradición geopolítica de Halford Mackinder (“quien controle el Heartland controlará el mundo”) y la adapta a la hegemonía estadounidense.
Método de control Uso directo de la superioridad militar y alianzas subordinadas. Propone una combinación de hegemonía indirecta: alianzas, diplomacia, integración económica y presencia militar selectiva para evitar que surja una potencia euroasiática rival.
Relación con aliados Evitar que Europa desarrolle defensa autónoma que reste influencia a EE. UU. Fomentar una OTAN ampliada y redes de cooperación con Rusia, China y Japón, siempre bajo liderazgo estadounidense.
Narrativa Lenguaje crudo sobre primacía y prevención. Discurso más “académico” y estratégico, presentando la supremacía de EE. UU. como garante de estabilidad global, no solo como interés propio.

En síntesis, Brzezinski geolocalizó y jerarquizó la primacía estadounidense:

  • Identificó pivotes geopolíticos (Ucrania, Azerbaiyán, Turquía, Irán, Corea del Sur) cuya orientación determinaría el equilibrio de poder en Eurasia.
  • Subrayó que sin Ucrania, Rusia no podría volver a ser un imperio euroasiático.
  • Reforzó la idea de que el control de rutas energéticas y recursos en Eurasia es esencial para mantener la hegemonía global.

En otras palabras, la Doctrina Wolfowitz decía “nadie debe desafiar nuestra primacía”, y Brzezinski añadió “y aquí está el mapa, las piezas y las jugadas para lograrlo”.

En julio de 2024, el National Security Archive publicó memorandos, minutas de conversaciones y cables internos de la administración Clinton que muestran que, ya en 1994, altos cargos estadounidenses eran conscientes de que la expansión de la OTAN hacia el Este sería vista por Rusia como una amenaza y podría generar respuestas imprevisibles. Según estos documentos, figuras como el secretario de Defensa William Perry consideraron incluso dimitir por su oposición, al estimar que la medida era peligrosa.

Perry declaró que todos sus colegas en el gobierno coincidían en que la ampliación provocaría conflicto con Rusia, pero que la mayoría pensaba que Moscú estaba demasiado debilitado para reaccionar de forma decisiva.

El expresidente Clinton ha reconocido que, en paralelo a impulsar la expansión, ofreció a Rusia una “eventual membresía” en la OTAN, intentando suavizar el impacto, aunque defendió que la ampliación era lo correcto. Más exactamente, Putin le sugirió a Clinton en una visita de ésta a Moscú la entrada de Rusia en la OTAN, éste le respondió que la idea le parecía «interesante», pero tras consultas con sus asesores y aliados, esa misma noche le respondió que la idea no era «viable en ese momento».

Diplomáticos veteranos como Jack Matlock (último embajador en la URSS) y George Kennan advirtieron públicamente que la expansión de ña OTAN sería vista en Moscú como una amenaza estratégica y podría desestabilizar la relación. Por otra parte, la historiadora Mary Sarotte, en Not One Inch, documenta que la administración Clinton optó por acelerar la ampliación para consolidar la victoria de EE. UU. en la Guerra Fría, a pesar de las advertencias de que Rusia se sentiría humillada y amenazada. Para más detalles sobre este tema, véase, www.jornada.com.mx , theobjective.com y ctxt.es .

La Guerra de la OTAN y Rusia en Ucrania

Acabando ya 2025, con el ejército ucraniano en lenta retirada en todo el frente, y la economía europea sufriendo las consecuencias de la pérdida del barato gas ruso, analistas como el excoronel norteamericano Douglas MacGregor se preguntan cómo es posible que la mayoría de las élites de la UE y de EEUU sigan apostando por proseguir la guerra de Ucrania, y su respuesta es que: (i) estas élites parecen no querer admitir sus pronósticos erróneos previos acerca de la debilidad de Rusia; (ii) la credibilidad de la OTAN como fuerza militar capaz de sostener el orden unipolar occidental se pondría en duda en todo el mundo; y (iii) Putin está conduciendo la guerra de una forma relativamente moderada para lo que puede llegar a ser una guerra, porque no puede ni quiere exterminar a un pueblo ucraniano que tiene lazos familiares y culturales con los rusos, ni tampoco quiere provocar desconfianza entre sus aliados del Sur Global, muy sensibles a las demostraciones de fuerza bruta. Esta moderación es interpretada por muchos en Occidente como debilidad, y les anima a seguir presionando (El frente se derrumbó: el ejército ucraniano está exhausto, ¿dónde está la OTAN? | Coronel Dougla… ). El mensaje de Donald Trump del 23 de septiembre de 2025 en su red social comparando a Rusia con un tigre de papel parecen confirmar esta visión.

Otros analistas, como Ezequiel Bistoletti y Adrián Celaya, piensan que las élites neoliberales globalistas que dominan en la UE y en EEUU quieren seguir apretando mientras haya alguna esperanza de victoria sobre Rusia, porque una derrota ante esta nación pondría en jaque el orden global unipolar que ha cubierto sus intereses económico-políticos en todo el mundo hasta la actualidad. Una gran parte de los grandes negocios tendrían un formato distinto al neoliberal, y no estarían controlados por ellos, en un futuro orden multipolar.

Los deseos de las élites globalistas occidentales en relación a Ucrania es difícil que se realicen pues esta región forma parte de lo que la geopolítica rusa considera su zona de seguridad o colchón con los países de la OTAN con bases militares, necesaria para disponer de tiempo de reacción ante un posible ataque nuclear o una falsa alarma producida por un error de detección en los sistemas militares de alerta. La neutralidad de Ucrania siempre ha sido un asunto existencial para Rusia, y formaba parte del acuerdo de secesión entre Ucrania y Rusia. Cabe imaginar que Rusia usaría armas nucleares tácticas en Ucrania antes que permitir que este país entrara en la OTAN.

Dado que vivimos en un sistema en el que la mayoría de los grandes medios de comunicación son propiedad privada de mil-millonarios, creo razonable decir que lo que en occidente llamamos prensa libre es simplemente la visión del mundo de estos mil-millonarios, es decir, propaganda acorde con sus intereses y valores. Si en una guerra como la de Ucrania sólo atendemos a la propaganda occidental, y nunca a la propaganda rusa, nos haremos una visión irreal de lo que está ocurriendo, sus antecedentes, causas, motivaciones y posibles desenlaces. La perspectiva sobre la guerra del lado ruso está sistemáticamente ausente en los medios occidentales, con contadas excepciones. El discurso del embajador ruso en el Consejo de Seguridad, Dmitry Polyanskyi, el 23 de septiembre de 2025, ha sido difundido por la ONU para todos los países del mundo, por una cuestión de forma y ethos profesional de la organización, de modo que hubiera sido imposible censurarlo y nos permite conocer qué dice la perspectiva rusa. Transcribo casi en su totalidad las principales frases de su intervención de 12 minutos, que se puede consultar en Youtube ( «NOTHING BUT PROPAGANDA» Russian Envoy Blasts Zelensky at Explosive UNSC Showdown ).

[Los espónsores europeos del régimen de Zelenski viven en una realidad paralela que nos quieren hacer creer] (…) y nos dicen que Ucrania van ganando y que los ciudadanos ucranianos hacen cola para morir en esa matanza sin sentido por los intereses geopolíticos de occidente. En ese cuadro distorsionado Ucrania es una isla de democracia y libertad. Y su líder usurpador, que rompió todas sus promesas electorales y encarceló a miles de sus conciudadanos disfruta del apoyo de todos los ucranianos, que no ven la necesidad de elecciones ya que tienen a ese maravilloso presidente. Aquellos que por cualquier razón se alinean con los titiriteros europeos de Ucrania, deben saber que esencialmente se han vuelto cómplices de una manipulación criminal cuyo objetivo es impedir una paz justa y sostenible a largo plazo en Ucrania, que incluiría entre otras cosas garantías de seguridad que eliminarían la amenaza de un nuevo conflicto en Europa. Esto es en esencia una conspiración dirigida a asegurar que los ucranianos continúen muriendo por miles en una masacre fraticida sin sentido que los enemigos occidentales de Rusia han estado preparando durante muchos años esperando desangrar a nuestro país y socavar su seguridad y potencial económico (…) Se nos pide que cerremos los ojos ante el hecho de que las marionetas de Kiev, enloquecidas por la permisividad y rusofobia de sus amos, tienen intención cero de abandonar su persecución a los ruso-hablantes, impidiéndoles hablar su lengua y enseñársela a sus hijos. La gente está siendo obligada, bajo amenaza de muerte y persecución, a abandonar su identidad, sus raíces espirituales e históricas. Y las así llamadas democracias europeas aplauden esto afirmando sin base que Rusia quiere pisotear la identidad ucraniana. Nosotros nunca hemos tenido ese objetivo, eso es una inmensa y descarada mentira promovida por Kiev para intimidar y engañar a la comunidad internacional.

Se nos pide que olvidemos cómo el régimen neonazi de Kiev, envalentonado por la impunidad y traído al poder por un golpe de estado patrocinado por occidente que violaba la carta de las Naciones Unidas abatió a tiros a gente indefensa en el sur y este de Ucrania con tanques y artillería, lanzó bombas sobre ellos y los quemó vivos en la Casa de los Sindicatos de Odesa. Los humillaron y ridiculizaron simplemente porque eran rusos y rehusaban aceptar la ideología misántropa del régimen de Kiev. Y luego, durante 7 años, bajo el disfraz de los acuerdos de Minsk, [el régimen de Kiev] fue armado hasta los dientes, suplido con inteligencia, y preparado para la guerra con Rusia, como varios políticos europeos retirados que estuvieron directamente involucrados han admitido.

Y se nos urge también a ignorar cómo Ucrania continúa glorificando a aquellos que junto con los nazis exterminaron a cientos de miles de judíos, polacos, rusos, rumanos, e incluso ucranianos durante la II Guerra Mundial (…) Para aquellos que quieren convencer al mundo con este paradigma distorsionado, la historia sólo comienza en febrero de 2022. Ellos no quieren recordar las promesas rotas para impedir la expansión de la OTAN hacia el Este o la indivisibilidad de la seguridad. Ellos quieren borrar de la memoria lo que hicieron en Kiev en 2014. Arrancan de la carta de las naciones unidas únicamente el principio de respeto por la integridad territorial de los estados, olvidando lo que respecta a su soberanía, igualdad, no interferencia en los asuntos internos, y el derecho de los pueblos a la auto-determinación. Ven el problema sólo en las acciones que son respuestas a sus propias acciones. Están reemplazando rápidamente la ley internacional por el así llamado Orden Basado en Reglas, que ellos mismos inventan e imponen sobre los otros. La crisis ucraniana es el resultado de sus acciones y pasos realizados durante muchos años a pesar de todas nuestras advertencias y llamadas a parar y abandonar un camino que está conduciendo a un desastre para este país. Ahora, cuando este desastre es obvio para todo el mundo salvo el líder del régimen de Kiev, que está salvando su propia piel y los miles de millones robados, y para aquellos que lo trajeron al poder, ellos están minando los esfuerzos dirigidos a lograr una paz sostenible a largo plazo en Ucrania.

 Este país se ha convertido en un arquetipo no sólo por su corrupción rampante y completo desorden, sino también por la flagrante doble moral que el occidente colectivo y sus medios demuestran en el contexto ucraniano. En ningún lugar del mundo y en ningún conflicto se ha ignorado tanto las innegables violaciones de las leyes internacionales humanitarias como con el régimen de Kiev.  Usando civiles como escudos humanos y desplegando sistemas de defensa aérea en cercana proximidad de áreas residenciales. Esto conduce a tragedias que involucran escombros cayendo sobre edificios residenciales o misiles antiaéreos perdidos que de otra forma no se habrían producido, ya que las fuerzas aeroespaciales rusas, como ha sido subrayado insistentemente, realizan exclusivamente ataques de precisión contra blancos pertenecientes al potencial militar-industrial del régimen de Kiev. Además, en la mayoría de los casos estos ataques son una respuesta a los ataques ucranianos con drones contra blancos civiles en las ciudades rusas y los ataques selectivos de ucranianos nazis sobre edificios residenciales, escuelas, jardines de infancia y hospitales, que occidente intenta ignorar (…)

[Los europeos tratan de minar los intentos para una paz definitiva que tuvieron lugar en las conversaciones de Alaska entre Trump y Putin]. Hoy este partido de la guerra ha perdido el sueño e intenta por todos los medios socavar los resultados y entendimientos alcanzados. Están lanzando rabietas, incluso en este mismo foro, con afirmaciones sin fundamente de drones rusos volando hacia Polonia o aviones de combate rusos volando sobre Estonia. Este lavado de cerebro y zombificación de la población, el deseo de culpar a Rusia por sus propias limitaciones y errores y los calamitosos problemas sociales y económicos que afectan a Europa como resultado de sus mal concebidas sanciones es comparable sólo al adoctrinamiento de los ciudadanos alemanes e italianos al inicio de la II Guerra Mundial.

Justo ayer, en un canal de TV ucraniano, un propagandista local se quejaba de que muchos ucranianos estaban siendo acorralados en las calles pero, cito, se están agotando rápidamente. Esta declaración cínica resume la esencia del régimen de Kiev (…) No rechazamos ningún formato de negociación pero avocamos exclusivamente por conversaciones serias, sustantivas y abiertas de mente. No rechazamos negociaciones con Ucrania a pesar de lo extremadamente dudosa legitimidad, por decirlo suavemente, de sus autoridades actuales. El formato óptimo ha sido ya identificado: la plataforma de negociación de Estambul. Cualquier otra cosa puede ser discutida únicamente si resultados significativos han sido alcanzados por los expertos. Desgraciadamente eso está aún muy lejos.

Si atendiéramos sólo a lo que difunden mayoritariamente los medios de Europa y EEUU concluiríamos (y eso concluye mucha gente) que los rusos realizan principalmente ataques a hospitales, escuelas y edificios civiles mientras que los ucranianos siempre atacan objetivos militares. El embajador ruso nos dice lo inverso. Esto nos permite investigar más a fondo y descubrimos entonces que después de sus campañas aéreas, el Ministerio de Defensa de Rusia suele publicar comunicados oficiales donde describe los blancos atacados. En ellos emite un parte oficial vía sus canales habituales (sitio web, canal de Telegram, agencias estatales como TASS) con la fecha, hora y medios empleados (aviones Su-34, misiles Kalibr, drones); informa del número de objetivos supuestamente alcanzados o destruidos, y lista de categorías de blancos: Puestos de mando, Depósitos de munición y combustible, Sistemas de defensa antiaérea y radares, Infraestructura del complejo militar-industrial. No es probable que la federación rusa le interese atacar objetivos civiles en Ucrania, porque considera a la población ucraniana, sobre todo en el Este del país, emparentada con la rusa culturalmente, étnicamente y en muchos casos incluso por lazos familiares.

Es creíble que muchos de los ataques que según Kiev la fuerza aeroespacial rusa efectuó sobre áreas urbanas hayan sido en realidad producto de la caída de los misiles interceptores que erraron la intercepción, y de hecho está documentado en varios conflictos recientes. Los misiles antiaéreos están diseñados para interceptar un proyectil en vuelo. Si no logran impactar, siguen una trayectoria balística hasta agotar su combustible y caer. Pero Incluso cuando interceptan, generan restos metálicos que caen sobre el área protegida. Si el objetivo militar está dentro o cerca de una ciudad, cualquier fallo de intercepción aumenta el riesgo de que los restos caigan sobre zonas habitadas.

Hay ejemplos documentados en Kiev (2022–2023), donde varias veces se han reportado daños en edificios residenciales causados por restos de misiles interceptores ucranianos (Patriot, S-300) que no alcanzaron su blanco o cuyos fragmentos cayeron en la ciudad. También en Arabia Saudí (2017–2020): En ataques de misiles hutíes contra Riad, restos de interceptores Patriot dañaron viviendas y vehículos en la capital. Finalmente, en Israel (2021, 2023), donde el sistema Cúpula de Hierro (Iron Dome) ha protegido ciudades, pero fragmentos de interceptores y misiles destruidos han caído en áreas urbanas, causando incendios y daños materiales (véase1 www.infobae.com  2 unidosxisrael.org ).

Fig. Tierras controladas por Rusia en Ucrania en agosto de 2025

Por otra parte, los medios principales de Alemania vienen definiendo la Guerra de Ucrania como un conflicto iniciado en 2022 tras “la invasión no provocada de Rusia en Ucrania”, frase que emplean tan unánimemente los medios occidentales que sugiere lo contrario de lo que afirma. Sin embargo, para el gobierno ruso en efecto, este conflicto no empezó en 2022 sino en 2014. Tras el Euromaidán, que para unos fue un levantamiento popular y para otros un golpe de estado, entre abril de 2014 y 2022, el conflicto en el Donbás enfrentó al nuevo gobierno de Kiev con milicias separatistas prorrusas en Donetsk y Lugansk. Entre abril de 2014 y 2018 el gobierno interino de Kiev lanzó una “Operación Antiterrorista” (ATO) tras la proclamación de las “repúblicas populares” de Donetsk y Lugansk. Esta operación Implicó despliegue del ejército, Guardia Nacional y batallones voluntarios en toda la región, con el objetivo de recuperar el control de ciudades ocupadas por milicianos prorrusos (Sloviansk, Kramatorsk, Mariúpol, etc.). La operación incluyó bombardeos de artillería y aviación en zonas urbanas, lo que provocó víctimas civiles.

Los acuerdos de Minsk I (2014) y Minsk II (2015) fueron formalmente un intento de evitar la escalada de este conflicto y establecer condiciones aceptables para ambas partes. Sin embargo, hubo varias declaraciones de líderes occidentales que, años después de firmados los acuerdos, reconocieron que en la práctica sirvieron para dar tiempo a Ucrania a fortalecerse militarmente frente a Rusia.

Angela Merkel (canciller de Alemania, 2005–2021) en entrevistas con Die Zeit y Der Spiegel en 2022, afirmó que “el acuerdo de Minsk fue un intento de ganar tiempo para Ucrania” y que ese tiempo se usó para que el país se volviera más fuerte. François Hollande (presidente de Francia, 2012–2017) en declaraciones posteriores, coincidió con Merkel en que Kiev firmó los acuerdos para ganar tiempo y reforzar su ejército. Recordemos que Francia y Alemania fueron garantes del acuerdo de Minsk junto con la OSCE.

Petro Poroshenko (presidente de Ucrania, 2014–2019) también reconoció públicamente que los acuerdos no se firmaron con la expectativa de cumplirlos plenamente, sino para detener la ofensiva rusa (separatista) en ese momento y rearmar a Ucrania (declaraciones recogidas en medios ucranianos y rusos en 2022).

Oficialmente, los acuerdos buscaban un alto el fuego, retirada de armas pesadas y un proceso político para reintegrar el Donbás con autonomía. Sin embargo, estas confesiones posteriores han sido interpretadas por Moscú como prueba de que Minsk fue una “estratagema” diplomática, mientras que en Occidente se justifican como una estrategia de contención para evitar que Ucrania fuese derrotada rápidamente en 2014–2015. Para mayor detalle, véanse: https://interferencia.cl/articulos/merkel-reconoce-que-acuerdos-de-minsk-sirvieron-para-que-ucrania-ganara-tiempo-frente, https://spanish.almanar.com.lb/698139, y https://nuevarevolucion.es/hollande-kiev-firmo-los-acuerdos-de-minsk-para-ganar-tiempo-y-fortalecer-su-ejercito/.

Batallas clave del conflicto fueron la de Sloviansk (2014), retomada por Kiev tras intensos combates; la del Aeropuerto de Donetsk (2014–2015), que sufrió un asedio prolongado, con gran destrucción urbana; la de Debáltseve (2015), que acabó con la retirada ucraniana tras una fuerte ofensiva separatista apoyada por Rusia; la de Mariúpol (2014–2015), donde ataques de artillería afectaron barrios residenciales.

Entre 2016 y 2021 el gobierno realiza reformas militares que incluyen la sustitución de la ATO por la Operación de Fuerzas Conjuntas (JFO), con mando militar centralizado, y una reestructuración de las fuerzas armadas, con su profesionalización y una mayor cooperación con la OTAN. Dentro de esta cooperación, países de la OTAN (como EE. UU., Reino Unido, Canadá, Polonia, Lituania, entre otros) participaron en programas de entrenamiento de las Fuerzas Armadas ucranianas. Por ejemplo, la misión Operation UNIFIER de Canadá y la Joint Multinational Training Group – Ukraine liderada por EE. UU. en Yavoriv (oeste de Ucrania). Se entrenaron decenas de miles de soldados ucranianos en tácticas de infantería, logística, desminado y mando.

La OTAN proporcionó asistencia técnica y material, con la entrega de equipamiento no letal (chalecos, visores, vehículos, sistemas de comunicación) y, a partir de 2018, con la entrega por EE. UU. de armas defensivas, como misiles antitanque Javelin. La OTAN reforzó también la interoperabilidad militar de Ucrania con estándares occidentales.

En 2019, Ucrania reformó su Constitución para fijar como objetivo estratégico la adhesión a la OTAN y la UE. Y en la cumbre de Bruselas de 2021, la OTAN reiteró que Ucrania tenía derecho a aspirar a la membresía, aunque no se le concedió un Plan de Acción inmediato.

Diversos reportajes (Washington Post, Yahoo News, Politico) han documentado que la CIA entrenó también a unidades especiales ucranianas desde 2015 en bases secretas en EE. UU. y en territorio ucraniano. El entrenamiento incluía tácticas de guerrilla, uso de armas avanzadas, inteligencia y comunicaciones. El objetivo declarado era preparar a Ucrania para resistir una posible invasión rusa a gran escala. La CIA colaboró también con el SBU (servicio de seguridad ucraniano) en operaciones de contrainteligencia contra redes prorrusas. Hubo asistencia en ciberseguridad y en interceptación de comunicaciones. Para mayores detalles véase https://es.wikipedia.org/wiki/Relaciones_entre_Ucrania_y_la_OTAN.

La guerra en el Este de Ucrania afectó notablemente a la vida de sus habitantes. Kiev estableció puestos de control y bloqueos en carreteras hacia las zonas separatistas. Se restringió el movimiento de los civiles, con necesidad de permisos especiales para cruzar la “línea de contacto”. Se arrestaron ciudadanos acusados de colaborar con milicias prorrusas. Se prohibieron partidos y medios considerados prorrusos. Y la SBU (servicio de seguridad ucraniano) investigó a gran parte de la población en busca de «espías» y propagandistas prorrusos.

En relación con el impacto directo de la guerra sobre la población civil entre 2014 y 2021, la ONU estimó más de 3.400 civiles muertos y 7.000–9.000 heridos. Alrededor de 1,4 millones de personas huyeron de la región, hacia Rusia o hacia el interior de Ucrania. Cortes de agua, electricidad y servicios básicos fueron habituales en ciudades cercanas al frente. Kiev acusó a los separatistas de usar a civiles como escudos humanos. Pero organizaciones internacionales documentaron también bombardeos indiscriminados por parte de las fuerzas ucranianas en zonas pobladas.

En conclusión, parece más preciso decir que el conflicto en Ucrania empezó ya en 2014, no en 2022, aunque la invasión rusa del territorio de Ucrania sí que empezó en 2022. Y que la expansión de la OTAN hacia el Este tras la caída de la URSS y la injerencia de ésta en Ucrania tras 2014 fueron antecedentes que jugaron un papel clave en la decisión del gobierno ruso de invadir Ucrania, sin duda más clave que el estado mental o psicológico de Putin.

Explicar el conflicto en Ucrania afirmando que Putin «está loco» o «es un psicópata» es completamente infantil, aunque son pseudo explicaciones que funcionan entre muchos cuando la población está efectivamente infantilizada por el monopolio del relato por parte de los grandes medios, todos propiedad de mil-millonarios o controlados por políticos que colaboran con ellos. La investigación académica en CC Políticas mantiene cierta autonomía general y es una fuente más fiable que la propaganda mediática, aunque menos conocida por la mayoría. Ningún académico de relaciones internacionales y casi ningún diplomático de carrera, intentarían usar afirmaciones del tipo de las citadas más arriba como explicaciones. Si queremos entender algo, sobre todo en tiempos de guerra, no podemos quedarnos sólo en la propaganda de uno de los lados; ni siquiera en la propaganda de los dos lados. Debemos atender a las perspectivas y los intereses geopolíticos de ambos lados, analizarla y sacar nuestras propias conclusiones. Si no, podemos acabar efectivamente en un mundo de fantasía conveniente para las élites de una de las partes en conflicto, o de las dos.

El Control de Oriente Medio

Oriente Medio es otro de las áreas críticas que menciona Brzezinski. Israel está en el corazón de Oriente Medio, cerca de rutas marítimas críticas (Canal de Suez, Mediterráneo oriental, Golfo Pérsico). Su ubicación permite a EE. UU. tener capacidad de intervención en una región clave para el comercio y la energía. La estabilidad de Israel es vital para asegurar el acceso y tránsito de hidrocarburos desde los países vecinos hacia Occidente. Además, es un contrapeso frente a Irán, miembro de los BRICS y nodo importante en la iniciativa china de la Franja y la Ruta, por lo que es un contrapeso de la influencia de Rusia y China en la región.

Israel es el país más tecnológicamente desarrollado en defensa de la región y sus sistemas (como la Cúpula de Hierro) y experiencia en guerra asimétrica son valiosos para EE. UU. Aunque EE. UU. tiene bases en países árabes, Israel es un aliado más confiable y estable políticamente y Washington puede usarlo como “portaaviones en tierra” para operaciones en Oriente Medio.

Por otro lado, el lobby pro-Israel (AIPAC y otros) tiene un peso considerable en el Congreso y en la política exterior de EE. UU. Muchos mil-millonarios de origen judío consideran un deber financiar a lobbies pro-israelíes en EEUU para prevenir la repetición de persecuciones que ha sufrido históricamente este pueblo. Por otra parte, Netanyahu declaró en septiembre de 2025 que el control de las principales redes sociales tenía una importancia clave para Israel, y junto con los grandes accionistas judíos ha presionado a Facebook-Meta, Instagram, Twitter / X y Youtube para que limite contenidos anti-israelíes o reduzca su visibilidad. También se reunió con distintos influencers norteamericanos pro-israelíes que el gobierno israelí financia para que den apoyo ideológico a las políticas de Israel.

Hay también un apoyo importante que procede del llamado sionismo cristiano. Muchos evangélicos consideran que el regreso del pueblo judío a la Tierra Santa y la creación del Estado de Israel en 1948 son cumplimiento literal de profecías del Antiguo Testamento (Ezequiel 37, Isaías 66, etc.). Además, creen que Israel jugará un papel central en los eventos apocalípticos descritos en el libro de Apocalipsis y que los acontecimientos en Israel son señales de que se acerca la segunda venida de Cristo.

La influencia del lobby israelí sobre gobierno y políticos norteamericanos ha dado casi impunidad a las iniciativas bélicas que Israel emprende en Oriente Medio, casi siempre con el visto bueno y la ayuda de EEUU.

Fig. Mapa físico, político y relieve de Oriente Medio 

Por otra parte, la región está siendo «estabilizada» a la americana de manera más amplia. El general retirado Wesley Clark (excomandante supremo aliado de la OTAN) declaró en 2007 que, poco después del 11‑S, un alto cargo del Pentágono le mostró un memorando interno en el que se hablaba de un plan para “derrocar a siete países en cinco años”: Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.

Ese documento, según Clark, no era un plan aprobado oficialmente, sino un apunte interno que reflejaba un clima político-estratégico en ciertos círculos del Departamento de Defensa. Pero curiosamente todos estos países han sufrido ataques militares directos por parte de EEUU o sus aliados, o bien interferencias occidentales en su política interna durante las últimas décadas.

En Somalia EE. UU. ha mantenido desde los años 90 operaciones militares, empezando por la intervención humanitaria y de seguridad de 1992‑94 (Restore Hope), que derivó en enfrentamientos como la batalla de Mogadiscio (1993).

Desde mediados de los 2000, Washington ha realizado ataques aéreos y operaciones especiales contra Al‑Shabab (afiliado a Al Qaeda) y, más recientemente, contra células del Estado Islámico en Puntlandia.

En 2022 el Pentágono pasó de un modelo de despliegue “ad hoc” a una presencia militar persistente para entrenar, asesorar y equipar a las fuerzas somalíes.

En Sudán durante décadas, EE. UU. y la UE impusieron sanciones por violaciones de derechos humanos y apoyo al terrorismo (años 90 y 2000). Tras el derrocamiento de Omar al‑Bashir en 2019, potencias occidentales han participado en procesos de mediación y en el diseño de hojas de ruta hacia un gobierno civil. En 2023, en plena guerra civil entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), EE. UU., junto a Arabia Saudí, Egipto y EAU, propuso una tregua de tres meses y un plan de transición de nueve meses hacia un gobierno civil. El gobierno sudanés rechazó cualquier intervención que no respetara su soberanía. La implicación externa ha sido vista por algunos actores internos como apoyo a facciones rivales, lo que ha complicado la resolución del conflicto.

Los conflictos en Sudán parecen parte de una lucha geopolítica entre EEUU y sus aliados y el bloque China-Rusia. Sí. Tanto Rusia como China tienen intereses estratégicos claros en Sudán y, en menor medida, en Sudán del Sur, y esos intereses han influido en sus posturas y acciones durante los conflictos recientes.

Moscú lleva años negociando la instalación de una base naval en Puerto Sudán, en el mar Rojo, que le daría acceso estratégico a rutas marítimas clave y presencia permanente en África Oriental. También busca acceso a oro, minerales y otros recursos sudaneses. El grupo Wagner (y ahora su sucesor, Africa Corps) ha operado en el país ofreciendo seguridad, entrenamiento y apoyo político a cambio de concesiones mineras.

Rusia se presenta como alternativa a Occidente, sin condicionar su ayuda a reformas democráticas o de derechos humanos, lo que resulta atractivo para gobiernos militares o autoritarios. Aunque Wagner tuvo vínculos con las RSF de Hemedti desde 2017, el Kremlin actualmente parece inclinarse por un Sudán unificado bajo el general al‑Burhan, lo que le facilitaría acuerdos estatales estables.

En cuanto a China, es uno de los principales compradores de petróleo sudanés y sudsudanés. Ha invertido en oleoductos, refinerías y campos petroleros, especialmente en Sudán del Sur. Sudán es un punto relevante para la expansión de la infraestructura china en África y para asegurar rutas comerciales y energéticas. Pekín prefiere la estabilidad para proteger sus inversiones, pero evita confrontar directamente a las facciones en guerra. En Sudán del Sur, por ejemplo, ha mediado en procesos de paz mientras mantiene sus privilegios comerciales. Por otra parte, China mantiene su política de no condicionar la cooperación a cambios de régimen, lo que le permite trabajar con gobiernos enfrentados a Occidente.

En cuanto a los otros cinco países, han sufrido agresiones directas de EEUU y sus aliados: Libia, Líbano, Iraq, Siria e Irán. Sólo Irán está evitando por el momento (principios de octubre de 2025) convertirse en un estado fallido o en un país caotizado por facciones en lucha. Este parece ser el objetivo de las agresiones de EEUU y sus aliados contra los países que pueden convertirse en peligrosos para Israel y los intereses norteamericanos en la región.

Esta doctrina de desestabilización de países cercanos a Israel puede interpretarse como acorde a una Doctrina de “caos constructivo”, atribuida por algunos autores a ciertos círculos neoconservadores, que plantea que el reordenamiento de Oriente Medio a través de conflictos y cambios de régimen podría favorecer los intereses estratégicos de EE. UU. y sus aliados. También es acorde cob el Plan Yinon (1982), un ensayo publicado en Israel por Oded Yinon (no un plan oficial del gobierno) que sugería que la fragmentación de los Estados árabes en entidades más pequeñas y débiles podría beneficiar la seguridad israelí. Este texto ha sido citado por críticos como antecedente ideológico de la política de desestabilizaqción de los países “no confiables” de Oriente Medio, aunque no es política oficial de EE. UU.

Marco geostratégico de Mearsheimer

 Jean Mearsheimer, exponente contemporáneo del realismo ofensivo, caracteriza los órdenes internacionales según su número de polos y su naturaleza ideológica. En su artículo “Condenado al fracaso: auge y caída del orden liberal internacional”, sostiene que los órdenes multipolares y bipolares son necesariamente de corte realista, mientras que los unipolares pueden llevar tintes agnósticos o ideológicos. Un orden ideológico, basado en la expansión de valores universales («la democracia», «la libertad»), está condenado a una vida corta y suele derivar en un orden realista ante la aparición de nuevas grandes potencias. Esto parece concordar con lo que ha sido el orden unipolar norteamericano hasta recientemente.

Las recomendaciones estratégicas que plantea Mearsheimer para la política exterior de los EEUU serían las siguientes:

  • Reconocer la multipolaridad emergente y abandonar la misión de exportar la democracia liberal: Mearsheimer propone que EEUU se aleje del intervencionismo ideológico y acepte un sistema donde varias grandes potencias comparten influencia. Pasar de un orden ideológico a uno realista reduce el riesgo de choques por motivos de valores y minimiza el desgaste político y militar interno.
  • Evitar la expansión militar innecesaria que provoque reacciones en cadena:
    La expansión de la OTAN hacia las fronteras rusas fue vista por Moscú como una amenaza existencial, desencadenando una respuesta militar. EEUU debe frenar la ampliación de alianzas en Europa del Este y Asia oriental para no incentivar contrabalances hostiles.
  • Adoptar una estrategia de “offshore balancing”: En lugar de desplegar fuerzas permanentes en todos los rincones del globo, EEUU debería apoyar a las potencias regionales (por ejemplo, Japón o Arabia Saudita) para contener a China y Rusia. De este modo, minimiza su coste militar directo y conserva la capacidad de respuesta rápida desde costas o puertos seguros.
  • Priorizar la diplomacia de poder y la disuasión nuclear: Mearsheimer subraya que las armas nucleares limitan la voluntad de las grandes potencias de escalar a una guerra total. EEUU debe mantener un arsenal creíble y emplearlo como herramienta de disuasión estratégica, al tiempo que fortalece canales diplomáticos discretos para bajar la tensión en crisis críticas.
  • Adaptar la mentalidad unipolar a la realidad multipolar: Según Mearsheimer, Occidente no supo ajustarse a un mundo con múltiples centros de poder, amenazando su liderazgo global. EEUU necesita reconfigurar su visión de seguridad nacional, centrándose en intereses concretos y evitando la percepción de arrogancia imperialista.

Según Mearsheimer, este reajuste no solo reduciría el riesgo de grandes conflictos, sino que también puede permitir a EEUU conservar recursos y legitimidad en un entorno global cada vez más competitivo. Desgraciadamente, la inercia de las instituciones del Estado Profundo norteamericano (véase Geopolítica, Guerra de Ucrania y Mundo Multipolar) son demasiado fuertes como para que tomen en serio estas lúcidas recomendaciones. La geopolítica real norteamericana aparenta coincidir mucho más con las recomendaciones de Wolfowitz y Brzezinski que con las de Mearsheimer, al menos por el momento.

Para mayores detalles véase:

Lo último de Mearsheimer – Global Strategy. https://global-strategy.org/lo-ultimo-de-mearsheimer/

La teoría de Mearsheimer y las cumbres de Alaska y Washington: una …. https://reporteasia.com/opinion/2025/08/21/la-teoria-de-mearsheimer-y-las-cumbres-de-alaska-y-washington-una-lente-para-la-realidad-geopolitica/

El Occidente no sabe adaptarse a un mundo multipolar. https://www.youtube.com/watch?v=xV58WtpLRh4

El Nuevo Orden Internacional promovido por China

El presidente chino, en la Organización de Cooperación de Shanghai de 2025, afirmó la necesidad de construir un nuevo orden mundial que respete la seguridad, las culturas y los intereses de desarrollo de todos los países. Esta declaración explicita la intención de China de poner punto final a ese juego geopolítico de EEUU de amenazar, atacar y debilitar a sus posibles competidores para mantenerse como hegemón mundial.

La herramienta material de este nuevo orden multipolar parece ser la Iniciativa de la Franja y de la Ruta. Para implementarla los chinos quieren estabilizar Afganistán y Pakistán, así como Oriente Medio.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), lanzada en 2013 por el presidente Xi Jinping, es hoy la mayor estrategia de conectividad mundial promovida por un solo Estado. Bajo la fórmula “una negociación, construcción y beneficio compartidos”, la BRI agrupa más de 200 acuerdos con 150 países y 30 organizaciones internacionales, integrando corredores terrestres y marítimos que vinculan Asia, Europa y África mediante ferrocarriles, carreteras, puertos y redes energéticas1.

En su vertiente terrestre, conocida como Franja Económica de la Ruta de la Seda, se proyectan rutas ferroviarias y de carretera a través de Asia Central, sin salida al mar, siguiendo históricos itinerarios de caravanas que unen ciudades chinas como Xi’an con Europa occidental. La Ruta Marítima del Siglo XXI conecta puertos del Sudeste Asiático, Oriente Medio, África y Europa a través de corredores marítimos en el océano Índico y el Mediterráneo.

Las inversiones comprometidas en infraestructuras superan el billón de dólares, abarcando puertos, líneas férreas, represas y tecnologías satelitales. Un estudio de 2019 proyectó que la BRI podría impulsar el PIB mundial en 7,1 billones de dólares anuales para 2040, mientras aspira a culminar sus principales obras en 2049, coincidiendo con el centenario de la República Popular China2.

Figs. Mapas global y detallado de la iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI)

En particular, las rutas que atraviesan Asia Central son de especial importancia en este plan. El Puente Terrestre Euroasiático (Nueva Ruta de la Seda terrestre) une China con Europa vía Kazajistán, Uzbekistán y Rusia. Se conecta con el Transiberiano y con ramales hacia Asia del Sur.

Esta Ruta de la Seda Terrestre permite conectar también con el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) , una ruta multimodal (ferrocarril, carretera, marítima) promovida por Rusia para conectar San Petersburgo → Moscú → Mar Caspio → Irán → India. Permite llegar a Mumbai en menos de 25 días, frente a los 40–50 días de la ruta por Suez. Un análisis detallado se puede encontrar en: Conectividad Rusia-Irán-India (INSTC)

Fig. Corredor Norte-Sur conectando India con Rusia a través de Asia Central

El acuerdo intergubernamental que abrió el proyecto INSTC en el 2000 lo firmaron 13 miembros: India, Iran, Russia, Azerbaijan, Armenia, Kazakhstan, Kyrgyzstan, Tajikistan, Turkey, Ukraine, Belarus, Oman and Syria. Bulgaria se unió como estado observador, dado que un ramal de este corredor podría dirigirse también a Europa del Este. El INSTC no ha fructificado todavía, en gran parte debido a que las sanciones impuestas a Rusia e Irán debilitan su capacidad de inversión.

Quizás para competir con estas iniciativas ligadas a China y Rusia, EEUU y algunos de sus aliados están apostando por un corredor entre India y Europa, el IMEC, que trata de conectar Asia, Europe y Oriente Medio a través de países aliados y que aún está en un estado incipiente. Si bien el IMEC parece tener un mayor potencial de inversión con el compromiso de los gigantes económicos del Golfo –EAU y Arabia Saudita–, la segunda etapa, que tiene el puerto de Haifa en Israel (en el Mediterráneo), puede verse obstaculizada por la guerra en Gaza y la presión de los misiles de los hutíes de Yemen sobre los dos puertos de Israel mientras las campañas militares israelíes continúen.

La India parece haber jugado a las dos bandas en las últimas décadas, apostando tanto por el INSTC que conecta India, Irán y Rusia a través de Asia Central, como por el incipiente IMEC. Algunos analistas ven el IMEC y al BRI como competidores potenciales por el comercio con India  ( alternative to China’s Belt and Road Initiative (BRI) ). El mayor éxito de uno u otro dependerá de la influencia relativa que Occidente y el bloque Rusia-China logren sobre La India y sobre la zona de Asia Central y Oriente Medio.

La Ruta Marítima del Norte (Ruta del Ártico)

La Ruta Marítima del Norte, también llamada Paso del Noreste, recorre la costa ártica rusa desde el mar de Kara hasta el estrecho de Bering, reduciendo tiempos de viaje entre China y Europa a la mitad respecto al Canal de Suez. En septiembre de 2025, el Istanbul Bridge zarpó de Ningbo-Zhoushan hacia Felixstowe en 18 días, frente a los 40 días por Suez y 50 días bordeando el cabo de Buena Esperanza. Este atajo está orientado a la carga de alto valor, como componentes electrónicos y baterías de almacenamiento de energía, vitales para el comercio electrónico transfronterizo e industrias tecnológicas de China y Europa.

Rusia ejerce un control estratégico sobre esta ruta, valiéndose de su flota de rompehielos, incluidos los de propulsión nuclear. Pekín colabora con Moscú en proyectos logísticos –por ejemplo, la construcción de infraestructura portuaria en Arkhangelsk a cambio de participación accionarial– para garantizar el paso estival y diversificar sus canales de exportación frente a tensiones con Estados Unidos.

Fig. Recorrido del Paso del Noreste comparado con la ruta tradicional

 

Para mayores detalles véase: La iniciativa de la Franja y la Ruta de China que cumplió 10 años. Esto …. https://es.weforum.org/stories/2024/01/la-iniciativa-china-de-la-franja-y-la-ruta-cumple-10-anos-esto-es-lo-que-hay-que-saber/

Iniciativa Franja y Ruta – Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_Franja_y_Ruta

China abre ruta ártica exprés a Europa: recorta envíos a 18 días y desafía al comercio de Estados Unidos. https://larepublica.pe/mundo/2025/09/22/china-abre-ruta-artica-expres-a-europa-recorta-envios-a-18-dias-y-desafia-al-comercio-de-estados-unidos-1626878

Importante puerto chino abre nueva ruta para llegar a Europa en 18 días cruzando el Ártico. https://www.swissinfo.ch/spa/importante-puerto-chino-abre-nueva-ruta-para-llegar-a-europa-en-18-días-cruzando-el-Ártico/90049762

(Multimedia) Puerto de Ningbo-Zhoushan lanza primera ruta de envío China-Europa a través de Ártico. https://spanish.xinhuanet.com/20250922/0f9e44745289468fb124f30eb6e1b2a9/c.html

La influencia de China en Medio Oriente: una evaluación detallada de su …. https://www.escenariomundial.com/2024/01/21/la-influencia-de-china-en-medio-oriente-una-evaluacion-detallada-de-su-ascenso-diplomatico-estrategico-y-economico/

La iniciativa de paz de China en Medio Oriente: ¿Una oportunidad o un …. https://nuevodia.mx/internacional/2025/06/20/crisis-medio-oriente-china-busca-paz-pero-costo.html

 

Las políticas de Estabilización Regional en Asia Central, Oriente Medio y África

Estrategias de China para la estabilización de Asia Central

Asia Central es el pilar terrestre de la Franja Económica de la Ruta de la Seda, y su estabilidad constituye un interés estratégico primordial para Pekín. Mediante la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), instaurada en 2001 con Rusia y cuatro repúblicas centroasiáticas, China promueve:

  • Infraestructura energética: gasoductos como el China–Asia Central Pipeline conectan los yacimientos de Turkmenistán con China, reforzando la seguridad de suministro y generando interdependencia económica.
  • Desarrollo logístico: inversiones en la red ferroviaria que enlaza el oeste de China con Kazajistán, Uzbekistán y Turkmenistán, reduciendo el aislamiento de regiones de la llamada “China profunda”.
  • Cooperación en seguridad: ejercicios conjurados contra “tres fuerzas del mal” (terrorismo, separatismo, extremismo), que buscan contener tensiones étnicas y fortalecer la gobernanza local.
  • Diplomacia económica: financiación de proyectos agrícolas, centros de procesamiento de materias primas y zonas de libre comercio para generar empleo y contener flujos migratorios descontrolados.

