Emmanuel Todd es un reconocido antropólogo y demógrafo francés que ya en 1976 predijo la descomposición de la URSS basándose en el aumento de los índices de mortalidad infantil que se estaban publicando en las estadísticas oficiales de la Unión Soviética. Posteriormente, en su libro After the Empire: The Breakdown of American Order (2001), predijo la decadencia irreversible de la hegemonía estadounidense como resultado de la desindustrialización y la externalización globalista, que estaba reduciendo el poder duro de EEUU a un micromilitarismo teatral. En un tiempo en el que el derrumbamiento de la URSS había conducido a los geoestrategas occidentales al espejismo de Fukuyama: el sistema mundial dominado por las democracias liberales occidentales se impondría de forma natural sin que Occidente tuviera que reformar en modo alguno su propio sistema. Capitalismo, liberalización, desregulación y privatización darían el punto final a la Historia, protegidas y fomentadas por los Estados de democracia representativa.
Sin embargo, el estancamiento y retroceso de la renta de las clases medias y bajas desde los años 70 a la actualidad ha convertido el supuesto ideal del modo de vida occidental y su democracia liberal (plutocracia neoliberal en realidad) en frases vacías. La consigna de las élites occidentales de “defendamos nuestros valores” lleva ya a muchos a la inconveniente pregunta de: “¿qué valores, desigualdad, pobreza, e inseguridad?”.
Lo acertado de las predicciones de Todd ha llevado a muchos a interesarse por su método predictivo. Según Todd, hemos prestado demasiada atención a la economía como herramienta explicativa de las dinámicas políticas mundiales. Para su perspectiva, la economía y la política son fuerzas conscientes que afectan los procesos sociales, pero de una manera relativamente superficial y en escalas muy cortas de tiempo (semanas, meses, años). Por debajo de estas fuerzas, está un estrato más básico, el de los niveles educativos de las sociedades; y por debajo de este estrato, otro aún más básico: las estructuras familiares y las tradiciones religiosas.

Foto. El antropólogo, historiador, demógrafo y ensayista político francés Emmanuel Todd
Todd usa metáforas freudianas para caracterizar estos tres estratos como estratos consciente, subconsciente e inconsciente. Usa algunos ejemplos para mostrar que el tiempo típico para el cambio económico (por ejemplo, la adopción global del libre mercado) es de unos 50 años. El del cambio de los niveles educativos, de unos 500 años: la alfabetización universal comenzó en el s. XVI con la reforma protestante en Alemania y su insistencia en que todos deberían poder leer la biblia sin intermediarios; y se está completando en África actualmente. El tiempo de cambio de las estructuras familiares es de unos 5.000 años, el tiempo que va entre la adopción de familias troncales en Mesopotamia y otras sociedades neolíticas y la actual emergencia de formas familiares diversas.
Las formas religiosas “coevolucionan” con las formas familiares, y Todd distingue entre una fase activa o consciente de la creencia religiosa; una fase zombi de la creencia; y una fase desaparecida o cero de la creencia.
Los cuatro sistemas familiares básicos
Todd define los sistemas familiares basándose en la combinación de dos valores fundamentales que regulan las relaciones dentro del hogar: [1]
- La relación vertical (Padres e hijos): Puede ser liberal (los hijos se independizan tempranamente y rompen la tutela paterna) o autoritaria (los hijos permanecen bajo el control del padre incluso de adultos). [2, 3, 4]
- La relación horizontal (Hermanos): Puede ser igualitaria (la herencia y los bienes se reparten a partes iguales) o no igualitaria (un solo hijo hereda la mayor parte, o hay una clara asimetría). [2, 3, 4]
Cruzando estas variables, Todd identifica cuatro grandes clases o tipos base de sistemas familiares exógamos (aunque en su obra posterior añade variantes según el tipo de matrimonio): [2, 5]
1. Familia Nuclear Absoluta
- Se rige por los principios de libertad y desigualdad. [4]
- Dinámica: La relación entre padres e hijos es liberal. Al llegar a la edad adulta, los hijos se independizan por completo y forman hogares autónomos. La herencia es no igualitaria: los padres tienen total libertad de testar, pudiendo favorecer a un solo hijo o repartir los bienes de forma desigual. No hay una norma que obligue a la igualdad entre hermanos. [2, 6, 7]
- Geografía e Impacto: Históricamente dominante en el mundo anglosajón (Inglaterra, EE. UU.) y Países Bajos. Según Todd, este sistema hiperindividualista favoreció la invención del capitalismo moderno y el liberalismo político. [4, 7, 8]

Foto. Retrato de una familia nuclear inglesa de finales del siglo XIX
2. Familia Nuclear Igualitaria
- Se rige por los principios de libertad e igualdad.
- Dinámica: Es liberal en el eje vertical (los hijos se emancipan y forman núcleos independientes tras casarse), pero estrictamente igualitaria en el eje horizontal. La ley o la costumbre obliga a repartir el patrimonio familiar de manera absolutamente simétrica entre todos los hijos.
- Geografía e Impacto: Típica de la cuenca de París y el centro de Francia, España mediterránea, centro de Italia, centro de Portugal y partes de América Latina. Todd vincula este modelo con los valores de la Revolución Francesa (Libertad, Igualdad) y con sistemas políticos democráticos que buscan la equidad social. [2, 6, 7]
3. Familia Troncal (o Familia Jerárquica)
- Se rige por los principios de autoridad y desigualdad.
- Dinámica: La relación con el padre es autoritaria. La herencia es marcadamente desigual: un único heredero elegido (normalmente el primogénito) recibe la propiedad y el hogar familiar. Este hijo cohabita con sus padres junto a su cónyuge para continuar el «tronco» familiar, mientras que los hermanos menores (cadetes) deben marcharse o quedarse solteros.
- Geografía e Impacto: Muy arraigada en Alemania, Austria, Japón, Korea, suroeste de Francia, Suecia (con poca cohabitación y fuerte residuo feminista) y regiones del norte de España (como el País Vasco, Navarra y Cataluña). Todd argumenta que este sistema fomenta la disciplina, el respeto por la jerarquía organizada y la estabilidad del Estado. [2, 4, 6, 7, 9, 10]

Foto. Familia troncal Castillo-Elejabeitia (Bizkaia), c. 1930. Fuente: Archivo Fotográfico Labayru Fundazioa: Fondo Felipe Manterola.
4. Familia Comunitaria (Exógama)
- Se rige por los principios de autoridad e igualdad.
- Dinámica: La relación con el patriarca es fuertemente autoritaria. Todos los hijos varones se quedan a vivir en la casa paterna tras casarse, integrando a sus esposas bajo el mando del padre. Sin embargo, la estructura interna entre los hermanos es igualitaria: todos los hijos tienen los mismos derechos de herencia y estatus dentro de la gran comunidad doméstica.
- Geografía e Impacto: Históricamente predominante en China, Rusia (con fuerte componente feminista), Europa del Este, Cuba y el centro de Italia. Existen también variantes comunitarias matrilocales, por ejemplo entre los indios hopi del suroeste de los Estados Unidos, así como variantes comunitarias bilocales, especialmente en el extremo noroeste del Macizo Central francés. Todd defiende que este sistema familiar colectivista y disciplinado fue el terreno antropológico perfecto que facilitó el éxito y la adopción de las ideologías comunistas en el siglo XX. [2, 11]
5. Familia nuclear con co-residencia temporal
Todd observó en muchas sociedades un tipo de familia que parece de transición entre las familias comunitarias tradicionales y las familias nucleares que la occidentalización promueve. Esta clase de familia también tiene como objetivo último la independencia de los hijos casados, pero les ofrece una etapa de convivencia con la generación anterior durante algunos años, siguiendo tres modalidades posibles: ya sea con los padres de uno u otro cónyuge, indistintamente (bilocalidad) —a lo que a veces Todd llama familia nuclear indiferenciada—; con los padres del novio (patrilocalidad); o con los de la novia (matrilocalidad). La variante bilocal se observa en Filipinas y en Bélgica. La variante patrilocal es típica de los nómadas de la estepa euroasiática (grupos turcos y mongoles), de las poblaciones de habla náhuatl del Altiplano central mexicano, de las poblaciones que hablan quechua y aimara en Perú, Ecuador y Bolivia, y del sur de la India. La variante matrilocal predomina en el Sudeste Asiático, incluyendo Birmania, Tailandia, Camboya, Malasia, Sumatra y Java.