Estas iniciativas buscan convertir Asia Central en un corredor estable y prospero, fundamental para el tránsito de mercancías terrestres de la BRI y para afianzar lazos políticos con la élite local.

Mediación e inversiones de China en Oriente Medio

China se ha posicionado como principal socio comercial de varios países del Golfo, incrementando en un 44,3 % sus intercambios con esas monarquías en 2021, incluso en plena desaceleración global. Las importaciones de hidrocarburos iraníes, vitales para su industria, y las adquisiciones de tecnología en Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU) ilustran su estrategia dual de dependencia mutua6.

Ante los conflictos en Gaza, Líbano o Yemen, Pekín ofrece planes de alto el fuego y conferencias de paz, presentándose como “potencia responsable”. Su apuesta diplomática incluye:

  • Propuesta de alto el fuego en Gaza y presión sobre las partes con comunicaciones bilaterales.
  • Facilitación de acuerdos energéticos y reconstrucción mediante instituciones chinas de créditos blandos.
  • Ejercicios navales conjuntos y acuerdos militares con EAU y Arabia Saudita, aliados tradicionales de EE. UU., a fin de reducir la hegemonía estadounidense en la región6.

El liderazgo en estas mediaciones combina pragmatismo económico y aspiración a proyectar imagen de “mediador global”, aunque persisten críticas sobre la ausencia de apoyo material efectivo y el riesgo de que la política de no intervención diluya su credibilidad si no ofrece resultados tangibles7.

En conclusión, la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la Ruta Marítima del Norte y las estrategias de estabilización regional conforman un entramado complementario que potencia la presencia global de China. A través de infraestructuras, diplomacia económica y cooperación en seguridad, Pekín busca tejer una red de interdependencias que favorezca sus intereses comerciales y geopolíticos en Eurasia y África.

Cooperación con África y América Latina

En muchos países de África, Asia e incluso América Latina esta forma de relación casi exclusivamente comercial, y que no te impone medidas de “liberalización” ni dependencia política, es vista como una manera de escapar de las redes impuestas por los países occidentales y sus instituciones de gobernanza global (FMI, Banco Mundial, etc.). Esto ha dotado a muchos países de África de la capacidad inversora que les está permitiendo salir del estancamiento económico e incorporarse por primera vez a un desarrollo que en algunos lugares parece futurista, en gran parte de la mano de China. Véanse los ejemplos de:

  • Konza Technopolis (Kenia)
    Conocida como la Silicon Savannah, es un proyecto de ciudad inteligente a 60 km de Nairobi. Está diseñada para ser un hub tecnológico con rascacielos modernos, zonas verdes y sistemas de transporte inteligente.
  • Eko Atlantic (Nigeria)
    Construida sobre terrenos ganados al mar en Lagos, busca ser un centro financiero internacional con arquitectura ultramoderna, torres de vidrio y un malecón futurista.
  • Akon City (Senegal)
    Impulsada por el rapero Akon, se presentó como una ciudad inspirada en Wakanda (de Black Panther), con edificios de diseño orgánico y energías renovables. Aunque el proyecto ha tenido retrasos, su concepto sigue siendo icónico.
  • Diamniadio Lake City (Senegal)
    Una ciudad planificada cerca de Dakar, con edificios de diseño contemporáneo, avenidas amplias y un enfoque en sostenibilidad.
  • Kigali (Ruanda)                                                                                                                     Una ciudad que quiere convertirse en el «Silicon Valley» de África y albergar distritos con urbanismo sostenible adaptados a África.
  • Nueva capital administrativa de Egipto
    A 45 km de El Cairo, combina rascacielos (incluido el más alto de África), avenidas futuristas y un sistema de transporte eléctrico.

Fig. Proyecto para el centro de Kigali, capital de Ruanda

Fig. Recreación del proyecto de Akon City en Senegal

El éxito de estas iniciativas está siendo evidente pero su crecimiento a largo plazo dependerá de: (i) la capacidad de los países asociados para resistir las presiones de EEUU y países occidentales con intereses en la región; y (ii) su capacidad para equilibrar desarrollo, impactos ambientales y declive de fuentes energéticas.

La Geopolítica Reactiva de EEUU 

Se puede decir que la geopolítica de China consiste en reforzar las líneas de comunicación comercial con sus socios y reforzar la estabilidad política y económica de esos socios a cambio de ventajas comerciales. Mientras que EEUU parece desconcertado ante el reto que suponen estas nuevas iniciativas para las Instituciones de Gobernanza Global que él mismo había diseñado como potencia hegemónica global (véase Geopolítica, Guerra de Ucrania y Mundo Multipolar). La geopolítica de EEUU se vuelve cada vez más una estrategia reactiva: entorpecer el desarrollo de esas rutas globales que diseña China, tratar de dividir a los países que cooperan dentro de los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanhái, la ASEAN+3 (diez países de la ASEAN: Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunéi, Darussalam, Vietnam, Laos, Myanmar, Camboya, más tres países: Japón, Corea del Sur y China), la Asociación Económica Integral Regional (China, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y los 10 países de la ASEAN) o el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (con más de 100 miembros pero donde China es el accionista principal y tiene derecho de veto).

EEUU amenaza además con sanciones a países que no se alinean con sus políticas económicas o políticas. Esta percepción de EEUU como una potencia esencialmente destructiva, desconcertada, impredecible y que sólo se defiende a sí misma, puede estar ya socavando su «poder blando» de modelo confiable y digno de imitar, en favor de China, en muchos países del mundo.

Hay una competencia geopolítica entre dos modelos de organización de las relaciones internacionales: el unipolar heredado y liderado por EEUU con el apoyo de los países occidentales (que incluyen a Japón, Australia y Nueva Zelanda) versus el multipolar emergente liderado por China con el apoyo de Rusia y los BRICS.

Hay bastante evidencia de que Estados Unidos ha intentado limitar la cohesión de los bloques comerciales asiáticos dominados por China y ofrecer alternativas para reducir la dependencia de Pekín. No siempre se presenta como un intento de “dividir”, pero en la práctica busca fragmentar consensos regionales y reforzar alianzas selectivas (https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-53082023000300035 ).

En 2017, EE.UU. se retiró del TPP (Acuerdo Transpacífico), lo que abrió espacio a China para impulsar el RCEP. Posteriormente, Washington promovió el Indo-Pacific Economic Framework (IPEF) (2022), que incluye a varios países de la ASEAN, Japón, Corea, India y Australia, pero excluye a China.

EE.UU. ha buscado acuerdos bilaterales con países como Vietnam, Filipinas o Singapur para reducir su dependencia comercial de China. En ocasiones, ofrece incentivos (inversión, acceso a tecnología) a cambio de limitar la cooperación con Pekín.

A través del Quad (EE.UU., Japón, India, Australia) y la alianza con Filipinas, Washington vincula seguridad marítima y comercio, presionando a países del Sudeste Asiático a alinearse contra China en disputas del Mar de China Meridional. Esto genera tensiones dentro de la ASEAN, que oficialmente busca neutralidad. EE.UU. insiste en que la excesiva integración con China puede derivar en “trampas de deuda” o vulnerabilidad estratégica. Esta narrativa busca sembrar dudas en países que participan en la Franja y la Ruta.

No se puede decir que EE.UU. haya “roto” estas asociaciones, pero sí que ha intentado dividir posiciones internas y ofrecer marcos alternativos para debilitar la influencia comercial y estratégica de China en Asia.

Mucho más peligroso sería que EEUU intente conseguir ventajas geopolíticas apoyando una hipotética independencia de Taiwan, que China considera parte histórica de China, al igual que la ONU, y cuestión de tiempo su reunificación, probablemente bajo la fórmula de Hong-Kong de “un país dos sistemas” ( https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2024/DIEEEA42_2024_ABEROM_Taiwan.pdf, www.latercera.com2www.politica-china.org , www.europapress.es , es.wikipedia.org5www.dw.com , www.politica-china.org , www.dw.com ).

Fig. China continental (en morado) versus Taiwan (en naranja)

¿Qué ventajas podría obtener EE.UU. de una independencia de Taiwán?

  • Ventaja estratégica-militar: Taiwán está en el corazón de la llamada primera cadena de islas, que va de Japón a Filipinas. Si Taiwán fuera plenamente independiente y aliado de EE.UU., Washington consolidaría un “muro” marítimo que limitaría la proyección naval china hacia el Pacífico.
  • Ventaja tecnológica y económica: Taiwán alberga a TSMC, líder mundial en microchips avanzados (produce más del 90% de los más sofisticados). Un Taiwán independiente y alineado con EE.UU. aseguraría a Washington y sus aliados el control de un recurso crítico para la economía y la defensa.
  • Ventaja política e ideológica: Sería un golpe a la narrativa del “rejuvenecimiento nacional” de Xi Jinping, que considera la reunificación con Taiwán un objetivo histórico irrenunciable. Reforzaría la imagen de EE.UU. como garante de la “democracia” en Asia frente al autoritarismo chino.

Ahora bien, ¿es plausible que EE.UU. use su poderío militar para lograrlo? Desde 1979, EE.UU. mantiene la “política de una sola China”, pero con la Ley de Relaciones con Taiwán se compromete a ayudar a la isla a defenderse. Su apoyo militar es creciente: Washington ha aprobado miles de millones en asistencia militar y entrenamiento para Taiwán. Joe Biden llegó a decir en varias ocasiones que EE.UU. defendería militarmente a Taiwán si China atacaba, aunque la Casa Blanca luego matizó esas palabras.

Un apoyo militar directo para forzar la independencia sería visto por Pekín como una “línea roja absoluta”. Dado que ambas potencias son nucleares, la mayoría de analistas considera muy improbable que EE.UU. intente imponer la independencia por la fuerza.

El escenario más probable es que EE.UU. seguirá reforzando la capacidad defensiva de Taiwán y usando la isla como pieza de presión estratégica contra China, pero sin dar el paso formal de reconocer su independencia. Lo más probable es que Washington siga en la línea de “ambigüedad estratégica”: apoyar a Taiwán lo suficiente para que resista, pero sin cruzar la línea de la independencia formal.

Geopolítica, Guerra de Ucrania y Mundo Multipolar

La situación geopolítica actual es peligrosa porque estamos en un momento de transición. Los estados occidentales defienden que todo país tiene derecho a incorporarse a la organización defensiva que considere conveniente para su seguridad militar, y han ido incorporando a la OTAN a países que nunca pertenecieron a ella, cada vez más cerca de la frontera con Rusia. Para las élites occidentales EEUU es un hegemón benigno, el sistema político occidental es un sistema de democracia liberal que debería ser imitado en todo el mundo, y la OTAN es una organización que defiende la seguridad de los países democráticos del mundo y sus rutas comerciales. Esta es la perspectiva de las élites políticas y económicas de EEUU, Reino Unido y los principales países de la Unión Europea.

Rusia defiende que la seguridad de un país no puede hacerse a costa de la inseguridad de su vecino. Y que la expansión de la OTAN hacia sus fronteras ha disminuido su seguridad, al privarle de un cinturón de países neutrales. El politólogo ruso Sergei Markov escribió recientemente en su blog de Telegram:

“El despliegue de misiles de alcance intermedio y corto en Europa es una completa locura y un paso crucial hacia la autodestrucción de la humanidad. El problema con estos misiles de alcance medio y corto es que pueden provocar una guerra nuclear accidental. El tiempo de vuelo de estos misiles es tan corto que no se puede responder conscientemente a su ataque. La respuesta debe ser tan rápida que tiene que ser transferida de los políticos a la automatización. El despliegue de misiles de alcance medio y corto en Europa es un crimen contra la humanidad, es crear las condiciones para una guerra nuclear accidental.”

Para gran parte de la élite occidental (políticos, altos funcionarios y grandes propietarios mil-millonarios) la expansión de las instituciones occidentales, incluida la OTAN, es un fenómeno natural y deseable que hace progresar al mundo hacia la Democracia Liberal. Esta interpretación autocomplaciente deriva de la creencia de que la Civilización Europea es superior a las demás y constituye la cumbre del Progreso histórico. De este supremacismo de la cultura occidental han derivado fácilmente fenómenos como el racismo, el colonialismo y el imperialismo en los últimos dos siglos. Este rasgo supremacista pesa todavía en nuestra cultura y nos conduce fácilmente a la idea de que cualquier influencia, presión o amenaza de un país occidental sobre un país «no democrático» estará justificada. En este sentido los occidentales somos muy buenos despreciando la perspectiva de los países autoritarios y iliberales máxime si tenemos dinero y poder, pero olvidamos que tenemos el mismo derecho a sentirnos seguros en nuestros países que aquellos a quienes despreciamos.

Fig. En azul más intenso, los países más democrático-liberales; en rojo más intenso los países menos democrático-liberales.

La propaganda de las élites occidentales es sofisticada y convincente, más convincente que la de países como Rusia o China, pero unos años de estudio en cualquier universidad de CC Políticas nos hace percatarnos de que no existen democracias liberales en occidente: sus sistemas políticos son mejor descritos como plutocracias neoliberales. La financiación de los partidos políticos por grandes bancos y corporaciones, y la propiedad de los grandes medios por estos grandes propietarios, hacen que las decisiones económicas de todos los gobiernos sean siempre favorables a los intereses corporativos. Y los partidos de “izquierda” y “derecha” se ven reducidos a mostrar diferencias sólo en los temas culturales. Por su parte, el sistema político de Rusia puede caracterizarse como una pseudo-democracia iliberal: no se respeta la separación de poderes ni muchos derechos civiles aunque hay elecciones cada varios años, y la desigualdad económica es similar a la de los estados neoliberales de occidente.

Para los rusos, chinos y gran parte del mundo en desarrollo, la expansión de la OTAN y de las instituciones occidentales son formas de asegurar el dominio de las corporaciones y las élites occidentales sobre el mundo, esto es, “imperialismo” o “neo-colonialismo” occidental, de ahí que no hayan acompañado las sanciones comerciales contra Rusia que promovieron los países occidentales.

La invasión rusa de Ucrania es inmoral pues Rusia podría haber seguido usando medios diplomáticos para evitar la entrada de Ucrania en la OTAN, evitando así miles de muertes de jóvenes soldados y civiles. Pero la entrada de los Países Bálticos e hipotéticamente de Ucrania en la OTAN dejan a Rusia sin tiempo de reflexión ante un ataque nuclear o un error de interpretación de los sistemas militares de alerta, lo cual podría desencadenar la autodestrucción humana.

Fig. En azul oscuro, países pertenecientes a la OTAN en Europa

La noticia de que el presidente Trump habría amenazado a Rusia con la posibilidad de bombardear Moscú llevó a algunos comentaristas geopolíticos a pensar que la idea de un descabezamiento fulminante de la élite política-militar en Moscú puede estar en la cabeza de algunos consejeros de Trump. Estos habrían quedado fascinados por la eficacia con que fue implementada una acción de este tipo al principio del ataque de Israel contra Irán de junio de 2025. Según estos comentaristas, la respuesta del expresidente ruso Medvédev a Trump, aludiendo al peligro que tendría una “ mano muerta” para los EEUU, es una advertencia contra esa peligrosa tentación de descabezar al mando ruso.

La mano muerta o perímetro es un sistema automatizado de represalia nuclear desarrollado por la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Su propósito era garantizar un contraataque masivo incluso si la cúpula militar rusa es destruida en un primer ataque enemigo. Su funcionamiento se basa en:

  • Sensores distribuidos por todo el territorio ruso monitorean señales de un ataque nuclear (radiación, ondas sísmicas, presión atmosférica).
  • Si se detecta un ataque masivo y no hay respuesta humana desde el mando militar, el sistema asume que el liderazgo ha sido eliminado.
  • Se activa entonces un misil de comando que recorre el país enviando señales de lanzamiento a los silos nucleares, submarinos y otras plataformas estratégicas.
  • Esto desencadena un ataque nuclear automático contra objetivos preestablecidos en países enemigos.

En 2011 el comandante ruso de las Fuerzas de Misiles Estratégicos, Serguéi Karakaev, reconoció que el sistema podría destruir EE. UU. en menos de 30 minutos, lo que hace pensar que una versión modernizada del mismo podría seguir activa.

La causa de una situación geopolítica tan peligrosa como la que estamos viviendo hay que entenderla en el contexto de las luchas políticas entre las élites que controlan los países más poderosos: EEUU y sus aliados; y las élites de la gran potencia emergente China y sus aliados (Rusia y los BRICS). Hagamos un poco de historia.

Desde la Revolución Industrial y durante todo el siglo XX se generó en Europa y EEUU una visión del mundo en la que los países industrializados o “desarrollados” ocupaban la cima virtuosa y los no industrializados, dependientes y “subdesarrollados” ocupaban los estratos inferiores de lo imperfecto y mejorable. Esta visión eurocéntrica se acompañaba de una visión de la Historia en la que los estados industrializados eran la punta de lanza del progreso, la racionalidad y la civilización, mientras que los demás estaban en fases más “primitivas” de esa evolución hacia el bien y la racionalidad que constituye el Progreso. Los estados subdesarrollados debían imitar a los desarrollados como única manera de escapar de su postración y de su “barbarie”. Esta puede considerarse como la primera gran ideología geopolítica surgida de las metrópolis occidentales.

La caída de la Unión Soviética y del comunismo realmente existente en los Países del Este desmovilizó en gran medida entre los asalariados la fuerza ideológica de conceptos como socialismo, comunismo, marxismo, justicia social, igualdad, propiedad colectiva, y todos los utilizados por los partidos obreros anticapitalistas del siglo XX. Esto dejó a los medios de comunicación de los grandes propietarios el campo libre para propagar sin oposición ideas coherentes con sus intereses y el de las grandes corporaciones capitalistas. Pronto se difundió la ideología de que no hay alternativa económico-política a la libre iniciativa de los mercados capitalistas, en la práctica controlados por grandes oligopolios.

Según Adrián Zelaia ( Adrián Zelaia: «Corporaciones controlan a los partidos políticos. En la práctica no hay democracia» ), quien fue un alto directivo de la Corporación Mondragón, las grandes corporaciones añaden a ese dominio ideológico una presión sobre los líderes de los principales partidos políticos con posibilidades de gobernar, a través de su poder económico, el ofrecimiento o retirada de posibles inversiones, y también a través de mecanismos como las “puertas giratorias”, la financiación de sus campañas electorales, los sobornos, y los chantajes mediante las redes de prostitución y de pedofilia. Por encima de ellos, un sistema de vigilancia del Estado norteamericano, la NSA, se ha especializado en la vigilancia de las comunicaciones digitales y movimientos de dinero que realizan tanto políticos como multimillonarios de todo el mundo.

Según el politólogo norteamericano Sheldon Wolin (ver referencias finales), las élites corporativas fomentan las situaciones sociales excepcionales y los chivos expiatorios para ejercer todo el poder que le dan su capital y sus contactos saltándose los controles constitucionales. Chivos expiatorios que han utilizado desde hace 80 años son las “amenazas” del comunismo, el terrorismo internacional o el populismo. Otro mecanismo que utilizan es la “captura regulatoria”: las agencias gubernamentales encargadas de regular las actividades de las corporaciones terminan siendo influenciadas o controladas por las mismas corporaciones que deberían regular. Esto ocurre a través de la rotación de personal entre el sector público y el privado, la financiación de estudios e investigaciones por parte de las corporaciones, y la presión ejercida por los grupos de presión. Esto lleva a una disminución de la participación política de los ciudadanos, que perciben la inutilidad de los partidos, una erosión de la confianza en las instituciones democráticas y una resignación ante la creciente desigualdad social y económica. La capacidad de respuesta del gobierno se ve muy coartada, y la democracia se transforma en una mera fachada según Wolin. Por todo ello, parece justificada la caracterización que hemos hecho de los sistemas políticos occidentales como plutocracias neoliberales.

Dentro de las grandes corporaciones occidentales, las centradas en la producción industrial de maquinaria han ido perdiendo poder al concentrarse en China y países BRICS la mayor parte de esta producción. Siguen teniendo una enorme influencia en los gobiernos las grandes compañías energéticas, productoras de energía fósil y renovable.

Han ganado influencia las grandes tecnológicas ligadas a la economía digital, como Amazon en compra-venta de artículos, Google en búsqueda de información, Meta (Facebook) en publicidad en línea, o Microsoft en servicios en línea. También las tecnológicas especializadas en desarrollo de Inteligencia Artificial, como las cuatro anteriores y además IBM, OpenAI, NVIDIA (hardware para IA) y AI Superior (hardware de IA para ciberseguridad).

Otro grupo de corporaciones influyentes son las grandes empresas del sector bancario y de fondos de inversión en el mundo. Los bancos más grandes, ordenadas de mayor a menor tamaño, son los siguientes (Forbes Argentina):

  1. JPMorgan Chase (estadounidense).
  2. Industrial and Commercial Bank of China (ICBC).
  3. China Construction Bank.
  4. Agricultural Bank of China.
  5. Bank of America (estadounidense).

Por su parte, los fondos de inversión más grandes del mundo (UNews Economía y Finanzas):

  1. BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, con más de 9 billones de dólares en activos bajo gestión.
  2. Vanguard Group, con más de 8 billones de dólares en activos bajo gestión.
  3. Fidelity Investments, con más de 3,6 billones de dólares en activos bajo gestión.
  4. State Street Global Advisors, con más de 3,4 billones de dólares en activos bajo gestión.
  5. J.P. Morgan Asset Management, parte del grupo JPMorgan Chase.

Estas empresas dominan el sector financiero global y tienen una influencia significativa en los mercados internacionales. Black Rock fue la primera en sumarse a colaborar con los estados occidentales en inversiones con Responsabilidad Social y Programas de Desarrollo Sostenible. Los criterios ESG evalúan el impacto ambiental, social y de gobernanza de las empresas antes de invertir en ellas. En esta adaptación al capitalismo con ESG y responsabilidad social, Black Rock se ha adelantado a otros fondos y bancos de inversión, posicionándose de manera privilegiada en sus relaciones con gobiernos occidentales. Como muestra, cuando el Foro de Davos aupó a Yeltsin al poder en Rusia para “liberalizar” su economía privatizando sus grandes industrias estatales, la herramienta financiera elegida fue Black Rock.

Finalmente, otro actor económico de enorme poder en el gobierno norteamericano es el Complejo Militar-Industrial. Su parte corporativa incluye grandes empresas productoras de armas para las tres ramas del ejército de EEUU.

Hay muy poca competencia de mercado en las grandes decisiones de inversión energética, tecnológica o en general, estratégica, en los países occidentales. La suelen hacer ese conglomerado de intereses en conjunción con los intereses geopolíticos de los estados.

El neoliberalismo, defendido por Margaret Thatcher en Reino Unido y Reagan en EEUU, en los años 70, se gestó como respuesta a la ralentización del crecimiento económico y los beneficios corporativos tras el crecimiento continuado de los gastos públicos para el estado del Bienestar durante los 30 años gloriosos y finalmente la Crisis del Petróleo de los años 70 (Harvey 2005). Este Estado del Bienestar había sido enormemente útil para desradicalizar las demandas obreras durante toda la época de la Guerra Fría pero, tras la pérdida de prestigio del referente del Comunismo Real, los grandes propietarios y las élites defensoras del capitalismo corporativo empiezan a considerar más útil desmantelarlo hasta un tamaño mínimo en lugar de mantenerlo. El neoliberalismo trata de utilizar a los estados para garantizar una libertad sin restricciones de las corporaciones, supeditando el interés del estado a los intereses corporativos generales, imponer la mercantilización en todas las esferas sociales y en la propia cultura y reducir la acción colectiva a acciones individuales a través del mercado. La privatización de bienes públicos estratégicos condujo a una disminución de la soberanía nacional.

Los partidos de masas tradicionales, en parte desmovilizados y en parte cooptados por las élites corporativas, dejan de luchar por cambios económicos “no realistas” y se centran en batallas culturales adaptadas a la masa de asalariados más tradicionalista (partidos de centro-derecha o bien a los asalariados más “progresistas” (partidos de centro-izquierda), o bien a los asalariados de temperamento más “liberal” (partidos de centro). Dado que todos los partidos de masas han aceptado el neoliberalismo como inevitable, Zelaia (al igual que Ezequiel Bistoletti y otros analistas) caracterizan a estos partidos como “neoliberales de izquierda”, “neoliberales de derecha” y “neoliberales de centro”.

Zelaia investigó el experimento del partido político Podemos en España, que decidió prescindir de toda financiación procedente de bancos o corporaciones. Ello le hizo depender en un 90% de la financiación del Estado, que es mayor o menor según los resultados electorales. Pero en la sociedad actual estos resultados electorales son muy dependientes del tratamiento que reciben en los principales medios de comunicación, y estos medios son en su gran mayoría propiedad de grandes corporaciones, bancos y fondos de inversión. Estos propietarios sesgan sistemáticamente, como no puede ser de otra manera, el tratamiento que se da a los partidos según su cercanía con los propios intereses. En conclusión, las grandes corporaciones controlan en gran medida los partidos que pueden resultar vencedores en las elecciones y, por tanto, los sistemas políticos de los estados capitalistas occidentales son sistemas electoralistas plutocráticos, no sistemas democráticos en el sentido del “gobierno del pueblo” que surge de las asambleas atenienses o de los indios iroqueses de antes de la conquista europea.

Este control llega al punto de que los propios partidos aceptan como deseable que sus principales líderes en los gobiernos tengan una relación directa con grandes corporaciones y con las clases sociales altas. Por ejemplo, en 2025 los gobernantes de los principales países occidentales eran Trump, Starmer, Macron y Merz. Trump es un gran empresario inmobiliario; Starmer pertenece ideológicamente a la Sociedad Fabiana, el ala aristócrata fundada contra el obrerismo en el Partido Laborista; Macron fue ejecutivo en Rostchild; Merz fue ejecutivo de BlackRock Alemania.

En EEUU y Europa Occidental el neoliberalismo estuvo estrechamente ligado a la globalización: libertad completa para que las corporaciones exploren los mercados mundiales, relocalicen la producción para maximizar sus beneficios y vendan donde deseen, y uso de los estados occidentales, a través de la OTAN y las instituciones de “gobernanza global”, para mantener controladas las rutas comerciales y el libre comercio.

Las instituciones de gobernanza global

Fueron los Rockefeller, en los años 70, los primeros en defender entre las élites la necesidad de un gobierno global. Pronto le siguieron los Roschild, los Barbur, J.P. Morgan, Soros y otros mil-millonarios, con iniciativas para “racionalizar” la gobernanza global de la economía. Con el FMI y el Banco Mundial encuentran una forma útil de dominar a los países menos poderosos y sus mercados, mediante su endeudamiento. El FMI obliga a los deudores, países como Argentina y otros muchos, a que se “liberalicen”, esto es, que dejen entrar a las empresas occidentales para que exploten sus recursos y mercados poco explotados.

Según el periodista económico Lorenzo Ramírez, la CIA y la OTAN se convierten en la práctica en una policía global y una fuerza armada de vigilancia global, respectivamente. Mientras que la USAID se crea como la cara amigable e ideológica de ese intervencionismo global. CIA y servicios secretos occidentales como el MI6 británico promueven acciones terroristas y golpes de estado en los países no desarrollados más recalcitrantes con el fin de inestabilizarlos o cambiar sus gobiernos. Otros cambios de gobierno como las “primaveras árabes” y las “revoluciones de color” son fomentados por ONGs financiadas por la USAID, bajo la bandera de “extender la libertad” por todo el planeta. La CIA y la USAID aprovechan también movilizaciones sociales espontáneas para introducirse en ellas y tratar de conducirlas en la dirección conveniente. Por este motivo la CIA estuvo infiltrada tanto en las revueltas de Mayo del 68 en EEUU y Francia como en el Maidan de 2013-2014 en Ucrania.

Otras instituciones de gobernanza global son clave en la difusión del neoliberalismo según Peter Phillips (Gigantes: la élite del poder global), y se comentan a continuación. En primer lugar, el Banco Internacional de Pagos, que coordina a los bancos centrales de todos los países para que no se opongan al libre comercio. China acabó siendo invitada a entrar en esta institución en 2015 debido a su importancia económica global.

Por otra parte, el Grupo de los Treinta o G-30, una reunión de grandes banqueros y ejecutivos de sus empresas, fundada en 1978, que trata de “racionalizar” los problemas financieros y económicos globales, así como promover la cooperación entre la economía pública y la privada.

Por su parte, el Consejo de Relaciones Exteriores (1921) diseña la política de EEUU a largo plazo independientemente del partido que gobierne. Los Rockefeller tuvieron un papel importante en su fundación. Informan también a los principales medios de comunicación sobre las mejores maneras de extender la democracia occidental por el mundo.

La Comisión Trilateral (1973) es una ramificación derivada de la institución anterior. Fue fundada por EEUU para mantener a Europa y Japón dentro de su esfera de iniciativas e influencia. Trabaja sobre documentos y artículos académicos que producen Think-Tanks “liberales”.

El informe The Crisis of Democracy, publicado por esta comisión en 1975 es muy ilustrativo de los objetivos e influencia de la Trilateral. Sus autores, Michel Crozier, Samuel P. Huntington y Joji Watanuki, advertían sobre un “exceso de democracia” en los países occidentales, que dificultaba su gobernabilidad. Sugerían que ciertos grupos, como los intelectuales, los estudiantes y los movimientos sociales, estaban ejerciendo demasiada presión sobre el sistema político. Recomendaban fortalecer las instituciones y favorecer las carreras técnicas (como economistas e ingenieros) frente a las carreras de ciencias humanas y sociales, demasiado críticas con el sistema democrático-liberal. Recomendaban también una visión más tecnocrática y controlada de la política.

Muchas de estas recomendaciones se han puesto en práctica con éxito entre el año de su publicación y la actualidad en todos los países occidentales. Las conclusiones a las que llega la Comisión Trilateral son frecuentemente ofrecidas al Club Bilderberg, donde los tecnócratas expertos dan instrucciones y recomendaciones a los políticos invitados. Esto se suele hacer mediante ponencias que muestran, como en una clase, el estado de una problemática global concreta y sus posibles mejores soluciones, siempre por el bien de la Democracia y de los “valores occidentales”.

Finalmente, el Foro Económico Mundial (Foro de Davos) fue fundado en 1971 a iniciativa de, entre otros, Galbraith y Kissinger, para fomentar iniciativas público-privadas que eviten que la desigualdad mundial pueda poner en crisis al sistema económico.

Estas instituciones fueron fundadas o patrocinadas por los EEUU y no se podrían cerrar en el plazo de una legislatura incluso si apareciera un presidente en EEUU que fuera opuesto a ellas, por lo que dan estabilidad al neoliberalismo globalista que institucionalizó este país. También apoyan el neoliberalismo globalista instituciones internas norteamericanas como las agencias de espionaje internacional (CIA, NSA), muchos funcionarios militaristas del Departamento de Defensa, el Complejo Militar-Industrial (empresas armamentísticas en sincronía con funcionarios militaristas), distintos Think Tanks, todos los cuales constituyen lo que muchos (el propio presidente Trump) llaman el “Estado Profundo”. Como muchos funcionarios forman parte de redes de prácticas enmarcadas en ese Estado Profundo y tales prácticas son supuestamente apartidistas e independientes del político que gobierne, presidentes que se oponen parcialmente a ellas, como Trump, deben hacer equilibrios para no chocar con ellas frontalmente y para mantener parcialmente contentos a sus funcionarios. Por ejemplo, incorporando a su gobierno a personas cercanas a las ideas de ese Estado Profundo.

Según el sociólogo Peter Phillips en Gigantes: la élite del poder global, las siguientes empresas mediáticas norteamericanas son también clave en la difusión de ideas neoliberales: Comcast, Disney, Time Warner, Viacom/CBS, Bertelsmann, 21st Century Fox.

La zonificación como forma de ganar autonomía frente a los Estados

Según Quinn Slobodian (El Capitalismo de la Fragmentación) hay un sector de la élite neoliberal posterior a Thatcher y Reagan que defiende llevar el neoliberalismo al extremo de independizar a las grandes corporaciones de los estados mediante el recurso de disgregar a los estados. Esto se está empezando a implementar mediante la creación de “zonas” o espacios geográficos dentro de un estado que tienen legislación especial con el fin de permitir la libertad de iniciativa de las empresas que se instalan en él. Es una generalización del ejemplo que el gobierno chino ofreció al mundo creando un status legislativo especial para Hong-Kong. Hay cientos de tipos de zonas especiales hoy en día dentro de la legislación internacional.

Fig. Zonas Económicas Especiales en el mundo en 2021

Los rasgos de una zona que son más valorados por estas élites son la absoluta libertad económica privada y la ausencia de control por parte de gobiernos o de representantes de los trabajadores y ciudadanos.

El gobierno chino mismo es uno de los principales promotores de la zonificación internacional, en países de Africa, Asia y América donde quieren articular su nueva Ruta de la Seda. Por ejemplo, el puerto griego de El Pireo, comprado por la empresa pública China COSCO Shiping Corporation, es hoy una zona económica especial. Un medio creado para expandir el neoliberalismo e independizar a las corporaciones de la tutela de los estados está siendo utilizado paradójicamente por el gobierno chino para cooperar con algunas grandes corporaciones en la dirección de los planes estratégicos trazados por dicho estado.

La división entre las élites capitalistas globalistas y no-globalistas

El consenso sobre que el neoliberalismo es la estrategia económica correcta para el mundo actual ha empezado a resquebrajarse, incluso entre las élites, en las primeras décadas del siglo XXI. En primer lugar, porque la financierización y globalización de la economía ha desindustrializado a los países occidentales que propusieron este modelo. Ello ha socavado el poder militar de estos países, porque las guerras se basan en una capacidad industrial fuerte y autónoma, capacidad de inversión planificada y liquidez estatal, no en las actividades financieras aunque den muchos beneficios privados, ni en los salarios de los intermediarios financieros aunque aparezcan en el PIB.

También porque el neoliberalismo da al Estado un papel subordinado a los intereses económicos de los grandes bancos, fondos de inversión y oligopolios. Sin embargo, países como China, la Rusia de Putin y otros países pertenecientes a los BRICS, utilizando la planificación económica pública y el intervencionismo estatal en la economía, han mostrado tasas de crecimiento superiores a las de los países más neoliberales, así como una capacidad de inversión industrial, tecnológica y militar superior a la de los países neoliberales. El acelerado desarrollo militar de China así como la guerra entre la OTAN y Rusia a través de Ucrania son muestras de ello. La producción de armas y proyectiles de Rusia durante la guerra de Ucrania ha sido sistemáticamente superior a la de todos los países de la OTAN juntos. El PIB sumado de estos últimos es muy superior al PIB de Rusia, pero aquellos países no tienen la capacidad para poner a invertir y a producir a las empresas que les suministran, armas en las cantidades, características y precios que aconsejaría el interés nacional, porque estas empresas no están controladas por los estados y no invierten en nuevo equipo productivo si no es claramente rentable.

En 2025, el PIB sumado del G7 es mayor que el de los BRICS, pero en paridad de poder adquisitivo el orden se invierte: 36% del PIB mundial para los BRICS frente al 29% del G7.

Algunos analistas como Adrián Celaya, Ezequiel Bistoletti o Fernando Moragón han acuñado el término “partidos del sistema” o “partido único europeo” para los políticos de centro-derecha y centro-izquierda que siguen apegados a ese consenso económico tradicional. El trumpismo fue en sus inicios una reacción contra las consecuencias negativas del globalismo, tratando de orientar al neoliberalismo globalista hacia un neoliberalismo centrado en los mercados internos y la reindustrialización nacional, aunque manteniendo los demás ingredientes clasistas del neoliberalismo favorables a los grandes propietarios.

Las democracias occidentales sufren de un creciente descrédito en el Sur Global que es también moral. El imaginario occidental sigue preso de mitos modernistas como los de la superioridad de la razón, el Progreso histórico de lo imperfecto a lo mejor y el concepto hegeliano algo racista de que esa Razón y ese Progreso se encarnan en máximo grado en los Estados Occidentales. De tales raíces deriva la indiferencia moral con que los estados occidentales cometen cualquier abuso que decidan perpetrar sobre el resto del mundo, siempre con la seguridad prepotente de que todo lo que haga una democracia liberal occidental a un país no occidental está justificado. Incluso el genocidio y el asesinato de niños y civiles, como observamos en Gaza en 2025 con la ayuda cómplice del gobierno de EEUU, Alemania y Reino Unido.

China parece decidida a no volver a caer bajo la dependencia de Occidente y a recuperar su posición milenaria de primera potencia del mundo. En las décadas de 1970 y 1980, China comenzó a implementar reformas económicas bajo el liderazgo de Deng Xiaoping. Estas reformas incluyeron la apertura al comercio exterior y la inversión, así como la introducción de elementos de mercado en la economía planificada. Como resultado, China experimentó un crecimiento económico sostenido, con tasas de crecimiento anual promedio del 10% entre 1978 y 2005.

Durante este período, China pasó de ser una economía predominantemente agrícola a convertirse en una potencia industrial y tecnológica. Este desarrollo ha sido impulsado por una serie de políticas económicas que han favorecido la industrialización y la urbanización, así como por una fuerte inversión en infraestructura y tecnología. Ha sido clave también la planificación estatal de la política económica de acuerdo con los intereses nacionales, por encima de los intereses de las corporaciones; y cierto equilibrio entre empresas privadas y empresas públicas, que se reservan por ejemplo los sectores económicos estratégicos. Este modelo tiende a ser imitado por Rusia y los otros países BRICS y su propagación es vista como una amenaza por las élites occidentales ligadas al modelo neoliberal globalista.

En la actualidad, China es la segunda mayor economía del mundo y la primera potencia comercial. Con tasas de crecimiento entre el 5% y el 10% anuales durante décadas, China tiene ya el PIB más alto del mundo en paridad de poder adquisitivo (PIB ajustado a los precios del país). Las zonas rurales cercanas a las ciudades en China han pasado de la pobreza extrema a una prosperidad de tipo «occidental» en unas pocas décadas. Por ese motivo, gran parte del «sur global» en Asia, África y América tratan de imitar y colaborar con China. El modelo de crecimiento soberano que ejemplifican China y los BRICS tiene creciente aceptación en todo el mundo no occidental. Sin embargo, el modelo de capitalismo que ejemplifican China y Rusia rompen con el neoliberalismo al imponer control estatal sobre las iniciativas corporativas, y ello constituye un peligro para la hegemonía de las élites corporativas neoliberales, sobre todo las dedicadas a los mercados internacionales. Máxime si el modelo cunde entre todas las naciones del “sur global”. En consecuencia, los políticos occidentales han empezado a utilizar el discurso de que China es un “peligro” creciente para el “mundo democrático”, cuando paradójicamente China tiene sólo una base militar en el extranjero (Yibuti en el Cuerno de Africa), mientras que EEUU tiene unas 800 bases e instalaciones militares en unos 70 países.

Fig. Distribución de las 800 instalaciones militares de EEUU en el mundo

La Guerra de Ucrania como punto de inflexión en la geopolítica

La Guerra de Ucrania ha mostrado que EEUU con sus aliados de la OTAN ya no constituyen el bloque hegemónico indiscutible del mundo. Esta evidencia, unida al crecimiento imparable de China, hace pensar a algunos analistas que estamos entrando en una era en que el mundo controlado por las élites globalistas de EEUU va a reestructurarse en la forma de un mundo multipolar, por el que abogan China, Rusia y los BRICS.

John J. Mearsheimer, politólogo de escuela realista en la Universidad de Chicago, publicó un artículo en 2014 en el que argumentaba que los líderes rusos han estado protestando desde mediados de los 90 por la continua expansión hacia el este de la OTAN, que Putin advirtió que la incorporación de Georgia y Ucrania en la OTAN constituiría una amenaza directa e inaceptable contra Rusia, y que éste había declarado a Bush que “si Ucrania era aceptada en la OTAN dejaría de existir”, y que el Maidan fue un golpe de estado, tal como proclama el gobierno ruso. Esto colmó el vaso de la paciencia estratégica rusa y también venció cierto complejo de inferioridad que había sufrido Rusia hacia la OTAN desde el colapso de la URSS. De modo que la guerra de Ucrania, según Mearsheimer, ha sido provocada por la falta completa de respeto hacia lo que Rusia considera su seguridad más básica.

La reacción de Rusia a la expansión de la OTAN hacia el Este europeo fue minusvalorada por los países occidentales porque estos creyeron que Rusia era un país en decadencia y descomposición. No pudieron prever que el modelo de capitalismo promovido por Putin, de un estado controlador de los oligarcas y sus corporaciones, iba a mostrarse más eficaz para el desarrollo económico y militar que el modelo neoliberal globalista de los países occidentales, en que este control está invertido.

George Kennan, el diplomático estadounidense que conoció de cerca la URSS y ayudó a construir la “Política de contención” contra la URSS durante la Guerra Fría, escribió en 1997 lo siguiente:

“Expandir la OTAN sería el error más fatídico de la política estadounidense en toda la era posterior a la Guerra Fría. Se puede esperar que tal decisión inflame las tendencias nacionalistas, antioccidentales y militaristas en la opinión rusa; tener un efecto adverso en el desarrollo de la democracia rusa; restaurar la atmósfera de la Guerra Fría en las relaciones Este-Oeste e impulsar la política exterior rusa en direcciones que decididamente no son de nuestro agrado (…) Creo que es un error estratégico”.

El argumento de la expansión de la OTAN es el que utilizó Rusia para justificar la invasión de Ucrania. La OTAN intervino también desde el 2014 en el conflicto entre las fuerzas militares ucranianas y las fuerzas independentistas de las repúblicas de Donetz y de Lugansk, apoyadas por Rusia. El papel de la OTAN consistió en entrenar al ejército ucraniano, apoyar militarmente sus acciones en el este del país y ofrecer armamento para renovar el ejército ucraniano.