La tesis de Emmanuel Todd es que la estructura familiar tradicional genera hábitos mentales desde la infancia que determinan en un alto grado la actitud política y el éxito de las religiones en cada país [2, 5, 7, 8] y facilita por tanto el desarrollo de determinadas formas políticas e ideológicas. Estas serían como proyecciones a gran escala de los valores inconscientes que los seres humanos experimentan en su vida doméstica desde la infancia.
[4] https://www.theguardian.com
[5] https://www.journals.uchicago.edu
[7] https://santillan3.blogspot.com
[8] https://www.philosopheasy.com
[10] https://chalaux.org
La evolución de la familia en Eurasia
Los sistemas de parentesco o de linaje son las formas que utilizan las sociedades para trazar la ascendencia y determinar a qué grupo familiar pertenece una persona. Principalmente para fines de herencia, autoridad dentro de la familia, derechos consuetudinarios o socialmente implícitos de cada individuo, y propiedad y uso de tierras y otros bienes.
En los sistemas unilineales (patrilineal y matrilineal) la ascendencia y la pertenencia al grupo familiar se trazan siguiendo una sola línea fija e ininterrumpida (sea la del padre o la de la madre).
En un sistema patrilineal, o agnático, la ascendencia, el parentesco y la pertenencia al grupo familiar se trazan exclusivamente a través de la línea del varón (el padre). Tanto los hijos varones como las hijas mujeres pertenecen al grupo familiar de su padre. Sin embargo, solo los hijos varones pueden transmitir la pertenencia a ese grupo a sus propios descendientes. Los hijos de las mujeres pertenecerán al linaje de los esposos de estas.
Un ejemplo clásico es la estructura familiar en la antigua Roma y de muchas sociedades tradicionales de Asia Oriental y central. En ellas, los títulos, las tierras, el estatus social y los bienes del linaje pasaban de padres a hijos.
En un sistema matrilineal, la ascendencia, el parentesco y la pertenencia al grupo familiar se trazan exclusivamente a través de la línea de la mujer (la madre). Tanto los hijos varones como las hijas mujeres pertenecen al grupo familiar de su madre. Sin embargo, solo las hijas mujeres pueden transmitir la pertenencia al linaje a las siguientes generaciones. Los hijos de los varones pertenecerán al linaje de las madres de esos niños. Ejemplos clásicos son los minangkabau de Indonesia o los mosuo en China.
Matrilineal no significa matriarcal. En muchas sociedades matrilineales, aunque la herencia pase por las mujeres, el poder político o la autoridad familiar la suelen ejercer los varones del linaje de la madre, como por ejemplo, el hermano de la madre —el tío materno— en lugar del padre.
En un sistema bilateral, o cognático, la ascendencia se traza por igual a través de la línea del padre y de la madre. La persona se considera igualmente emparentada con la familia de su padre y con la de su madre. No se prioriza un lado sobre el otro para definir el parentesco. Es el sistema que se utiliza en la mayor parte de las sociedades occidentales modernas. Tus abuelos paternos y tus abuelos maternos forman parte de tu familia inmediata por igual.
No suele formar grupos corporativos cerrados (como clanes con propiedades exclusivas), sino redes de parientes (parantelas) que varían para cada individuo.
En un sistema ambilineal, la ascendencia se traza a través de la línea del padre o de la madre, pero la persona (o sus padres) debe elegir una sola línea para pertenecer al grupo familiar. El individuo tiene la opción de afiliarse al grupo de parientes de su padre o al de su madre, pero generalmente no a ambos al mismo tiempo.
Este sistema se ha documentado históricamente en varias sociedades de la Polinesia (como los maoríes o en Samoa). Permite una gran flexibilidad individual, pero a la vez mantiene grupos familiares estables y cerrados (clanes), ya que cada miembro termina eligiendo una rama definitiva.
En otro lugar (Materialismo Cultural y Modos de Producción) resumimos las ideas de Marvin Harris sobre las precondiciones y génesis de estos sistemas de parentesco.
Mientras que los términos anteriores (patrilineal/matrilineal) definen con quién estás emparentado, la patrilocalidad, matrilocalidad y ambilocalidad definen dónde vas a vivir tras casarte. Son reglas de residencia postmarital.
1. Patrilocalidad (o Virilocalidad)
Es la regla de residencia en la que, tras el matrimonio, la nueva pareja se establece en el hogar del padre del esposo o junto a sus parientes patrilineales. La esposa abandona su hogar natal para integrarse físicamente en la comunidad de su marido.
Tiene una relación casi perfecta con el sistema patrilineal. Al vivir todos los varones del mismo linaje juntos (padre, hermanos, hijos), consolidan un grupo fuerte, unido y localizado geográficamente. Esto facilita la defensa conjunta de las tierras del clan y la transmisión directa de la herencia de padres a hijos.
2. Matrilocalidad (o Uterolocalidad)
Es la regla de residencia en la que, tras el matrimonio, la nueva pareja se establece en el hogar de la madre de la esposa o junto a sus parientes matrilineales. Es el esposo quien abandona su hogar natal para mudarse con la familia de su mujer.
Está íntimamente ligada al sistema matrilineal. Permite que las mujeres de un mismo linaje (madres, hermanas, hijas) permanezcan juntas cooperando en las tareas agrícolas, domésticas o de crianza. En estas sociedades, aunque los maridos vivan allí, los hermanos de las mujeres (los tíos maternos) suelen mantener un gran peso en las decisiones del grupo debido a este arraigo territorial.
3. Ambilocalidad (o Bilocalidad)
Es un sistema flexible donde la nueva pareja puede elegir libremente si establecerse con los parientes del esposo o con los de la esposa. La elección no es fija y puede depender de factores económicos, de espacio o de qué familia tiene más recursos o tierras disponibles.
Es la residencia típica de las sociedades con linaje ambilineal o bilateral. Como el parentesco se valora o se puede elegir por ambas ramas, la residencia refleja esa misma flexibilidad. Si el linaje de la madre de la novia ofrece mejores tierras para cultivar, la pareja elegirá la matrilocalidad; si la situación cambia, pueden mudarse con el padre del novio.
Analizando registros parroquiales e históricos de los siglos XVII, XVIII y principios del XIX, Todd encuentra que los tipos de familia nuclear patrilocal y comunitaria patrilineal conforman históricamente un bloque compacto y unificado, que ocupa el centro y, de hecho, la mayor parte, de la masa continental de Eurasia. Mientras que en la periferia de Eurasia aparecen dispersos distintos sistemas de familia nuclear insertos en estructuras de parentesco indiferenciadas (o bilaterales, o cognaticias) que tratan el parentesco materno y el paterno como equivalentes. Utilizando el Principio de Conservación de las Zonas Periféricas (PCZP), usado tradicionalmente en antropología, Todd deduce que estos sistemas de familia nuclear son más arcaicos y primigenios que los sistemas patrilineales que les sucedieron. Los sistemas patrilineales se extendieron desde los grandes imperios centrales pero no tuvieron tiempo de difundirse hasta las periferias.
Cuando hay crecimiento demográfico y las tierras de cultivo empiezan a escasear, aparece la necesidad de no trocear excesivamente la tierra y mantener la propiedad intacta. En este contexto es habitual la adopción de la primogenitura típica de las familias troncales, la cual fácilmente lleva a la residencia de dos generaciones, familia del padre y heredero con su esposa (o heredera si no hay hijos varones, con su esposo). Suele ser patrilineal pero acepta que la herencia pase a través de una hija, si no hay herederos varones. Prioriza la supervivencia de la institución («la casa» con sus tierras) antes que la pureza de sangre masculina. Apareció por primera vez en Sumer y en la Antigua China, y de ahí se transmitió a sus vecinos.