Desde un punto de vista ético puede argüirse que Rusia podía haber utilizado medios diplomáticos para oponerse que Ucrania entrara en la OTAN. Pero desde un punto de vista geopolítico, cabe decir que en 30 años tras la disolución del Pacto de Varsovia la OTAN incorporó a 14 estados como nuevos miembros, casi todos en el Este de Europa, y que múltiples protestas diplomáticas para impedirlo desde los tiempos de Yeltsin hasta Putin no surtieron ningún efecto. Por otra parte, Rusia ha solicitado en cuatro ocasiones el ingreso en la OTAN: en 1950 con Jrushchov, a finales de los 80 con Gorbachov, en los 90 con Yeltsin, y a principios de los 2000 con Putin, y siempre ha sido rechazada, aunque en las tres últimas ocasiones no era ya un estado comunista. Por tanto, los líderes rusos no puede creerse la declaración occidental de que la OTAN no está orientada contra Rusia. La actual guerra de Ucrania puede considerarse como una reacción disuasoria rusa contra el acercamiento a su frontera de una organización militar no amistosa que tiene capacidad nuclear. Pero también como una demostración de que su poder geopolítico ha regresado, que aliada con China no tiene por qué temerle a los países occidentales, y que en las décadas que vienen sus intereses deben ser respetados, al igual que los intereses del bloque de los países BRICS+.

Fig. Países pertenecientes a los BRICS+  

El modelo geopolítico del Mundo Multipolar propuesto por China, Rusia y otros países emergentes pertenecientes a los BRICS+ es una alternativa al Orden Internacional Basado en Reglas defendida por Estados Unidos y sus aliados, pero que los primeros interpretan como basado en «las reglas dictadas por los EEUU». El modelo del Mundo Multipolar propone reemplazar la unipolaridad occidental por un sistema donde varias potencias regionales compartan el liderazgo global. Para ello:

  1. Se apoyan entre sí dentro de asociaciones como los BRICS+ para esquivar el dominio político, económico y militar de EE. UU. y sus instituciones (como la OTAN, el FMI o el Banco Mundial). Luchando conjuntamente contra, por ejemplo, los aranceles que trata de imponerles el gobierno de Trump.

  2. Defienden el principio de no injerencia en asuntos internos y respeto a las culturas y sistemas políticos propios.

  3. Defienden el pluralismo ideológico y civilizacional: Aceptación de modelos distintos al occidental, como el modelo autoritario y tecnocrático chino con economía mixta capitalista-socialista o el modelo ruso de capitalismo controlado por el Estado.

  4. Promueven instituciones alternativas a las de gobernanza global occidentales, como el BRICS+, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, y acuerdos comerciales regionales.

  5. Critican la expansión de bases militares de EE. UU. y la OTAN, y defienden la necesidad de zonas neutrales como amortiguadores geopolíticos.

China impulsa este modelo a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, que busca crear una red de infraestructuras y comercio global bajo liderazgo asiático. Su enfoque es más económico y pragmático, buscando influencia sin confrontación directa.

Rusia, por su parte, adopta una postura más militar y estratégica, defendiendo su esfera de influencia en Europa del Este y Asia Central. Intelectuales rusos como Alexander Dugin promueven una visión de multipolaridad basada en bloques civilizacionales y rechazo frontal al liberalismo occidental.


Este modelo multipolar está ganando terreno en América Latina, África y Asia. China ofrece inversiones en infraestructuras en muchos países del sur global a cambio de relaciones comerciales privilegiadas. Pero no exige a cambio la liberalización de sus economías como suele hacer occidente; no usa el endeudamiento como amenaza contra el país, por el contrario, ha llegado a perdonar deudas a países pobres que no podían devolverlas; finalmente, respeta la soberanía del país socio, estableciendo con él relaciones relativamente simétricas. Por ello, muchos países ven en la cooperación con China una oportunidad para escapar del neocolonialismo financiero y político de Occidente. Analistas como Mearsheimer consideran inevitable la transición del actual orden hasta un orden multipolar con un mundo dividido en zonas de influencia donde lo racional sería que la competencia entre bloques fuera exclusivamente comercial. Sin embargo, la resistencia de las élites globalistas neoliberales a aceptar la nueva realidad y a abandonar su control exclusivo sobre el orden económico mundial podría llevarnos a situaciones militares peligrosas.

Referencias y lecturas recomendadas

Forbes Argentina, (https://www.forbesargentina.com/rankings/la-lista-bancos-mas-grandes-mundo-lidera-ranking-global-2025-n73968

Harvey, D. (2005). A brief history of neoliberalism. Oxford University Press.

Herman, E. S., & Chomsky, N. (1988). Manufacturing consent: The political economy of the mass media. Pantheon Books.

Schattschneider, E. E. (1960). The semi-sovereign people: A realist’s view of democracy in America. Holt, Rinehart and Winston.

Schedler, A. (2002). The menu of manipulation. Journal of Democracy13(2), 36-50.

Stiglitz, J. E. (2012). The price of inequality: How today’s divided society endangers our future. WW Norton & Company.

UNews Economía y Finanzas, (https://news.unidema.com/10-fondos-de-inversion-mas-grandes/)

Wolin, S. S. (2008). Democracy, Inc.: Managed democracy and the specter of inverted totalitarianism. Princeton University Press.

La Evolución del Tango Contemporáneo

Imagen de Portada: Milonga Federal en Buenos Aires.

En un artículo anterior (https://entenderelmundo.com/2022/01/21/el-origen-del-tango-segun-los-documentos-historicos/ ) estudiábamos el origen del tango según los historiadores que han analizado los documentos históricos, tratando de evitar los mitos y leyendas urbanas que se inventaron ante la escasez de datos y registros genuinos. Describíamos allí también algunos puntos de inflexión e innovaciones importantes que se habían producido en la forma musical y orquestación a lo largo del siglo XX. En este artículo continuaremos con la historia del tango pero desde la llamada Década de Oro (años 1940 y primeros años 50) hasta nuestros días.

La evolución del tango tras la década de oro

La década de 1940 fue exuberante para el tango bailado, con numerosas orquestas que componían tangos bailables de gran calidad musical. En cuanto al estilo o forma de bailar, se había estado constituyendo desde finales del siglo XIX y principios del XX, con aportaciones de diversa procedencia. Eduardo y Gloria Arquimbau (2012), dos grandes bailarines de los años 50, nos dan algunas claves muy interesantes sobre algunas de estas aportaciones:

La base más importante del Tango usada en sus comienzos y que perdura hasta estos días, coincide con los movimientos de la Mazurca y el Chotis, danzas estas que se solían ver bailar en los espectáculos de zarzuelas y otros lugares de esos tiempos. En sus comienzos el Tango se bailaba hombre y mujer de costado, con las caras mirando hacia el lugar que se desplazaba la pareja en la pista, la mujer abre con pierna derecha, pasa con la pierna izquierda por detrás de su derecha abre nuevamente con derecha y pasa con su pierna izquierda por adelante de su pierna derecha. Esa es la base primitiva. Los Molinetes o giros como se los conoce en el Tango son similares a los que se acostumbraban hacer al bailar el Chotis la mujer al desplazare al costado izquierdo o derecho del su compañero lo hace de la misma forma, abre pasa por atrás, abre nuevamente y pasa por adelante de su pierna. Otra de las bases del Tango era muy usada en sus comienzos nos viene del Candombe o Comparsas, se conoce entre los bailarines de Tango como «La Baldosa» se compone de tres pasos adelante de hombre caminando por el costado derecho de la mujer y luego retrocede otros tres pasos en los cuales avanzando la mujer camina otros tres pasos por el costado derecho del hombre, esta figura hoy se usa haciéndola con tiempos y contra tiempos. En el Candombe o en las comparsas como lo yo lo hacía de joven los hacíamos solos bailando sin pareja pero con los mismos movimientos. También hay mucha similitud de los movimientos de la Habanera, con los ochos del Tango o el zig zag. El zig zag es una base que se usaba mucho en el Tango estilo Oriyero, figura cruzada entre hombres y mujeres que se hacía hacia adelante y atrás, el hombre pasaba del costado derecho al costado izquierdo de la mujer y luego con un contratiempo pasa del costado izquierdo al derecho, cuando retrocede la que cambia de lado al avanzar, es la mujer.Los cambios de lado pisando a los costados con acompasados y cadenciosos movimientos se los solían ver en la Habaneras, pero los compadritos Oriyeros dándole un gusto arrabalero lo incorporaron al Tango de sus tiempos, ver a sus mujeres mover sus cuerpos marcando los ochos Oriyeros en esa forma ranera, así les decían a las mujeres del barrio de las Ranas. Los mirones no podías sacar la vista de sus cuerpos y no podían imaginarse ese Ocho hecho de otra forma”.

Y sobre las innovaciones de los bailarines de los años 40 y 50, Gloria y Eduardo Arquimbau añaden los siguientes comentarios:

Desde el nacimiento del Tango fueron los jóvenes de aquellos tiempos con sus travesuras los que fueron encontrando las figuras básicas, caminatas Taconeos con un abrazo sensual que recién con el correr del tiempo se lo fue reconociendo con el nombre de Tango. Fueron las jóvenes de las orillas de Buenos Aires, las que se animaron a bailarlo acompañando a sus hombres sin importarle el que dirán, cuando estos jóvenes Oriyeros se animaron a bailarlo en las salas del centro, porque eran los «Bailes de Carnaval». Entonces fue visto por la clase alta de nuestra sociedad, pero los que se interesaron fueron los jóvenes de la alta sociedad y le pidieron a los maestros de las academias que incorporaran ese nuevo baile, el Tango y fue en esas academias donde aprendieron algo parecido a ese baile de la orillas, con un poco más de luz entre sus cuerpos, pero con varias de las jóvenes de la orillas contratadas por los dueños de las academias. Fueron esos mismos jóvenes de la alta sociedad, los que más tarde llevaron nuestro Tango Argentino a París. Algunos les pagaron el viaje a Europa a sus maestros (…) Al llegar los años cuarenta todos los jóvenes se largaron a bailar el Tango, entonces fue en esa década donde se produjeron más cambios en la forma de bailar, la mujer cambio también su forma de vestir, acortó sus polleras y eso permitió que se puedan hacer boleos y ganchos, para esto cambio también su forma de desplazase por la pista, antes lo hacía de costado ahora lo hace de espalda y entonces aparece el CRUCE, a eso se lo llama «Tango Cruzado» que es la forma de bailar de los años cuarenta, con los cuerpos un poco separados y haciendo todo tipo de figuras, Sacadas, Enrosques, Boleos Ganchos y como las pistas estaban colmadas de jóvenes bailarines, esa forma de bailar traía muchos problemas y muchas peleas. La juventud de los años cincuenta, por varias razones una de ellas, porque las madres ya dejaron de acompañar a sus hijas al baile, la chicas venían solitas y entonces podíamos bailar mucho más juntitos y otra de las razones era que si salías del baile para pelearte, cuando volvías te habían volado la chica, por lo tanto, no más peleas, entonces comenzamos a bailar otro estilo, bien abrazados, cuerpos juntitos con las caras cruzadas, utilizando pasos cortos con contratiempos, un baile para los dos, para la pareja. Este fue el estilo de los años cincuenta, que fue quedando con el correr de los años sesenta, setenta y ochenta, porque la juventud por razones ajenas a ellos mismos, no se sumó a bailar el Tango (se lo robaron) hicieron negocios con ellos y les vendieron otras cosas, otra música, hasta le impusieron la forma de vestir.”

A partir de 1946 el gobierno de Juan Domingo Perón fomentó el tango como una forma de desarrollar sentimientos nacionalistas, poniendo incluso cuotas a la cantidad de música extranjera que se permitía reproducir en la radio. También favoreció la fusión del tango popular con la música culta sinfónica, hasta entonces monopolio de las clases altas. Para ello Perón se reunió con Mariano Mores, Hugo del Carril, Alberto Castillo, Nelly Omar, Antonio Tormo y Carlos Acuña, que eran entonces los artistas populares de mayor atracción, y acordó la realización de conciertos populares que incluyeran la presencia del tango en los escenarios habituales de la “música culta”. Mores cuenta que durante el peronismo incluso se llegó a pensar en crear otra Orquesta Sinfónica Nacional para interpretar música popular, cuyo director iba a ser el propio Mores. Sin embargo ese tango popular peronista excluía a músicos como Osvaldo Pugliese, quien fue proscrito e impedido de actuar porque el “arte popular” que representaba el pianista (de militancia comunista) no encuadraba en los moldes culturales del peronismo. Esto no  fue entendido nunca por muchos peronistas, que llegaban a romper su carnet delante de la policía que acudía a detener el espectáculo de Pugliese, y en muchas ocasiones el público asistente impidió la detención del pianista. Como curiosidad, en su último gobierno un anciano Perón (1974) realizó una actividad para músicos en la casa de Olivos a la que Pugliese no dudo en asistir. Allí el líder del justicialismo le manifestó sus excusas históricas: “Gracias maestro, gracias por saber perdonar”.

El intento peronista de fundir el tango con la música culta fue visto por los artistas como una forma de legitimación de su trabajo y razón de ser, mientras que los sectores más conservadores de la burguesía argentina lo interpretaron como un desafío e intromisión en lo que ellos consideraban un reducto para su exclusiva satisfacción de élite social. Este entorno político también favoreció el desarrollo de tangos de aire sinfónico que habían sido esbozados tímidamente por compositores como De Caro, Troilo, Pugliese, Hector Varela, Francini, Pontier, Domingo Federico y Leopoldo Federico, y desarrollado para gran orquesta por Mariano Mores.

A principios de la década de 1950 la música y el baile comenzaron de hecho a separarse. Muchos músicos se interesaron en tocar para audiencias de conciertos o para discos y programas de radio diseñados para ser escuchados en lugar de bailados. El mercado de consumidores de música empezaba a hacer esto posible y esa fórmula  liberaba al músico de las ataduras que le imponen la creación y ejecución de piezas que deben tener un compás bailable. También los cantantes, que se estaban convirtiendo en estrellas de películas y discos, querían liberarse de las limitaciones rítmicas impuestas por la obligación de complacer a los bailarines. Durante un tiempo, las dos tendencias existieron una al lado de la otra (http://www.totaltango.com/acatalog/tango_brief_intro_91.html ).

Pero en 1955 el golpe militar que derrocó a Perón trajo un clima político muy diferente, que iba a afectar duramente al tango. El nuevo régimen desconfiaba de todo lo que se autodefiniera como argentino y popular, porque connotaba nacionalismo y Peronismo. Por ello desalentó el Tango, e incentivó la importación de música del exterior, acercando el Rock and Roll y la nueva cultura juvenil mundial a la juventud porteña. Además, la prohibición de reuniones multitudinarias, por temor a la agitación política, dificultó los bailes públicos y el baile pasó a la clandestinidad. El tango pasó en pocos años de un movimiento de masas que involucraba a una gran parte de la población de Buenos Aires a una actividad marginal perseguida, con muchos grandes artistas incluidos en listas negras o encarcelados por sus conexiones peronistas.

La interrupción de la dinámica de desarrollo del tango, en Europa por la II Guerra Mundial y en Argentina por una serie de dictaduras militares (1955 – 1983), condujeron a este resultado tan peculiar que Volker (2021) llama el Tango Retro: que en plenos años 80 los tangueros miraran hacia los años 40 como referencia para su renacido tango. Como se desechó toda una generación de músicos y bailarines de tango, el tango de los 80 acabó ligado al punto final de la línea de la tradición: la década de oro y los primeros años 50.

Las décadas de dictadura no fueron sin embargo totalmente estériles para el tango. Por un lado, un pequeño grupo de bailarines siguieron luchando contra viento y marea para que el tango no desapareciese.  Mingo Pugliese (1932-1917) recuerda a tres grandes bailarines (https://tango.org/resources/historical-tango-interview-mingo-pugliese ):

Hay tres personas que respeto mucho y que no permito que nadie hable mal de ellas. Uno de ellos es Juan Carlos Copes, el otro es Eduardo Arquimbau y el tercero es Virulazo (…), porque fueron los únicos que cuando ya a nadie le importaba el Tango, siguieron luchando por el Tango, trabajando para el Tango, a veces bailando gratis, por poco dinero o para una comida. Ese tipo de gente hay que respetarlo porque todos, incluyéndome a mí, allá por 1958-59, abandonamos el Tango y el Tango empezó a desaparecer”.

María Nieves y Juan Carlos Copes en los años 60.

Junto a estos tres bailarines habría que citar a sus parejas: María Nieves, con quien Carlos Copes organizó sus espectáculos de 1959 y de los años 60 en EEUU, y con menos éxito en Argentina; Elvira, con quien Virulazo ofreció espectáculos en Buenos Aires por amor al arte; y Gloria, que acompañó a Eduardo Arquimbau junto con la orquesta de Canaro a Japón en 1961 y luego dirigió con Eduardo el espectáculo del Club Michelangelo en Buenos Aires (https://www.fabricehatem.fr/2006/06/09/interview-de-esther-et-mingo-pugliese/ ).

También habría que añadir a Antonio Todaro, cuyas academias de baile en Buenos Aires mantuvieron viva la enseñanza del tango durante la década negra de los 70 (https://www.tangomilonga.com.ar/quien-fue-y-que-hizo-antonio-todaro-por-el-tango/ ).

Por otro lado, estas décadas asistieron al desarrollo del tango sinfónico de Astor Piazzolla. Tomando elementos del Tango, elementos del Jazz que había escuchado de niño en los Estados Unidos e ideas clásicas, Piazzolla creó lo que llamó Tango Nuevo, New Tango.

Piazzolla compuso su música esencialmente para ser escuchada más que bailada, por lo que los ritmos (de tipo jazz) que utilizó eran muy diferentes de lo que esperaban los bailarines. Cuando el Tango Nuevo de Piazzolla se escuchó por primera vez en Buenos Aires, causó indignación, y mucha gente afirmó que estaba tan lejos de la tradición que no era tango en absoluto. Pero la fertilización cruzada con formas norteamericanas y europeas creó algo accesible y atractivo para personas que no habían sido educadas en la tradición del tango, y el gran éxito de Piazzolla en el resto del mundo suavizó la opinión en casa. Tanto los músicos como los bailarines de escenario encontraron atractivos esos ritmos más libres, y con la casi desaparición del baile social, la nueva música de tango siguió en su mayoría el ejemplo de Piazzolla (http://www.totaltango.com/acatalog/tango_brief_intro_91.html ).

Astor Piazzolla

La música de Piazzolla tiene generalmente un tempo variable (p. ej., Adios Nonino; Verano Porteño) o un tempo demasiado lento (p. ej., Oblivion; Milonga del Angel) o demasiado rápido (p. ej., Libertango; Escualo ) para el estilo de baile practicado hasta entonces.

Volker (http://tangonuevo.org/tango-dna-and-neotango/) define así la diferencia entre la estructura musical del tango clásico y la estructura del Tango Nuevo de Piazzolla y sus continuadores:

Tango Clásico-Romántico:

  • Ritmo básico como base métrica en compás de 2/4 (1,2,1,2,…) o compás de cuatro por cuatro: ‘Bue-nos-Ai-res’ (1,2,3,4,1,2,3,4,1…) con mayor énfasis en el 1 y menor en el 3
  • Organización estructural (p. ej., pregunta y respuesta) en temas, frases, compases
  • La melodía utilizada como elemento rítmico (frecuentemente mediante el piano)
  • Instrumentación típica (bandoneón, cuerdas, piano)
  • Asimilación continua de estilos musicales históricos y contemporáneos (valses, polka,…)

Tango nuevo:

  • La melodía conserva su valor, pero ya no es el parámetro dominante como en la tradición clásico-romántica: los papeles se invierten. Se enfatiza más bien la intensidad de los medios estilísticos musicales, el ritmo, el timbre y la dinámica, acercándose así a la música contemporánea.
  • Politonalidad y Polirrítmica (Pugliese) con superposición de varios ritmos diferentes en una pieza polifónica. Se consideran el sello distintivo de la música africana tradicional y crean estructuras complejas.
  • Síncopes y contratiempos fuera de lo común (Pugliese)
  • Subdivisión desigual y cambios de ritmo como también es común en el jazz
  • Ritmo complejo 3-3-2 (Piazzolla en LiberTango) ’Pa-na-ma-Pa-na-ma-Cu-ba’ con énfasis en cada tiempo 1.
  • Rubato instrumental (Piazzolla): ligeras aceleraciones o desaceleraciones del tiempo musical a lo largo del tema musical
  • Variación de la duración del tono y el peso del ciclo
  • Integración de efectos musicales (https://www.thestrad.com/12-tango-music-techniques-for-string-players/34.article ).

A tales enriquecimientos, lo que añadirá posteriormente el Neotango es la incorporación de géneros contemporáneos (trip hop, rock, música mundial, etc.) dentro de las selecciones musicales o dentro de las nuevas composiciones, y la integración de instrumentos electrónicos y efectos digitales en esas nuevas composiciones.

Contemporáneo de Piazzolla fue el pianista y compositor Horacio Salgan, quien infundió elementos de jazz, música clásica y ritmos brasileños y africanos en la música de tango (por ejemplo, A Don Augustin Bardi; A Fuego Lento); su música también tendía a tener características de inconstancia rítmica y tempo lento o rápido que la hacían inadecuada para bailar al estilo clásico. Con el declive de las milongas a fines de la década de 1950 y posteriormente, algunos compositores de tango y directores de orquesta de la Edad de Oro, sobre todo Osvaldo Pugliese (p. ej., El Andariego 1973; Los Mareados 1977) y Aníbal Troilo (p. ej., Responso 1963; Sur 1971), alteraron la estructura rítmica de su música de tango, diseñándola para ser escuchada en la sala de conciertos, haciéndola también difícil para bailar tango tradicional. Otros músicos de tango de las orquestas de la Edad de Oro (por ejemplo, Florindo Sassone, Fulvio Salamanca, Héctor Varela) también contribuyeron a este género de tango con una estructura rítmica pensada principalmente para ser escuchado y que podemos llamar tango moderno. Las composiciones de Nuevo Tango y Tango Moderno se tocan en las salas de conciertos de Buenos Aires, pero las grabaciones de estos géneros musicales rara vez se tocan para bailar en las milongas de Buenos Aires. En contraste, las grabaciones de Nuevo Tango y Tango Moderno se han tocado para bailar tango en numerosas milongas del Primer Mundo, junto con tandas más clásicas.

Tras la dictadura, el espectáculo Tango Argentino de Carlos Copes y María Nieves (1983), que triunfó en París, Italia, Japón y Broadway, y los posteriores de bailarines como Gavito, Gloria y Eduardo Arquimbau, Miguel Zotto, Milena Plebs, y otros, hicieron renacer la fascinación mundial por el tango, y algunos empresarios y bailarines europeos viajaron a Buenos Aires para traer a Europa a bailarines profesionales de tango que ya tenían 70 años o más. Fue así como la bailarina y coreógrafa Pina Bausch (1940-2009) conoció a Teté Rusconi (1936-2010) en Buenos Aires y le organizó una gira por Europa. Del mismo modo, Fernando del Amo en Barcelona organizó en 1992 la visita de Pablo Verón a esa ciudad, y en 1994 organizó el Festival de Sitges, uno de los primeros festivales europeos de tango junto con el de Alex (1993) y el de Tangofolies en Lausanne (1994).

La institucionalización de la dualidad tango tradicional versus no-tradicional (progresivo)

Según Tango Voice (https://tangovoice.wordpress.com/category/tango-escenario/ ) en la mayoría de las milongas de Buenos Aires hoy en día hay ciertas costumbres que se han heredado del final de la Edad de Oro del tango en la década de 1950. Éstas incluirían:

–  Formación de parejas compuestas por un hombre líder y una mujer seguidora

–  Invitación a bailar mediante cabeceo

–  Mantener el abrazo a la pareja mientras se baila

–  Bailar en ronda circulante sin invadir el espacio de otras parejas en el piso

– Evitar el exhibicionismo

– Bailar tango solo con música de Tango Clásico, estructurado en tandas con cortinas

– Despejar la pista de baile durante la cortina

– Vestirse respetuosamente para la milonga (es decir, no usar ropa informal).

Sin embargo, según Volker Marschhausen (http://tangonuevo.org/what-is-neotango/ ; http://tangonuevo.org/invented-tradition/ ) estas pautas no proceden al 100% del uso popular en la Década de Oro sino de una reinterpretación nostálgica sobre el tango auténtico que hicieron los tangueros europeos y algunos inmigrantes argentinos en Europa, en los años 80 y 90 del siglo XX. Dentro de esta reinterpretación habría una idealización del amplio inventario de tango para definir el verdadero tango como aquel musicalmente cercano al de la Edad de Oro, definir la vestimenta y la estética retro como las más tangueras (auténticas) de todas las empleadas popularmente, y reducir la variedad de conductas observadas en las salas de baile a un conjunto de reglas.

Fernando del Amo opina que sí que había reglas procedentes de los usos tradicionales, pero que estas no estaban muy explicitadas, y consistían esencialmente en expectativas que dicta el sentido común y la educación.

Al visualizar las filmaciones existentes de 1930 a 1950 Volker Marschhausen detecta unas pautas de comportamiento popular más informales que las enunciadas arriba. No encuentra, por ejemplo, que la circulación ordenada en ronda fuera la norma, aunque cuanto más formal y adecuado para un salón era el evento, más regulado era el baile. Tampoco el cabeceo era la norma. En los conventillos del siglo XIX, y con el fin de superar las barreras idiomáticas, es probable que se utilizaran distintas formas no verbales de invitación. Pero tanto en estos conventillos como en las milongas familiares de los barrios, lo más habitual era pedir al hermano o a la madre el permiso para bailar con la mujer.

En las milongas del centro de Buenos Aires, donde acudían muchos más singles, lo más formal y habitual desde principios del siglo XX hasta la década de 1930 no era tampoco el cabeceo sino usar tarjetas de baile para invitar a las mujeres. Posteriormente se hizo más  frecuente que los hombres entraran en la pista de baile y desde allí se acercaran a las mujeres para invitarlas a bailar. Otros daban vueltas alrededor de la pista de baile, se detenían frente a su elegida y le preguntaban verbalmente o le hacían un movimiento de cabeza imperativo, una forma de invitación un tanto machista.

Durante la Edad de Oro era habitual que las orquestas de las milongas interpretaran no  sólo tangos sino piezas bailables de “otros ritmos” (foxtrot, swing, jazz y otras danzas populares). Además, las tandas no estaban demasiado ordenadas temáticamente, sino que la orquesta interpretaba todo su repertorio secuencialmente; y en lugar de las actuales cortinas, las orquestas solían llevar un presentador o “conductor de orquesta” que marcaba las pausas entre bloques musicales con unos comentarios amenos.

Según Volker Marschhausen, las reinterpretaciones más cerradas y retro de lo que define al tango no serían una herencia cultural sino una “tradición inventada”. Esta reinterpretación comenzó entre algunos bailarines  europeos que buscaban definir la “esencia” de ese baile, y con algunos organizadores de milongas y academias de baile en Europa, que buscaban lo mismo. Merrit sugiere que el hambre de “autenticidad” que tienen muchos europeos y norteamericanos tuvo un papel fundamental en esto. Los argentinos fueron orientándose a satisfacer este ansia vendiéndoles una mercancía estereotipada. A medida que esa definición de lo esencial del tango se imponía, argentinos y europeos encontraron en esa definición simple y estereotipada una estrategia de marketing. Según Volker Marschhausen, intentaron superarse unos a otros en la adopción de supuestos estándares de »Tango Argentino« y restringieron el marco histórico de referencia al período de 1935 a 1945 denominado Época de Oro. Según Volker “este truco poscolonial despoja al tango de su larga y accidentada historia y creó la etiqueta Tango tradicional”. Esta interpretación de la (diversa y creativa) Época de Oro es una simplificación muy discutible y el Tango Tradicional es en realidad una idealización de construcción reciente, pero según Volker “establecieron junto con sus códigos casi litúrgicos y sus rituales el sistema de coordenadas ideológicas de los eventos del tango clásico”.

Esta simplificación tradicionalista de la esencia del tango creó una especie de “sello de autenticidad” o marca registrada llamada “tango argentino” (un término que  era muy poco usado en Argentina), y esa definición simplificada fue reimportada parcialmente a ese país por algunos argentinos como Susana Miller. Lo que inicialmente fue una estrategia de marketing importada en vista de su éxito en el Primer Mundo, se fue convirtiendo para algunos argentinos en una parte fácilmente visible de su identidad nacional.

La reinterpretación se volvió aún más cerrada en una minoría tradicionalista que reaccionó además contra los elementos de divergencia evolutiva que se manifestaron en el tango contemporáneo a partir de  los años 90, con el Tango Nuevo, el Tango Electrónico y el Neotango.  Los llamados encuentros milongueros son parte de esta reacción y tratan de institucionalizar el tipo de milonga acorde con las reglas del tango tradicionalista, supuestamente tradicional. Las reglas del tango milonguero fueron inventadas en los años 90. Sin embargo, los participantes en esta clase de eventos están convencidos de representar la tradición más genuina, pues como dice Volker Marschhausen: “una tradición inventada se construye eligiendo un cierto punto en el pasado, y repitiendo [sus supuestos] lenguaje, gestos y objetos, tan a menudo que ya no puedes imaginar que fuera diferente”.

Volker sugiere que los argentinos que emigraron a Europa a fines de la década de 1970 y principios de la de 1980, como resultado de las dictaduras militares, y comenzaron a buscarse la vida en las ciudades europeas, pudieron tener también un papel importante en esa reinterpretación tradicionalista del tango. Pero Fernando del Amo, uno de los primeros organizadores europeos de eventos tangueros de los años 90, opina que el papel de los inmigrantes argentinos fue marginal, pues en su mayoría eran indiferentes a la tradición tanguera, y que fueron los europeos los que tuvieron el papel principal en el renacimiento del tango tal como es hoy.

A medida que el interés por el baile del tango renacía en el Primer Mundo, para los inmigrantes argentinos en Europa y EEUU el tango fue pasando de ser ignorado a convertirse en su pilar de identificación. La mayoría de ellos aprendieron a bailarlo en esos años. Algunos de ellos entraron en el renacido mercado del tango utilizando su nacionalidad como garantía de autenticidad sobre un tango que un argentino debía conocer supuestamente mejor que otros profesionales; una manera de buscarse un espacio oligopólico en el mercado del tango europeo.

Los principales artífices de las innovaciones que se produjeron en los años 90 y principios del siglo XXI en la música del tango y la forma de bailar han sido argentinos. Sin embargo, en lo que respecta a las transformaciones en el entorno social del tango, tanto los argentinos como los ciudadanos de los países del Primer Mundo han hecho importantes aportes.

Tras la Edad de Oro han surgido en el tango numerosas líneas evolutivas. Éstas incluyen:

–    Música: Tango Nuevo (Piazzolla y continuadores), Tango Moderno (para la sala de conciertos), Tango Electrónico, Tango Fusión

–   Baile: Tango Nuevo, Tango Competición, uso de figuras de Tango Escenario dentro del baile social (en el Primer Mundo principalmente)

–  Ambiente social: Género Neutro / Queer Tango, Milongas Alternativas o Neolongas, festivales y maratones de tango.

En particular, desde principios del presente siglo se hacen frecuentes en Europa y Argentina milongas y eventos tangueros que buscan crear experiencias alternativas a la milonga tradicional habitual en los años 1990 a 2000.

Ello obedece a distintos móviles (TangoForge 2019): (i) El deseo de más libertad y variedad en el movimiento de danza; (ii) El deseo de bailar sobre música diferente; (iii) El deseo de un ambiente social diferente.

Estos elementos, que relajan la rigidez de las pautas de comportamiento típicas del tango tradicional, están tejiendo una subcultura tanguera que algunos denominan tango progresivo.

Fuera de Argentina la exposición al ambiente del tango tradicional es menor y la mayoría de los bailarines de tango y de las milongas han incorporado algunos o la mayoría de los elementos del tango progresivo, en mayor o menor medida. Musicalmente, el tango clásico sigue siendo dominante en la mayoría de milongas del Primer Mundo, pero se incorporan algunas tandas no tradicionales; los bailarines tienden a seguir la simple norma (de educación) de no interferir con otras parejas más que códigos estrictos de comportamiento; la vestimenta puede ser informal o formal; y se toleran estilos de baile de abrazo abierto, de escenario y de tango nuevo siempre que no invadan el espacio y movimiento de otras parejas.

La evolución de los estilos de danza y el Tango Nuevo

Según recuerda Mingo Pugliese (https://www.fabricehatem.fr/2006/06/09/interview-de-esther-et-mingo-pugliese/ ), el tango de la década de 1920, el tango-milonga, se tocaba en dos tiempos, con un repertorio de figuras relativamente limitado, cuyos nombres estaban sacados de la vida real:

el corte, la quebrada, el quiebro, el alfajor, la bicicleta, la rueca, la tijera, la sentida, la asentada, la corrida del bolsero. Estas figuras las metía cada uno a su manera, sin que el baile fuera muy ordenado. El baile no se hacía cara a cara, sino de lado, los bustos mirando fuera de la línea de baile. Luego De Caro introdujo, con el compás de 4 tiempos, un ritmo más fluido. El baile comenzó a cambiar, los bailarines ahora se miraban cara a cara”.

Ya en estos años 20 “el Vasco” Casimiro Aín (1882-1940) introdujo las primeras innovaciones en el baile del tango, añadiendo elementos tomados de las demás danzas enlazadas, que él dominaba en su totalidad, y combinándolos de una manera visualmente sorprendente y orientado al espectáculo, como luego continuaron haciendo otros bailarines.

Es en los 40 cuando Mingo Pugliese recuerda comenzó la gran renovación en el estilo de baile tradicional, renovación que Petroleo llamó luego “Tango Nuevo”:

A principios de la década de 1940, se formó un grupo de 23 bailarines que se dieron cuenta de que las figuras del baile se volvían más difíciles con la nueva música. Entre ellos podemos mencionar a Jorge Curi “El Turquito”, Carlos Esteves “Petroleo”, etc. Fueron a practicar en un club llamado Nelson, en 1850 calle Bernaldez, donde ahora hay una fábrica de dulces. Ellos inventaron, crearon todos los movimientos nuevos del tango, los que hoy bailamos, dejando de hacer figuras aprendidas y bailando con movimientos libremente combinados entre sí. Por ejemplo, fue Petroleo quien creó junto con Salvador Sciana (el famoso «Negro Lavandina»), los giros de enroque, inspirados en la danza clásica, que desarrollaron en un garaje, colgados de poleas, hasta encontrar una forma adaptada al tango. Este estilo atrajo a las mujeres y fue su aceptación lo que lo mantuvo en marcha”.

Según Tango Voice ( https://tangovoice.wordpress.com/category/tango-escenario/) en los años 30 y en la década de oro las milongas del centro de Buenos Aires eran lugares de encuentro y de baile de singles más que de familias. El anonimato y la soltería propició una forma de bailar intimista y con abrazo cerrado, que este bloguero define como Estilo del Centro. Como el barrio de Villa Urquiza y otros adoptaron esta forma de bailar del centro, el estilo se llama también estilo Villa Urquiza, y también estilo salón. Este estilo incluiría el estilo apilado que algunos denominan de forma simplista como estilo milonguero. En cambio, en los barrios periféricos (incluido el de Villa Urquiza), las milongas reunían principalmente a principios de siglo a parejas, vecinos y a familias enteras. Para evitar habladurías el abrazo tendía a ser más laxo y abierto. A esto también contribuyó la menor densidad de público y el mayor espacio de las salas, pues estas eran la mayoría de las veces polideportivos, como ilustran sus nombres habituales: “Club Social y Deportivo de [nombre del barrio]”. Este estilo de baile podría denominarse estilo de club de barrio, o tango estilo de barrio. Este estilo de tango se enriqueció con movimientos más expansivos y expresivos y se utilizó en algunas exhibiciones en milongas de Buenos Aires durante los descansos del tango social, por parejas que eran respetadas por su habilidad y creatividad en el baile. Esto comenzó ya con las primeras Orquestas Típicas de la Vieja Guardia (https://www.youtube.com/watch?v=QUKWlLXGIZc ). Así nació el llamado tango fantasía. Esta clase de baile utilizaba los pasos y figuras tradicionales de forma improvisada, pero de una forma más libre y sorprendente. Eduardo Arquimbau (2012) nos proporciona un testimonio de primera mano del nacimiento de este estilo:

En mi caso personal lo veía en las prácticas de Baile cuando yo era muy jovencito.Los bailarines mayores lo hacían en las esquinas de la pista, como un juego, todos los jóvenes lo mirábamos pero no sabíamos de que se trataba, hasta que le pidieron si lo podían mostrar en el medio de la pista, si bien eso estaba prohibido, cuando estaba por terminar la práctica, todos nos abrimos haciendo lugar para que dos muchachos nos puedan mostrar esa forma de bailar (…) La sorpresa la tuvimos con mis amigos cuando por primera ves vimos Bailar a la Pareja Jorge Marquez [1906-1997] y Sussy. Eso no se puede explicar con palabras, nunca habíamos visto algo igual, fue para nosotros algo que nos cambió la cabeza respecto a lo visto hasta ese momento. Intentamos hacer algo de eso entre muchachos amigos que practicábamos juntos durante la semana, pero no era mucho lo que podíamos hacer, creo que no lo entendíamos bien (…) Cuando yo entre a bailar en el Concurso de Unido de Pompeya, a la cuarta o quinta noche, él [Jorge Marquez] se enteró que a mí me estaban haciendo algo que a él no le gustó. Entonces me citó en la esquina de Centenera y Tabare, fuimos con mi amigo, estaba en un restaurante cenando, llegamos lo saludamos y me dijo mira pibe, te están haciendo algo que a mí no me gusta nada, y al mismo tiempo nos preguntó, donde practican ustedes? en el Club Everton le dijimos nosotros (…) Bueno, el día Jueves estoy ahí con ustedes, todo lo que yo sé, se lo voy a pasar a ustedes (…) [Cada] Jueves a las 20,00 Hs. estaba en el Club Everton para pasarnos esas increíbles figuras, mientras él nos explicaba cada una de esas figuras unas doscientas personas miraban asombrados (…) Me parece que de las viejas parejas somos nosotros los que más usamos ese estilo en nuestro Baile y esa forma de hacer las figuras la aprendimos de él. El fue nuestro maestro”.

Gloria y Eduardo Arquimbau alrededor de 1960.

Durante los 50, y en gran medida bajo la influencia de Juan Carlos Cope, el tango fantasía fue adaptado para el escenario de espectáculos teatrales, lo cual añadió secuencias coreografiadas y elementos de otras danzas al baile improvisado de tipo fantasía. Esto popularizó el llamado tango escenario, que ya vimos que tuvo antecedentes muy antiguos, como el Vasco Aín. Pero fue el espectáculo de Copes Tango Argentino, estrenado en París en 1983 y que llegó a Broadway en 1985 para 4 semanas y duró 6 años en cartel, el que generó un interés internacional en el tango escenario que se prolongó hasta los años 90 y la actualidad, con producciones de Gavito, Gloria y Eduardo, Miguel Zotto, Milena Plebs y otros profesionales.

La música usada en estos espectáculos era en parte versiones dramáticas de tangos clásicos, pero también tangos modernos (muchos de estilo sinfónico) y tango nuevo de grabaciones de Pugliese, Piazzolla, Salgan, y Troilo. Muchos danzarines de estas producciones viajeras respondieron a la demanda europea y norteamericana de aprender a bailar tango, creando una versión simplificada y más accesible de tango escenario, que se volvió popular como tango social en las milongas de los países del Primer Mundo. Esta transferencia del tango de los escenarios al baile social se dio sólo fuera de Buenos Aires.

Según TangoForge (https://tangoforge.com/cochabambatopulpo/ ), los Maestros de la Década de Oro competían entre sí creando innovaciones dentro de secuencias, o grupos de pasos, previamente conocidos. Este enfoque en las secuencias fue lo habitual hasta los años 90. Tras la dictadura los jóvenes volvieron a acercarse al tango, y en la década de los 90 el bailarín Gustavo Naveira organizó el Grupo de Investigación de Cochabamba (por la calle del barrio de San Telmo en que se reunían) para analizar los recursos técnicos de la danza del tango. Invitó a Fabián Salas, Dina Martínez y Luciana Valle, a los que se añadieron luego Chicho Frúmboli y otros hombres y mujeres capacitados en tango y en otras danzas y técnicas físicas. Usando enfoques y vocabulario de danza clásica y moderna, así como análisis académico, trataron de ver el tango más allá de las secuencias. Identificaron así los 25 elementos más básicos del tango, a partir de los cuales los bailarines podían componer sus propias secuencias.

Por ejemplo, las sacadas ya se utilizaban tradicionalmente en distintas formas dentro de diferentes secuencias. Lo que este grupo de investigación hizo fue identificarla como un elemento con carácter propio definido como cualquier movimiento perpendicular hacia el eje de la pareja de baile, y encontraron 48 variaciones posibles de este movimiento según el leader se desplaza de frente, de espaldas o de lado (con cualquiera de sus pies) hacia la llave (apertura), el ocho adelante o el ocho atrás del follower. Lo más novedoso que introdujo este grupo en el lenguaje del tango son los distintos tipos de movimiento fuera de eje: colgadas y volcadas.

De este modo, los bailarines influidos por el grupo de Cochabamba empezaron a bailar improvisando desde los elementos básicos en lugar de bailar secuencias familiares. Ello permitió generalizar y modificar movimientos conocidos y crear movimientos nuevos que habían pasado desapercibidos. El uso de tales movimientos en baile social en las Practicas Nuevas de Buenos Aires (milongas no tradicionales de principios del s. XXI como Practica X y El Motivo) es lo que se denominó como estilo de baile Tango Nuevo, aunque estos movimientos han sido incorporados también al tango escenario contemporáneo. Otro gran bailarín y profesor que aportó figuras novedosas al Tango Nuevo fue el bonaerense Norberto «Pulpo» Esbrez (1966-2014).

Según Graciella y Osvaldo (http://www.layumbatango.com/2022/01/tango-nuevo.html ) el grupo de Cochabamba tomó como referencia el análisis sistemático de todas las figuras tradicionales del tango que desde 1980 estaban haciendo Los Dinzel (Gloria Inés Varo y Carlos Rodolfo Dinzelbacher), que habían sido los primeros maestros de Gustavo Naveira. Pero fueron un poco más allá y se preguntaban, en cada posición, qué movimientos son posibles, no sólo qué continuaciones han sido empleadas (“¿por qué no hacer esto?”). La actitud de preguntarse por todas las posibilidades hizo al grupo de Cochabamba adjudicatarios de la categoría de «los adolescentes del tango», ya que a pesar de realizar un análisis muy racional y analítico, no dejaron nunca de vivir la experiencia como un juego y un ejercicio de libertad en la interacción entre los cuerpos y con la música.

Gustavo Naveira y Giselle Anne alrededor de 2010

Gustavo Naveira, como la mayoría de los profesionales argentinos que bailan este estilo, nunca han estado muy de acuerdo con la etiqueta de “tango nuevo”, pues ellos consideraban que lo que bailaban era sencillamente “tango”, que históricamente ha sido siempre diverso y creador. Como ha demostrado la antropóloga y bailarina de tango Carolyn Merritt en su libro Tango Nuevo (2012) el tango de la Década de Oro fue siempre innovador, no se bailaba siempre pecho contra pecho, ni exigía mantener los pies pegados al suelo. El propio padre del estilo que hoy se conoce como tango milonguero, el bailarín Teté Rusconi, utilizaba un abrazo cerrado, pero se movía por la pista de una forma espectacular, como si volara (Fabián Salas, en la entrevista citada) y en alguna entrevista (https://www.youtube.com/watch?v=m2E2KW3KzLU ) afirmaba que él bailaba para divertirse, y no entendía esa “cara de tango” seria y estereotipada con la que algunos bailaban.

La ruptura de la orientación frente-frente del abrazo se cita a menudo como evidencia de una ruptura con el tango tradicional. Sin embargo, la historia del tango abunda en ejemplos de enfoques alternativos a esta obligación de que el follower encare siempre al leader. Merritt cita a Petróleo (1913-1995), Antonio Todaro (1929-1994) y Pupi Castello (1936-2007). Según Fernando del Amo, habría que añadir además a Pepito Avellaneda (1930-1996) y a Mingo Pugliese (1932-2017). Además de sus posibilidades de comunicación intimista con la pareja, el maestro Rodolfo Dinzel sostenía que el tango en su origen tuvo siempre implícita una intención de competitividad y lucimiento, esto es, una intención de expresión artística hacia el exterior. De ahí que cuando alguna pareja se destacaba en la pista se formaba una rueda alrededor al grito de «déjenlos solos» (Graciella y Osvaldo, en http://www.layumbatango.com/2022/01/estilo-escenario-tango-stage-style.html?m=1 ).

Según Merritt, el mito de que el “tango auténtico” utiliza un abrazo cerrado comenzó en 1995 en la estrategia de marketing que Susana Miller utilizó para su escuela de tango en Buenos Aires. Ese reclamo afirmaba que un tango “milonguero” pecho con pecho era más “auténtico” que las cosas complicadas que enseñaban y hacían otras escuelas y bailarines. Tal invención fue adoptada por desconocimiento principalmente fuera de Argentina, inspirando la construcción de divisiones estilísticas que tienden a ser más rígidas que las concepciones porteñas de tales categorías. La ‘propaganda del abrazo cercano’ busca crear una jerarquía de experiencias de tango, donde ciertas formas de expresar y representar en la danza son presentadas como más auténticas.

Como consecuencia de la difusión de este mito algunos bailarines llegan a afirmar que el abrazo abierto sacrifica el «sentimiento». Un profesional entrevistado por Merritt responde: “Es una locura, esta idea de que a menos que estés pecho contra pecho no sientes nada y no hay conexión… Cualquier emoción que haya en el baile es sobre la alegría que siento al moverme, la relación que tengo con mi compañero… y la música.”

Merritt se pregunta con cierta ironía si “el vínculo simplicidad-autenticidad no será quizás una forma ingeniosa de presentar capacidades físicas limitadas, o aún no exploradas, bajo el disfraz del “sentimiento”. Esta investigadora tanguera encuentra que para los profesionales de hoy, el tango es “una moneda que tiene dos caras», la relación íntima entre los dos bailarines y la investigación mutua; o como lo expresa Masciocchi: «una búsqueda constante de nuevas formas de jugar [interactuar] con una mujer».

El tango fue siempre un baile social pero incluía también “demostraciones flagrantes de destreza”. Petróleo y su club de hombres bailarines de tango tenían como objetivo la innovación y los nuevos movimientos. Estos incluían giro, lápiz, enrosque, pique, voleo y gancho. El tango de la Edad de Oro no solo fue innovador sino también acrobático, incluyendo saltos y elevaciones, volcadas y colgadas. De hecho en los años 20 El Cachafaz ya usaba saltos y levantamientos, al igual que Todaro en la década de 1960. Fue Petróleo quien primero usó el término “tango nuevo” para describir el avance coreográfico que estaba viviendo en los años 40. El “estilo salón” de hoy (por ejemplo, como lo define el Mundial de Tango de Buenos Aires) es una reducción y restricción del vocabulario de la Edad de Oro, no una fiel reproducción de aquella época.

Merritt escribe que [un profesional argentino contemporáneo] le comentó que “para él el tango siempre había significado “locuras”, que de niño veía a los viejos haciendo “locuras” en la pista de baile, y que asociaba el abrazo cerrado y los movimientos simples con el bolero más que con el tango”. Sin embargo, pese a su rechazo filosófico del término tango nuevo, estos mismos profesionales admitían a la antropóloga que el término tenía cierto caché en el  mercado mundial del tango y confesaban utilizarlo para atraer a estudiantes extranjeros a sus clases. Merritt argumenta que esta imagen rígida y estereotipada del tango ha tenido más éxito en un sector de los bailarines extranjeros que entre los propios bailarines  argentinos, pero que los profesionales argentinos se promocionan a sí mismos en el contexto de las percepciones y fantasías erróneas de los extranjeros. La situación resulta a veces cómica:

José Garofalo, organizador de la popular milonga ‘Porteño y Bailarín’ en el centro, me dijo que en una gira reciente por los Estados Unidos, sus clases se comercializaron como ‘tango nuevo’ en la costa oeste y ‘tango milonguero’ en el este”.

El libro de Merritt recoge también una observación interesante de Raul Masciocchi, un participante del grupo Cochabamba. La aportación de este grupo es un análisis exhaustivo de todos los movimientos que una pareja enlazada puede hacer conjuntamente. Esto da a la follower, habitualmente mujer, un papel mucho más activo que el que el tango tradicional le asigna. Según Tango Forge (https://tangoforge.com/tango-nuevo-is-not-a-style-of-dance/) esto puede haber provocado cierto rechazo en el bailarín masculino más tradicionalista. El estilo Susana Miller que tanto gusta a esta clase de bailarín tiende a convertir a la mujer follower en una correa pasiva de transmisión de los sentimientos del leader y de la manera como éste considera que debe interpretarse lo que oye.

Música del neotango y neolongas

A principios de la década de 1990, el compositor argentino Sergio Bermejo (conocido profesionalmente como ‘Malevo’), que tenía experiencia previa en rock y música electrónica, comenzó a incorporar elementos de música de tango (por ejemplo, bandoneón, letras y melodías de tango) en la música electrónica, un producto de las culturas del Primer Mundo, para crear un nuevo género de música eventualmente conocido como Tango Electrónico (o Electrotango). Sin embargo, fue el disco de 2001 “La Revancha del Tango”, de Gotan Project, el que es considerado por muchos el acontecimiento que sirvió de disparador de la renovación musical conocida como “Neotango” (Volker Marschhausen 2018). Siguieron la estela de este grupo muchas bandas cuyo denominador común era la fusión del tango con otros géneros musicales contemporáneos, usando instrumentos tradicionales, analógicos y digitales. Bandas como NarcoTango, Otros Aires, Bajofondo, Tanghetto, Jaime Wilensky, ElectrocuTango, Tango Crash, San Telmo Lounge, ETango, Tango Berretin y otras. Pero también bandas de escasa calidad que querían aprovechar el tirón de la nueva moda. Según Volker Marschhausen (2018) estas producciones apresuradas de bajo presupuesto contribuyeron a desacreditar el NeoTango con la denominación un tanto despectiva de Electrotango.

De la mano de este nuevo estilo, las primeras neolongas (salones de baile neotango) empezaron a extenderse a partir de 2006. En ellas, las figuras del tango tradicional fueron enriquecidas con el nuevo repertorio de figuras investigadas por los pioneros del estilo de danza llamado Tango Nuevo (Gustavo Naveira, Fabián Salas, Chicho Frumboli, Pablo Verón, Ladas). Se extendieron recursos poco utilizados previamente como el abrazo abierto, las volcadas, colgadas, sacadas y ganchos. En una interesante entrevista con Chicho Frúmboli y Fabián Salas (https://www.youtube.com/watch?v=VOar8W0e1jQ ) éste llega a afirmar: “No creo que haya bailarín hoy en el mundo que no utilice en algún momento [conscientemente o sin saberlo] elementos de baile procedentes de allí [de la investigación del grupo de Cochabamba]”.

Milonga contemporánea en Europa

A finales de la primera década, se convirtieron en un campo experimental de la cultura tanguera de vanguardia, lejos de las restricciones, códigos, vestimenta y convenciones tradicionalistas de las milongas habituales. En 2009, se organizó en Alemania el primer Maratón Internacional de NeoTango, el NeoTangoRave, y a partir de ese momento se convirtió en la Meca de la escena internacional de NeoTango, así como en el núcleo de muchas Neolongas y maratones internacionales.

El concierto Tango 3.0 de Gotan Project en el Casino de París (2010) marcó el cénit de su proceso creativo. La disolución de esta banda en 2012 provocó una especie de contagio en otras bandas, que también dacayeron o perdieron cohesión. Volker Marschhausen achaca este declive al aumento de costes que tuvieron los eventos de Neotango en vivo, debido a que los equipos y medios audiovisuales que se volvieron habituales eran más caros.

Como a los organizadores les resulta más económico echar mano de DJs en lugar de bandas, y éstos disponían de un número decreciente de novedades, empezaron a utilizar música alternativa en sus selecciones musicales: Hip Hop, TripHop, música clásica, Rock, Blues, Dubstep, bandas de películas, música étnica, crossover, y cualquier cosa que fuera considerada bailable con los recursos del tango danza. Fue de este modo que el tango contemporáneo fue diferenciándose en dos polos: Neotango y Alternativo.

Los términos de Milonga Alternativa y Neolonga se utilizan ambos para designar prácticas o milongas donde 50% o más de la selección musical es no tradicional, independientemente de que esa música no-tradicional sea sobre todo neotango o sea no-tango. La música no-tradicional que se toca para bailar tango en las Milongas Alternativas puede incluir Tango Moderno, Nuevo Tango, Tango Extranjero (música de tango de origen extranjero), Tango Fusión (típicamente ritmos de jazz, folk latino o rock infundidos con algunos elementos de tango) y Tango Electrónico. Pero como comentamos antes, muchas milongas alternativas o neolongas incluyen música que no es de tango (por ejemplo, pop, rock, hip-hop, folk, jazz, música del mundo sin elementos de tango) reproducida para que sea bailada con los recursos del tango.

Una polaridad similar se produce actualmente también en el estilo de baile entre el Tango Nuevo versus el Contact-Tango (una fusión entre Tango Nuevo y Contact Improvisation). En una milonga de tango Alternativo las figuras de baile siguen siendo principalmente Tango Nuevo y Tango tradicional y no contact-tango.  Pero un número creciente de profesores y bailarines profesionales está añadiendo a su baile de escenario elementos tomados del estilo contact improvisation y de la danza contemporánea, y está enseñando este estilo de neotango fusión contemporáneo a sus alumnos (v.g. el grupo Tango Orange en Hamburgo, Alemania: https://www.tangohamburg.com/team?lang=en ; Vio y Roberto L’Ange en Berlin: https://tangoforge.com/about/; Ezequiel Sanucci y Lydia Müller en Holanda: https://www.tangonow.nl/about-us/ ; Tango Z en Rusia: https://www.instagram.com/tango.z.moscow/?hl=es ) o Eva Yufre y Gisela Navonit en Barcelona: http://www.enestudio.info/p/contactango.html

Según el gusto musical del DJ, una Neolonga o milonga alternativa actual puede inclinarse más hacia el polo del neotango o hacia el polo de la música alternativa. Mi gusto personal concuerda con el de TangoForge al centrarse sobre todo en el primer polo, con mayor enraizamiento en la historia del tango. Esto significa que no renunciamos a incluir temas alternativos de calidad y que refrescan el ambiente, pero de una forma limitada. La selección musical está principalmente basada en: (i) Orquestas de Tango Nuevo, esto es, que componen canciones que mezclan el estilo del tango clásico con otros estilos; (ii) Orquestas que componen tango clásico, esto es, nuevas canciones pero con el estilo y sentimiento del tango clásico; (iii)  Orquestas que versionan tango clásico, esto es, que versionan tangos anteriores a Piazzolla.

Uno de los DJs de neotango más conocidos, el romano Elio Astor, suele citar la frase de Gustav Mahler (1860-1911): “la tradición no es el culto a las cenizas sino la preservación del fuego”. Esto significa recoger el espíritu que hizo triunfar al tango clásico en selecciones musicales de todas las épocas y todas las culturas del mundo, y expresar todos los sentimientos humanos a través de esos temas. La clave está en usar canciones que inspiren, y ayuden a expresar mediante el tango danza, los sentimientos humanos sin olvidar los más intensos. Si sólo se utilizan, por ejemplo, canciones alegres de swing o jazz el bailarín puede tener la sensación de estar “bailando música de circo”. Esto no significa renunciar a los temas alegres sino incluir suficientes temas intensos en la selección musical, pues la mayoría de los bailarines que se acercaron al tango lo hicieron porque es el baile enlazado que más capacidad tiene para expresar sentimientos intensos.

Por otra parte, es muy difícil musicalizar una milonga entera sólo con tango electrónico (Tanghetto, Gotan, Otros Aires, Narcotango, Electrocutango, etc.). Esto es lo que se hacía a principios de este siglo cuando se puso de moda este estilo de neotango y según Elio Astor los bailarines salían de la milonga con la impresión de “haber estado bailando dentro de una lavadora” (https://tangoforge.com/elio-astor-neotango-dj/). Este DJ define así lo que caracteriza a un neotango bailable:

En primer lugar tiene que ser música con un ritmo que se pueda seguir por pasos. Por tanto tiene entre 55/60 y 120 BPM (pulsaciones o “tiempos” por minuto). Milongas, unas 80 pulsaciones por minuto. Eventualmente puedes dividir 120 entre 2 y caminar sin problemas (los temas más rápidos).

Esto sería el ritmo llano de 4/4, luego necesitamos agregar un 1er y 3er tiempo más fuertes. Esta es rítmicamente la música que podemos caminar en el tango.

Pero la velocidad y la biomecánica no son suficientes: por ejemplo, no es posible bailar tango en casi ninguna música pop, música disco o música caribeña, porque tienen un sonido diferente, sentimientos diferentes al tango. También puede haber música que está bien para bailar, pero tiene mala calidad de los instrumentos y arreglos leves o triviales, e incluso pequeños errores.

Una canción, para ser bailada como tango, tiene que ser profunda y pesada, contener posiblemente síncopas, y tiene que comunicar sentimientos tangueros, tiene que ser un “opus”, una buena composición musical, porque los bailarines están completamente absortos en la música, no necesitan únicamente un ritmo tonto para entrar en él, necesitan un ritmo intenso (…) La característica común es que la música que pones [en tu selección] la puedas bailar con sentimiento tanguero. Tiene la velocidad adecuada, sin instrumentos que te generen mal humor, en su mayoría claves menores, lentas y profundas.

No me gusta bailar cuando todos los instrumentos son sintetizadores o electrónicos. Podría haber una base electrónica con instrumentos acústicos arriba. Me gustan los instrumentos de orquesta: violín, piano, violonchelo, contrabajo y, por supuesto, bandoneón.

Los tangos líricos también deberían hablar de sentimientos tangueros, del mundo moderno, algunos de los nuevos no prueban a bailar tango porque es demasiado antiguo y está ligado a la cultura argentina antigua y no a la modernidad”.

Debido a que algunas combinaciones de movimientos procedentes del estilo Tango Nuevo son poco habituales y pueden ser vistos como exhibicionistas por bailarines tradicionales, y además suelen a alterar el movimiento principalmente circular de la ronda, el estilo tango nuevo está mal visto en las milongas tradicionales de Buenos Aires, pero está en mayor o menor grado aceptado en muchas milongas de Europa y EEUU siempre que la pareja evite colisionar o invadir el espacio de otras parejas.

La vestimenta informal también se ha admitido antes en las milongas del Primer Mundo aunque va importándose crecientemente en muchas milongas tradicionales de Buenos Aires. En algunos eventos y milongas de Europa y EEUU se juega conscientemente con la vestimenta, como en la Halloween milonga de St Louis y Salt Lake City, la Pajama milonga de Medford MA, o la milonga nudista de Heidelberg en Alemania, que es un caso extremo de reto a las convenciones sociales sobre vestimenta. Una variación de esto un tanto misógina fue ensayada en el evento Naked Tango de Stuttgart ( http://nackter-tango.de/home/e_start_Anmeldung.html ), donde se admitían hombres totalmente vestidos y mujeres parcial o totalmente desnudas, para recrear el ambiente del tango en un prostíbulo de principios del siglo XX.

La reciente aparición del Tango Queer, o formación de parejas de tango Neutra en Género,  supuso una desviación del patrón heteronormal de hombres liderando y mujeres siguiendo en el tango, y ha tenido aportes tanto de fuentes argentinas como del Primer Mundo.

Los festivales y maratones especializados en neotango y tango alternativo son también habituales, sobre todo en Europa y EEUU. Este enlace recoge el calendario de los eventos de este tipo programados. Como puede verse, cada mes suelen programarse uno o varios eventos de neotango en Europa.

El tango del futuro

Según Tango Voice (2018), el ambiente de los eventos y milongas del Primer Mundo está crecientemente influida por un tango más flexible que el tradicional, que este autor llama Tango Evolutivo y que podríamos llamar también Tango Progresivo. Esta cultura tanguera  acepta que hay varios géneros de tango (Tango de Salón, Tango Nuevo, Tango Escenario, Tango Campeonato) que son aceptables en el baile social (y por lo tanto pueden coexistir en la milonga), y hay varios géneros de música (Tango Clásico, Tango Moderno , Nuevo Tango, Tango Electrónico, Tango Fusión y música no-tango) que son aceptables para bailar tango en una milonga. Así, en teoría, algunas prácticas del Tango Tradicional (como bailar tango con estilo milonguero, usar música de Tango Clásico para bailar, usar el cabeceo como invitación al baile, y que los hombres vistan chaqueta y corbata y las mujeres vestidos), son aceptables en una milonga, en tanto no existan exigencias de uniformidad en la adopción de esas costumbres. En muchas milongas del Primer Mundo esas convenciones son aceptadas implícitamente y las costumbres del Tango Tradicional son en gran medida acogidas en ellas de forma natural. Por ese motivo estas milongas tienen un ambiente de Tango Progresivo pero no se anuncian explícitamente como tales, incluso cuando la presencia de prácticas de Tango Tradicional es mínima en ellas.

A la hora de aprender tango la actitud y el objetivo principal de cada bailarín puede inclinarle hacia el aprendizaje del estilo tango clásico o bien del estilo neotango. El  bloguero Tangofolly ( https://tangofolly.com/story/classic-tango-v-modern-tango-which-one-is-for-you-99382/ ) argumenta que el estilo clásico es un baile introspectivo, minimalista e íntimo que es más conversacional entre parejas de baile dentro de un marco musical complejo. El baile es mucho más circular, muy adaptado a pistas de baile abarrotadas. Su objetivo sería crear una conversación silenciosa interior entre los dos bailarines mientras interpretan los sentimientos que les provoca la música. Las decoraciones y las figuras son objetivos secundarios en el tango clásico.

El estilo neotango de baile tendría un objetivo más centrado en expresar artísticamente (esto es, de forma bella para cualquier observador) los sentimientos que la música nos produce, en sincronización con la pareja. Y dentro de esa expresión artística, lo creativo, sorprendente y novedoso es un valor añadido. Busca el disfrute de los bailarines y de cualquier posible observador, dado que su origen es precisamente el tango-escenario. Utiliza combinaciones más complejas de movimientos básicos. Además, la conexión de la pareja no necesita ser continua sino intermitente, pues en algunos momentos uno de los dos bailarines se está expresando individualmente y el otro sólo espera. Este estilo  de baile sólo es adecuado en espacios con baja densidad de bailarines.

En Buenos Aires cada uno de estos estilos suele tener sus milongas especializadas donde poderse practicar, y milongas tradicionales, milongas informales, milongas turísticas, prácticas sociales y eventos de Tango Queer atraen a diferentes tipos de bailarines. En Europa y EEUU la mayoría de las milongas aceptan ambos estilos siempre que la comodidad de las parejas no se vea afectada.

La ventaja de separar ambos estilos de baile en locales diferentes es que los bailarines de estilo clásico pueden concentrarse mejor sin verse distraídos o alarmados por movimientos inesperados o exagerados de otras parejas. La ventaja de no separarlos es que un mismo bailarín puede aprovechar las posibilidades expresivas que ofrecen cada uno de los dos estilos (intimista y artístico) en momentos diferentes de la misma sesión de baile.

Hay una tendencia entre los bailarines de estilo clásico a utilizar sólo música de tango tradicional. Lo ya conocido es previsible y controlable y ello proporciona comodidad y seguridad en el baile. Esto es algo importante sobre todo para los inseguros bailarines principiantes. Pero, en mi opinión, cuando el bailarín lleva muchos años bailando  el escuchar siempre las mismas canciones entra en contradicción con el objetivo tanguero de usar la música para expresar emociones poderosas. Un tanguero que lleve 15 o 20 años bailando suele haber escuchado centenares de veces casi todos los tangos que se ponen en las milongas tradicionales; y tras haber escuchado una canción 200 veces, la emoción que esta despierta no puede ser la misma que las primeras diez veces. Esto ocurre incluso con tangos que inicialmente nos parecieron apasionados y desgarradores. Esta defensa inconsciente del cerebro contra la repetición socava los objetivos últimos del tango tradicional y del tango en general, y puede superarse fácilmente si los bailarines de todos los estilos incorporamos al baile nuevas versiones de tangos clásicos, tangos intensos pero poco utilizados (como los sinfónicos), neotangos y temas alternativos con espíritu tanguero.

El uso exclusivo de tangos tradicionales para bailar en las milongas es, en mi opinión, un error debido a otra razón importante: muchos jóvenes que conocen por primera vez el tango se sienten fascinados por el baile pero sienten que la música y los mensajes de las letras de los tangos de hace 80 y 100 años no tienen nada que ver con los gustos, la mentalidad, la cultura o los problemas actuales. Ello les frena de entrar en el mundo del tango tradicional. Por el contrario, la música neotango y alternativa son más cercanas a los gustos y cultura musical contemporáneos. Tal como lo expresa Sherma Fabiano (The Rise of Neotango Music):

Hasta ahora, muchos han asumido que había un límite natural al crecimiento de las comunidades de tango, quizás porque la música tradicional y la atmósfera tradicional solo atraen a un pequeño segmento de la población actual. La manifestación de la música neotango en el mundo del tango empuja contra ese techo. Los jóvenes se sienten especialmente atraídos por el sonido ecléctico y por la atmósfera divertida y experimental que suele acompañarlo.

O como dice Elio Astor, DJ de Neotango en Roma:

Los tangos cuentan historias sobre la vida en Buenos Aires hace 100 años, sobre un mundo hecho de amores perdidos, desengaños, nostalgias, soledades, vida en viejos suburbios, dialecto lunfardo y personajes que ya no existen. No puedes bailar sobre las historias de tu tiempo al ritmo de la música del tango. En el neotango se tocan sentimientos más amplios. Si piensas en la música griega, francesa, balcánica, italiana, sufí, yiddish, experimentas una gama más amplia de colores y emociones. Los tangos líricos también deben hablar de sentimientos tangueros, del mundo moderno, algunos de los nuevos no prueban a bailar tango porque es demasiado antiguo y está ligado a la cultura argentina centenaria y no a la modernidad.

En su artículo de blog ‘No crash trance’, Tangoforge describe el ambiente de un evento de Neotango:

Tuve la suerte de pasar el fin de semana pasado en el Neo Tango Rave de Volker Marschhausen en Bremen. Este evento es único y apreciado por su compromiso de crear un entorno en el que los bailarines de tango argentino puedan explorar una estética moderna. Para crear este ambiente, un cartel de DJs de toda Europa comparten su música, sin tandas ni cortinas, y VJs (Visual Jockeys) bañan la sala de imágenes, color y luz.

Bailé mucho más allá del agotamiento en [una especie de] trance. Y bailé más allá de mi nivel anterior, en cada rol. Estaba exhausto no solo por la falta de sueño, sino por la concentración requerida para estar plenamente presente en la experiencia. Lamentablemente, este nivel de atención rara vez es necesario para mí con la mayoría de las marcas [tradicionales], y rara vez lo provoca una milonga tradicional (…)

Las personas asistentes tienen un interés genuino en que el tango sea creativo. Están más interesados ​​en la experiencia creativa que se desarrolla en su propio baile con esta increíble música que nunca antes habían escuchado, que en prestar atención a juzgar a otras personas. Cuando las parejas se tocaban, la actitud generalmente era “por favor, no me interrumpan con una disculpa” (…)

Todas las bailarinas aquí –aquellas que se atreven a resistir toda la intolerante vigilancia moralista del mundo del tango– buscan algo mucho más que el abrazo de un hombre. Luego no bailan pasivamente. Son autorresponsables, bailando con conciencia del espacio que les rodea, ejerciendo control para modificar el tamaño y la dirección de su extensión para completar los movimientos con seguridad.

El foro de Facebook TangoNuevoMusic (https://www.facebook.com/groups/1638098809763149/ )  recoge unas 200 orquestas que componen regular o esporádicamente canciones de neotango. Pero el DJ Elio Astor piensa que hay un potencial mucho mayor si las orquestas y productoras de otros géneros se dan cuenta de que hay una gran comunidad bailando sus temas:

Los músicos de dubstep tampoco se dan cuenta de que hay una multitud que baila tango con su música. Si supieran tango tal vez habrían adaptado mejor sus canciones, el tango fácilmente podría convertirse así en un baile global y el neotango sería un género musical.

“Me gustaría contratar músicos de tango y dubstep y que trabajen juntos para producir música de tango/chillstep. Para bailar necesitas pausas, ralentizar el compás, solos de piano o violín para expresar un sentimiento diferente y luego vuelve el compás. La música de tango puede traerles pausas y variaciones para expresar muchos sentimientos de baile diferentes. Permite que el bailarín se relaje, o experimente y vaya más allá de sus límites. La forma de la danza está controlada por la música. Los músicos necesitan mezclar, poner suspensión, aire. Ahora lo hago manualmente. Imagínese si todos los músicos supieran esto, después de un minuto dando tiempo para expresar, ir más allá de los límites.

“Por tanto, creo que se puede generar un cambio cuando haya muchos músicos que conozcan el género musical, y que se comprometan a producir música nueva. En este momento las productoras discográficas ni siquiera conocen las grandes posibilidades que hay detrás del neotango.

“Si piensas en la Kizomba, que en unos 3 o 4 años duplicó la cantidad de bailarines, la cantidad de música, y se está extendiendo por todo el mundo siendo algo relativamente nuevo, nacido en Angola en los años 70 como evolución de la Semba … empezaba a enseñarse y bailarse en Europa hace unos 5 años, por poca gente.

“¿Qué estamos esperando en la comunidad del tango-baile? Creo que necesitamos este hermoso baile antiguo, en la nueva música del Neotango”.

Referencias

Arquimbau, Eduardo y Barraud, Gloria J. (2012). Historia del Baile de Tango (Recopilación de comentarios realizados por Gloria y Eduardo Arquimbau). https://de-de.facebook.com/notes/tango-estilo-tango/historia-del-baile-de-tango-recopilaci%C3%B3n-de-comentarios-realizados-por-gloria-y-/500854213277300

Merritt, Carolyne (2012). Tango Nuevo. University Press of Florida.

TangoForge (2019). What is neotango? https://tangoforge.com/what-is-neotango/

TangoForge (2022). From the Gift of Cochabamba to the Genius of El Pulpo. https://tangoforge.com/cochabambatopulpo/

Tango Voice (2018). Evolutionary Tango versus Traditional Tango – Part I: The Nature of the Tango Culture War.https://tangovoice.wordpress.com/category/tango-escenario/

Volker Marschhausen (2018). A Brief History of NeoTango. http://tangonuevo.org/eine-kurze-geschichte-des-neotango/

Volker Marschhausen (2021). What is neotango? And if so how many? http://tangonuevo.org/what-is-neotango/

Agradecimientos

Agradezco a Fernando del Amo por su fundamentado asesoramiento en puntos importantes, y también a Graciela y Osvaldo por proporcionarme algunos textos suyos sobre el Tango Escenario y el Tango Nuevo.

Sobre Jesús el Cristo: ¿personaje histórico, mito o creación literaria?

Este artículo es un resumen de dos libros enormemente recomendables en que Jose Manuel Barreda sintetiza todo lo que los historiadores y expertos en la figura de Jesús han concluido sobre un personaje que no está claro si es histórico, mítico o literario. El primer libro, Apuntes sobre Jesús y el Cristianismo, es un ensayo que presenta gran cantidad de detalles de la discusión sobre este importante personaje. El otro, Lucía busca a Jesús, es un ensayo novelado que resume de forma muy amena las principales conclusiones de la discusión presentada en el primer ensayo.

Lo que sigue es principalmente un resumen del contenido del segundo ensayo, al que hemos añadido al final unas breves reflexiones sobre las posibles causas de que el cristianismo, que era una religión nueva similar en muchos aspectos a otras de su época, se convirtiera en tres siglos en la más importante religión de la historia de Occidente.

Hay cuatro teorías principales sobre la realidad del personaje que nos ha llegado con el nombre de “Jesucristo” o “Jesús”.

(i) Jesús no existió (tesis negacionista o mitista). Sólo es un personaje mítico introducido en los evangelios. Sustentan esta opinión autores como B. Bauer, A. Drews, G. Fau, G.A. Wells, E. Doherty, P. L. Couchoud, y J. M. Robertson.

(ii) El personaje es literario. Una invención o una síntesis de otro/s personajes previos. Sustentan esta opinión autores como L. Cascioli, F. Carotta, J. Hoffmann o D. Strauss.

(iii) Jesús existió (tesis historicista). Fue un hombre de su tiempo y lugar: un candidato mesiánico, un profeta apocalíptico o/y un rabí (maestro judío). Esta opinión es defendida por autores como S.G.F. Brandon, A. Piñero, M. Harris, R. Eisenmann, J. Montserrat, G. Puente Ojea, Á. Borghini, A. Robertson, K. Kautsky, J. Mosterín, F. Bermejo, J.D. Crossan, y B.D. Ehrman.

(iv) Jesús existió, pero no fue un hombre más (tesis confesional). En la tesis confesional moderada, Jesús fue un maestro excepcionalmente sabio. El mayor para los creyentes cristianos; uno de los más sabios para los creyentes islámicos. En su versión católica dogmática, Jesús es Dios, además de un hombre perfecto.

La tesis historicista sobre la existencia de Jesús

La tesis historicista se sustenta en la existencia de las citas a una persona de carne y hueso que hacen algunos Evangelios (sobre todo el de Marcos), y en supuestas citas, eso sí de muy dudosa credibilidad o autenticidad, de historiadores como Flavio Josefo, Tácito y Suetonio. Así como en otras del “Talmud babilónico”, un compendio de escritos judíos, que hace referencia a algún personaje similar al descrito por Marcos, aunque no coincidente con él temporal ni geográficamente.

El libro de M. Barreda (2022) presenta el resumen que hace el profesor Fernando Bermejo de la tesis historicista:

Los evangelios cuentan que era hijo de José y María, si bien algunos autores del Nuevo Testamento y prácticamente toda la Iglesia primitiva hasta mediados del siglo III, señalan que su nacimiento fue milagroso y virginal, cual héroe divinizado. De María y José lo desconocemos casi todo. Apenas se mencionan y lo que se cuenta no es muy creíble. Jesús fue, seguramente, un varón galileo de clase media, quizá tirando a pobre. Probablemente sabía leer y escribir, hablaba arameo y debía tener algún conocimiento de hebreo, griego y latín. Desconocemos su estado civil cuando inició su vida pública. Esto es, los especialistas no saben si era soltero, casado o viudo (…)

Fue un individuo profundamente religioso. Su fe y la de su familia era la propia de los hombres del Israel de su tiempo. Esto es, su religiosidad fue plenamente judía, y su Dios era el del Antiguo Testamento, con algunas modificaciones que el judaísmo había ido integrando durante las épocas exilar y helenística. Jesús compartía, pues, las creencias y prácticas religiosas de su pueblo: observancia de fiestas, asistencia a sinagogas, aceptación devota de la Ley de Moisés y de los ritos sacrificiales del Templo… Su vida pública comenzó al poco de ser apresado Juan Bautista, cuyo mensaje religioso-político y personalidad lo atrajeron hasta hacerlo su discípulo. Probablemente fue bautizado por aquél cuando iba a comenzar su vida pública. De hecho, Jesús tomó de Juan Bautista algunos motivos de predicación y su recorrido vital debe comprenderse en el contexto de una tensa espera en la instauración del Reino divino. Se consideraba que su llegada requería la depuración de los traidores y enemigos de Dios. Habría un inminente juicio divino sobre los habitantes de Israel. Al comenzar su vida pública, Jesús reunió un grupo de discípulos cuyo núcleo inicial fue de doce, en probable representación simbólica de las tribus dispersas de Israel, a las que se creía que Dios reuniría en el momento de instaurar su Reino. Jesús pretendía llevar su mensaje a todos los judíos. Predicaría por las principales villas rurales de Galilea y Judea para finalizar en Jerusalén, la capital sagrada. Pero no pretendió fundar una religión nueva, ni, mucho menos, una iglesia, en el sentido que en el marco grecorromano (y en el cristiano) adquiriría esta institución (…)

El lenguaje de Jesús era directo y popular. Accesible, pero simbólico y rico en parábolas que no eran fáciles de entender. La gente lo veía como un maestro, un rabí de la Ley que hablaba y actuaba convencido de ser un profeta o portavoz de Dios para los momentos finales de este mundo. Se veía en especial contacto con Yahvé, el dios de la Alianza del pueblo judío que, se creía, había promulgado la Ley y hablado con los Profetas. El núcleo de su predicación, su “Buena Nueva”, era el anuncio de la pronta instauración del reino de Dios, cuyas características básicas no explicaba por ser bien conocidas por sus oyentes judíos. Figuraba en la tradición profética del Antiguo Testamento y formaba parte de la esperanza popular del Israel de su tiempo. Sus parábolas pretendían precisar las características del Reino cuya instauración veía inminente. Aunque según los evangelios las explicaciones concretas se las daba a sus seguidores en privado. El mensaje del Reino de Dios, pese a su carácter religioso, tenía implicaciones materiales y políticas. Se esperaba un Imperio Judío. La tierra de Israel se erigiría en el centro del mundo y, como Yahvé prometiera a los profetas, el país gozaría de una inmensa abundancia de bienes materiales y espirituales, siendo un gran banquete un símbolo apropiado. Pero sería un régimen teocrático. En el nuevo Estado desaparecería cualquier dominio pagano. La “Constitución” de Israel sería la Ley de Moisés y no tendrían cabida en el Reino los pecadores irredentos, los judíos no convertidos, ni los paganos en general. Jesús vivía esta convicción con un entusiasmo visionario y quería hacerla real (…)

Sus seguidores le atribuyeron diversos milagros cuyo éxito quizá dependiera de la fe y confianza que se tuviera en él. Por lo demás, Jesús restringió su predicación a Israel; no fue un predicador universalista. Se sintió enviado a predicar sólo a las “ovejas perdidas” de la casa de Israel. Su trato con los paganos fue por lo general ambiguo y duro. No obstante, se dirigió de un modo especial a los pecadores y centró su atención en salvar a los sujetos marginales, a los judíos transgresores de la Torá o ley de Moisés. Jesús entendía que Dios les brindaba la oportunidad de convertirse, que estaba dispuesto a perdonarlos y admitirlos en su Reino si se arrepentían y corregían. Por otro lado, creía que la instauración del Reino requería la intervención de Dios. Quizá por ello no preconizó una revuelta armada contra la autoridad romana. Se sentía ayudando a desencadenar un milagro crucial prometido por Dios. En espera del mismo, la tarea de los hombres era convertirse, prepararse y rogar a Dios (…) En su enseñanza primaba la ética sobre el culto judío. Por ello criticaba el legalismo cerril, el sacrifico ritual y la palabrería suntuosa; y defendía la pureza interior, la misericordia y el amor al pobre, al “prójimo”. En este sentido, continuó el espíritu moral del profetismo bíblico y de una de las corrientes principales del fariseísmo de su tiempo (…)

Jesús fue un judío fiel a la Ley. Nunca quiso quebrantarla y quizá la radicalizó en ciertos puntos. Discutió su significado, unas veces para endurecer su rigor, de un modo que era común entre los rabinos, y otras para esclarecer que lo importante eran las personas: que el sábado era para el hombre, y no a la inversa. Las discusiones que Jesús mantuvo con otros grupos religiosos eran comunes en el marco de la religión judía. El judaísmo de la época era plural y los rabinos solían polemizar. Claro que el profetismo y el radicalismo escatológico de hombres carismáticos como Jesús eran fuente de polémica y respuesta social (…)

Figura: Judea en el siglo I de nuestra era

 Respecto a su recorrido vital, Jesús partió de Galilea y fue a Jerusalén en la Pascua de su último año de vida, quizá el año 30 o el 33, sea para celebrar la fiesta y predicar, o por considerar que Dios instauraría su Reino en aquella fecha y lugar. En cualquier caso, no fue para morir. Su entrega y muerte no formaban parte de su proyecto. Todos los anuncios en este sentido son inserciones evangélicas posteriores, como se deduce del comportamiento de los discípulos y del propio Jesús en el relato de la Pasión. En el templo de la capital Jesús protagoniza un incidente violento. Se discute el sentido de esta acción, pero podría relacionarse con un anhelo de limpieza cultual o de la restauración de Israel y de su Templo. Pudo ser un simbolismo profético, más probablemente que un acto guerrillero; pero, en cualquier caso, esta intervención en el santuario impidió por unos instantes la actividad comercial necesaria para llevar a cabo los sacrificios. Esta “purificación” no significa en absoluto que Jesús quisiese abolir el culto en el Templo, sino todo lo contrario. Jesús fue arrestado, juzgado y ejecutado por motivos de índole sociopolítica, no religiosa. Ambos profesores insisten en que deben descartarse como causa de su ejecución teóricas razones de índole moral o religiosa, tales como una acusación de blasfemia, proclamarse juez de vivos y muertos o pretenderse Dios. Las autoridades de Jerusalén temían desórdenes públicos, pues Jesús había entrado en la ciudad siguiendo un ritual mesiánico, siendo aclamado Mesías e imponiendo su autoridad en pleno Templo. Probablemente se manifestó contra el pago de tributo al César, o esto es lo que piensan muchos especialistas que argumentan que no se hallarían contradicciones evangélicas sobre este particular si Jesús se hubiera pronunciado inequívocamente a favor. En definitiva, el maestro fue considerado un hombre temible por las autoridades judías y romanas. En realidad, bastaba con pretenderse Mesías y anunciar que pretendía establecer el Reino. Para este fin Jesús sumaba un buen grupo de seguidores, algunos de los cuales iban armados. Como sabes, Jesús fue finalmente detenido y ejecutado como “rey de los judíos” por el peligro que para el orden público suponían las implicaciones políticas de su mensaje y su actuación en el Templo. Murió en tiempos de Tiberio, crucificado por los romanos junto a varios bandoleros. La muerte agravada en cruz estaba destinada a esclavos huidos o recalcitrantes y a rebeldes políticos contra el Imperio (…)

Pero, como subrayan J.M. Barreda, A. Piñero y F. Bermejo, esta historia no estaría completa sin incluir la reinterpretación religiosa de Jesús como Cristo celestial: «Aunque ésta sólo tiene lugar después de su muerte y no parece afectar a todos sus seguidores judíos, forma parte de la visión que hallamos en las Cartas de Pablo y de los evangelios canónicos, culminando en el último de éstos. Claro que son elementos ajenos al Jesús de la historia: pertenecen al Cristo de la fe, y evolucionan en otro marco, en comunidades religiosas o iglesias que alteran tanto la persona como el mensaje y la misma fe de Jesús. Los evangelistas, en fin, incorporarán al Cristo de Pablo, pero los historiadores críticos sostienen que esa reinterpretación casa mal con la historia de Jesús (…)

Buena parte de la concepción de Pablo se relaciona con la fe en la resurrección de Jesús. Se trata de un ingrediente básico de la nueva fe (…) pero esa resurrección va de la mano de su espera: estaban convencidos de que su Venida, es decir la Parusía, inauguraría el Reino mítico que, en su versión paulina, ha pasado a ser celestial y multirracial. Estaría destinado a una multitud de gentiles creyentes en el papel salvador de un Jesús resucitado que descendería del cielo para juzgar a la humanidad y separar a los corderos de los cabritos, esto es a los “buenos”, que se salvarán, de los “malos”, que se verán condenados a una pena eterna. La venida de Jesús sería majestuosa y escénica: los santos de las iglesias paulinas se encontrarían con él en las alturas, y los justos resucitarían en cuerpo espiritual para disfrutar del Reino. Aunque Pablo no predicara una instauración tan inminente como la de Jesús, esperaba que su venida acaeciera en pocos años (…)

El profesor Piñero esclarece que el “esqueleto” biográfico de Jesús “dista bastante de la imagen de “Jesucristo” que nos transmite la tradición eclesiástica” (…) “Entre una y otra imagen media la reinterpretación de Jesús por parte de sus seguidores, en especial los judíos de la Diáspora, de mente más universalista, que hacen una nueva lectura de los textos de las Escrituras a la luz de la creencia firme en la resurrección de Jesús. Éstos se convencen de que Jesús no ha muerto para siempre, sino que es el Viviente, que está a la derecha de Dios y que Éste lo ha constituido “Señor y Mesías”.”

«Para el profesor [Piñero], “no mucho tiempo después, en el lapso que media entra su muerte y la última edición del Evangelio de Juan, hacia el año 100, este Jesús había sido ya convertido en un Logos/Palabra divina, preexistente junto al Padre desde toda la eternidad, que por nosotros los hombres y por nuestros pecados había descendido desde el cielo, se había encarnado, (…) sufrido una muerte redentora de todos los humanos, resucitado y vuelto al empíreo de donde procedía. En año 325 un concilio de la Iglesia universal proclamaba en Nicea contra el hereje Arrio que este Jesús era el Hijo eterno de Dios desde siempre, y que nunca había sido creado, sino engendrado por el Padre desde toda la eternidad (…) En el año 451 el concilio de Calcedonia definió que Jesús: tenía dos naturalezas, una divina y otra humana, pero era una sola persona, la Segunda de la Santísima Trinidad.”