La familia comunitaria (donde todos los hermanos varones son iguales y viven juntos) no nació dentro de los imperios, sino que fue una innovación de los pueblos nómadas de las estepas (quienes tenían una fuerte noción de fraternidad e igualdad militar entre varones).
Cuando las tribus nómadas interactuaron, invadieron o entraron en contacto con las sociedades sedentarias avanzadas (que ya eran patrilineales por la vía de la primogenitura), ocurrió una fusión: los sedentarios adoptaron el principio de igualdad entre hermanos de los nómadas. El resultado de esta hibridación fue el nacimiento de la familia comunitaria euroasiática (como la china posterior o la del mundo árabe).
Esta familia patrilineal comunitaria es una especie de alianza entre el padre y sus hijos casados; cuando la transformación de las primitivas sociedades nucleares euroasiáticas no se completó del todo, la familia resultante es la familia nuclear de residencia patrilocal temporal o bien la familia troncal.
De estos dos sistemas intermedios, el primero resultó ser mucho más inestable que el segundo ante el avance de la alfabetización, como veremos. Ello obedece a que el modelo nuclear patrilocal temporal (históricamente visible en regiones como el sur de Inglaterra antes del siglo XVII o en franjas de transición de la Europa continental) carece de un principio ordenador sólido.
El choque de la alfabetización: Cuando el acceso a la educación y la escritura se masifica, los individuos de este sistema adquieren rápidamente una autonomía intelectual crítica. Al no existir un pacto de igualdad a largo plazo (como en la familia comunitaria) ni un dogma de continuidad sagrada de la casa (como en la troncal), la residencia temporal en casa de los padres empieza a percibirse como una carga sin sentido. El resultado es una transición hacia la familia nuclear absoluta (donde los hijos se independizan por completo al casarse). El componente patrilocal se desintegra en apenas un par de generaciones, adoptando los valores del individualismo.
En cambio, la familia troncal (presente en Alemania, Japón, Suecia, el norte de España o el sur de Francia) está cimentada sobre dos valores no negociables: la autoridad del padre y la desigualdad de los hijos (el heredero único frente a los desheredados). Cuando estas poblaciones se alfabetizan, no se vuelven liberales. Lo que hacen es racionalizar e ideologizar sus valores familiares ancestrales. El resultado según Todd (en La invención de Europa), fue que la alfabetización masiva en la familia troncal alemana o japonesa no destruyó el sistema; al contrario, transfirió la devoción al «padre» y a la «casa» hacia una devoción ciega por el Estado-Nación o el Imperio, resistiendo firmemente la asimilación del individualismo anglosajón hasta bien entrado el siglo XX.
Marvin Harris sostiene que el estatus de la mujer, generalmente inferior al del varón en casi todas las sociedades preestatales, derivó de la necesidad del infanticidio femenino como forma de controlar la natalidad (Materialismo Cultural y Modos de Producción). A pesar de esta desigualdad primigenia, Emmanuel Todd sostiene que el modelo de familia de los cazadores-recolectores era una familia nuclear flexible donde la mujer gozaba de un estatus relativamente alto, en comparación con épocas estatales posteriores. Sin embargo, el surgimiento de los grandes imperios agrícolas de la antigüedad —como Mesopotamia— «pervirtió» o alteró este modelo primitivo mediante la invención de formas familiares fuertemente jerárquicas, luego copiadas por pueblos de su periferia como Grecia y Roma. [5, 6]
Grecia y Roma adoptaron un sistema patrilineal puro y agresivo. La ascendencia se cerró estrictamente en torno a los varones de la casa para asegurar el control de la tierra agrícola y los derechos ciudadanos. [7] El sistema era estrictamente patrilocal. Los hijos varones casados se quedaban a vivir bajo el techo del padre, provocando la co-residencia de varias generaciones de hombres en la misma comunidad doméstica. [3, 8]
Según el análisis histórico de Todd, la Roma republicana e imperial temprana y la Grecia clásica operaron bajo un modelo de Familia Comunitaria y de Familia Troncal extrema. [2, 6, 11]