Esta es la descripción de los acontecimientos que rodearon al personaje Jesús y de las interpretaciones que hicieron sobre él seguidores posteriores, según la interpretación historicista de los historiadores más cercanos al credo cristiano. Por su parte, la tesis negacionista o mitista piensa que Jesús nunca existió, y para ello se basa en que no lo citan explícitamente ninguno de los cuarenta historiadores o escritores de la época que vivieron en los siglos I y II y podrían haberlo conocido, a saber: Apiano, Damis, Columela, Apión, Juvenal, Lucano, Apolonio, Dión Prusio, Quintiliano, Aulio Gelio, Epícteto, Marcial, Patérculo, Tácito, Filón, Pausanias, Josefo, Plutarco, Fedro, Petronio, Flegón, Hermógenes, Pomponio Mela, Plinio el Joven, Estacio, Plinio el Viejo, Justo de Tiberíades, Valerio Máximo, Suetonio, Luciano de Samósata, Quinto Curcio, Valerio Flaco, Lucio Floro, Talo, Lisias, Séneca, Theón de Esmirna, Arriano de Nicomedia, Itálico, Claudio Ptolomeo. Diez de ellos estaban bien informados sobre Palestina, por vivir allí o visitarla en el período en que debían conocer la actividad de Jesús o sus seguidores.

Pero volviendo a la interpretación historicista, el primer evangelio en aparecer históricamente es el de Marcos, “es el primer relato biográfico y es el modelo de los demás evangelios sinópticos. Marcos cuenta la historia de un hombre al que no atribuye un origen divino ni deifica. No contiene concepción milagrosa, ni historias de infancia. El relato comienza con un Jesús adulto y finaliza con su muerte y el anuncio de su resurrección por un joven vestido de blanco. Jesús no aparece después de morir, y las dos mujeres que son informadas, al llegar al sepulcro en circunstancias poco creíbles, deciden mantener en secreto lo que han visto, esto es la piedra desplazada, el sepulcro vacío y a un joven que les pide que cuenten a sus compañeros que Jesús ha resucitado. No hay visiones de Jesús, ni éste se le aparece a ninguna persona, ni da discursos, ni hay Ascensión”.

¿Hubo tradiciones orales previas en las que pudieron basarse los autores de los Evangelios?  “Christian Hermann Weisse lo hipotetizó en 1838 a fin de explicar el material común que, aparte de Marcos, utilizaron los autores de Mateo y Lucas. El documento o evangelio Q se recompuso -suponemos que parcialmente- aunando los versículos comunes a Mateo y Lucas que están ausentes en Marcos (…) La hipótesis de Weisse se vio bastante confirmada cuando entre los siglos XIX y XX apareció el evangelio copto/gnóstico de Tomás.  Una sucesión de sentencias o colección de dichos sin trama narrativa que coincidía significativamente con lo que se esperaba de Q  (…) [En Q] sólo se citan por su nombre Jesús, Juan Bautista y Herodes Antipas. No hay relato alguno de la pasión. No figura la muerte de Jesús, ni descripción alguna de su resurrección física y terrenal”. El evangelio de Marcos debió basarse en tradiciones orales o en un documento previo independiente que ha sido llamado el “relato premarcano de la Pasión”.

Figura: Fuentes posibles de los tres primeros evangelios

“Q y Tomás nos hablan de un maestro o rabí al que no divinizan y cuya muerte no abordan. Sea por desconocerla o por estimarla irrelevante, esto casa mal con nuestra historia familiar. Pero, en realidad, tampoco cuentan casi nada de su vida. Las frases del maestro aparecen esparcidas, sin elementos biográficos, en estos evangelios. Jesús no es un mesías, ni se ve juzgado. Es un maestro y profeta,  sucesor de Juan el Bautista, que encarga predicar a sus seguidores en un ambiente escatológico. Y es muy intolerante con las personas y poblaciones que no apoyen sus planes e ideas (…) Marcos es la fuente que nos aporta el relato de la Pasión. Todas las demás alusiones a la ejecución romana de Jesús derivan de él”. Es extraño que un relato como Q que debió surgir sobre el año 60 EC en la supuesta comunidad de los que conocieron a Jesús, no mencione hechos tan relevantes como sus ideas mesiánicas, su crucifixión, su resurrección o su naturaleza divina. Por ello, resulta plausible que Marcos haya construido un relato biográfico ficticio basándose en personajes literarios o en mesías históricos antiguos y no en un mesías llamado Jesús de la época de Pilatos, que ningún historiador aconfesional cita. Las dos supuestas citas sobre Jesús hechas por Josefo tienen todo el aspecto de ser interpolaciones añadidas por copistas cristianos de sus escritos según los investigadores no confesionales, pues son incoherentes en el contexto en que aparecen, y las supuestas citas de Tácito son aún más incoherentes por la lejanía de lo que relatan. En efecto, Tácito debería saber que un Cristo o Mesías no es un nombre, sino un candidato real al trono judío. Por lo que parece estar simplemente transcribiendo lo que los cristianos (que estarían comenzando a construir la historia, según G.A. Wells) le cuentan.

Resulta llamativo pues que los autores más familiarizados con el judaísmo, como Plutarco, Plinio el Joven, Tácito o Suetonio, no nombran a Jesús ni siquiera las pocas veces que, los que escriben ya en el siglo II, hablan de los cristianos. Drews asegura que “toda la literatura extracristiana [que lo menciona] es posterior al año 100”.

Las primeras teorías confesionales sostenían que existieron cristianos de primera, segunda y tercera generación. Los primeros serían los apóstoles que supuestamente conocieron a Jesucristo; los segundos serían los “padres apostólicos” (Clemente Romano, Ignacio de Antioquía, Policarpo de Esmirna, Papías de Hierápolis, Hermas, y el anónimo autor de la Carta de Bernabé), quienes supuestamente conocieron a los apóstoles y escribieron sus testimonios entre finales del siglo I y la primera mitad del II. En la tercera generación estarían los apologetas. Pero una narración coherente de este tipo no se sostiene históricamente. Sobre la primera generación no hay registros, sólo tenemos a Q y poco más. “No hay ningún testigo directo de nada de ello. Ni testimonios directos, ni pruebas independientes: no tenemos un solo cristiano que conozca al Jesús evangélico y nos hable de él. La historia se construye paulatinamente desde una decena de tradiciones diferentes, mezclándose con dioses míticos e ideas gnósticas. El germen del actual “cristianismo” sólo fue una secta más dentro del cristianismo primitivo, y no la más antigua. Hubo tal pluralidad de enfoques que no vemos brillar al Jesús galileo de referencia. No hay un personaje definido que haga de protagonista común. Los gnósticos no eran herejes, pues aún estaba por fijarse una ortodoxia. El propio Pablo es un proto-gnóstico cuyo heredero será Marción”.

Pese a tal falta de evidencias de una generación que conociera a Jesús, muchos autores confesionales cristianos han seguido hablando de “los apóstoles que conocieron a Jesús” como si de un hecho se tratara, y del Jesús de Galilea como si se tratara de un personaje histórico como Julio César o Napoleón. La mayoría de los investigadores historicistas son sin embargo mucho más cautos, y suelen distinguir entre el Cristo de la fe, que para Puente Ojea y otros muchos «jamás existió», del Jesús histórico.

Ello sugiere que cuando la necesidad psicológica de creer en dioses es grande la capacidad analítica pasa a un segundo plano. El creyente, que además ha estado oyendo durante años las afirmaciones evangélicas de otros creyentes y de las instituciones eclesiales, da por sentado que Jesús y sus discípulos existieron e hicieron lo que cuentan los evangelios, y se limita a “explicar” la falta de testimonios históricos sobre la existencia de tales personajes mediante argumentos ad hoc. Ello recuerda la frase socarrona de G. Casanova (en sus Memorias) delante de un grupo de nobles y obispos sobre las religiones del pasado: “si no supiéramos que la nuestra es la verdadera nos sorprendería la semejanza que tienen algunos de esos mitos con nuestras creencias”.

La contribución del sincretismo helenístico y del gnosticismo

La deificación del supuesto hombre Jesús fue hecha por Pablo y otros griegos de las iglesias sirias, tras la divulgación de sus cartas tras el año 140 EC. Fue también Pablo el que implantó el rito de la Eucaristía en sus iglesias, un rito similar al de los cultos mistéricos persas, egipcios y sirios a dioses como Tamuz, Osiris, Dionisos, Deméter, o Mitra, que incluían la ingesta de vino con pan o carne.

El imperio de Alejandro Magno y sus sucesores helenísticos (sobre todo el Imperio Seléucida, el Reino Grecobactriano, y la Dinastía ptolemaica de Egipto) habían comunicado filosofías de origen griego con otras de origen egipcio, persa e indostánico. Esto creó una proliferación de creencias sincréticas que trataban de explicar las relaciones del ser humano con la divinidad, entre ellas los cultos mistéricos. Para aclarar lo que comenta el libro de Barreda, podemos comentar como ejemplo el culto órfico u orfismo. Como explica https://www.studocu.com/es/document/uned/filosofia/orfismo-uned-apuntes-3/6563688, «el credo órfico propuso una innovadora interpretación del ser humano, como compuesto de un cuerpo y un alma, un alma indestructible que sobrevive y recibe premios o castigos más allá de la muerte. Un precedente puede encontrarse en Homero» y en la idea platónica de que existe un principio animador en la existencia humana y animal cuya presencia es un requisito para la vida, que es superior al cuerpo material y que sobrevive a la muerte del cuerpo. Otro antecedente parece ser el pitagorismo, que habló de un alma inmortal que se reencarna, antítesis del cuerpo y expresión de la perfección humana: de lo bueno, lo puro, lo racional y lo eterno e incorruptible; mientras que el cuerpo era todo lo que simbolizaba lo malo, lo impuro, lo irracional y lo corruptible. Muchos investigadores piensan que el pitagorismo y el orfismo tuvieron un origen común o que Pitágoras fue el autor de las primeras obras órficas.

Según las ideas transmitidas por Homero, el «alma» (psychḗ en griego), se separa del cuerpo en el momento de la muerte y va al inframundo como su imagen sombría. Homero creía que la existencia del alma después de la muerte es desagradable y que el cuerpo es el verdadero yo del hombre. Pero para los órficos y pitagóricos el alma es lo esencial, lo que el iniciado debe cuidar siempre y esforzarse en mantener pura para su salvación. El cuerpo es un mero vestido, un habitáculo temporal, una prisión o incluso una tumba para el alma, que en la muerte se desprende de esa envoltura terrenal y va al más allá a recibir sus premios o sus castigos, que pueden incluir algunas reencarnaciones o metempsicosis en otros cuerpos (y no solo humanos), hasta lograr su purificación definitiva y reintegrarse en el ámbito divino.

La barca de Caronte, que según la mitología homérica conducía las almas al Hades. Cuadro de Jose Benlliure, 1913.

Para expresar su credo, los órficos recurrieron a una teogonía distinta de la hesiódica, con rasgos orientalizantes, y a una teoría soteriológica (“salvacionista”) sobre el destino del alma que tuvo una larga influencia posterior. En particular, la interpretación órfica del mito dionisíaco explica el carácter patético de la vida humana, en una condena en que el alma debe purgar un crimen titánico. Según este mito, los antiguos Titanes, bestiales y soberbios, mataron al pequeño Dionisos, hijo de Zeus y Perséfone, atrayendo al niño con brillantes juguetes a una trampa. Lo mataron, lo descuartizaron, lo cocieron y lo devoraron. Zeus los castigó fulminándolos con su rayo (sólo el corazón de Dionisos quedó a salvo, y de él resucitó entero de nuevo el hijo de Zeus). De la mezcla de las cenizas de los abrasados Titanes y la tierra surgieron luego los seres humanos, que albergan en su interior un componente titánico y otro dionísiaco. Nacen, pues, cargados con algo de la antigua culpa, y deben purificarse en ella en esta vida, evitando derramar sangre de hombres y animales, de modo que, al final de la existencia, el alma, liberada del cuerpo, casi su tumba y su cárcel, pueda reintegrarse al mundo divino del que procede.

El proceso de purificación puede ser largo y realizarse en varias transmigraciones del alma o metempsicosis. De ahí el precepto de no derramar sangre humana ni animal, ya que también en formas animales puede latir un alma humana (e incluso la de un pariente). Al iniciarse en los misterios, el hombre adquiere una guía de salvación, y por eso en el Más Allá los iniciados cuentan con una contraseña que los identifica, y saben que deben presentarse ante los dioses de ultratumba con un saludo amistoso, como indican las laminillas órficas que se enterraban con ellos.

Otras religiones mistéricas y soteriológicas de la época helenística fueron el culto a Isis, el culto a Serapis, el culto a Atargatis, el culto a Cibeles, el culto a Dionisos, el judaísmo helenístico, el mitraísmo, el gnosticismo, o el zoroastrismo. Eran comunes también cultos que divinizaban a grandes hombres de la antigüedad, emperadores o héroes legendarios. Por ejemplo, Apolonio de Tiana, un contemporáneo de Pablo, adquirió fama de taumaturgo, profeta y mago, y un siglo y medio después de su muerte era venerado, como ser divino, junto a Abraham, Orfeo y Cristo, en el panteón del emperador Septimio Severo, quien como otros emperadores no tenía inconveniente en admitir al panteón de dioses a cualquier deidad adorada en el Imperio.

Según Mary Boyce, «el zoroastrismo es la más antigua de todas las religiones de credo reveladas, y ha tenido probablemente más influencia, directa o indirectamente, que cualquier otro culto individual». Para muchos investigadores, en el zoroastrismo se apuntan por primera vez algunos importantes conceptos para otras religiones posteriores como el de cielo versus infierno; el Día de Juicio Final o la diferencia entre ángeles y demonios, y podría ser la fuente de los componentes post-Torá más importantes del pensamiento religioso judío, que emergió durante la cautividad babilónica.

Luego tenemos el gnosticismo de los tres primeros siglos de nuestra era, de antecedentes platónicos y judaicos sin relación con el cristianismo de Jesús, dado que el texto gnóstico de Eugnosto el Beato parece ser anterior al nacimiento de Jesús. Muchas sectas gnósticas de principios de nuestra era se autodenominaban “cristianas” pero que no mencionan a ningún Jesús de carne y hueso, sino a un “Cristo” o intermediario entre Dios y los hombres. El gnosticismo cristiano, pagano en sus raíces, llegaba a presentarse como representante de su tradición más pura.

Algún gnóstico, como Marción, sí que predicó la aparición de un Jesús adulto de carne y hueso en un momento concreto de la historia (15º año del reinado de Tiberio) y en un lugar concreto. Habría sido el enviado espiritual del Dios verdadero (frente a Yahvé, que era el dios inferior que había creado este mundo material) para nuestra Salvación, y tenía un cuerpo humano, aunque sólo era aparente. El gnosticismo tuvo una gran influencia espiritual y cultural hasta la Edad Media, como demuestra el fenómeno del catarismo y su concepción del amor como anhelo de reintegración con la parte de nuestra alma que permaneció junto a Dios.

Volviendo al libro de M. Barreda, para los gnósticos, fuimos víctimas de un accidente cósmico y caímos a este mundo imperfecto dominados por la materia y el mal, porque este mundo y nuestros cuerpos son obra de un dios inferior, un demiurgo responsable de que el mal exista. Pero el Dios verdadero enviará un mensajero para nuestra salvación, alguien que nos indicará el camino. Ese enviado será espiritual e inmaterial, y sólo a fin de ser visto tomará apariencia corpórea. En su última versión gnóstica, el Logos, el Hijo de Dios, o el Cristo, “se encarnaría” aparentemente y compartiría nuestro dolor y nuestros males terrenos: ser herido, injuriado, sufrir, compartir nuestro destino mortal… Pero en realidad no padecerá ni morirá porque es inmortal y su única misión es venir a liberarnos de este mundo inferior que no es en realidad nuestro destino. Los gnósticos cristianos reclaman constituir testigos especiales de Cristo, entendido como ese intermediario o mensajero divino, y el acceso directo al conocimiento de lo divino se hace a través de la gnosis o experimentación introspectiva. De ahí que cuando un gnóstico declara haber sido testigo de Cristo (como Pablo declaró de hecho) lo más plausible es que se esté refiriendo a un momento de introspección meditativa, de arrobamiento o de éxtasis místico. En estas ideas profundizarán  durante cuatro siglos escritores alejandrinos y de la parte oriental del Imperio que no parecen saber nada de Jesús de Galilea, en contra de la versión confesional eclesiástica. Los evangelios gnósticos del siglo II desconocen el Jesús evangélico, los apologetas anteriores a Justino, que eran filósofos supuestamente cristianos, también lo ignoran. Otros evangelios concibieron una salida no mortal para Jesús, o una muerte simulada. Jesús desaparecía milagrosamente  antes de ser ejecutado, o su espíritu abandonaba su envoltorio mortal antes del suplicio, o era sustituido por otra persona que era ejecutada en su lugar. Esta última versión triunfó en varias sectas y fue adoptada por el Islam.

Escultura de Pablo de Tarso, en la entrada de la Basílica Extramuros de San Pablo. Roma.

Pablo de Tarso parece haber sido un perseguidor del cristianismo que luego se convirtió, y que vivió en el ambiente de las sectas gnósticas sirias y griegas. Al hablar de Jesús, Pablo usa frecuentemente el término Iesoûs Christós, o «Jesús el Ungido». El acto de ungirse con aceites era un rito común en algunas civilizaciones antiguas del Mediterráneo, incluida la judaica. Se creía que, mediante el aceite, la divinidad extendía su protección sobre el ungido, reconociéndole como su representante. La palabra hebrea es mashíaj, de donde proviene el término “mesías”.

La fuente principal del pensamiento de Pablo de Tarso son sus cartas, escritas antes que los evangelios y resucitadas por Marción, y que muchos investigadores consideran interpoladas (o modificadas) en parte. De las partes más coherentes de las mismas los autores historicistas deducen que el Cristo Jesús de Pablo no es otro que el mismo Jesús de Nazaret de los evangelios pero divinizado, aunque, no sabiendo casi nada de él, Pablo lo considere muy lejano en el tiempo y se desentienda de cualquier detalle de su posible vida.

“De seguir exclusivamente a Pablo, el Jesús que tenemos es un personaje celestial al que, en lugar de ejecutar los romanos, inmolan los arcontes”, que en los sistemas gnósticos son gobernantes que impiden que las almas abandonen el mundo material. La interpretación confesional interpreta la palabra como los “gobernantes de este mundo”, que se conjuran como poderes maléficos contra él (…) George Albert Wells considera que Pablo habla de Jesús «con la vaguedad y lejanía que se emplea cuando se habla de alguien legendario del que apenas tenemos datos, como si hubiera vivido dos o más siglos antes de su tiempo (…) Pablo se considera el mejor conocedor de Jesús, el que predica el verdadero Cristo, a diferencia de los demás predicadores. Ni por un momento considera que su conocimiento de Jesús sea inferior al de sus supuestos discípulos directos». En suma, aunque la interpretación confesional supone que Pablo se relaciona con testigos directos de la vida de Jesús, él mismo nos da a entender lo contrario; y, de hecho, su información de Cristo proviene de lecturas bíblicas y de experiencias visionario-auditivas que hacen pensar en alucinaciones extáticas. «Es más, aunque sus referencias a Cristo Jesús carecen de cualquier concreción, él asegura que son las auténticas frente a sus competidoras. Estamos ante un mito sin elementos circunstanciales ni biográficos. Y la razón puede ser que, como aducen los negacionistas, el Jesús evangélico aún no se ha “inventado” cuando Pablo escribe… ¿Podría Pablo discutir con testigos directos y considerarse el mejor conocedor del resucitado y el predicador más certero del Cristo? ¿No ridiculizarían los demás predicadores dicha pretensión? (…) Pablo nunca emplea la palabra “crucifixión”. Utiliza el término “stauros”, que significa “madero”, y el verbo “colgar” o “clavar”: Cristo fue “colgado de un madero” [tras su ejecución por los Arcontes] (…) Pero esa ejecución se ajusta a la judía que se describe en el Deuteronomio y no a la romana. Pablo no nombra a Pilatos, ni a soldados, ni alude a un tribunal romano. (…)

Forma como se exponía a los ajusticiados según la ley judía: colgados de un madero

Los evangelistas hablan de un mesías plausible que anuncia la “Buena Nueva” y termina siendo ejecutado, precisamente por ello. Desde entonces hasta que se produce el “giro” teológico que convierte su ejecución en voluntaria y salvadora, y anuncia su resurrección como triunfo póstumo y consuelo de afligidos, pasa un tiempo y se produce un cambio de lugar y de seguidores. Es llamativo que los evangelistas no logren cohonestar convincentemente el mensaje optimista con el que Jesús inicia su predicación con su final inesperado. Pero Pablo es anterior e ignora esa historia: su mito no tiene incoherencias. Sus epístolas desconocen cualquier cosa del Jesús histórico y del “giro” que insertarán los evangelios. Sólo nos hablan del Cristo celeste que contacta con él y le comunica su sacrificio salvador y una resurrección, y le augura que pronto bajará al mundo para instaurar el Reino del Fin de los Tiempos que anunciaran Zacarías y Daniel.”

Las cartas de Pablo aparecen alrededor del 140 EC. Antes nadie sabía que Pablo escribiera cartas, hasta la llegada a Roma de Marción, su principal discípulo, en 139 EC. Marción predicó 5 años en Roma y fue un fundador de sectas gnósticas y antijudías, antes de ser considerado un hereje y desterrado. El cristianismo era un crisol de credos por entonces y sólo tras la expulsión de Marción se organiza una Iglesia católica, que sigue el modelo organizativo jerarquizado de la marcionita, con su canon de libros sagrados aceptados: los cuatro evangelios, las cartas paulinas, las cartas de Ignacio, los escritos de los primeros padres apologetas, etc.

Las primeras teorías confesionales suponían que los evangelios existían antes que los escritos de Marción, pero no hay nadie que nombre un evangelio canónico antes de que Marción presente el suyo. “Todos los predicadores, incluidos Pablo y Marción, usan la palabra “evangelio” como sinónimo de “doctrina”. Aunque la tradición confesional y muchos autores historicistas sostienen que el evangelio de Lucas es anterior al año 100, varios especialistas argumentan que Lucas se escribió después del “evangelio” de Marción, y ya cerca del año 150, como respuesta contra el gnosticismo de éste. “La primera mención del evangelio de Lucas es muy tardía. Aun Papías, hacia el año 150, ignora cualquier cosa de Lucas. Sus primeras citas, de Ireneo, Tertuliano y Justino, son próximas al año 180 EC. En segundo lugar, el evangelio de Marción era mucho más corto que el de Lucas, y es un hecho bien conocido que las copias alargan el original, nunca lo reducen ni acortan. Y, en tercer lugar, muchos pasajes de Lucas tienen un marcado carácter antimarcionita (…) Mientras el Cristo de Marción era un espíritu divino, encarnado sólo superficial y aparentemente en un cuerpo humano, el de Lucas es un hombre altamente digno, que sufre, muere y experimenta una resurrección corpórea. Aunque deja restos de un Jesús hierático y autocontrolado, Lucas combate cualquier residuo de gnosticismo, pues su Jesús da muestras de angustia y sufrimiento al punto de sudar sangre”. La tesis de Fau es que la actual redacción de tres primeros evangelios (Marcos, Mateo y Lucas) es de los años 150-160 y que la “versión actual” del cuarto (Juan) es próxima a 170”.

El Evangelio de Juan se considera el más tardío, pero no pudo haber sido escrito antes del 135 EC, pues habla de “los judíos” con cierto distanciamiento, como si Jesús y su grupo no lo fueran, y revela un clima social en el que los judíos son rechazados en todo el Imperio de un modo que sólo llegarían a serlo a partir de 135, tras la derrota de Bar Kojba, el mesías de la última guerra romano-judía. Así pues los cuatro evangelios es plausible que fueran escritos entre el año 135 (como pronto), y el 170 EC, y sólo serán reconocidos canónicos –frente a los apócrifos- por dos o tres obispos de la línea eclesial ya cerca del año 200. “Las escasas referencias previas a 180 hablan de un texto primitivo esquemático y desorganizado; y todavía Justino, “hacia 160-165, (…) ignora la existencia de evangelios: no alude más que a una colección de “logia” (sentencias o profecías) atribuidas a Jesús (…) que califica de “cortas y lacónicas.””  ¿No resulta inconcebible que ningún cristiano del que tengamos noticia sepa nada de algún evangelio canónico hasta la segunda mitad del siglo II, y que aun entonces sólo se conozcan unos textos tan primitivos? Me pregunto qué relatos o tradiciones los convertía al cristianismo, y por qué no dan ninguna cita de Jesús… Justino no sabe nada de Los Hechos de los Apóstoles. Para varios estudiosos  “sólo contra Marción se inventarán (…) los relatos de nacimiento e infancia” de Jesús. “No existe ninguna mención de un relato de la vida de Jesús anterior a 150” y todas las “pruebas nos obligan a emplazar la composición de los cuatro evangelios después de esta fecha.”

Además, los apologetas cristianos anteriores al año 180 (Taciano, Minucio Félix, Atenágoras, Teófilo de Antioquía o el autor anónimo de la Epístola a Diogneto) no conocen al Jesús encarnado en Palestina. “Una situación como ésta lleva a decir a Earl Doherty que, “si se deja de lado a Justino, en los apologistas del siglo II se observa un silencio total sobre el Jesús histórico. De hecho, los apologistas como grupo parecen profesar una fe que no es más que una religión del Logos. [Un] platonismo que lleva al máximo sus implicaciones religiosas y las complementa con ética y teología judías. La figura de Jesús de Nazaret como encarnación del Logos es un injerto, (…) sólo acogido por Justino”. Sin embargo, tras Justino, casi todos asumen la tradición evangélica:  Tertuliano, Clemente de Alejandría, Orígenes…

Justino de Roma caracterizado como Santo. Para muchos, Justino fue el primer cristiano, es decir, el primero en creer en Jesucristo tal como lo define la Iglesia Católica actual.

El apologista Teófilo de Antioquía, por ejemplo, afirma que los cristianos, que son todos «los ungidos con el aceite de Dios», obtienen su sabiduría del Espíritu Santo. Para él, el Hijo de Dios, es la Palabra (Logos) a través de la cual creó Dios al mundo, que fue engendrada por él junto con la Sabiduría. En un pasaje notable el pagano Autolico le reta su doctrina con respecto a que los muertos serán resucitados y le exige a Teófilo: “¡Señálame aunque sea uno que haya resucitado de entre los muertos!”. Pero a este cristiano no se le ocurre ninguno (!!); no pasa por su mente que un buen ejemplo podría ser un tal Jesús el Cristo de carne y hueso. Incluso acusa a los paganos de adorar a “hombres muertos” (I. 9) y los ridiculiza por creer que Hércules y Asclepios fueron resucitados de entre los muertos (!) (Barreda, 2020, Sección III, citando a Earl Doherty).

J.M. Barreda cita el modelo de Guy Fau, que reproduce Luigi Cascioli, sobre la evolución del mesianismo desde el Antiguo Testamento a los evangelios, pasando por Pablo y Marción. Según este modelo, la mesianología  se desarrollaría en cuatro estadios, desde el Mesías esenio del Apocalipsis al Mesías de los evangelios canónicos.

“El primer estadio lo representaría el Mesías bíblico, del que se hace eco el Apocalipsis: un ser celeste gigantesco “parecido a hijo de hombre, con cinto de oro y de ojos flameantes…” Esto es, la realización de la visión de Daniel, aunque referida a un Mesías que aún no ha contactado con los hombres.”

“El estadio número dos (años 40 a 100 EC), vendría representado por el Mesías de Filón (Logos) que, siendo un ente espiritual, entra en contacto con algunos hombres que, como Pablo y los apóstoles de sus iglesias, oyen su voz. Mientras el Apocalipsis del año 95 lo presenta como visión muda, Pablo declara haber oído su voz y comprendido sus palabras.”

“El estadio número tres lo constituiría el Mesías gnóstico, que desciende del cielo tomando apariencia humana (desde comienzos del siglo II hasta el final del gnosticismo, que se extiende hasta los siglos V y VI).”

“El estadio número cuatro lo representaría el Mesías evangélico: un hombre de carne y hueso que tiene existencia histórica (desde la mitad del siglo II hasta nuestros días)”.

En este modelo, “Pablo inaugura el segundo estadio, en tanto predicaba haber oído la voz del Mesías en una revelación en el camino a Damasco. La grandeza teológica de Pablo estribaría en concretar el Logos platónico en una voz que materializa el contacto de Dios con los hombres. “¡He visto a Cristo y he hablado con él!”  El Cristo que Pablo predica “contacta con los hombres a través de la palabra.” Fau considera interpoladas todas las alusiones paulinas a un Jesús encarnado que habría venido ya.  Para él, el Cristo que desciende es el del tercer estadio, el de Marción, cuya voz se ha transformado en un ser que desciende a la Tierra teniendo sólo la apariencia de un hombre”.

Barreda (2020; 2022) sugiere que la figura de Jesucristo es el resultado del  ensamblaje de tres componentes: (i) Un dios gnóstico, mistérico o mixto; (ii) un maestro que pudo ser profeta y candidato mesiánico, con la posibilidad de que fueran dos personajes distintos, uno que predica por Galilea y otro que muere aspirando a gobernar; (iii) una serie de rellenos circunstanciales, iniciados por Marcos, para transmitir una crónica creíble.

La síntesis más creíble que concuerda con los datos y conjeturas históricas existentes la formula Barreda (2022) al final de su capítulo XVII y en los capítulos que le siguen:

“Tal vez debamos pensar en un cristianismo plural que pudo desarrollarse al margen de cualquier evangelio escrito. Y, por otro lado, en una amalgama de ideas filosóficas en liza, en un ambiente en el que había filósofos, predicadores, charlatanes y gente que buscaba una iniciación neoplatónica, estoica, gnóstica o mistérica. Existirían, además, escritos apócrifos y síntesis sincréticas. Muchos anhelaban la “salvación” en un mundo helenístico-romano en el que el gnosticismo se pondrá de moda. A mediados del siglo II se organiza lo que hoy denominamos ortodoxia cristiana y se elaboran un canon, una teología, unos evangelios canónicos y una historia unitaria e idílica. El hecho es que ninguna cita del siglo II lleva a sospechar que existan evangelios elaborados y las obras del siglo I, como Q y quizá el evangelio de Tomás, carecen de una biografía y desconocen tanto el mesianismo de Jesús como su muerte y resurrección (…) “la idea de un Jesús-hombre no aparece antes del año 150, (…) es solamente después, y en respuesta al fulgor del gnosticismo y de los enfoques cristiano-paganos, que los judaizantes pudieron confeccionar sus evangelios, con apoyo de diversos escritos procedentes de sectas paganas y judías.”  Markus Vinzent considera que Marción creó el primer evangelio y que los cuatro canónicos son plagios realizados como reacción al suyo, por varios maestros y escribas que los publicaron y atribuyeron a sendos apóstoles o discípulos. Y halla evidencias de intencionalidad editorial en las obras de Orígenes, Ireneo, Tertuliano y Justino”.

Está claro que desde finales del siglo II hay al menos dos cristianismos: un ramal centrado en la persona de un Jesús histórico oriundo de la región galilea, y otro independiente, rico en neoplatonismo gnóstico y esperanzado en un Salvador. Ambos están en pleno desarrollo y la confluencia parece darse en una facción gnóstica que dan en un credo “cristiano” que inserta un salvador judío en vías de historización (…) El mito de la deidad que sufre un sacrificio salvador que culmina en su renacimiento es un símbolo ubicuo. Éstos son los ingredientes para proponer un Cristo mediador de Dios que vendría y compartiría la suerte pasional y el renacer de otros dioses. Pero en algún momento, acaso para combatir las versiones gnósticas, el mito insertó la historia de un ser humano que plausiblemente existió. Quizá para Pablo fuera el Yeshu que muere como un maldito de la Ley [un siglo antes que el Jesús de Galilea]. Marcos y los demás evangelistas introdujeron al maestro galileo Jesús.

Ese Yeshu que recuerda Pablo pudo ser en efecto, el citado por el tratado talmúdico Sanedrín, que habla de que un tal “Yeshua Ha-Notztri”, esto es, Jesús el Guardián, quien fue condenado por magia y apostasía a morir lapidado y a que su cadáver fuera colgado “en la víspera de Pascua”. Se relata una ejecución judía por motivo religioso, de acuerdo a lo dispuesto en el Deuteronomio. Algunos autores consideraron que este pasaje se refiere al Jesús de los evangelios. Pero ello es imposible pues el aludido no sufrió una muerte romana por delito de sedición, y aquella ejecución tuvo lugar un siglo antes que la del Jesús evangélico, hacia el 65 AEC, durante el reinado de Alejandro Janneo, un rey judío que persiguió a los fariseos y crucificó a ochocientos.

La creencia en un Salvador espiritual, en un Cristo, estaba en el aire.” El dios salvador tomaría diversos nombres y apariencias, incluida la humana. Los términos “Hijo”, “Cristo” y “Logos” son intercambiables. “Cristo”, además de Mesías, pasó a significar “Logos”, “Demiurgo”, “Salvador” o “Dios”, entre los gnósticos y mistéricos.

Según algunos negacionistas, Justino incorporó un Jesús palestino al Logos de Filón. Al menos así pudo ser a nivel imperial, pero antes que Justino también lo hizo Marción y tal vez los autores anónimos de los evangelios canónicos. Sabemos que Justino escribió en Roma, hacia 145, que “la Palabra tomó forma, se hizo hombre y fue llamado Jesús Cristo”. Y Marción predicaba que Jesús apareció en Cafarnaúm de Galilea, siendo un mediador divino (demiurgo) que bajaba del cielo para salvarnos. Su misión es “de luz” y la emprende “contra el mal”, representado por Yahvé. Jesús desciende en un año y un lugar concretos, a la vista de muchos. “Después del año 150, las distintas doctrinas que mostraban una mezcla ampliamente divergente de características judías y griegas, incorporaron la historia mitificada de Jesús de Nazaret al relato teológico y la fusionaron con la figura del Cristo redentor. El Jesús Cristo que finalmente emerge es un personaje compuesto de muchos (el nombre de Jesús Cristo no fue formalmente adoptado en su forma actual hasta después del primer Concilio de Nicea.” Hacia el año 325.

Un Jesús de carne y hueso plausible

J.M. Barreda sugiere que, a la luz de las investigaciones históricas, si hay alguna fracción del personaje de Jesús que corresponda a algún humano de carne y hueso que viviera en Galilea a principios de nuestra era, este ser humano pudo ser Juan de Gamala. Para ello se basa en el análisis de Cascioli, quien buscando la ciudad concreta que citan los evangelios, edificada en una montaña sobre el lago Tiberíades, concluye que tal ciudad sólo pudo ser Gamala, en el Golán, y no la actual Nazaret, que por entonces no existía ni  se corresponde con aquella geografía evangélica.

De hecho el término “nazareno” es probable que proceda de “nasoreano”, no del gentilicio de ninguna ciudad. Epifanio, un obispo palestino del siglo IV, dice que los nasoreanos eran una secta judía precristiana que se extendía por Siria y Palestina. Eran mesianistas que seguían el mismo libro sagrado que los ossaeanos (esenios), una de cuyas tradiciones esperaba el retorno de un líder martirizado, pero ignoraban al Jesús de los Evangelios. Archibald Robertson, Arthur Drews , Robert Eisenman y William Benjamin Smith están de acuerdo en que Epifanio habla de la secta de los mandeanos, que aún sobrevivía en Iraq a comienzos del siglo XXI. Sus escasos centenares de integrantes veneran a Juan el Bautista como profeta y consideran que Jesús fue un impostor. Se llamaban a sí mismos “nasoreanos”, no por nada relacionado con un poblado llamado “Nazaret” sino con la palabra “natzar”, que significa “ver”, “guardar”, “vigilar”. Los nasoreanos daban a su Dios el nombre de nosri, esto es, protector, guardián o “Salvador”. Si los notzrim se consideraban “los guardianes» o “los vigilantes”, quizá fuera por sentirse portadores de un secreto o formando parte de una misión especial y sagrada.

El Nuevo Testamento emplea seis veces la palabra «nazareno», pero utiliza otras trece el término «nazoreano». En el Libro de los Hechos no se llama “nazareno” a un habitante de un pueblo sino a un seguidor de Jesús. Y “notzrim” es la palabra hebrea que aún designa a los cristianos, y es muy similar a las denominaciones siríaca, Nasrani, y árabe, Naṣrānī. Si Jesús era llamado “nasoreano” no debía tratarse de algo ajeno a su ejercicio.

Según A. Robertson, la palabra Nazaret debe haber sido inventada posteriormente a los evangelios para explicar el calificativo «nasoreano» por personas ignorantes del hebreo”. Aunque es plausible también que el evangelista haya querido confundir adrede el apodo con el supuesto gentilicio de una ciudad inexistente. Y posteriormente se aplicó el nombre “Nazaret” a una aldea sita en un llano, lo cual resultó incoherente con la ciudad que citan los evangelios, que supuestamente estaba al lado de una montaña.

El calificativo “Jesús el Nasoreano” aparece además una vez en la literatura rabínica, tal como mostraron Robert Eisler y Archibald Robertson. Un rabino llamado Eliezer ben Hircano, que  enseñó entre los años 90 y 130, comentó al rabino Akiva una frase que un discípulo de Jesús el Nasoreano le habría oído a éste. La frase es un ataque sarcástico realizado por ese tal Jesús contra el sacerdocio de Jerusalén. Que Jesús de Galilea se refiriera así al sacerdocio judío parece coherente con lo que los evangelios cuentan de él. Y la cita parece de una fecha próxima a la de la supuesta actividad del Jesús de los evangelios.

Sin embargo ese rabino llamado Jesús el Nasoreano no es coherente con el judío de Gamala de Cascioli: ““Si Jesús resulta ser de Gamala, ¿quién podría ser sino Juan, el nieto del rabí Ezequías? Basta sustituir en los evangelios “Nazaret” por “Gamala” para que todo aparezca claro (…) Jesús es el producto de una transformación construida sobre Juan, hijo de Judas del Golán”. Ambos llevaron los apelativos “de Gamala”, “el Galileo” o “el golanita””. Además, los nombres de tres de los hermanos de Jesús, Simón, Santiago y Judas, coinciden con los de Juan de Gamala.

Robert Ambelain, por su parte, dice que Jesús no era Juan de Gamala, sino su primo.  La cuestión es que ambos relacionan a Jesús con aquella familia. Con el rabino Ezequías, su hijo Judas, sus nietos y otros protagonistas de las guerras judeorromanas que reivindicaban el trono de David, la expulsión de los romanos y un sumo sacerdocio limpio de traidores. Así que, en efecto, hubo una familia que se consideró heredera al trono, proporcionó candidatos a reyes-mesías durante más de un siglo, vivió en una ciudad que coincide con la descripción que hace Lucas de la de Jesús, y se movió por la zona del Lago Tiberíades o Mar de Galilea.

De hecho, Judas “el Galileo” fue llamado “el Cristo”. Pero los nombres sólo coinciden parcialmente. Ezequías murió en un encuentro armado contra las tropas de Herodes el Grande. Judas continuó su lucha, emprendiendo ataques contra guarniciones y tropas romanas. En 6 EC, en la llamada “Guerra del Censo”, fue aclamado “Cristo” y asaltó la guarnición romana de Séforis, la capital de Galilea, a 7 km de la actual Nazaret, pero luego fue prendido y muerto por suplicio. Fundó el movimiento zelote y Josefo lo describe como un “filósofo” que “fundó” la cuarta secta del siglo I. Los hijos de Judas continuaron su lucha y reivindicación dinástica.

En conclusión, el Jesús de los evangelios pudo estar basado en la biografía de Juan de Gamala, en la del rabino Jesús el Nasoreano, o en la del hereje judío Yeshua Ha-Notztri (ejecutado el 65 AEC), o en una combinación literaria de los tres personajes, confundidos voluntaria o involuntariamente o vagamente recordados. No se puede deducir mucho más. Lo escaso e indirecto de las pruebas disponibles, y lo tardías que son las primeras referencias a Jesús el Cristo, dejan abierta también la posibilidad de que en realidad no haya ninguna persona de carne y hueso tras el personaje de Jesucristo, como afirman los negacionistas, y el personaje humano biografiado en los evangelios sea exclusivamente literario.

Como afirman los negacionistas, los escenarios evangélicos y muchas de las frases atribuidas a Jesús en ellos fueron inventados por redactores que no son testigos de lo que narran. Los especialistas conocen bien el ambiente histórico de la época de los evangelios y la naturaleza del Reino propugnado por el personaje protagonista. El ambiente mesiánico y revolucionario de la época aparece esporádicamente en los evangelios, aunque contaminado por una historia paralela destinada a negar la involucración del protagonista en el mismo. Los especialistas han filtrado sistemáticamente las afirmaciones que pueden ser consistentes históricamente de las que no, y han obtenido así un Jesús históricamente verosímil, tan creíble como -en sus respectivos contextos- don Quijote o Guillermo Tell, pero esto no implica que el personaje sea real e histórico. Claro que se obtiene un maestro “posible”, que pudo predicar una ética de tipo mesiánico, etc., pero creado a fuerza de seleccionar, con esfuerzo, unas unidades textuales coherentes dentro de las obras devotas, y de eliminar cuanto se demostró falso.

Ahora bien, ¿es históricamente creíble un personaje del que sólo nos informan unas fuentes religiosas y ninguna independiente? ¿Es real cualquier personaje cuyo retrato nos sea reconocible? De ser así, habrían existido Sancho Panza, el rey Lear, Cordelia, o sir Lancelot. Además, ¿es histórico un personaje en cuya descripción sólo un 5-15% parece tener una base histórica coherente? El personaje histórico que parece surgir del filtrado científico de los evangelios tiene un parecido marginal con el Jesucristo que describe el dogma católico.

Otro argumento que esgrimen los negacionistas es el dilema de E. Doherty: “Si Jesús hubiera ejercido en sus seguidores y en los miles de creyentes que respondieron a su mensaje, el efecto explosivo que se afirma de él, dicho hombre tuvo que haber brillado en el firmamento de su tiempo. Los historiadores no podrían ignorarlo. Si por el contrario, fue un sabio anodino, discretamente seguido, hasta el punto de dejar escaso eco, sin realizar prodigios ni hazañas, ¿por qué iba a ser posteriormente deificado?”

Tales son los argumentos negacionistas o mitistas, que prefieren considerar un mito al personaje de Jesús. J.M. Barreda admite como plausibles estos argumentos negacionistas, pero se mantiene en una interpretación historicista. Principalmente, debido a los detalles de imperfección que conserva la descripción de ese Jesús evangélico: se enfada cuando se le pide una curación; llama «esa zorra» a Herodes Antipas; es acusado de predicar que no se paguen los tributos; tiene seguidores que se disputan su puesto en el futuro Reino; se compara con «el novio» que va a la boda; habla contra los ricos; pone el ejemplo de un rey que ordena ejecutar a aquellos que no quisieron que gobernara sobre ellos, etc. Estas descripciones representan una «lectio difficilior» (el texto más inesperado es probablemente más auténtico que otras versiones) difícil de explicar en un personaje que, si fuera puramente inventado, debería ser más ideal y sabio que el que se describe. ¿por qué terminaron añadiendo a este mesías Jesús y no a otro? La respuesta es difícil, pero J.M. Barreda considera plausible la existencia de un mesías judío de carne y hueso. Los judíos pudieron considerarlo  un maestro revolucionario en la línea de Judas, pudo tener seguidores que apuntaron sus palabras (documento Q) y quizá otros que apuntaron sus pasos por Jerusalén y su final como candidato mesiánico (crucifixión como «rey judío»). Tal vez las primeras versiones evangélicas fueran rebeldes, pero debieron reelaborarse como prorromanas y espiritualizadoras del Reino y del personaje en un sentido paulino. Después de la 1ª guerra la versión triunfante sólo podía ser prorromana, del mismo modo que todos los cristianos que quedaban eran romanos, en general de habla griega. Tal vez después de la 2ª Guerra romana (3ª, si consideramos segunda la rebelión de Kitos o el exilio) aparece Marción con su evangelio gnóstico, los evangelios definitivos en versión antimarcionita (o al menos el de Lucas), la construcción de una ortodoxia triunfante (separada del gnosticismo), y todo el resto de la historia cristiana hasta hoy día.

La ética de Jesús el Cristo

Si nos atenemos al personaje histórico que parece protagonizar los evangelios, la ética de Jesús no era tan pacífica como la de Pablo, y era circunstancial, esto es, estaba centrada en un fin político-religioso, y no era aplicable universalmente sino sólo mientras duraran los tiempos en que se lucharía por preparar el  reinado del nuevo mesías judío. Pablo la volvió universalista, tolerante hacia otras etnias y hacia los imperios terrenales, y enfatizó el concepto de amor, que aparece mucho más en sus cartas que en todos los evangelios juntos.

Gran parte de la ética añadida por Pablo y los cristianos a la figura de Jesús no es original  sino que se predicaba en culturas religiosas vecinas. El libro ejemplifica esto con citas religiosas egipcias y rabínicas anteriores a nuestra era:

He contentado a Dios con lo que Él quiere: He dado pan al hambriento, agua al sediento, vestido al desnudo, una barca al que no tenía…”.

“¡Feliz día! El cielo y la tierra se alegran, pues hete aquí, gran señor de Egipto. Los desertores vuelven a sus ciudades, los que se escondían, salen; los que tenían hambre se sacian alegremente; los que tenían sed, se embriagan; los que estaban desnudos, visten lino fino; los que estaban en harapos, visten vestidos blancos; los que estaban en prisión, son liberados. Los tristes están alegres; los que provocaban disturbios en este país, se volvieron pacíficos…”

“¡Ha nacido! ¡Oh venid y (…) adorad al hijo engendrado por el propio Dios!”

Todo lo anterior es egipcio; y lo que sigue, pertenece a rabinos fariseos pre-evangélicos:

“¿Has visto jamás a un pájaro o a un animal del bosque que deba preocuparse de su comida, asegurándosela por medio del trabajo? Dios les da la comida sin que la ganen con sus esfuerzos. (…) ¿Le ha de convenir, pues, preocuparse por las necesidades materiales?”

“¿Viste jamás a un león alquilarse como mozo de carga, a un ciervo recoger las mieses del verano o a un lobo vender aceite? Y, a pesar de todo, estas creaturas se perpetúan, aunque ignoran toda preocupación por la comida. Pero yo, que soy creado para servir a mi creador, ¿debo estar más preocupado por mi subsistencia?”

“Y vosotros ahora, queridos hijos, amad cada uno a vuestro hermano, con corazón bueno, alejad de vosotros el espíritu de la envidia.”

“Amé al Señor con toda mi fuerza, y amé a todos los hombres como a mis hijos; haced como yo, hijos míos… y domaréis las bestias feroces, teniendo junto a vosotros al Dios del Cielo, que acompaña a los hombres de corazón simple…”

“Vi a un necesitado desnudo en invierno, y por piedad aparté un vestido de mi casa y lo di al desgraciado. También vosotros, hijos míos, tened piedad de todos sin distinción, y dad a cada uno de buen corazón lo que Dios os ha dado. (…) Porque Él tiene piedad de los hombres, en la medida que ellos tienen piedad de su prójimo. Hijos míos, amaos los unos a los otros y no penséis cada uno en la maldad de vuestro hermano.”

“El hombre valiente tiene piedad de todos, aunque sean pecadores, aunque le quieran mal. De este modo quien hace el bien vence a los malos, estando protegido por el bien que les hace. (…) Tiene piedad de los pobres y es compasivo con las enfermedades de los débiles; pone a Dios por encima de todo; protege a quien teme a Dios y ayuda a quien ama a Dios; avisa a quien desprecia al Altísimo y le convierte, y ama de todo corazón a quien tiene la gracia de un buen espíritu” (…). “Si hacéis el bien, los espíritus impuros huirán de vosotros, y las bestias salvajes os temerán…”

“No debes odiar, ni siquiera en tu corazón.”

“Ama a quien te castiga.”

“¿Es posible que quien teme a Dios pueda odiar a un hombre y considerarlo su enemigo?”

“Un rabino perdona, antes de acostarse, a todos los que le hayan ofendido durante el día.”

“Es mejor ser insultado por los otros que ser quien insulte.”

“Colócate entre los perseguidos y no entre los perseguidores.”

En conclusión, la ética que se suele asociar al personaje de Jesucristo se encuentra también en otras religiones de su época, entre ellas la antigua religión judía. El cristianismo fue en general una de las muchas religiones toleradas en el imperio y pronto se convirtió en la favorita de varios de sus emperadores. Jose Manuel Barreda no halla indicios históricos de persecuciones sistemáticas hacia los cristianos antes del 250 EC: Varios investigadores se propusieron cuantificar el número de cristianos condenado a muerte circense. Revisaron numerosas actas de condena y hallaron muchos testimonios y sentencias escritas, pero ni un solo caso de cristiano sentenciado a ese suplicio por el hecho de serlo… Las persecuciones masivas son cosa de los siglos III y comienzos del IV [llegando a producir casi 4.000 víctimas cristianas], aunque las más duras serán las que emprenda la Iglesia [provocando muchas sentencias legales, y ejecuciones de cristianos, por violencia contra sitios paganos de culto y desórdenes públicos]. Barreda también subraya el “silencio absoluto de los demás autores anti­guos [a excepción de un supuesto comentario de Tácito probablemente interpolado] sobre las pretendidas persecuciones de los primeros cristianos bajo Nerón en conexión con el incendio de Roma. De haber existido alguien que hablara sobre el suceso, sería Jose­fo, puesto que eran sus compatriotas judíos quienes habrían sucumbido a causa de él” (…) “Tras la Antigüedad, la Edad Media parece igno­rar, también completamente, la persecución de los cris­tianos bajo Nerón: la ignoran las innumerables leyendas de mártires y santos, que se deleitan con una voluptuosidad perversa en las torturas sufridas por los cristianos. Ningún cronista de la época, Freculphe, Vicent de Beauvais, Jacques de Voragine, nos dice nada so­bre el particular. Ningún autor hace la menor alusión de ello, aunque hablen de Nerón…” Tampoco Dante conoce el episodio. “Resulta evidente que este escrito [que corrige a Tácito es] del siglo XV (1420 y ss) (…) Se trata de una falsificación manifiesta debida, probable­mente, al mismo Poggio Bracciolini, tan famoso por sus humanidades como por sus descubrimientos y ventas de antiguos manuscritos” (Hochart, citado por Arthur Drews).

Con esto finalizamos el resumen de los dos excelentes libros de Jose Manuel Barreda.

El que los primeros cristianos se tomaran en serio su ética, en un mundo con los valores greco-romanos en decadencia, pudo ser una de las claves del triunfo del Cristianismo como religión frente a otras creencias contemporáneas suyas. Contreras (2018) apoya esta tesis, que procede de Rodney Stark, uno de los más prestigiosos sociólogos de la religión contemporáneos. Stark analizó las posibles causas de que una secta judía marginal pudiera convertirse en tres siglos en la más importante religión de la historia de Occidente. Stark subrayó, entre otros factores, que los cristianos atendían a los enfermos durante las epidemias –a diferencia de los paganos, que los abandonaban a su suerte por miedo al contagio. Ello parece haber provocado una tasa de supervivencia hasta tres veces mayor entre los cristianos primitivos, y mostró a los paganos una plausible superioridad moral de la nueva religión. Contreras cita como ejemplo la devastadora plaga del año 165, en la que Galeno, el gran referente de la medicina romana, huyó de la capital para evitar el contagio. En contraste, muchos cristianos se quedaron, exponiendo sus vidas para cuidar a los enfermos. “El emperador Juliano (“el Apóstata”), que a mediados del siglo IV intentaría infructuosamente restablecer la hegemonía del paganismo, se lamentaba así en 362 en carta a un sacerdote pagano de Galacia: “Creo que cuando los pobres fueron descuidados e ignorados por los sacerdotes [paganos], los impíos galileos tomaron nota y se dedicaron a la beneficencia. […] Los impíos galileos sostienen, no solo a sus pobres, sino también a los nuestros […]”.

A diferencia del mensaje cristiano, los dioses paganos no planteaban exigencias morales, y podían ser sobornados mediante ritos y ofrendas para que concedieran favores terrenales. Además, el paganismo no prometía una vida después de ésta (salvo vagas noticias de un Hades muy poco sugestivo). Lo racional, desde esas premisas, era actuar como Galeno: anteponer la salvación del propio pellejo –que es lo único que tenemos y tendremos nunca- a cualquier consideración altruista. Los cristianos, en cambio, creían que “nuestros hermanos que han sido liberados de este mundo [contagiados por los agonizantes a los que atendían] no deben ser llorados, pues sabemos que no se han perdido, sino que solo nos preceden en el camino” (Cipriano, obispo de Cartago, en 251).

Se añade a esto la distinta concepción de la familia y la descendencia femenina que divulgaron los cristianos, en contraste con la que practicaban los romanos paganos. Roma padeció un problema de infranupcialidad e infranatalidad ya en su época republicana, que no haría sino agravarse en la etapa imperial: “prevalecía la infecundidad”, reconoce Tácito en sus Anales (3, 25). Según historiadores como Parkin o Devine, es probable que ya en el siglo I no se llegase siquiera al reemplazo generacional. A partir del siglo III comienza el proceso de desurbanización: las ciudades pierden población, algunas quedan abandonadas. A falta de romanos, Marco Aurelio recurre ya en el siglo II al reclutamiento de germanos y escitas en sus legiones. La infranatalidad podría haber derivado del desprecio hacia lo femenino y la práctica del infanticidio femenino que caracterizan a las sociedades muy belicosas, como lo era la romana (comentamos esta tesis de M. Harris en Materialismo Cultural y Modos de Producción). El neonaticidio –especialmente el femenino: era raro que las familias criasen a más de una hija- era permitido por las leyes, justificado por los filósofos y ampliamente practicado: “Si [el hijo que esperas] es un varón, consérvalo; si es una niña, deshazte de ella”, ordena en el siglo I por carta un tal Hilarión a su esposa Alis. El aborto estaba a la orden del día, pese al peligro que suponían para la mujer los toscos procedimientos empleados, como ingerir un veneno en dosis solo ligeramente inferiores a las letales para un adulto, o los truculentos métodos para la extracción del feto.

Otra razón asociada que alega la fuente citada fue la infra-nupcialidad. Con una ratio de unos 140 varones por cada 100 mujeres en el siglo I, debido al neonaticidio femenino masivo, no todos los varones encontraban esposa, y muchos varones podían satisfacer sus necesidades sexuales recurriendo a esclavas, a prostitutas o a la homosexualidad.

Según esta fuente, la clave del éxito demográfico cristiano fue la sacralidad de la vida y de la familia; y también cierta dignidad que concedía a la mujer. Los cristianos no mataban a sus hijas (“se nos ha enseñado que es perverso exponer a los recién nacidos”, explica San Justino en su Primera Apología): por tanto, no les faltaban mujeres; por tanto, se casaban y procreaban más. Se casaban, además, a una edad más tardía que las paganas -lo cual revela ya un mayor respeto por el discernimiento de la mujer- y más a menudo con cónyuges de su elección. Los cristianos consideraban sagrado el vínculo conyugal, y por tanto no se divorciaban, a diferencia de los paganos. Tenían a menudo una prole numerosa, ateniéndose al “creced y multiplicaos”. Desaprobaban las prácticas eróticas evitadoras de la procreación. Sus exigencias de castidad pre y extramatrimonial eran simétricas, vinculando tanto a varones como a mujeres. Abominaban del aborto y del neonaticidio: “no asesinarás a tu hijo mediante el aborto ni le matarás cuando nazca”, proclama la Didaché, un texto catequético [supuestamente] de finales del siglo I.

En una carta a su esposa, Tertuliano afirma (Tertuliano, A su esposa, I, 5, siglo III): “[Los cristianos] nos buscamos cargas que son evitadas por la mayoría de los gentiles, que son obligados por las leyes [a tener hijos] y están diezmados por los abortos”.

El apoyo imperial al cristianismo debió de ser otro factor decisivo. Podemos conjeturar que las autoridades romanas acabaron apoyando a un cristianismo cuya ética era una copia de la judaica, porque en el judaísmo esa ética era puesta con frecuencia al servicio del mesianismo nacionalista anti-romano, mientras que entre los cristianos esa ética había sido universalizada por Pablo y sus continuadores, y se había vuelto compatible y complementaria con el poder imperial.

Esto nos lleva sin embargo a otros temas, más sociológicos que históricos, que merecerían ser investigados aparte.

Referencias

Barreda, Jose Manuel. Apuntes sobre Jesús y el Cristianismo. Amazon, versión Kindle, 2020.

Barreda, Jose Manuel. Lucía Busca a Jesús. Ediciones Corona Borealis, Málaga, 2022.

Contreras, Francisco José (2018). Por qué triunfó el cristianismo. https://www.actuall.com/criterio/laicismo/por-que-triunfo-el-cristianismo/

La Guerra Lingüística entre Chomsky y Lakoff y el papel de los marcos conceptuales en la política

En dos artículos previos (El lenguaje como la más importante de las construcciones culturales. La crítica de Everett a Chomsky y El origen del lenguaje humano según Daniel Everett) resumimos dos libros de Daniel Everett en que presenta evidencias contrarias a la existencia de una gramática universal como la que propuso Noam Chomsky. Las aportaciones de Everett hay que situarlas dentro del debate (llamado guerra lingüística) que se produjo tras 1967 entre algunos de los discípulos de Chomsky y éste influyente lingüista.

Los cuatro discípulos de Chomsky que iniciaron la ruptura con su maestro intelectual fueron Paul Postal, «Haj» Ross, George Lakoff y James McCawley, a los que se unieron posteriormente otros como el propio Everett, quien también fue discípulo de Chomsky. Todos estos lingüistas reinterpretaron las estructuras sintácticas profundas propuestas por Chomsky como significados más que como objetos sintácticos. Mientras que Chomsky y otros lingüistas de su escuela (que ha sido dominante durante décadas) argumentaban que el significado de una oración se derivaba de su sintaxis, los discípulos díscolos argumentaron que la sintaxis se derivaba del significado y del uso práctico de las frases. Se fueron construyendo así dos aproximaciones lingüísticas en directa oposición: gramática generativa frente a semántica generativa.

La semántica generativa generó un paradigma lingüístico alternativo, conocido como lingüística cognitiva, que intenta explicar la capacidad humana de comprender el lenguaje mediante conceptos que proceden de la psicología cognitiva, como la memoria, la percepción y la categorización. Los gramáticos generativos conjeturan que la mente tiene un sistema neuro-cerebral independiente para la adquisición del lenguaje. Por el contrario, los lingüistas cognitivos piensan que el procesamiento de los fenómenos lingüísticos está basado en capacidades cerebrales genéricas para el reconocimiento de pautas, y para la generación de preconceptos y conceptos no-verbales. Esto es, el  proceso lingüístico está informado por estructuras conceptuales profundas, y las habilidades cognitivas utilizadas para procesar las informaciones lingüísticas son similares a las utilizadas en otras tareas no lingüísticas.

George Lakoff

Lakoff, al igual que los otros discípulos de Chomsky citados, se opuso a algunas de las afirmaciones centrales de su maestro intelectual porque consideró que el lenguaje natural no es un artefacto puramente lógico, sino psicológico. En esta línea, propuso la teoría de la “embodied mind” (mente corporizada o encarnada) en la que el cuerpo y su funcionamiento práctico eran los mediadores cruciales entre (i) la interacción social y los estímulos ambientales y (ii) la producción primero de significados útiles y luego de estructuras sintácticas significativas. Esta perspectiva era completamente opuesta a las tesis chomskianas y contribuyó a que, desde la década de 1980, ambos lingüistas dejaran de hablarse.

Como resume muy bien Alcoberro (http://www.alcoberro.info/george-lakoff-y-el-poder-de-las-met%C3%A1foras.html ), la teoría de Chomsky de que las estructuras mentales lingüísticas son innatas y de tipo lógico fueron un intento de combatir el behaviorismo de Skinner y su escuela, que era enormemente simplista a la hora de explicar comportamientos humanos complejos, como el habla. Chomsky argumentó que la rapidez con que el niño aprendía a hablar y la universalidad de ciertas estructuras sintácticas se explicaban mejor suponiendo que nacemos pre-constituidos  con sistemas (que podríamos llamar “cartesianos”) de procesamiento lógico de la sintaxis lingüística. En esto, la mente funcionaría de forma similar a un ordenador que debe funcionar partiendo de un cableado o hardware de fábrica. Estos sistemas neuro-cerebrales congénitos nos permitirían comprender qué frases son significativas y cuáles no, porque hay una estructura sintáctica universal para todos los humanos. A Lakoff esta teoría le parece insuficiente para explicar la complejidad de las interacciones lingüísticas humanas, piensa que las estructuras lingüísticas no son universales, y que se hallan vinculadas a estructuras emocionales, psico-lógicas.

Para la escuela de Chomsky la sintaxis es independiente de la cultura, de la interacción social,  de la intención de comunicar, del contexto y de los procesos cognitivos. Para Lakoff, en cambio, la semántica (el significado de las unidades lingüísticas y de sus combinaciones) precede a la sintaxis. Everett (El origen del lenguaje humano) está de acuerdo con esta perspectiva y proporciona pruebas antropológicas en su favor. Para Lakoff las metáforas están en el centro de la producción de significados grupales e individuales. Chomsky ignora estos mecanismos semánticos, pues su perspectiva trata de explicar el habla desde estructuras sintácticas. Sin embargo, en los últimos treinta años, las aportaciones de Lakoff, Everett y otros lingüistas, han ido arrinconando las tesis más clásicas de la lingüística chomskiana.

Para Alcoberro, lo que hay entre Chomsky y Lakoff es un debate subliminal sobre el sentido de la Ilustración. Para Chomsky un lenguaje puramente lógico y racional, evitaría el debate inútil y tendría como efecto plantear los problemas de forma objetiva. Un ilustrado simplemente debe actuar con racionalidad, y todo el activismo político de Chomsky ha sido siempre un intento de desvelar las contradicciones e irracionalidades en el comportamiento y el discurso de los grandes poderes geopolíticos, con el fin de que ello ayude a que la racionalidad se imponga. En este sentido, Chomsky sería un anarquista de la vieja estirpe (un poco como Tolstoi). De los que han llegado al anarquismo por considerar que esa es la única posición moral racional y lógicamente irreprochable, con independencia de si es o no un tipo de igualitarismo factible en las presentes circunstancias.

Lakoff considera, en cambio, que las discusiones políticas siempre estarán mediadas por marcos conceptual-metafóricos de construcción de significados, los cuales están muy relacionados con hábitos culturales, familiares y psicológicos. Hemos resumido algunas de las principales ideas de Lakoff en dos artículos previos ( Las metáforas y la construcción imaginaria de la realidad ; La base psicológica del autoritarismo conservador). Una de las consecuencias de esta perspectiva es que el progreso de la razón humana no proviene tanto de la claridad lógica en la exposición de los conceptos, como de la capacidad emotiva de persuasión. Pues los conceptos llevan inevitablemente consigo una carga emocional y unas asociaciones con valores, connotaciones,  situaciones y  prácticas lejanas, sobre todo si se trata de conceptos ético-políticos. Lakoff no considera “la verdad” como un rasgo natural y objetivo de las cosas. El mundo verdadero es algo construido mediante marcos conceptual-metafóricos. Un marco es inevitablemente una simplificación más o menos sofisticada de una realidad, pero un poco paradójicamente, esa realidad no es perceptible en sí misma sin esos marcos basados en gran parte en metáforas. Según Lakoff, cuando una idea no cabe en un marco mental tendemos a desdeñarla o a ignorarla. Esto puede resultar desalentador, pero hay demasiadas evidencias de que es la manera de funcionar de la mente humana. Por tanto, es necesario partir de ello si queremos transformar políticamente la sociedad. Transformar la sociedad requiere la construcción de nuevos marcos mentales. Pero esto a Chomsky le parece una intromisión intolerable de lo social y lo político en la racionalidad humana, que para él es y debe ser autónoma.

El cerebro convierte en habituales ciertas pautas de activación neuronal de distintas partes del cerebro, de manera que la experiencia que tenemos sobre algo quedará unida de forma inconsciente a unas sensaciones positivas o negativas de aprobación o rechazo, en función de la incidencia que dicha imagen o experiencia haya tenido previamente sobre nuestro bienestar (Pérez-Zafrilla, 2017, citando a Lakoff y a Damasio). Así, al reiterarse una experiencia similar, tales conexiones cerebrales reconstruirán el marco mental en que dicha experiencia cobra sentido para nosotros y también la reacción de aprobación o rechazo que ese estímulo exterior generó, y que se perpetúa en la actitud que tenemos hacia él. Esas reacciones emocionales responderían a unos patrones adaptativos forjados en nuestro cerebro por la convivencia en grupos pequeños a lo largo de la evolución. La significación moral de los conceptos se reduciría tanto para Lakoff como para Haidt a las reacciones emocionales de aprobación o rechazo que esos conceptos producen en nosotros.

La perspectiva de Lakoff ha ido ganando seguidores en las décadas recientes y, al igual que muchos conceptos marxianos acabaron formando parte de los análisis políticos en todos los sectores ideológicos, hoy es habitual oír hablar a muchos periodistas politólogos de que lo fundamental en la lucha partidista es la construcción de “relatos”: discursos que connotan emociones, valores, contextos e historias a las que un individuo se siente habitualmente vinculado. Y que cuando un partido político es incapaz de generar un discurso propio, coherente con el marco mental de su electorado, y  se ve obligado a argumentar usando el marco mental del adversario político, ello conduce inevitablemente a la derrota electoral. Como lo expresa Lakoff: «si mantienes su lenguaje y su marco, y te limitas a argumentar en contra, pierdes tú, porque refuerzas su marco» (Pérez-Zafrilla, 1917, citando a Lakoff).

Por ejemplo, según Jonathan Haidt, los valores que refuerzan la creencia de que un comportamiento es ético y moral son la justicia, la lealtad, la autoridad, la pureza, la evitación del daño (cuidado) y la libertad. Tanto este autor como Lakoff encuentran que los políticos de derecha tienden en sus discursos a dar prioridad a la lealtad, la autoridad y la pureza, porque estos valores son dominantes entre sus votantes;  mientras que los políticos de izquierda tienden a enfatizar la justicia y la evitación del daño. El valor de la libertad, que nos debe mover a la rebelión cuando nos sentimos oprimidos, es utilizado tanto por unos como por otros, en distintos contextos. La pugna electoral y eso que Gramsci llamaba la lucha por la hegemonía son pues, en gran medida, una pugna entre relatos que se basan en distintos marcos conceptual-metafóricos.

Símbolos de los seis valores subyacentes, según Haidt, al sentimiento de moralidad:    Justicia, Lealtad, Autoridad, Pureza, Cuidado y Libertad.

Pérez-Zafriya (2017) considera, sin embargo, que la manera como Lakoff describe la génesis de los marcos conceptuales es demasiado psicologista, y se sitúa más cerca de las perspectivas de Taylor (1996) y de Cortina, al defender que la consciencia individual y las interacciones sociales tienen una capacidad de generar y modificar marcos mucho mayor que la que les otorga Lakoff. Así, opina que:

cuando a nivel social triunfa una metáfora, el sujeto reconoce intuitivamente que utilizar un concepto diferente arrojará unas consecuencias negativas sobre él, pues el resto de individuos –que comparten el marco hegemónico– sentirán un rechazo intuitivo hacia él por contravenir lo socialmente aceptado. En consecuencia, utilizar un concepto diferente para referirse a un tema, o defender una postura que contravenga el marco generado por la metáfora hará que el resto del grupo lo rechace sin ni siquiera pensar si tal vez los argumentos de ese individuo son mejores. Esto sucede porque la activación de los marcos mentales remite a unos códigos adaptativos forjados por la evolución en nuestro cerebro que nos impulsan a actuar de tal forma que procuremos la aprobación de los demás y evitar su rechazo. Estas emociones, como, por ejemplo, la tendencia a la reciprocación o el altruismo, eran esenciales para la supervivencia en grupos pequeños”.

El proceso de enmarcado remitiría pues al campo psico-sociológico de la prudencia necesaria para ser aceptados por un grupo social, aunque ese proceso utilice procesos neurológicos de asociación de emociones con conceptos metafóricos. Según Pérez-Zafriya, la manera como Haidt y Lakoff utilizan el concepto de marco es muy limitante, pues concibe toda disputa política en términos de una lucha por imponer nuestro marco a otros grupos que utilizan marcos incompatibles con el nuestro; y esto implica que unos grupos tratan de manipular emocionalmente a otros. Ello pasa por alto el hecho de que la política incluye a veces prácticas que no son similares a una lucha sino a una reflexión colectiva. Por ejemplo, a veces se utilizan procesos políticos deliberativos, o de obtención de consensos mediante discusiones asamblearias. Estos consensos deliberativos se caracterizan precisamente por negar, superándolos de facto, los marcos mediante los cuales pensaban y actuaban inicialmente los grupos que entraron en discusión. Esta clase de discusión deliberativa tiene mucho de racional, y es capaz de hacer evolucionar los consensos sociales previamente establecidos.

Es fácil aceptar las críticas de Pérez-Zafrilla sin abandonar lo fundamental del planteamiento de Lakoff. Los procesos deliberativos serían efectivamente una manera de hacer conscientes las ventajas y los inconvenientes pragmáticos que se derivarían de que la mayoría social adoptara uno u otro de los marcos conceptual-metafóricos disponibles.  Tales procesos de comparación facilitarían la creación de marcos nuevos capaces de integrar aquellos valores que la mayoría encuentra más valiosos en los marcos antiguos.

Ahora bien, la organización política de una sociedad determina en qué situaciones es costumbre o está institucionalizado el que grupos que usan marcos diferentes se sienten a deliberar juntos. Las democracias basadas en la pugna electoral fomentan más bien lo contrario: la pugna ideológica entre representantes de marcos previamente existentes en el electorado. Una democracia más sustancial y creativa requeriría la institucionalización de procesos deliberativos. Pero esto es otro tema, que plantearemos en otro momento.

Referencias

Alcoberro, R. George Lakoff y el Poder de las Metáforas. http://www.alcoberro.info/george-lakoff-y-el-poder-de-las-met%C3%A1foras.html

Haidt, J., Jonathan y Craig Joseph (2004). Intuitive ethics: how innately prepared intuitions generate culturally variable virtues. Daedalus, 133: 55-66.

Pérez-Zafrilla P. J. (2017). Marcos mentales: ¿marcos morales? Deliberación pública y democracia en la neuropolítica. Recerca, Revista de Pensament I Anàlisi, Núm. 22. 2018. doi: http://dx.doi.org/10.6035/Recerca.2018.22.6

Taylor, John (1996). Las fuentes del yo. La construcción de la identidad moderna. Barcelona: Paidós.

El origen del lenguaje humano según Daniel Everett

Fuente de la Imagen de Cabecera: Diario The Times

En un artículo anterior (El lenguaje como la más importante de las construcciones culturales. La crítica de Everett a Chomsky ) resumimos la crítica culturalista que hace Daniel Everett a la teoría de Noam Chomsky sobre el origen del lenguaje como un sistema biológico especializado. En este segundo artículo, resumiremos con mayor detalle la propia teoría de Everett sobre dicho origen, tal como la argumenta en su libro “How Language Began” (Everett 2017).

En este libro, Everett utiliza la división tripartita que propuso Charles S. Peirce de las formas comunicativas (o signos): índices, iconos y símbolos. Un índice sería un signo no arbitrario y no intencional, como por ejemplo una huella de cierta forma en el suelo, que nos informa de que un caballo ha pasado por allí. Un icono sería un signo no arbitrario e intencionado, como el dibujo de una huella del casco para representar a un caballo.

Everett piensa que el Homo Erectus identificaba y daba valor a piedras que se parecían a cosas como un falo o una mujer, puesto que se han encontrado piedras con estas formas en sus lugares de habitación y enterramiento; y tales piedras no pertenecían al lugar geológico, luego habían sido transportadas allí. Esto indica abstracción y “desplazamiento”, en el sentido de que un objeto es identificado y usado para representar algo que no está físicamente presente. Según Everett, es plausible que algunos iconos utilizados por Homo Erectus se convirtieran en “símbolos”. En particular, algunos iconos sonoros se convirtieron en símbolos hablados.

Un símbolo, a diferencia de un icono, es un signo que ha perdido todo parecido con su referente. Un símbolo hablado sería pues un sonido arbitrario emitido por la garganta, para designar por ejemplo a un gato, que no se parece a ningún sonido que emita o acompañe a un gato. El gesto y la entonación habrían sido cruciales para que estos símbolos fueran comprendidos y usados. Mientras tanto, el cerebro y los órganos del habla evolucionaban para manejar expresiones cada vez más complejas. Esto se produjo probablemente acelerado por la presión de selección que introdujeron las nuevas prácticas culturales de comunicación, debido al efecto Baldwin (sobre coevolución genes-cultura, debido a la aparición de nuevos nichos, véase también: Construcción de Nicho).

En su libro, Everett (2017) propone tres etapas en el desarrollo del lenguaje humano. En la etapa G1, los verbos y palabras son colocados en orden lineal de un modo socialmente acostumbrado (por ejemplo, nombre-verbo-nombre), pero donde el significado preciso es ofrecido por el contexto. Por ejemplo, “María golpear Juan” podría significar, dependiendo del contexto, que María ha pegado a Juan, que María ha sido golpeada por Juan, que María ha chocado con Juan, etc. La interpretación de que María “fue chocada” o fue “golpeada” por Juan podría estar impedida por el orden de las palabras, o quizás no, dependiendo del uso social habitual de la expresión. Esta expectativa que crea la interpretación habitual del significado asentaría con el tiempo una gramática (o regla de interpretación estable, más o menos definida). El orden de las palabras, a la vez que la situación presente, lo que el oyente sabe de María y de Juan, y el conocimiento cultural general, determinan la interpretación. Esta clase de lenguaje tiene una estructura muy básica que carece no solo de recursividad sino también de estructuras tipo árbol.

Los lenguajes de tipo G2 usan palabras y frases con estructura (esto es, una sentencia puede aparecer como un elemento de otra sentencia más amplia), pero sin recursividad.

Los lenguajes de tipo G3 usan estructuras jerárquicas Y recursividad. La recursividad permite que una sentencia forme parte de otra que a su vez forma parte de otra, etc. Esto es, hay más de dos niveles de inclusión de una sentencia dentro de otra.

Everett concibe la gramática como un filtro que hace más predecible la interpretación semántica del mensaje, sobre todo para el que lo oye. Esto es, la gramática sería una herramienta útil, pero no esencial comparada con la invención de los símbolos, las bases culturales de sus significados, y del conocimiento de cómo usarlos apropiadamente para construir historias entendibles, conversar, y usar el lenguaje en sus varios modos. Además, sería una manera de dividir la infinidad de situaciones posibles en un número finito de situaciones (piénsese en la frecuente estructura SUJETO-VERBO-OBJETO), lo cual es una mnemotecnia para la memoria de corto plazo.

Para tratar de entender cuándo se originó el lenguaje, Everett resume lo que cabe inferir de los fósiles de nuestros antecesores homínidos. Desde 2 millones de años BP, Homo Erectus fue el primer Homo que domesticó el fuego, el primero que viajó hasta colonizar casi todo el planeta, el primero capaz de navegar, y sus fósiles muestran una mejora continua y rápida de sus utensilios, casas y organización social, como si las innovaciones fueran comunicadas de padres a hijos. Esto sugiere que podría ser la primera especie capaz de imaginar y donde la consciencia primaria (La base neuronal de la consciencia primaria) empezó a ser auto-reflexiva, y capaz de comunicar símbolos a otros, iniciando así la transmisión cultural de conocimientos.

Hace 1,8 millones de años, un grupo de H. Erectus abandonó África, ayudado por la cubierta forestal que entonces cubría todas las zonas hoy desérticas entre el Norte de África, Oriente Medio y Asia Central.

Reconstrucción del posible aspecto de un Homo Erectus macho adulto

En su asentamiento de Gesher Benot Ya’akov, al norte del Mar Muerto, hace 850.000 años, se encuentran evidencias de uso del fuego, herramientas de tipo Achulean y Levallois, cabañas que parecen albergar diferentes tareas sociales, construcción organizada del asentamiento, y otras evidencias de cultura. La colonización de Flores, Creta, Socotra (a 240 km del Cuerno de África) y otras islas por H. Erectus, entre 1.000.000 y 500.000 años BP, sugiere que eran capaces de construir balsas mucho antes que lo hiciera Sapiens. Quizás fueron arrastrados a esas islas por tormentas mientras pescaban con sus balsas, y no intencionalmente, pero la construcción de balsas para el mar requiere planificación.

En poco tiempo tras su salida de África, probablemente unos pocos miles de años, habían alcanzado China y la isla de Java. Grupos de homínidos viajando tan largas distancias mientras  mantienen su cohesión social y sus invenciones en continua mejora… es difícil imaginar tal escenario si esos grupos no llevaban consigo la comunicación lingüística.

Everett sugiere que Homo Erectus pudo ser capaz de utilizar un lenguaje simple del tipo G1. Un lenguaje de tipo G1 es el más simple posible, pero no es un proto-lenguaje ni un conjunto de “gruñidos” como a veces se ha dicho refiriéndose al H. Erectus. No lo es, según Everett, porque el lenguaje de los Pirahã parece también de tipo G1 y sin embargo: (i) permite a sus hablantes hablar de todo lo que su cultura considera relevante, y (ii) permite expresar pensamientos recursivos y ramificados aunque su gramática no sea recursiva ni jerárquica. En esta lengua amazónica, todas las frases son de este estilo: “El hombre está aquí. Él es alto” o “Yo hablé. Tú estás viniendo”, que podrían querer decir: “El hombre que es alto está aquí” y “Yo dije que tú estás viniendo”. Everett cita en el capítulo 9 de su libro el trabajo de Fred Karlsson, quien mostró que las gramáticas de los idiomas del ‘europeo promedio estándar’ no son tampoco recursivas, y esto no les supone ninguna limitación práctica importante.

La teoría de Everett sostiene que el lenguaje comienza con el uso de los símbolos, con lenguajes del tipo G1 sin todavía ninguna gramática. La gramática sería un añadido posterior en estos lenguajes G1. La gramática necesita símbolos, declaraciones y conversaciones previas para aparecer como una normalización y estructuración parcial de esos usos. Tanto los filósofos pragmatistas como el segundo Wittgenstein estarían conformes con esta idea de que las reglas aparecen después del uso, y no a la inversa.

El premio Nobel Herbert Simon demostró en la década de los 60 que las estructuras jerárquicas (esto es, formadas por otras estructuras que están anidadas dentro de ellas, como si fueran sus elementos) son un recurso utilizado en la naturaleza y las sociedades para construir sistemas complejos, a veces de mayor escala, a partir de sistemas más simples y de menor escala. Si aplicamos ese modelo al campo de la cognición encontramos que es mucho más eficiente y económico imaginar a (y hablar de) un grupo de entes mediante las características de uno de sus integrantes típicos, en lugar de tener que memorizar las características individuales de todos ellos. Una comunicación rica en información, sobre todo si debe producirse con cierta rapidez, se beneficia mucho de las estructuras jerárquicas, tanto a la hora de conceptualizar (en géneros, etc.) como de hablar.

Las gramáticas con estructuras jerárquicas y recursivas es probable que surgieran pues, según Everett, como respuesta a una necesidad social de comunicar pensamientos complejos, y no a la inversa. Para dilucidar con detalle la evolución de una lengua particular es necesario estudiar la retroalimentación mutua entre cultura, cognición y gramática.

Irene Pepperberg estudió durante años a un loro llamado Alex que, según ella, llegó a entender estructuras gramaticales inglesas arborescentes y con recursión. El gorila Koko también lo consiguió. Esto no demuestra que la gramática sea instintiva en los loros o gorilas, pues ellos no la usan para comunicarse entre sí. Más bien demostraría que las redes neuronales son tan potentes para identificar pautas sensoriales que hasta un loro es capaz de identificar una pauta gramatical si observa su uso un número suficiente de veces.

La evidencia antropológica da la razón a Peirce, según Everett, en la secuencia Ïndices a Iconos a Símbolos. Primero vinieron los índices: los pueblos cazadores-forrajeros del Amazonas y otros lugares usan índices (huellas, indicios) para saber dónde están, qué flora y fauna no visible habita cada lugar, dónde hay agua, y qué lugares son mejores para cazar. Los índices son una especie de comunicación metonímica con la naturaleza, pero están ligados a la experiencia individual y no constituyen en sí mismos un lenguaje.

El transporte de objetos icónicos por parte de algunos Homo Erectus (piedras en forma de falo o de mujer) muestra una identificación, uso y creación intencional de signos. Algo es identificado a través de una piedra que se le parece. De hecho, el canto (piedra) de Makapansgat, llevado a una cueva de Sudáfrica por un Austrolopithecus Africanus hace 3 millones de años, puede ser uno de los más tempranos ejemplos de ‘manuport‘, objeto natural (no manufacturado) y recogido de una zona distinta a la cueva por homínidos, en este caso debido probablemente a la similitud que la piedra presenta con un rostro humanoide, lo cual implicaría pensamiento simbólico ya en Australopithecus Africanus, el homínido bípedo antecesor probable del género Homo.

Canto (piedra) de Makapansgat

Manuport fálico de Erfoud (300.000 BP)

La figurina de Tan-Tan, también achelense, es más controvertida, pues podría ser una piedra erosionada por procesos naturales hasta una forma similar a la humana, pero incluso si fuera así, hay indicios de modificación artificial de los surcos y de restos de coloración de la figura.

Proto-figurina con surcos modificados del Achelense Medio, encontrada en Tan-Tan, Marruecos (400.000 BP)

Estos objetos implican capacidad simbólica. Además, Everett subraya que el uso de herramientas similares por distintos grupos y generaciones indica objetivos similares y soluciones socialmente compartidos por distintos grupos, y por tanto, también implican capacidad simbólica. Y el uso de herramientas se remonta a Homo Erectus.

Las lanzas de Schöningen pudieron ser utilizadas como herramientas de caza por el Homo Hidelbergensis (350.000 BP)

Una lanza no es una rama recogida y afilada casualmente por un H. Erectus, sino un útil que se traslada de un lado para otro, probablemente para cazar, y significa “caza” incluso si no está siendo utilizada en ese momento. La cualidad crítica que hace a una lanza ser reconocida como tal es la cualidad punzante y cortante de su punta, que es lo que la hace útil para cazar, y tal cualidad sería el “interpretante” (en términos de Peirce) de la lanza considerada como un símbolo. Otras cualidades de la lanza (color, material, longitud…) pueden variar sin que afecten a su conceptualización simbólica como una lanza. Las herramientas referencian conocimientos estructurados que están presentes en la mente de todos los componentes de una cultura. Análogamente, los símbolos de estatus no son meros adornos estéticos, sino que refieren a roles sociales y su valorización social.

Una herramienta tal como una lanza puede ser considerada como un símbolo, pero no es un símbolo lingüístico pues su diseño no es completamente arbitrario, sino que debe tener siempre la punta afilada para poder cumplir su función. La forma de un símbolo lingüístico, en cambio, es una pura convención social.

El tercer paso, el uso de símbolos linguísticos, que son formas físicas comunicativas, intencionales pero arbitrarias (no se parecen a lo que denotan), constituye un salto de gran envergadura. Da nacimiento a los lenguajes.

Tecnología olduvaiense

Desde la aparición de Homo Erectus (unos 2 millones de años BP) hasta la aparición de la tecnología achelense (1.65 millones BP) pasan unos 300.000 años. La tecnología achelense es capaz de tallar bifaces muy afiladas de piedra, hueso y cornamenta, mejorando enormemente la tecnología olduvaiense, que se basaba en romper piedras con otras piedras para obtener filos cortantes. Algunos paleontólogos piensan que esta estasis en la innovación pudo estar relacionada con una transmisión cultural de baja fidelidad, esto es, presencia de pensamiento simbólico pero ausencia de lenguaje. Everett lo considera una posibilidad, pero cree que también pudo deberse al conservadurismo de muchas culturas, que no cambian sus técnicas si disponen de otras que funcionan para sus necesidades.

Bifaces típicas de la Tecnología Achelense encontrados en Cintegabelle (Francia)

Una innovación posterior fue la tecnología de Levallois (500.000 BP). Se basa en un procedimiento de lascado que, por medio de una preparación especial de la cara superior del núcleo (y, opcionalmente, de su periferia y su plataforma de percusión) se consigue preconcebir o predeterminar, total o parcialmente, la forma y el tamaño de la lasca, antes de haber sido extraída. De este modo, la talla lítica sigue unos pasos concretos que dan lugar a unos resultados formales muy específico.

La estabilidad en el uso de una técnica tan sofisticada y la necesidad de feed-back para corregir errores en los que la aprenden debieron de presionar fuertemente hacia mejoras de la comunicación, y es otra de las evidencias que sugieren a Everett que Homo Erectus podía estar ya usando lenguaje de tipo G1 en este periodo.

Tecnología  de Levallois

Los iconos sonoros podrían haber sido fuentes de los primeros símbolos según Greg Urban y Everett.

La construcción de conceptos que hace el cerebro de muchos mamíferos superiores, y un eventual etiquetamiento de esos conceptos que el cerebro homínido habría aprendido a hacer, parecen imprescindibles mediadores en la aparición de los símbolos, generales y linguísticos. El mantener un registro de las relaciones sociales del propio cuerpo presionaría selectivamente sobre esa capacidad cerebral de etiquetar clases de otros individuos. Ejemplos: “madre mía”, “pareja mía”, “pareja de X”, “familia mía”, “grupo mío”, “competidor mío” (por una hembra), “hembra”, “hijo”, “padre de X”.

La aparición del uso de símbolos hablados sería el acontecimiento esencial que da nacimiento al lenguaje. La gramática es una normalización posterior que ayuda a pensar y a entender la simbolización sin apoyarnos tanto en el contexto, pero no es esencial para el lenguaje. La lengua Pirahã, como el Riau de Sumatra, se parecen mucho a una serie de palabras colocadas una detrás de otra sin estructura, como las cuentas de un collar.

Everett piensa que lo que hizo la diferencia en Sapiens respecto a otros homínidos no fue propiamente el lenguaje, que ya debía existir en H. Erectus, sino el exponencial desarrollo de su inteligencia (capacidad de combinar símbolos abstractos). Entre otras ventajas evolutivas, la capacidad de simbolización abstracta compleja permite a las especies que la usan el forrajear o cazar estratégicamente, teniendo en cuenta los hábitos de su comida o presa; las demás especies animales lo hacen en cambio oportunistamente.

El tamaño del cerebro es probablemente un indicador de ese desarrollo de la inteligencia; junto con la posición del surco semilunar, que separa el córtex visual del córtex frontal (supuestamente especializado en pensar). El tercer indicador sería el tamaño del “córtex de asociación posterior”, que supuestamente conecta múltiples áreas del cerebro permitiendo un pensamiento más rápido.

Hace 6-8 millones de años, en la divergencia entre chimpancés y homínidos (Sahelanthropus, Ardipithecus, Orrorin), el cerebro debía medir unos 350-450 cm3. Hace 3,5 millones de años, con la aparición de Australopithecus Africanus y Afarensis, el tamaño del cerebro es de unos 500 cm3, el surco semilunar aparece un poco más hacia atrás a juzgar por las incisiones interiores que presentan los cráneos fósiles, el área de asociación posterior es mayor, y hay signos de reorganización cerebral y de más áreas especializadas. Comienzan a observarse también asimetrías entre ambos hemisferios. Hace 1,9 millones de años, con Homo Habilis y otros homínidos cercanos a H. Erectus, el cerebro está aumentando rápidamente y alcanzará los 1.000 cm3 en los últimos H. Erectus. Las asimetrías hemisféricas y especializaciones han aumentado, y se observan regiones prominentes alrededor del área de Broca, importante para las acciones secuenciales y (plausiblemente) el incipiente habla.

El posible habla de H. Erectus tuvo que ser más limitada que la humana. En primer lugar, porque la forma prognata de la cavidad bucal sugiere que producía menos variedad de vocales que los humanos, y sus vocales debieron ser difíciles de distinguir a cierta distancia, aunque esto puede ser soslayado mediante cambios de tono y gritos. Además, su hueso hioides es arcaico, no parece servir aún para estirar y encoger la laringe (y aumentar la variedad de fonemas), como en H. Sapiens y Neanderthal. Además, el gen FOXP2 es más primitivo en H. Erectus que en H. Sapiens. Este gen aumenta el control y la velocidad de la cognición y de los músculos del habla. Es probable que este gen indujera en H. Erectus una menor plasticidad y creatividad que en H. Sapiens.

El tamaño del cerebro llegó a un máximo hace unos 200.000 años con H. Sapiens (1350 cm3), y no ha variado desde entonces. Tampoco hay evidencias de que se haya especializado durante ese tiempo. Parece que tal cerebro, y el comportamiento cultural que permite, cuidan tan bien de la especie que la mayoría de las mutaciones genéticas ya no mejoran visiblemente la adaptación humana al entorno. Lo crucial para la supervivencia de los fenotipos humanos es, principalmente, que mantengan un comportamiento sociable, capaz de insertarse en la cultura que los rodea. Distintos científicos sociales han llegado a la conclusión de que la selección natural ha especializado al cerebro humano no en la dirección de instintos cada vez más numerosos y especializados, sino en la dirección de una plasticidad y capacidad multi-tarea cada vez mayor, que permite el aprendizaje y la modificación de comportamientos aprendidos colectivamente, mediante prueba y error. Hay unos pocos instintos básicos, pero a ellos se añade la capacidad cerebral de reforzar las interconexiones neuronales que mejor funcionan para producir comportamientos exitosos para satisfacer tales instintos. Tal capacidad es la base de la plasticidad conductual y el aprendizaje.

La cultura y el posible uso de lenguaje son tan importantes para el comportamiento inteligente como el tamaño cerebral. Eso es al menos lo que sugiere el descubrimiento de los fósiles y útiles del Homo Floresiensis en la isla de Flores, Indonesia. Este Homo de sólo 1,10 cm de altura y 400 c.c. de cerebro, parece haber tenido una cultura similar a otros Homo inteligentes, como su antecesor H. Erectus, pese a su pequeño cerebro, lo cual ha llevado a algunos investigadores a pensar que poseían lenguaje, como otros Homo. Sus últimos restos datan de 50.000 años, pero los descubridores sospechan que esta especie pudo haber sobrevivido mucho más tiempo en otras partes de la isla de Flores hasta llegar a ser el origen y fuente de las historias sobre los Ebu gogo contadas entre los lugareños. Se dice que los Ebu gogo eran cavernícolas pequeños, de pelo largo especialmente en la cabeza y torso, con rostro simiesco y de lenguaje pobre, y presentarían el tamaño de H. Floresiensis. Se creía ampliamente en su existencia en la época de la llegada de los holandeses, hace quinientos años.

Reconstrucción del posible aspecto del Hombre de Flores

Everett sugiere varios factores sociales que pudieron presionar hacia fenotipos con mayores cerebros en el género Homo. El primero es el aumento del tamaño de las bandas. Un grupo típico de chimpancés tiene 50 miembros, mientras que una banda cazadora-recolectora humana consta de unos 150. Un tamaño triple implica 9 veces más relaciones sociales entre los miembros, y ello exigiría un cerebro con más capacidad de memoria. Otro factor es la ventaja adaptativa que confiere una cooperación grupal más eficiente a la hora de cazar, recolectar o cuidarse mutuamente. Un cerebro capaz de detectar con precisión quienes están aportando adecuadamente al grupo y quienes no, y cómo lo hacen, proporciona ventajas adaptativas. Pero el factor más importante fue probablemente el uso social de símbolos, en forma de fonemas, gestos y cabeceos, para comunicarse.

La producción del lenguaje necesita de la colaboración de muchas partes del cerebro. Una de ellas, es la de los ganglios basales, perteneciente al llamado “cerebro reptiliano” o parte más antigua del cerebro. El daño de esta región produce varios tipos de afasia, y sin embargo, sus funciones son mucho más variadas que el solo lenguaje: aprendizaje de rutinas y hábitos, funciones emocionales, movimientos del ojo, y control motor voluntario. Análogamente, el área de Broca, es un área involucrada en actividades procedimentales motoras en general, no sólo en actividades motoras lingüísticas. Esto parece dar la razón a la teoría microgenética, que afirma que funciones complejas como la comprensión del lenguaje ponen en movimiento procesos motivacionales y emocionales, procesos simbólicos no lingüísticos y procesos más específicamente lingüísticos.

Por otra parte, hay múltiples observaciones que demuestran que casi todas las regiones del cerebro tienen la capacidad de especializarse, que el daño severo de regiones enteras del cerebro hace que otras vecinas se especialicen en las funciones que realizaban sus vecinas; y que el aprendizaje de una habilidad provoca una especialización neuronal, que a veces está muy distribuida y otras veces está más localizada en ciertas regiones. Por ejemplo, el área de Broca puede resultar destruida sin afectar al lenguaje si el individuo es lo suficientemente joven. Y esta área se activa cuando uno escucha o toca música, observa sombras de animales moviéndose, y con la cognición de otras actividades motoras.

Esto es, el que varias áreas cerebrales (Broca, Wernicke, circunvoluciones supramarginal y angular; ínsula anterior, el polo, las circunvoluciones segunda y tercera de ambos lóbulos temporales y los ganglios basales) suelan activarse al entender el habla no quiere decir que el lenguaje requiera un órgano o sistema anatómico específico. Otras actividades sociales aprendidas activan similares redes de regiones neuronales interconectadas, sin que se diga que esa red constituye un sistema genéticamente programado para esa actividad. El cerebro está programado para aprender, así que muchas funciones aprendidas no necesitan una programación genética previa. Aunque la forma como están interconectadas las neuronas en ciertas áreas parecen permitir a estas áreas aprender mejor ciertas funciones que otras.

Hay muchos genes que facilitan el que ciertas costumbres aprendidas se puedan realizar mejor, y esto lo que induce a pensar es que se ha producido un “efecto Baldwin” entre la costumbre cultural y los genes que mejoran dicha práctica. No induce a pensar que cualquier costumbre cultural ha surgido porque ha habido una mutación genética que la programó instintivamente. Pero esto es lo que está ocurriendo entre los defensores de la teoría chomskiana del lenguaje, según Everett. Cualquier evidencia de que un gen mejora alguna capacidad lingüística la toman como una prueba del origen genético del lenguaje. Lo cual no es sino un sesgo de confirmación de quien ya ha llegado a una conclusión previamente a los hechos, pues una cosa no implica la otra. Hay máquinas (o conjuntos de genes coordinados) para construir el ojo humano, sin los cuales el ojo humano no se forma; pero no hay conjuntos de genes para decirnos cómo usar culturalmente la capacidad de ver. Algo análogo ocurre con el lenguaje según Everett: hay sistemas de genes que construyen la enorme plasticidad, multi-funcionalidad y capacidad de identificar pautas (entre ellas los significados) que tiene el cerebro humano; pero no hay máquinas genéticas para obligarnos a estructurar los significados en forma de sintaxis recursivas y hablarnos unos a otros con esa sintaxis tan específica, como pretende Chomsky. La sintaxis de las lenguas es una práctica ensayada tradicionalmente que encaja con los valores de la cultura, y hay demasiada variedad de sintaxis en las lenguas humanas como para afirmar que derivan todas de una máquina genética. Es más sencillo suponer que derivan del uso cultural de la o las máquinas genéticas que permiten el pensamiento simbólico.

Everett interpreta la evolución del lenguaje como una selección gradual de rasgos biológicos que cada vez posibilitaban un mejor acoplamiento de las intenciones de los homínidos pre-sapiens, facilitada por efecto Baldwin. Evidencias como que la memoria a corto  plazo (o “memoria de trabajo”) humana está mejor preparada para recordar sonidos, fonemas o palabras que imágenes o sensaciones táctiles, sugieren también un efecto Baldwin entre lenguaje incipiente y regiones cerebrales, según Everett. Por el contrario, la escuela de Chomsky propone una evolución saltacionista para el lenguaje, un conjunto de mutaciones repentinas que habría permitido la aparición de una máquina lingüística perfectamente ensamblada hace unos 65.000 años. La evolución gradualista sugerida por Everett habría generado unas prácticas sociales lingüísticas suficientemente buenas para acoplar los comportamientos de los individuos, aunque inicialmente (con H. Erectus) de una forma más simple que posteriormente (con H. Sapiens), en que habría ido adquiriendo cada vez más sofisticación en sociedades complejas. El cerebro no está más especializado para el lenguaje que lo que lo está para la construcción de herramientas, aunque con el tiempo ambas actividades han afectado a la evolución del cerebro, por la presión de selección que provocan.

Si el lenguaje fuera una capacidad como la visión, que tiene sistemas nerviosos específicos  asociados, algunas enfermedades del lenguaje se heredarían, lo cual nunca se ha observado.  La llamada “Discapacidad Específica del Lenguaje” (SLI en Inglés) es un supuesto síndrome que algunos partidarios de la teoría chomskiana han afirmado se hereda. Pero otros investigadores no han encontrado evidencia estadísticamente significativa de su existencia (lo que parece heredarse son desórdenes cognitivos más generales que el solo lenguaje).

Por otra parte, el desarrollo cerebral no está tan íntimamente ligado a los aparatos vocales del habla como para hacer inviables otros canales como el lenguaje de signos. Más bien, el cerebro parece estar bien adaptado para interpretar pautas y señales de distintas modalidades, y las producidas por las manos y el aparato vocal son las más fáciles de generar para un cuerpo humano.

Algunos autores han defendido que la universalidad del uso de los gestos o de las señalizaciones demuestra el origen innato de las capacidades lingüísticas. Everett encuentra una explicación más fácil: estas formas de comunicación emergen en casi todas las sociedades porque son muy útiles para aumentar los canales, la claridad y la rapidez de la comunicación.

El conocimiento del contexto social permite dar sentido preciso a lo que se dice en todas las lenguas, hasta en las de sintaxis más desarrollada, y esto es algo que casa mejor con la teoría de Everett que con las teorías chomskianas. Las dificultades lingüísticas que experimentan muchos autistas derivan precisamente de su incapacidad para entender el contexto y presupuestos sociales en que se están usando las expresiones verbales.

La doble articulación es el gran invento cultural que caracteriza al lenguaje humano. Hay en primer lugar una estructuración vertical: una lista de fonemas de donde podemos extraer cualquier combinación para formar un potencial símbolo. Normalmente, la combinación que constituye el símbolo está formada por 1, 2 … N sílabas (normalmente, 1, 2 o 3). Una sílaba es una manera de facilitar al oído la identificación del símbolo. No cualquier combinación de N fonemas vocales y consonantes suena igual de identificable y distinguible de otros. Una sílaba suele  estar constituida por dos fonemas (habitualmente [consonante-vocal]) la más simple, y [tres fonemas consonantes-un fonema vocal-tres fonemas consonantes], los más complicados, como en la palabra inglesa “strength” (fonemas: STRENKZ). La facilidad de identificación de la sílaba se llama sonoridad, y se consigue habitualmente poniendo un fonema de mayor volumen sonoro rodeado de otros con menor volumen. Las consonantes tienen menos volumen que las vocales, esto es, son menos sonoras.

Hay una segunda articulación que es la horizontal o sintagmática: consiste en la ordenación serial de símbolos para producir sentencias con significado.

Los lingüistas han descubierto que sólo hay cuatro tipos de lenguas según la manera como hacen la articulación sintagmática de fonemas para formar palabras. (i) En las lenguas aislantes, o analíticas (como el chino estándar) los distintos significados se expresan con palabras distintas. (ii) En las lenguas aglutinantes (como el turco), los distintos significados se expresan mediante morfemas distintos, y éstos se juntan para formar palabras. (iii) En las lenguas fusionantes (como, en cierto grado, el latín) un mismo morfema puede transmitir información (por ejemplo) de persona, número o género, como si hubiese fundido en un solo morfema tres morfemas distintos de una antigua lengua aglutinante. (iv) En las lenguas no-concatenativas las vocales y las consonantes expresan distintas clases de significados y son agregadas para formar palabras. La mayoría de las lenguas utilizan varios de estos 4 principios de ordenación, aunque uno de ellos puede ser predominante.

Si analizamos ahora la ordenación de las palabras para producir sentencias, Everett identifica tres tipos de gramáticas en las lenguas humanas: lineales, jerárquicas y jerárquicas recursivas.

Una gramática lineal con símbolos, entonación y gestos es todo lo que un lenguaje G1 requiere. Las lenguas actuales Pirahã y Riau de Indonesia parecen ser ejemplos de esto. En una lengua de este tipo, las palabras son colocadas una detrás de otras como cuentas de un collar. Lo más fácil es que la primera palabra que aparezca en la sentencia sea aquella que trae información antigua, o compartida entre el hablante y el oyente, como en la frase “Juan es una buena persona”. El nombre “Juan” refiere a una persona que ambos hablantes conocen. Esto facilita la acción de la memoria de corto plazo, y por tanto la comprensión rápida de la frase. Luego suele haber una palabra verbal verbo y una palabra para el objeto de la acción, si lo hay. Pero el orden de estas palabras es culturalmente establecido. Por ejemplo, en el inglés antiguo el orden era SUJETO-OBJETO-VERBO, pero debido a la influencia del  francés de los conquistadores normandos, cambiaron al orden SUJETO-VERBO-OBJETO.

Por otra parte, para funcionar, el lenguaje necesita usar el conocimiento tácito de la situación que proporciona la cultura; y parte de este conocimiento tácito lo proporcionan los gestos. Muchas veces, esos gestos sirven para resaltar la importancia o la intención de unos elementos concretos de la sentencia. Sin esos enfatizadores la gramática suele ser incapaz de generar el mismo significado en el oyente que el pretendido por el hablante.

Una gramática jerárquica es la que permite que una sentencia aparezca dentro de otra, como en: “Juan dijo que Pepe dijo que María era guapa”, y una gramática recursiva es la que permite que una sentencia aparezca dentro de otra que está a su vez dentro de otra, etc., esto es, permite un anidado tan profundo como se quiera, y superior a una simple jerarquía, o anidado de dos niveles. Fred Karlsson afirma que ninguna lengua europea estándar (la que se habla en la calle, fuera de círculos especializados) es recursiva; esto es, todas serían lenguas G2, pero no G3. Sin embargo, las necesidades profesionales o específicas de círculos especializados de hablantes pueden llevar al uso de estructuras de este tipo entre ellos, pues el pensamiento las puede usar y las usa a veces.

Según Everett, en la evolución del lenguaje es perfectamente aplicable la frase de Voltaire de que “lo mejor es enemigo de lo bueno”, la de K. L. Pike de que “no todo lo que vale la pena hacer, vale la pena hacerlo bien”, y la idea del Nobel de economía H. Simon de que las soluciones preferidas en los negocios son las primeras que satisfacen la necesidad, no las que la satisfacen perfectamente. Lo mismo ocurre en la evolución biológica. En el lenguaje, las gramáticas y los sistemas de sonidos nunca son óptimos, sólo funcionales.

Según el filósofo Paul Grice hay cuatro principios culturales que rigen la comunicación humana en casi todas las culturas: máxima calidad, máxima cantidad, máximo de relevancia y máximo de estilo. El primero presupone que el hablante no está mintiendo la mayor parte del tiempo, y utiliza correctamente los modos, sufijos o modificadores que indican el grado de verosimilitud, realidad o certeza de lo que se afirma.

El segundo requiere que no demos más información de la que la interacción requiere; pero tampoco información tan escasa que haga inútil la interacción.

El tercero demanda que la información sea relevante para el oyente.

El cuarto demanda que seamos claros al expresarnos.

Solemos además interpretar el significado de las afirmaciones “caritativamente” o “inclementemente”, según la confianza que nos merezca el hablante.

Sperber y Wilson, desarrollaron el planteamiento de Grice. Como todos los participantes en una conversación suponen que lo que alguien dice es relevante para el contexto en el que se desarrolla tal discusión, si la sentencia emitida parece transmitir sólo información trivial, los oyentes buscan un posible significado tácito, indirecto o metafórico de la sentencia, que sea más relevante para el contexto que la interpretación literal habitual.

Un ejemplo de cómo la cultura y el contexto (con la ayuda de las expectativas no verbales de relevancia y otras) son imprescindibles para entender una frase lo proporciona la siguiente sentencia en lengua Pirahã, para decirle a alguien que le regalas una banana:

Ti gí hoagá poogáíhiaí baagáboí

Cuya traducción literal sería: Yo tú contraexpectativa banana doy.

O bien: Yo, contra tus expectativas, te doy una banana.

Para entender la frase es necesario saber que, en la cultura Pirahã, cada regalo que uno hace lleva la expectativa de que le será devuelto mediante un regalo futuro del homenajeado. De manera que dar algo es una forma de establecer lazos de reciprocidad habituales. Por eso, si doy algo sin expectativas de devolución hay que añadir esa palabra equivalente a “contraexpectativa”. También se observa que el Pirahã no usa el acusativo “a ti” (o “te”) para designar a quien le estoy dando la banana, con la palabra “tú” y el contexto de la situación es suficiente para saber que no puede ser otro el receptor. A la frase anterior, una respuesta habitual sería:

Xigíai (De acuerdo).

Para la correcta comprensión de esa respuesta uno debe saber que en la cultura Pirahã nadie dice “gracias” a otro por recibir algo, pues el dar a todos y recibir presentes de todos es la norma, no la excepción, y un presente no tiene por qué producir sorpresa.

El antropólogo y lingüista Daniel Everett con varios pirahã cerca del río Maici, afluente del Amazonas

 

Everett piensa que el primer lenguaje, en H. Erectus, pudo ser similar a una lengua G1 como el Pirahã. Esto es, una lengua lineal con un número limitado de palabras, donde el significado era obtenido en gran parte del contexto y los hábitos culturales. Y que podía ser enriquecida mediante gestos, entonación y posturas corporales.

Siempre debe haber conocimiento del contexto y una cultura para poder interpretar un mensaje. A veces el conocimiento de la cultura no basta y hace falta también atender al contexto. Por ejemplo, en nuestra propia cultura europea-occidental, la frase “deberíamos de comer juntos en algún momento” podría interpretarse como que deberíamos los dos, en este momento, planear el ir a comer ambos a un restaurante. O bien, podría querer decir ‘me tengo que ir; no tengo tiempo para esta conversación’. El significado no está basado nunca solamente en las palabras que aparecen en la frase.

¿Cómo emergen las culturas? Everett sugiere que las practicas humanas, que son instintivamente grupales, generan familiaridad, valores compartidos, roles sociales y conocimiento estructurado. Esto último serían conjuntos de conceptos y las expectativas de cómo se suelen relacionar unos conceptos con los otros.

Edelmann y Tononi sugieren que algunos conceptos surgirían casi espontáneamente en el bebé debido a la forma como se ha estructurado evolutivamente los órganos sensoriales y las estructuras neuronales asociadas. Esto haría que todos los humanos nazcamos con la fuerte tendencia a identificar objetos que se mueven manteniendo su forma y color (y no aparecen y desaparecen continuamente), veamos esos objetos distribuidos en un espacio tridimensional, ocultándose unos detrás de los otros, actuando unos sobre otros, en el tiempo, etc. Pero más allá de estos pre-conceptos basados en aprioris corporales las prácticas compartidas con las que jugamos a interaccionar con las cosas se encargan de crear la mayoría de los conceptos en cada cultura.

A medida que la cultura cambia, cambian los valores, los roles y los contenidos sobre los que los sujetos necesitan comunicarse, y con ello cambian los significados, las palabras, y el lenguaje. Hablamos como aquellos con los que hablamos, del mismo modo que razonamos como aquellos con quienes razonamos.

Si consideramos a una cultura como un conjunto de creencias, conocimientos y valores, y a la sociedad como un conjunto  de roles y relaciones estructurales entre esos roles, con los individuos ocupando las posiciones disponibles en los distintos roles, entonces cada sociedad se puede caracterizar mediante una especie de gramática. Es lo que hace, de alguna manera, la antropología estructuralista. Es una perspectiva algo simplificada, pero útil como punto de partida. Uno puede considerar las herramientas como cultura congelada.

El lenguaje es la herramienta cultural más importante para Everett, introducida aparentemente por H. Erectus hace 60.000 generaciones. Las estructuras biológicas perceptuales y cognitivas del cuerpo y el cerebro humano serían la base según Edelman y Tononi de los primeros pre-conceptos. Según Everett, también restringen y guían en un sentido amplio la evolución cultural del pensamiento, y con ello de los símbolos compartidos y del lenguaje. Pero la estructuración en roles concretos de una sociedad es en gran parte un producto del ensayo y error en el medio, y está indeterminado biológicamente. Este juego con el entorno hace evolucionar la cultura y provoca la aparición de nuevos significados e innovaciones lingüísticas.

Referencias

Everett, D. No duermas, hay serpientes. Vida y Lenguaje en la Amazonia. Turner, Madrid, 2014.

Everett D. How Language Began. The Story of Humanity’s Greatest Invention. Profile Books, London, 2017.

Zugasti, E. (2012). Daniel Everett: El lenguaje es una herramienta, no un instinto. Tercera Cultura. http://www.terceracultura.net/tc/daniel-everett-el-lenguaje-es-una-herramienta-no-un-instinto/

El lenguaje como la más importante de las construcciones culturales. La crítica de Everett a Chomsky

 

Entre 1953 y 1957, un joven brillante y carismático llamado Noam Chomsky sacó a la lingüística del letargo en el que vivía y pareció colocarla a la par de ciencias duras como la biología evolutiva y la neurología. Argumentó que el lenguaje no era algo que se aprendía como otros rasgos de la propia cultura, sino que era inducido por un “órgano del lenguaje”, un sistema cerebral especializado, que utilizaba una “estructura profunda” o “gramática universal” congénita y común a todas las culturas humanas. El sistema era biológico y producto de la evolución genética, habría aparecido probablemente hace unos 50.000 a 65.000 años.

Algunos neurólogos afirmaron que tal órgano del lenguaje podría residir en las llamadas áreas de Brocca y de Wernicke, que parecen desempeñar funciones relacionadas con la gramática y con el significado. Otros autores sin embargo, subrayaron que estas regiones cerebrales realizan otras funciones generales y no solamente relacionadas con la sintaxis y el significado de las palabras. Tras décadas refinando su teoría, en 2002 Chomsky, junto con Hauser y Fitch, publicaron en Science su teoría de la recursividad, que es una capacidad que supuestamente caracteriza a la gramática universal humana.  

Esta teoría resultó inconsistente con las observaciones recogidas por el antropólogo y lingüista Daniel Everett durante sus estancias junto con los Pirahâ, que viven en las orillas del río Maici, afluente del Amazonas. Este pueblo resultó sorprendente por muchos motivos. Su lengua utiliza sólo ocho fonemas consonantes y tres vocales, pero en cambio la lengua puede ser hablada, cantada, murmurada o silbada. No hay frases dentro de otras frases como predice la teoría de que la recursividad es un rasgo intrínseco a todas las lenguas humanas. Las frases son de un solo verbo y toda ella gira alrededor de este verbo, que puede estar acompañado hasta de dieciséis sufijos. Especialmente interesantes son los sufijos de evidencialidad, para la cual hay tres categorías: lo que se oye, lo que se observa y lo que se deduce. Por ejemplo, ante la pregunta: “¿Ha ido Luis a pescar?”, la respuesta podría ser la del verbo Pirahâ que significa “irse” más un sufijo, lo cual se traduciría respectivamente como: “Sí, eso he oído decir”; o “sí, lo sé porque lo he visto marcharse”; o “sí, eso creo, porque su barco no está” (Everett, 2014). La mayor parte de la sintaxis de una frase es poco más que un añadir detalle al significado del verbo. Este hecho se observa en mayor o menor grado en todas las lenguas por lo que, dice Everett, algunas teorías lingüísticas hacen de esto una parte explícita de su aparato teórico.

Los Pirahâ carecen de términos para el futuro o el pasado; ni siquiera para los días de “ayer” o de “mañana”, sólo tienen una expresión que significa “otro día” para referirse indistintamente a cualquiera de los dos conceptos. Los pocos artefactos que fabrican los construyen en el momento de ser utilizados, y suelen desecharlos una vez usados; con la excepción de los arcos y flechas. Hasta las chozas son de montaje rápido y corta duración.  

Un valor básico de la cultura Pirahâ es no incluir en la conversación temas del mundo exterior, ni lo que hacen, construyen o creen los extranjeros. Un motor fuera-borda es apreciado por ahorrar trabajo, pero es percibido como un “préstamo” de los extranjeros, que serán los responsables del combustible, el mantenimiento y las reparaciones necesarias. Y si un utensilio extraño no tiene encaje fácil en sus costumbres tradicionales, los Pirahâ lo rechazan. Su cultura es extremadamente conservadora, y por ello su lengua es casi exclusivamente esotérica (orientada hacia dentro) y nada exotérica (orientada hacia fuera).

Otro de sus valores culturales básicos es hablar sólo de aquello que uno haya presenciado con sus propios ojos, o que diga haber presenciado alguna persona conocida. De ahí que los grandes constructos abstractos no tengan cabida en su discurso; las formas gramaticales que facilitan la abstracción, tal como la recursividad, también están ausentes. Según Everett esto es una prueba de que tales formas gramaticales no son independientes de la cultura sino todo lo contrario: son productos culturales. Everett afirma que sólo empezó a entender la gramática Pirahâ cuando la estudió junto con su cultura.

Grupo de Pirahâ en una canoa. Foto de DanEverett Books.

 

El que un paradigma que venía aceptándose desde hacía 50 años, como la teoría chomskiana, fuese puesto en duda por un misionero-antropólogo desconocido, gracias a un trabajo de campo en condiciones durísimas con un pueblo indígena de 400 miembros, resultó fascinante para muchos linguistas, al igual que el propio libro de Everett (2014). El título del libro, «No Duermas, hay serpientes» es la traducción de la frase con que los Pirahâ se dan las «buenas noches» antes de retirarse a dormir. En efecto, los Pirahâ no duermen casi nunca de un tirón durante la noche, sino que lo hacen intermitentemente, intercalando periodos de sueño con charlas animadas con otros familiares  o vecinos. Esto obedece a que su hábitat es muy peligroso. Anacondas de 10 metros y 230 kilos acechan en las orillas del río y son capaces de envolver, aplastar y tragar entero a un humano; víboras del género bothrops pueden inyectarte al morder una hemotoxina que es de las más potentes y mortales del mundo; boas arborícolas pueden descolgarse de las ramas y asfixiar a un ser humano distraido o dormido; cocodrilos de hasta siete metros; arañas errantes brasileñas, que son de los arácnidos más venenosos conocidos; ranas venenosas; «chinches besadoras» que transmiten la enfermedad de Chagas; murciélagos vampiros nocturnos; y diversos anfibios e insectos peligrosos. En conclusión, que la expresión que utilizan para las «buenas noches» resulta un recordatorio cultural muy apropiado. El libro fascinó también al propio Tom Wolfe (2018), quien en su libro elogia la metodología de trabajo de Everett y acusa a Chomsky (un poco desmedidamente) de altanería, de investigador de «aire acondicionado» y de miembro de la «izquierda exquisita».    

En los capítulos XII a XIV de  su libro, Everett (2014) describe la teoría lingüística a la que llegó tras su experiencia de 30 años con los Pirahâ. Las unidades de comunicación en cualquier especie animal (abejas, hormigas, ballenas, simios, humanos) son formas físicas (sonidos, secreciones, gestos, movimientos) que transmiten un significado. Las formas físicas comunicativas que utilizan los humanos son más complejas que las usadas por otros animales. Lo que hace tan especial y poderosa a esa complejidad es, según Everett, la doble articulación que analizó el lingüista Charles Hockett. Los humanos combinan sonidos (o gestos si hablan el lenguaje de signos) para construir palabras; y combinan palabras para construir frases. La primera forma de combinar, que crea palabras, es estudiada por la fonología; mientras que la segunda, que crea frases, es denominada gramática por algunos lingüistas y sintaxis por otros.

La forma comunicativa humana está pues estructurada fonológica y sintácticamente (o gramaticalmente), en ello consiste su peculiar complejidad. Como la forma comunicativa de casi todas las especies animales parece ser instintiva, la hipótesis de Chomsky es una especie de generalización de esa evidencia: la forma comunicativa humana, con su gramática, también sería instintiva, y habría surgido por evolución biológica.

Para Everett, en cambio, el componente más importante del lenguaje es el significado, que es como “el giroscopio” de la gramática: una ligera diferencia de significado puede provocar un cambio importante en la sintaxis de la oración. Toda la gramática estaría controlada por el significado, y Everett encuentra entre los Pirahâ muchos ejemplos de esto. Significado es esencialmente referencia y sentido. Referencia es uso del lenguaje por el oyente y hablante para ponerse de acuerdo sobre el objeto del que están hablando. Sentido es lo que los hablantes piensan de las entidades, acciones y cualidades; el conocimiento de la referencia de las palabras en distintos contextos; y la manera apropiada de utilizar cada palabra en dichos contextos (por ejemplo, debemos comprender cada palabra en varios planos simultáneamente).

Everett observa que el desplazamiento gramatical del  orden de las palabras que usan muchas lenguas para generar interrogaciones o aumentar la importancia de un sustantivo, entre los Pirahâ es inexistente. Tales significados son obtenidos del contexto, mientras mantienen la frase siempre en su forma literal, en voz activa y en presente. 

Everett está de acuerdo con Robert van Valin en que la gramática viene determinada en gran medida por el significado, ya que la gramática está al servicio de la referencia y de la “función”. Una gran parte de la gramática consiste en proyectar y matizar (de forma sistemática) el significado del verbo con la ayuda de una oración. Para hacerlo, las expectativas de sentido que genera la pragmática de la cultura cotidiana es crucial. También está de acuerdo Everett con William Croft, quien sostiene que todos los rasgos comunes de las lenguas humanas son en realidad rasgos comunes de la cognición de la especie, y no requieren algo tan específico como una gramática universal.

Según Everett, cuando Chomsky se convenció de que la lengua Pirahâ podría efectivamente carecer de recursividad, modificó la definición de ésta de tal modo que significara composición. Lo cual implicaría, según Everett, que la composición de palabras para producir frases sería recursividad y, análogamente, la composición de frases para producir historias también sería recursividad. Sin embargo, para Everett, esta clase de recursividad no es una característica del lenguaje, sino del razonamiento humano. El razonamiento humano sí es recursivo, porque la recursividad es una característica de la inteligencia humana. Pero, al principio de su carrera, Chomsky distinguió claramente los principios que rigen la sintaxis de los que rigen los relatos. Afirmó muchas veces que las oraciones y los relatos se combinan mediante principios muy diferentes. Luego su nuevo concepto de recursividad sería contradictorio con toda su obra previa, aunque no paradójicamente con las ideas de Everett.

Según Everett, los Pirahâ no usan recursividad porque ésta atentaría contra el principio culturalmente valorado de que la experiencia debe ser inmediata, y los enunciados sólo pueden contener asertos sobre la experiencia, no abstracciones. No es que el Pirahâ carezca de recursividad debido a una carencia o deficiencia, es que no la permite, no la quiere, en virtud de un principio cultural. La recursividad está ausente en las oraciones de los Piranhâ, sin embargo, está presente en la forma como sus discursos utilizan ideas dentro de otras ideas: ciertas partes del discurso se subordinan a otras partes, como en cualquier razonamiento humano.

La inexistencia de nombres para los colores o para los numerales (1, 2, 3…) en la lengua Pirahâ obedecería según Everett al mismo principio cultural, pues ambas clases de nombres implican hablar de una cualidad abstracta de un objeto, o conjunto de objetos, mientras uno lo percibe, y ello es evitado por la cultura Pirahâ.

Everett supone, como muchos neurolinguistas, que los conceptos aparecieron en la mente y en el procesamiento cerebral de la información antes de que existiera el lenguaje, pues parecen existir en muchos mamíferos. Como argumentan Edelman y Tononi (La base neuronal de la consciencia primaria), el cerebro mamífero fue capaz de rastrear la presencia, dentro de sí mismo, de perceptos y conceptos preexistentes (o «presentes recordados»). Una capacidad cerebral posterior, capaz de etiquetar de forma verbal tales «presentes recordados» debió ser una gran mejora para la especie. La perspectiva de Everett parece estar de acuerdo con ese modelo de génesis del lenguaje. Fue una gran mejora para nuestros antepasados humanos el poder hablar de cosas y sus estados, de acontecimientos, de cantidades relativas y de lo que otros humanos tenían en la cabeza. Para hacerlo, todos los idiomas necesitan verbos y los significados de los verbos requieren cierto número de nombres. Esto ya funciona como una gramática básica.

Una descripción muy cercana de la génesis del lenguaje es la que sugiere Tom Wolfe (2018) en su obra póstuma, en que discute la disputa Chomsky-Everett. Sugiere Wolfe que el lenguaje surgió simplemente como una mnemotecnia en la que las palabras permiten recordar todos los objetos perceptibles y lo que los humanos pueden hacer con ellos.

Esta gramática básica que pone juntos un verbo y algunos nombres se desarrolla posteriormente con añadidos que son consecuencia de la cultura, el contexto y la matización de los nombres y los verbos. Hay más elementos gramaticales, pero no son tantos.

La interpretación de Everett parece más flexible y respetuosa con la diversidad de evidencias, que la que propone Chomsky. Como afirma Zugasti (2012):

Uno de los problemas con las hipótesis nativistas del lenguaje es que no tienen en cuenta que el “significado” precede al lenguaje, tal como han defendido James R. Hurford o Susan Carey. Es decir, el pensamiento es anterior al lenguaje (Paul Churchland hace una defensa muy elocuente de este punto en su último libro). Todos los componentes que participan en el lenguaje sirven de hecho a otras funciones no lingüísticas: la boca sirve para morder o comer además de para hablar, la lengua sirve para lamer, y las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, por ejemplo, con la sintaxis, también participan en otras actividades motoras o cognitivas.

Según Everett, la clave podría radicar en una tendencia natural previa, una especie de “instinto de interactuar” anterior al uso del lenguaje y que empezaría por el útero materno y la relación entre madres e hijos. Este “instinto” social aparece también en los demás primates que poseen formas de comunicación social, pero ninguna de las habilidades del lenguaje humano más complejas”.

Sin embargo, no sería apropiado considerar al lenguaje (o a la sintaxis) como un instinto, puesto que, como explica Zugasti: “Los instintos poseen una curva cero de aprendizaje, y no difieren en los individuos sanos. En contraste, cosas como el arte, la religión o el lenguaje, todos los comportamientos complejos de la naturaleza humana, poseen claramente curvas de aprendizaje y diferentes niveles de pericia. Nunca dejamos de aprender un lenguaje, un arte, una religión o una filosofía.”

La recursividad gramatical, según Everett podría haber surgido tal como describió Simons, como una “propiedad emergente”: aparece en las lenguas como respuesta a la capacidad del cerebro de pensar y solucionar problemas y situaciones de la cultura que, en aras de la eficacia comunicativa, precisan de la recursividad conceptual.

La sintaxis, como las demás componentes del lenguaje, no sería pues un instinto, sino una parte de la solución dada a la necesidad de comunicarse adecuadamente en un entorno determinado. En particular, la recursividad permitiría empaquetar oraciones que contienen gran cantidad de información en sociedades que manejan grandes cantidades de información exotérica, como sucede en las sociedades industrializadas.

Está claro que hay algo en la biología humana, y en su cerebro, que subyacen al lenguaje. Pero ese algo pueden ser unas capacidades cognitivas generales, no un instinto específicamente sintáctico ni lingüístico.

Según Everett, la actitud de los Pirahâ ante el conocimiento, la verdad y Dios, es similar a la de pragmatistas como William James y Peirce, que fueron influidos por los pueblos indígenas de América del Norte y su tolerancia con las diferencias físicas y culturales: la prueba que debe pasar el conocimiento no es la de la verdad, sino la de la utilidad. Quieren enterarse de qué hace falta saber para actuar. Y el conocimiento necesario para actuar se basa principalmente en los conceptos culturales de cuáles son las acciones útiles.

La simplicidad de la lengua que usan los Pirahâ no implica dificultad alguna a la hora de comunicarse. A los Pirahâ les encanta hablar y reírse, alrededor del fuego o tumbados en las playas del río, pero no hablan de cosas abstractas ni de lo que pueden hacer los extranjeros. La cultura propia nos guía siempre sobre qué cosas merece la pena buscar con los sentidos y comentar. Según Everett, el hablar solamente de ciertos temas es, después de todo, lo habitual en cualquier grupo familiar o profesional de nuestras propias sociedades. Lo específico de nuestras lenguas occidentales es que deben ser suficientemente amplias como para ser útiles a todos los grupos profesionales que existen en el capitalismo, aunque ninguna profesión utilice en la práctica la totalidad del vocabulario y giros idiomáticos del idioma Inglés o del Español.

Tras varios años de convivir con los Pirahâ, Everett se convenció de que no basta, como piensan algunas sectas protestantes, con que los pueblos paganos lean una traducción del Nuevo Testamento para que se abra en ellos la fe. Los Pirahâ son uno de los pueblos más felices de la Tierra a juzgar por el número de horas que emplean en reírse y sonreír, y no buscan nuevas visiones del mundo. Por otra parte, el concepto de que alguien (Jesús) va a venir a salvarte implica que estás perdido, abandonado, en un estado de infelicidad o de culpa; y los Pirahâ ignoran todos esos sentimientos, y hasta carecen de una palabra para designar “culpa” o “pecado”. El principio de Inmediatez de la Experiencia que utiliza su cultura implica que las cosas que uno cuenta son irrelevantes si uno no las ha vivido directamente. Sus saberes relevantes versan siempre sobre observaciones directas, por lo cual no tienen mitos sobre la Creación. La pregunta sobre “¿qué había antes del primer bosque o del primer río?” les resulta absurda. Uno respondió a Everett: “¿Algún día has visto que no existían?” De ahí que sean absolutamente reluctantes a los mensajes de los misioneros, basados siempre en historias de un pasado lejano del que no queda ningún testigo vivo. Esa reluctancia a la fe había sido documentada por misioneros católicos ya desde el siglo XVI.

Una vez le dijeron a Everett: “Nos caes bien [y] nos gusta que estés con nosotros; [pero] no nos interesan esas historias sobre Jesús; deja de hablarnos de Jesús”. La absoluta inutilidad del Evangelio dentro de su cultura, psicología y estilo de vida, y la imposibilidad de darles pruebas empíricas de la fe cristiana, hizo a Everett, que además tenía formación científica, cuestionarse su propia fe y llegar a la conclusión de que tampoco él necesitaba al Evangelio en su vida. Tras años de convivencia, Everett admiraba ya a los Pirahâ en muchos aspectos, y su intuición de que lo no experimentado por uno son supersticiones coincidía con la actitud de la ciencia. Le impresionó también su creencia de que ellos no necesitaban enmendarse, ni enmendar a nadie. Aceptaban las cosas tal como son, no temían a la muerte, y su fe estaba en sí mismos. La revelación de Everett, a sí mismo y a su familia, de que era un ateo inconfeso, le llevó a la separación de su esposa, que era también misionera. Además, le llevó a cuestionarse no solo el concepto de Dios, sino también el de Verdad. “Dios y la verdad son dos caras de la misma moneda. Y las dos son un obstáculo para la vida y el bienestar mental, si es que los Pirahâ están en lo cierto. Y la calidad de su vida interior, su alegría y su felicidad, respaldan sólidamente sus valores”.

La “elegancia teórica” de las grandes teorías empezó a satisfacer cada vez menos a Everett. “Tal como nos recuerda el filósofo y psicólogo estadounidense William James, influyente defensor del pragmatismo, no debemos tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos. No somos ni más ni menos que primates evolucionados (…) Los Pirahâ han establecido un firme compromiso con el concepto pragmático de utilidad. No creen que exista un cielo ni un infierno, ni que merezca la pena morir por ninguna causa abstracta. Nos dan la oportunidad de concebir cómo sería una vida sin absolutos como la santidad, la rectitud o el  pecado. Y la visión resulta muy atractiva (…) Han descubierto la utilidad de vivir el día a día (…) No les preocupa lo que no conocen ni tampoco creen que puedan hacerlo todo ni saberlo todo. De la misma manera, no codician los productos o las soluciones  resultantes de conocimientos ajenos”. Everett termina su libro confesando que buena parte de lo que ahora es y piensa se lo debe a los Pirahâ.

Podríamos concebir el constructo teórico de la Gramática Universal como una sobre-reacción de Chomsky a la pretensión de Skinner de que el ser humano puede ser moldeado a discreción mediante los estímulos externos. En contra de esta idea, concibe una naturaleza humana inamovible que garantiza su libertad: unos a priori sintácticos que le permiten desplegar cualquier discurso, pero que no puede ser alterado por ningún condicionamiento externo.

Por otra parte, Chomsky considera a la libertad (sustantiva y material como en algunos experimentos anarquistas, no formal como en muchas sociedades contemporáneas) como el valor supremo, al igual que lo hacía Rousseau. Esto le llevó a defender el anarquismo como sistema político y le llevó a una crítica muy brillante del totalitarismo, medio latente medio explícito, de las sociedades contemporáneas. Sin embargo, se trata de un anarquismo con fuerte componente de pensamiento platónico e ilustrado. En sus razonamientos tanto sociológicos como linguísticos Chomsky mantiene siempre intactas las dicotomías platónicas (e ilustradas) entre ciencia y retórica, verdad y error, realidad e ilusión, afirmación verdadera y opinión, esencia y apariencia. En particular, defiende la existencia de una estructura esencial pero invisible, dentro del cerebro humano, que estructura todo lo que un humano podrá expresar. Y concibe la verdad y el avance de la ciencia como el descubrimiento y descripción de esas estructuras esenciales y estables que permiten explicar la variedad fenoménica.

La visión culturalista de Everett es mucho menos esencialista. Acepta la existencia de áreas especializadas en el cerebro, pero cuya especialización principal es la plasticidad, la capacidad de interaccionar con los estímulos externos y las pautas culturales para, conjuntamente con ellos, generar mensajes útiles para el funcionamiento cotidiano. Debido a la influencia de los Pirahâ, su filosofía derivó hacia el pragmatismo de autores como Charles S. Peirce o William James. Para el pragmatismo, la ciencia no está tan esencialmente separada de la retórica ni del error. Por ejemplo George Lakoff (Las metáforas y la construcción imaginaria de la realidad), otro lingüista culturalista contrario a la Gramática Universal y con fuerte componente pragmatista, concibe las teorías científicas como sistemas de metáforas y conceptos análogos a otros constructos literarios o retóricos. Pero con la peculiaridad de que en una teoría científica tales conceptos y metáforas han sido organizados para que sean lo más coherentes y consistentes (no contradictorios) entre sí como sea posible, dentro de la cultura presente y de las observaciones disponibles. Y como demostraron a Everett los Pirahâ, el principal valor de esos constructos teóricos no deriva de su verdad, sino de su utilidad.

 

Referencias

Bolhui J. J., Tattersall I., Chomsky N., Berwick R. C. (2014).How Could Language Have Evolved? Plos Biology 12(8): e1001934. doi:10.1371/journal.pbio.1001934

Everett, D. No duermas, hay serpientes. Vida y Lenguaje en la Amazonia. Turner, Madrid, 2014.

Wolfe, T. El reino del lenguaje. Anagrama, Barcelona, 2018.

Zugasti, E. (2012). Daniel Everett: El lenguaje es una herramienta, no un instinto. Tercera Cultura. http://www.terceracultura.net/tc/daniel-everett-el-lenguaje-es-una-herramienta-no-un-instinto/

 

 

El origen del tango según los documentos históricos

Imagen de cabecera: Café de Tango, de Juan Antonio Varese. Revista Raíces (2018)

En un artículo previo (El tango y sus orígenes) analizábamos los orígenes del tango haciendo una síntesis de distintos autores que lo han estudiado, incluyendo interpretaciones más o menos documentadas. En esta segunda parte, matizamos algunas de las afirmaciones de aquel artículo a la luz de algunos detalles documentales importantes estudiados con detalle por Hugo Lamas, Enrique Binda y José Gobello, tres de los historiadores que más se han ceñido a los documentos históricos sobre el tema.

José Gobello comienza su libro Breve Historia Crítica del Tango recogiendo una entrevista del diario Caras y Caretas, del 15 de febrero de 1902, en la que una anciana de raza negra, nieta de esclavos, decía al periodista: “En 1870, antes de la peste grande, los mozos bien comenzaron a vestirse de morenos, imitando nuestro modo de hablar, y los compadritos imitaron la milonga, hecha sobre la música nuestra, y ya no tuvimos más remedio que encerramos en nuestras casas, porque éramos pobres y nos daba vergüenza”. Como afirma Gobello, el testimonio es importante porque es casi único en el que un testigo presencial relata de forma plausible la manera en la que pudo surgir el tango, llamado a finales de siglo tanto tango como  milonga.

Compadrito viene de “compadrear”: hacer alarde, ostentación (generalmente, de valor). Dice Gobello: “Compadrito se llamaba el joven de condición social modesta que habitaba en las orillas, es decir, en los límites de la ciudad (…) El compadrito era algo así como un gaucho que hubiera desensillado” (…) “gustaban bailar y concurrían a las llamadas academias, que eran lo que ahora llamaríamos bares, o cafés, pero atendidos por camareras, quienes, además de servir las mesas, danzaban con los parroquianos y ejercían la prostitución. Esos mismos lugares, cuando eran concurridos por italianos, se llamaban peringundines (nombre éste originado en un baile propio del Perigord, en Francia, difundido en Génova con el nombre de perigordin y bailado en Buenos Aires por los inmigrantes genoveses) (…) Los bailes del compadrito eran las danzas de salón: lanceros, valses, habaneras, polcas, mazurcas. A juzgar por las muchas veces que se la menciona en la literatura costumbrista, la mazurca debía de ser la danza más difundida (…) Depuesto el gobernador Rosas, los negros, sus protegidos, que solían desfilar en sus fiestas hasta la Plaza Mayor, se vieron constreñidos a realizar sus bailes -llamados tangos- en los sitios [los lotes de tierra que los amos solían regalar a sus esclavos libertos]. Y en los sitios se introdujeron los compadritos, que sin duda añorarían el candombe callejero. Allí fue donde inventaron la milonga, como decía la anciana entrevistada por Caras y Caretas. ¿Cómo la inventaron? Simplemente introduciendo en lo que venían bailando los cortes y las quebradas que constituían lo más importante de la coreografía del candombe. El corte consistía en cortar la marcha, en los desfiles callejeros, y las quebradas, en quiebros del cuerpo, bastante lujuriosos, que se hacían en el corte de la marcha. Cuando el candombe se desarrollaba en los sitios, la posibilidad de marchar era nula, y las marchas resultaban poco más que simbólicas. Corte y quebrada pasaron entonces a designar prácticamente la misma cosa: el quiebro del cuerpo.

Baile de Candombe en Rio de la Plata a principios de siglo

 

El candombe se bailaba en pareja suelta; en cambio, la polca, la habanera, la mazurca exigían la pareja enlazada. Al trasladar a los bailes de pareja enlazada los quiebros de la pareja suelta, el compadrito fue creando empíricamente una coreografía propia, juntando su cuerpo con el de su compañera y entrecruzando sus piernas de un modo que pudiendo ser erótico (como ocurre ahora en los tangos de fantasía que se bailan en los escenarios), resultaba directamente obsceno. Por eso bailar con cortes estaba prohibido y los que confundían los cortes con el tango mismo, directamente prohibían el tango. Por supuesto, los susodichos quiebros se aplicaban a todas las especies musicales y así el general Ignacio H. Fotheringham recuerda en sus memorias las mazurcas de quebradas horizontales que se bailaban en el Hotel Oriental.

Esta última cita procede del libro de Fotheringham La Vida de un Soldado, en el que describe el BBAA de 1865.

A esta altura años 1870/1880- el tango ya está inventado. Los compadritos han aportado la estructura musical, tomada de los bailes convencionales, y el enlazamiento de la pareja, los negros, por su parte, el ritmo y los quiebros del cuerpo (…) A su vez, los músicos negros que tocaban en las academias comienzan a interpretar partituras de polcas, mazurcas, habaneras, etc. de un modo más propicio para la nueva forma de bailar de los compadritos. Esto viene después; rápidamente, pero de todos modos con posterioridad. Por eso decía bien la morena de Caras y Caretas que la milonga –entiéndase el tango- fue creada por el compadrito sobre la música de los negros.

Un autor que escribe en 1906, Carlos Octavio Bunge, también otorga el mismo origen al corte y la quebrada: “En la época de Rosas [1835-1852] sólo los negros y mulatos, siempre acomodaticios, se divertían en sus clásicas ferias de los arrabales de Buenos Aires, llamadas tambos, donde tocaban sus rítmicos candombes en el tamboril y bailaban sus tangos lentos y voluptuosos. De esos bailes, hoy injertos en meneos flamencos, ha sacado la plebe gauchesca lo  que llama ‘bailar con corte’, con ‘puro corte a la quebrada’: esto es, ‘quebrando y balanceando acompasadamente el cuerpo en un completo contacto de ambos bailarines, entre cuyas personas, tan íntimo es dicho contacto que no siempre, según la expresión popular, ‘hay luz’. “

Ejemplos de Quebradas tal como se han heredado en el actual tango de fantasía

 

Vicente Rossi, en su libro de 1926 Cosas de Negros, también estaba de acuerdo con ese origen, y añadía que los negros practicaban también el baile en pareja con “corte y quebrada” en la época en que ésta había sido  adoptada por los compadritos, gustando de llevar estas quebradas a sus extremos más gimnásticos, grotescos y descuajeringados, provocando exclamaciones de admiración en los espectadores; mientras que “el blanco y el pardo eran más medidos en sus nerviosidades, aun con ser más sensuales que el negro, y aunque de éste aprendían no lo imitaban; se acoplaban a la compañera para ir celosamente al compás con toda la elegancia orillera (…) y a eso también se le llamó ‘corte’” (citado por Gobello, 1980, p. 20).

La “quebrada” era pues la postura que adoptaban los bailarines en un corte, quebrando la postura y el eje que la pareja mantenía durante la caminata. Esto permite a veces una gran sensualidad y contacto corporal, de ahí las trabas morales y legales que provocaron esta forma de bailar en sus inicios. Según Roberto Selles, hay un registro policial de 1862 que habla de la detención de varias personas por estar «bailando y tirando cortes», lo cual  estaba prohibido. Se deduce que el corte y la quebrada era una forma de bailar que se utilizaba ya antes de la existencia del tango, probablemente con otros muchos bailes conocidos.

Dada la escasez de documentos escritos sobre esas décadas cruciales de 1860 a1880, la reconstrucción que hace José Gobello, a partir de los pocos testimonios existentes, es verosímil y probablemente la mejor síntesis que se puede hacer con esos testimonios.

Un artículo periodístico de 1913, bajo el pseudónimo de Viejo Tanguero (El tango, su evolución y su historia), habla de que el tango fue ideado por “la gente de color, en sustitución del endiablado candombe”, y dice que en 1877 “las disputas carnavalescas” trajeron como consecuencia “la disolución de asociaciones belicosas y la clausura de sus candombes. Ahogadas así las expresiones africanas, se formaron centros de baile con los mismos elementos, naciendo a poco, el memorable tango, pero en una forma bien distinta a la que hoy se ejecuta. Las parejas en vez de acercarse se separaban a compás, imitando las gesticulaciones y contoneos del pasado candombe”.

La descripción de que las parejas “en vez de acercarse se separaban a compás” no es nada clara. Podría referirse a que en su tiempo (y actualmente) el hombre avanza hacia la mujer en los tiempos fuertes (y ella retrocede para mantener la caminada conjunta), mientras que entonces las parejas se separaban en los tiempos fuertes (empleando los demás tiempos del compás, es de suponer, para volverse a acercar).

En cuanto a la milonga, dice Gobello (1999, p. 17): “su nombre es una palabra de los negros, un afronegrismo, que significa ‘‘palabras”. Cuando los payadores dejaron de cantar bajo los ombúes en medio de la pampa y se acercaron a las poblaciones -cosa que comenzó a ocurrir al alambrarse el campo, después de la conquista del desierto-, se arrimaron a las pulperías y almacenes, y, al son de las palabras que ellos cantaban, los compadritos improvisaban bailes. Esto ocurría en las orillas, en el suburbio. Desde entonces y hasta el arribo del tango andaluz, a todo lo que bailaran los compadritos se le llamaba milonga, aunque se tratara de esa nueva danza procaz, inevitable en las academias”. Según Gobello (1980) la milonga era reiterativa y monótona. Dos testigos la definen, en 1851 y 1889, como canciones de gauchos “todas diferentes en la letra y semejantes en la música” y como “tonada popular muy sencilla y monótona”.

Según Gobello el nombre tango deriva del tango andaluz, que probablemente llegó a Cádiz desde Cuba poco antes de 1880, con el nombre de tango, que era el que se daba en la isla a los lugares donde bailaban los negros. La habanera fue creada también en Cuba a mediados del siglo XIX. Ambas formas musicales llegaron a BBAA entre 1881 y 1890, ya sea directamente desde Cuba, ya sea desde España. Ambas eran cantables y bailables. La milonga inicialmente era sólo cantable pero Gobello concuerda con Vega en que se hace bailable en esos años por su proximidad con la habanera. Según varios autores que cita Gobello, la milonga debió de descender de la guajira cubana, que debió adaptar su compás hasta llegar al dos por cuatro.   Según Gobello, en lengua quimbunda, mulonga significa “palabra” y milonga, “palabras”.

Durante un par de décadas, la habanera, el tango andaluz y la milonga se confundieron recíprocamente y era corriente llamar a cualquiera de esas especies con el nombre de otra. Por lo general se les llama a todas milonga, porque la milonga era un baile inventado por el compadrito y, entonces, todo lo que bailaba el compadrito se llamaba milonga, como todo lo que bailan ahora los jovencitos de Buenos Aires se llama rock.” (Gobello 1999, p. 19).

Gobello cita también a Carlos Vega, quien está de acuerdo con que “Al dotar a la milonga de su versión coreográfica, (el compadrito) no hace otra cosa que aplicar a una música más adecuada las sentadas, contorsiones y resbaladas con que había caracterizado su propio modo de bailar la mazurca, la polca o la habanera”.

Según Gobello, tangos andaluces y milongas estuvieron 15 o 20 años (1880 a 1895 aprox.) compartiendo la denominación genérica de “tango”. Por ejemplo, “El tango Bartolo, de Francisco Hargreaves, músico de buena formación profesional, no es sino el tango andaluz que comienza “Señora casera”, que antes de ser Bartolo había sido Andate a la Recoleta.” Y El negro schicoba, compuesto por el organista Palazuelos y cantado en un teatro el 24 de mayo de 1867, y cuya partitura de piano se ha conservado, era una especie de habanera. Según Gobello, en estos 15-20 años se le llamaba “tango”, en primer lugar, a todo lo que bailaran los negros en sus sitios; en segundo lugar, al tango andaluz; en tercer lugar, a las milongas y a las otras canciones que eran bailadas por los compadritos con “corte y quebrada” tomada de los negros.

El Talar, de Prudencio Aragón (1894) y El Entrerriano, de Mendizábal (1897) son composiciones que distribuyen sus compases en tres partes, no en dos como anteriormente, y con ello se parecen a las que se empezaron a llamar tangos en el siglo XX.

Lamas y Binda (2019) tratan de ser coherentes también con los documentos escritos de la época, pero no son partidarios de formular interpretaciones si no hay varios documentos distintos que inciden en la misma idea. Su libro es un intento de reescribir el origen del tango basándose sólo en documentos históricos, no en mitos ni en leyendas urbanas que nadie ha comprobado.

Principalmente, rebaten con datos ideas preconcebidas propagadas por Héctor y Luis Bates, en su Historia del tango, de 1936. Los Bates sostienen que el tango nació en la década de 1870, cuando Lamas y Binda no encuentran referencias explícitas al mismo anteriores a la década de 1880. En esta década hay en cambio documentos que hablan de que la gente bailaba, en los bailes públicos, “la milonga” junto con distintos bailes europeos y floklóricos, como Polkas,  valses, “schottisch”, habaneras, malagueñas, gatos, cielitos, cuadrillas, etc., aunque parece claro que los compadritos habían incorporado ya el corte y la quebrada en estos bailes, como vimos.

Una cita periodística de 1883 aclara cómo se llamaba también a los bailes públicos: “Los bailes públicos, entendamos, los que el vulgo llama peringundines, academias, bailes con lata”. Se denominaban academias y peringundines no sólo al baile público en sí sino también a los locales dedicados a organizar tales bailes. Estos locales surgieron a mitad del siglo XIX en barrios humildes, como lugares en que se bailaba y bebía, pero se extendieron a partir de 1860 por todo Buenos Aires (BBAA en lo sucesivo). El moralismo y clasismo de la época tendió a desacreditarlos por su origen en barrios humildes y por lo inmoral que era para un sector social los bailes con abrazo cerrado que se practicaban en tales locales. Libertad sensual que otros componentes de la clase alta miraban con envidia. Este moralismo provocaba la frecuente prohibición de tales locales que, sin embargo, gozaban de cierta tolerancia de facto siempre que la música del baile no llegara a escucharse en la calle. Para ello, el “órgano” u “organillo”, un reproductor mecánico de música pre-programada que un “organista” hacía sonar girando una manivela, era envuelto en un colchón que amortiguaba su sonido. Varias bailarinas eran contratadas por el dueño del peringundín para que bailaran toda la noche con quien se lo solicitara primero y, como solían ser menos que los hombres asistentes, muchos de éstos bailaban entre sí para aprovechar la pieza que alguien había pagado y estaba sonando. Sin embargo, y en contra de lo afirmado por Gobello, Lamas y Binda (2019) no encuentran acreditado que la mayoría de estas bailarinas comerciaran con su cuerpo, salvo casos anecdóticos.

Al finalizar la pieza, algún asistente podía gritar: “¡lata!”, lo cual quiere decir que la pieza siguiente la elegirá y pagará él. El organista le ofrece una lata para que elija su pieza favorita. Si ningún bailarín se pronuncia, es el dueño de la casa el que pone la pieza y tras ella grita “¡lata!”, para que los bailarines paguen un peso cada uno por la pieza. La “lata” era la ficha o comprobante metálico de haber efectuado el pago. Los bailes acababan entre las 12 y las 2 de la madrugada.

Organillero con su organito portátil en una calle de Buenos Aires (1886)

 

En tales academias los tangos debían pasar aún desapercibidos junto a otros muchos estilos de baile que se bailaban “con corte y quebrada”, pues una noticia de 1884 habla de las “polkas pornográficas” que se bailaban en uno de ellos, sin ser aún el tango el blanco del ataque moralista (Lamas y Binda, p. 225).

Lamas y Binda citan una noticia periodística de 1879 en la que se habla de lo concurridísima que estaba una academia de baile en la Boca del Riachuelo: “un bailarín que ha logrado romperse el codo de la leva, frotándolo contra el suelo, en las quebradas, ha llegado al pináculo del baile, adquiriendo una asombrosa fama entre los compañeros de academia”. Otras noticias de la misma época informan de la baja condición del público asistente a tales bailes, que incluía también a prostitutas, y de peleas que se producen de cuando en cuando. Pero llevados por el moralismo, solían exagerar el tono y calificar a tales academias como “sitios prostibularios”, donde se celebraban “orgías” y “bailes pornográficos”.

Lo de Hansen, café-restaurante fundado en 1886 en Palermo (hoy estaría frente al Planetario), y donde se bailó hasta su demolición en 1912. El lugar se cita en el tango Tiempos Viejos, de Francisco Canaro y letra de Manuel Romero (1926).

 

Ya en 1882 hay testimonios escritos de “habaneras con ribete de milongas” interpretados por una banda de música en la galería de Bellas Artes, y haciendo “las delicias de la concurrencia”, que no eran gente marginal sino “gente bien”. Dos noticias de 1887 nos informan de que los bailes de máscaras reunían a “individuos de distintas clases y condiciones” que “bailaban con corte”, y una de ellas se escandaliza de que la gente bien hasta imite las posturas de los compadritos (Lamas y Binda, p. 226 y 230).

Baile en la calle en una fiesta popular

 

Las fiestas y romerías que reunían a miles de personas cada año en distintos barrios entre 1880 y 1900 eran testigos de toda clase de interpretaciones musicales bailadas, entre ellas las milongas, pero siempre junto con otras muchas clases de baile popular. La referencia escrita más antigua que cita la palabra “tango” es una de 1886, y la escena, no se sabe si real o literaria, habla de un “ondú” o un “tango” quebrado, bailado e interpretado por negros de origen brasileño. En esa fecha pues, el público debía de entender qué era un “tango” y que la forma “quebrada” de bailar tenía cierta influencia negra. Otra de 1888 habla de oficiales de uniforme “quebrándose al compás del milonguero tango” en un baile de máscaras en San José de Flores (un lugar de veraneo), con mujeres que debían conocer la técnica de este incipiente baile. Parece haber cierta fusión en esta época entre las denominaciones “milonga” y “tango”. En 1898, los autores encuentran una cita que distingue a ambas modalidades, “tangos” y “milongas”, ya como diferenciadas. Y otra del mismo año habla de que “más de cien mil  personas” bailarán “voluptuosas habaneras y criollísimos tangos” en los carnavales.

En 1896, en los bailes públicos de la clase media-alta se baila con corte y quebrada, pero los tipos de danza son todavía variados: habanera, milonga, polka, mazurca.

La base es el ritmo, la intención es el cariño. Blando, fácil, ondulante, lleno de sorpresas en el síncope del movimiento que acompaña al sincopado musical, cada bailarín, cada pareja, es un cuadro vivo de actitudes cambiantes.

Se estrechan, se inclinan, se detienen, corren, ondulan, se estrechan y como un tirabuzón musical pasan, giran y se dan vueltas en la columna salomónica que puede llevarlos al infierno” (Lamas y Binda, p. 232). 

Otra noticia de 1898 habla de la Sra. Eloísa D’Hervil de Silva, de origen noble y casada con un banquero, que fue compositora de tangos y otras piezas musicales a los 60 años de edad (como el tango La multa y un valse Boston publicado en 1894). La noticia habla de que en un concierto suyo “el Sr. Presidente de la República ha sido especialmente invitado a la fiesta, así como las principales familias”. Lamas y Binda no creen razonable pensar que una dama de la alta sociedad pudiera poner en riesgo su reputación componiendo y publicando piezas de un género, el tango, que supuestamente estaba mal visto por la gente distinguida. Los autores citan también (p. 272) a Miquel Tornquist, un ferviente tanguero perteneciente a una familia aristocrática de banqueros, que falleció en 1908. Todos estos datos no cuadran con el mito de que en esos años el tango era un baile exclusivo de prostitutas, rufianes y compadritos, ni con el de que era rechazado en general por las clases acomodadas; sí quizás por el sector más moralista de las clases altas.

Cronistas de 1900 hablan también de la música de los candomberos negros de los carnavales como “inarmónicos ruidos” de tambor, no equiparables siquiera a “orquestillas”. Para Lamas y Binda, la teoría del origen negro del tango resulta incongruente con las cualidades musicales de este género. Sin embargo, las escasas citas existentes sobre esto parecen referir siempre a la influencia negra en el baile del tango y posiblemente en su ritmo, no necesariamente en su estructura melódica. Matamoros por ejemplo, opinaba que “si la habanera fue lírica y el candombe bailable, la milonga fue un género lírico convertido en baile aceptando cierta coreografía del anterior y el esquema rítmico de la primera” (Matamoros, 1976:89, citado por Freixa 2013). La aportación negra vendría pues de la forma de danzarlo y a través de la habanera, una forma musical que ya era una hibridación de elementos rítmicos africanos y elementos armónicos europeos.

Lamas y Binda citan distintos documentos que demuestran que hacia 1900 el “tango criollo” y la “milonga” (ya diferenciadas al citarlas) eran del gusto tanto de las clases modestas como de las clases acomodadas, como los asistentes a teatros importantes, y dos licenciados en medicina que lo bailan en un hospital de BBAA. No hay evidencias de ninguna supuesta marginalidad.

Otro texto periodístico de 1903 dice que la milonga fue antecesora del tango, pero no sabemos qué se entendía en esa época por una cosa y la otra, salvo que la milonga incluía un “lúbrico zarandeo”. Ese mismo texto afirma que la fusión de la habanera con la milonga engendraron el tango popular, pero sin dar detalles (Lamas y Binda, p. 175).

Según Lamas y Binda las clases altas de finales del siglo XIX estaban habituadas a la ópera y los géneros criollos debían parecerles cosa pobre. Pero el nacionalismo que nacía en esos años debió de llevarles a incorporar lo criollo entre sus gustos, como representativo de lo nacional, además de la fascinación que el tango producía entre muchos de sus familiares jóvenes. A final de siglo, el tango se difunde en teatros, en café-conciertos y el primer tango cantado en disco aparece en 1902 (“La bicicleta”, de Angel Gregorio Villoldo, grabado por una actriz llamada Eloisa Ceballos). Desde este año hasta 1910 se grabaron unos 500 títulos de tango, según L y B, la mayoría por bandas de música y unos pocos por las primeras orquestas típicas. La grabación de un género en disco demuestra la existencia de una demanda entre las clases acomodadas, dado que el fonógrafo y los discos eran productos caros.

Angel Villoldo (1861-1919)

 

Los autores evidencian que en la mayoría de los lupanares de finales del siglo XIX no se bailaba, y en algunos en los que sí se hacía, se bailaban toda clase de bailes, no especialmente tangos, y se cantaban canciones eróticas o picarescas con música principalmente folklórica, no con música de tango (4 tangos identificados entre 42 canciones eróticas). Y transcriben el título de una canción erótica típica, en este caso acompañada por música de gato: “La concha le dijo al culo” (diez cuartetas). Podemos imaginar que los contenidos no eran muy elaborados.

En conclusión, no es que el tango naciera en los prostíbulos, sino que en algunos de ellos se cantaban canciones subidas de tono, entre ellas, algunos tangos, dada la amplia aceptación del tango por toda la sociedad porteña de finales de siglo. La influencia prostibularia sobre la evolución del tango parece haber sido irrelevante, según Lamas y Binda (2019).

En 1904, otra noticia periodística comenta que, como en los años anteriores, en el Teatro Opera el tango fue la danza preferida por la juventud elegante de BBAA. Esta sala era la más coqueta y cara de BBAA. A juzgar por otras noticias de 1906, en ese año el tango parece estar de moda entre las clases acomodadas y las orquestas de los teatros abusar incluso de su presencia en los repertorios. Entre este año y 1910 distintos periodistas se alarman del codeo que muchos caballeros y damas distinguidas tienen con el tango, aunque dice otro artículo: “mientras nuestros criollitos compadrones bailan todo, hasta el vals, en [coreografía de] tango, aquellos otros [los caballeros y damas] reservan para éste el estilo coreográfico correspondiente y mantienen en lo demás las cadencias ágiles de las otras danzas menos chabacanas” (citado por Lamas y Binda, p. 140).

Antiguo Teatro Opera (1872-1935)

 

Mientras esto ocurría en el teatro Opera, en teatros mucho más baratos (de un peso la entrada masculina), como el Victoria y el Argentino, solían disfrutar de esos mismos bailes las “mucamas, cocineras, sirvientas, chinas, negras y compadres” según una noticia de 1901. Otra de 1902 comenta que las asistentes a los bailes del Victoria eran “criollas (…) ágiles como gatas en los diferentes pasos del baile con zapateo, corte, quebrada y demás”. Un desconocido “zapateo” parece haberse incorporado y luego desaparecido en la coreografía del tango. Otra noticia de 1905 confirma el abrumador reinado del tango, no sólo en el Casino sino “en todas las salas de baile” populares.

Según un documento de 1904, algunos restaurantes de BBAA ponían tangos a la clientela, quienes los escuchaban con indiferencia, y según documentos de 1907 y 1908, era habitual en esos años que en muchos cafés de BBAA se escucharan tangos, incluido un café de “gente bien” como el “American Bar”, del centro de la ciudad (entre las calles Florida y Tucumán).

Lamas y Binda consideran a los maestros zarzueleros como los compositores definidores del tango como género musical, a partir de 1890. Siendo casi todos músicos profesionales, no tiene ningún sentido la calificación que hacen algunos del tango como un producto de analfabetos musicales. Desde esta década el tango va siendo reconocido, según estos autores, como una combinación original de melodía y ritmo a los que se podía aplicar determinada coreografía de origen autóctono. En los carnavales por ejemplo, la mayoría de los tangos eran instrumentales. Posteriormente, se les añadieron letras cantadas, sobre todo en espectáculos teatrales y cuplés.

Desde principios del siglo XX, músicos como Pacho, Greco, Canaro, Firpo y muchos otros tocaban en bailes de patio, cafés y fondines, con instrumentos transportables, y crecientemente en teatros, cafés y restaurantes, donde un piano fijo podía estar disponible.

Los Gobbi realizaron una grabación primigenia para gramófono en 1906, y Greco a principios de 1910, cuando las grabaciones de tangos eran casi exclusivamente por bandas de música. Pero en 1912 llegan masivamente al disco orquestas típicas con bandoneón. En muchos casos esto produjo una disminución de la calidad interpretativa, pues los recién llegados eran instrumentistas con menores recursos técnicos que los músicos de banda. Los conjuntos criollos aportaron el “sabor” tanguero del sonido del bandoneón. El éxito de sus discos facilitó la aparición del “director” de la orquesta típica. Anteriormente, esas orquestas eran una reunión de colegas que se repartían la paga a partes iguales. El director devenido en empresario incorporó al repertorio principalmente sus temas y los de los colegas de la orquesta, y artistas invitados exclusivos del sello grabador.

Entre 1914 y 1916 las orquestas empiezan a reemplazar a los organitos en las casas de baile, dentro de las cuales las habituales guitarras empezaron a ser sustituidas por el piano. El bandoneón hacía más de diez años que formaba parte de las orquestas. Algunas orquestas como la de Firpo incorporaban también clarinetes o flautas.

Otra noticia de 1910 revela que cada barrio e incluso cada provincia (¡sorprendente difusión del baile fuera de BBAA!) tiene un estilo de bailar tango, y en algunos teatros se producen competiciones entre bailarines de los distintos estilos: “Es sabido que el tango ha determinado lo que llamaremos “escuelas” diferentes. Cada barrio, cada provincia, tienen su manera particular de bailarlo. Esto fue lo que contribuyó más eficazmente a la amenidad del espectáculo, pues pudo verse desde el tango en carreritas laterales al modo de la polka, hasta el tango valsado, pasando por el tango mazurca y por el tango schottisch y siendo siempre el tango criollo”.

A partir de 1911 empiezan a llegar noticias de la entusiasta acogida que está teniendo el tango en París. Esto deja descolocados a los moralistas, pues Francia es una referencia cultural para las clases altas, y da fuerza a los que entienden que el tango es parte de la identidad de la joven nación argentina y que no hay por qué reprobarlo si en Francia no lo hacen.

Tango en un salón de París en 1913

 

Si pudiéramos hablar de puntos de inflexión o momentos emblemáticos en la historia del tango, el primero podría ser, de acuerdo con Gobello, el 18 de septiembre de 1897, cuando se utiliza por primera vez la palabra tango para designar un baile. Éste fue interpretado “a puro corte” por el negro Benito en la zarzuela “Justicia Criolla”, en el Teatro Olimpia.

El segundo sería, de acuerdo  con Enrique Binda (El tango tuvo sus cortes) “su irrupción masiva como género musical, suceso que documentalmente se comprueba ocurrió en los bailes de Carnaval de 1903, si bien era un género popular en ellos desde varios años antes”.

El tercero sería el de las primeras grabaciones por una orquesta popular de pocos miembros (tríos o cuartetos con algún bandoneonista, que serían llamados Orquestas Típicas). Se produjo a principios de 1910 con la orquesta de Vicente Greco. Se observan desafinaciones y pérdidas de ritmo en estas grabaciones, señal de que los intérpretes no eran músicos profesionales; sin embargo, tenían suficiente demanda popular como para que una discográfica se arriesgara a grabarlos.

Orquesta de Vicente Greco

 

El cuarto sería el de las grabaciones de la orquesta de Juan Maglio en 1912, que provocan un salto cualitativo en la calidad interpretativa de las orquestas típicas, al incluir entre sus miembros a algunos músicos profesionales.

Ese mismo año se produce el boom de la moda del tango en Francia y Gran Bretaña, que se extiende hasta 1914 por toda Europa y por EEUU, provocando fascinación y escándalo a la vez. Las razones que el moralismo cristiano tenía para oponerse al tango las sintetizaba en 1914  el periódico del Vaticano, L’Osservatore Romano, en un artículo que apoyaba la decisión del káiser Guillermo II de prohibir bailar el tango a los oficiales alemanes si vestían de uniforme:

“El káiser ha hecho lo que ha podido para impedir que los gentilhombres se identifiquen con la baja sensualidad de los negros y de los mestizos (…) ¡Y algunos van por ahí diciendo que el tango es como cualquier otro baile cuando no se lo baila licenciosamente! La danza tango es, cuanto menos, una de aquellas de las cuales no se puede de ninguna manera conservar ni siquiera con alguna probabilidad la decencia. Porque, si en todos los otros bailes está en peligro próximo la moral de los bailarines, en el tango la decencia se encuentra en pleno naufragio”.

Sin embargo, tras la guerra, el boom del tango continuó. El moralismo cristiano parecía incapaz de oponerse al expresivismo post-romántico (García-Olivares, 1997) que permitía el tango y al ansia de libertad de costumbres que fomentaba en parte el naciente movimiento feminista.

Cámara De Landa (1996) ha descrito muy bien aquella nueva necesidad expresiva:

Las viejas polcas y las anticuadas mazurcas y los acompasados lanceros no podían ya satisfacer el alma moderna empastada de sensibilidad. Apenas se podía soportar el antiguo vals alemán con sus giros en cuatro tiempos, destinado más a las personas atléticas que a las mujeres modernas de faldas ajustadas. Un baile, dicen, que no hace más que repetir continuamente un único paso y que no representa otra variedad que el girar en sentido inverso, es ejercicio demasiado monótono, demasiado serio, demasiado poco plástico, y para nada destinado a traducir a través de gestos las exquisitas e inadvertidas variedades del ritmo. Los viejos bailes no fotografían ni la música ni el estado psíquico de quienes danzan. El alma moderna necesita algo más fino, más sensible, más cerebral, que no sea un único paso cadenciado y uniforme como el de un pelotón de soldados marchando. Necesita ante todo de sensibilidad, de una estética nueva, más dinámica que plástica, de una coreografía algo mundana, que sea más arte que sport.(…) Se necesitaba una danza más compleja y osada, más nerviosa y sensible, más profunda y atormentada, más refinada y dinámica, hecha de impulsos y detenciones, de actitudes imprevistas y de posturas significativas, más artística y literaria, una danza que fuera la traducción plástica y dinámica de una música escrita prevalentemente en [modo] menor y plasmada sobre una tonalidad triste, armónicamente angustiada y saturada de pasiones y de enervante poesía”.

Al comenzar a ser bailado en salones y ámbitos públicos o familiares, apareció un nuevo estilo de bailar el tango que moderó los cortes y quebradas más provocativos y los sustituyó por firuletes (movimientos complicados) y figuras, manteniendo la caminada y el abrazo. Este estilo recibió el nombre de tango de salón o tango liso, y fue básicamente el estilo que se bailó entre 1920 y 1950.

Otro momento emblemático, paralelo al furor internacional por el tango, fue la aparición de las grabaciones de Roberto Firpo (en 1912), que empieza a utilizar el piano como instrumento armonizante y conductor de la orquesta, no como un mero instrumento rítmico como antes. Además, introduce el contracanto del segundo violín. Todo esto, unido a la calidad compositora de Firpo, produce unos temas de una calidad que no tienen nada que ver, basta escucharlos, con los que se escuchaban hasta entonces. Según Binda, hubo que esperar ocho años para encontrar, con la Típica Select en 1920, una orquesta típica con calidad similar.

Firpo al piano grabando con su orquesta típica

 

El siguiente punto de inflexión de Binda sería 1917, con la complejidad y patetismo de las grabaciones de Eduardo Arolas. El siguiente punto de corte fue 1920, según Binda: “Nos referimos a la mencionada Típica Select, formada en torno del piano de Enrique Delfino, el bandoneón de Osvaldo Fresedo y el violín de Tito Roccatagliata, a quienes se agregó un segundo violín y un violonchelo. Esta orquesta sentó los antecedentes interpretativos de cómo ejecutar el tango a partir de ella, abriendo el camino a la inminente era de los sextetos”. Aunque hay que decir que ya existía el sexteto de Francisco Canaro desde 1916. El siguiente corte lo establece Binda en 1924, con la aparición de la orquesta de Julio De Caro, iniciadora de la llamada época decareana, en la que comienza la llamada Guardia Nueva. Aunque según este autor, De Caro en realidad consolidó ideas que habían surgido ya años antes. De Caro abandonó la escritura musical en compás de dos por cuatro y comenzó a escribir en un compás de cuatro por ocho, que además se correspondía perfectamente con el paso básico del baile. Este autor tuvo claro que el tango, sin dejar de ser bailable, debía ser además música de calidad para los oídos, y desarrolló esta idea todo lo que pudo, con un creciente sinfonismo. De él aprendieron Pugliese, Troilo y otros (Gobello, 1999, p. 106).

Julio De Caro con su orquesta típica

 

Paradójicamente, el sinfonismo (que pone la música por delante de lo fácilmente bailable) había sido ensayado por primera vez por Canaro, pero éste no quiso seguir desarrollando esa idea y mantuvo un estilo más conservador.

El último corte lo establece Binda diez años después, cuando finaliza la era de los sextetos, aparecen orquestas con mayor número de ejecutantes y se recurre al auxilio de un arreglador para establecer el ensamble y distintos papeles de cada grupo de instrumentos. Las primeras orquestas de Juan D’Arienzo fueron  ejemplo de esta nueva etapa.

Juan D’Arienzo dirigiendo a su orquesta

 

Si atendemos no sólo a la estructura musical de los tangos, sino también a sus letras, podríamos añadir otro corte en 1916, cuando aparecen las primeras letras de tango del poeta popular Pascual Contursi. Ángel Villoldo compuso tangos famosos como El Choclo, El Porteñito, El esquinazo, La budinera, Tan delicado el niño, Chiflóla que va a venir, y Elegancias, pero para sus “tangos cantados” tomó como referencia a los cuplés, así que éstos eran “cuplés malevos” más que tangos con letra, según Gobello. Contursi en cambio, abandona el modelo del cuplé y, al escribir letras para tangos bailables, recurrió a los grandes temas de la poesía universal: el amor, la pena de amor, la fugacidad de las cosas humanas. Cuando Carlos Gardel cantó un tango de Contursi, en 1917, inauguró el tango canción.

Fotos de Pascual Contursi (1888-1932) con Carlos Gardel (1890-1935), y de Enrique Santos Discépolo (1901-1951)

 

No se puede desdeñar la importancia del tango cantado y de sus letras. Como comentábamos en El tango y sus orígenes, los inmigrantes europeos de finales del siglo XIX y comienzos del XX y sus hijos se encontraron en un ambiente con escasez crónica de mujeres y una economía que no acabó nunca de despegar. En esas circunstancias, esa expresión musical y coreográfica que era el tango se convirtió también en un desahogo verbal y una auténtica enciclopedia filosófica sobre el fracaso vital. La profundidad de las metáforas que emplean las letras de tango para entender el sentido de la vida (Qué nos enseñan los tangos sobre la vida) el desamor (¿Qué nos enseñan los tangos sobre el amor?) o el saber (Qué nos enseñan los tangos sobre el saber) son dignas de estudiar como expresión cultural.

Gobello (1999) no habla de grandes cortes o puntos de inflexión sino de cuatro grandes periodos de desarrollo del tango: (i) la Guardia Vieja, caracterizada por la improvisación, el empirismo y la búsqueda de una identidad; (ii) la Guardia Nueva, que desarrolla las tres modalidades del tango: el baile, el canto y la música (entre las primeras grabaciones del sexteto de De Caro en 1924 y finales de los treinta); (iii) la Guardia del Cuarenta, caracterizada por la erudición, el refinamiento, la estilización y la gran cantidad de buenos compositores (en sólo diez años aparecieron 50 clásicos o tangos inmortales); (iv) la Guardia del segundo medio siglo, que busca nuevas identidades para el tango.

Lo que Gobello no previó fue que, tras el estancamiento de los años 60 y 70 y cierta escasez de nuevos compositores en los 80 y 90, tango tendría un renacimiento explosivo desde la década del 2000 hasta la actualidad, con la globalización del tango-danza, la explosión de nuevos arreglistas y compositores jóvenes, y su declaración por la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Referencias

Binda, E., El tango tuvo sus cortes.  https://www.todotango.com/historias/cronica/477/El-tango-tuvo-sus-cortes/

Cámara de Landa, E. (1996). «Recepción del tango rioplatense en Italia». TRANS-Revista Transcultural de Música, 2, 1996.

Freixa, O. (2013).  La raíz afro negada en Argentina. Un repaso por la formación del tango. https://cidafucm.es/la-raiz-afro-negada-en-argentina-un-repaso-por-la-formacion-del-tango-por-omer-freixa

García-Olivares, A. (1997). Tensión en el sistema de metáforas epistemológicas de la cultura contemporánea. Arbor 621, p. 25-45.

Gobello J. (1980). Crónica General del Tango. Editorial Fraterna, Buenos Aires.

Gobello J. (1999). Breve Historia Crítica del Tango. Ed. Corregidor, Buenos Aires.

Lamas H. y Binda E. (2019). El Tango en la Sociedad Porteña, 1880-1920. Ed. Abrazos, Córdoba.