Autoritarismo vertical: La relación padres-hijos era profundamente vertical. El pater familias romano ejercía una autoridad total, reflejando el polo autoritario de su matriz. [10, 11]
Co-residencia y colectivismo: Al obligar a los hermanos varones a convivir bajo el mando del padre, la estructura familiar anulaba el individualismo. Todd argumenta que de esta estructura familiar «comunitaria» o «troncal» nació la concepción grecorromana del Estado, donde el individuo está completamente subordinado al colectivo (la Polis o la Res publica). [1, 2, 8, 11]
En sus ensayos más recientes sobre el estatus de la mujer y la evolución de Occidente, Emmanuel Todd aborda un fenómeno paradójico: por qué el feminismo y la emancipación femenina nacieron históricamente en tierras cristianas y no en otras regiones del mundo. [4]
Todd piensa que la llegada del cristianismo al final del Imperio Romano actuó como un disolvente biológico de la opresión patrilineal y patrilocal de los clanes clásicos debido a tres factores fundamentales arraigados en el derecho canónico cristiano: [5]
- El colapso de la familia comunitaria / troncal: La Iglesia católica prohibió con extrema dureza los matrimonios consanguíneos (casarse con primos o parientes cercanos). Al forzar la exogamia total, la Iglesia «rompió» los clanes cerrados, obligando a los individuos a salir de sus redes patrilocales. Esto destruyó el poder del pater familias y provocó el retorno al modelo europeo original: la familia nuclear.
- La doctrina del consentimiento mutuo: El cristianismo estableció que un matrimonio solo era válido si el hombre y la mujer daban su consentimiento libre. Legalmente, esto arrebató a los padres el poder de usar a sus hijas como meras mercancías de intercambio político entre linajes masculinos.
- La revalorización del estatus femenino: Al transformarse la sociedad hacia una estructura familiar nuclear bilateral, la mujer dejó de ser una «intrusa» en una casa patrilocal ajena. Pasó a ser co-fundadora de un nuevo hogar independiente junto a su esposo. [5, 6, 7, 11]
Habría que añadir a estas consideraciones, el papel estratégico que la mujer tuvo en la expansión del cristianismo sobre todo tras las grandes pandemias del Imperio. El papel de la mujer en la conversión al cristianismo de los varones de clase medias y alta del Imperio romano está bien documentado. Este factor fue probablemente aprovechado conscientemente por la Iglesia, elevando su estatus dentro del matrimonio (El Origen Y Expansión de la Religión Cristiana).
Bajo la tesis de Todd, el alto estatus de la mujer, la monogamia absoluta, la bilateralidad y la exogamia radical constituyen un todo sistémico en movimiento. El cristianismo del final del Imperio no inventó el «feminismo» de manera consciente, pero al desmantelar la estructura familiar autoritaria (comunitaria/troncal) de Grecia y Roma para imponer la familia nuclear, devolvió a la mujer cristiana el alto estatus individual que los grandes imperios agrícolas le habían arrebatado. De ese residuo de base cristiana floreció, siglos más tarde, la emancipación femenina moderna. [4, 5, 6, 12]
[2] https://santillan3.blogspot.com
[3] https://revistarelaciones.colmich.edu.mx
El Luteranismo alemán
En la tesis de Todd, la familia troncal alemana fue el motor antropológico invisible que facilitó el éxito y la rápida expansión del luteranismo en el siglo XVI. [1]
En su obra La tercera esfera (La Tercera Ola / La explicación de la ideología), el autor desglosa cómo los dos valores centrales de la familia troncal —la autoridad del padre y la desigualdad entre los hermanos— moldearon directamente la teología de Martín Lutero:
1. La proyección del Dios-Padre Absoluto (La Autoridad)
En la familia troncal alemana, el padre retiene una inmensa autoridad moral y jurídica sobre la continuidad de la casa. El heredero le debe una obediencia vertical estricta. [2, 3] Lutero proyectó esta relación vertical asimétrica directamente en su visión teológica. El Dios del luteranismo es una figura de autoridad absoluta, soberana y paternal, ante la cual el ser humano no tiene libre albedrío real ni méritos propios. Al igual que el hijo depende completamente de la gracia y decisión del padre de familia, el cristiano luterano depende enteramente de la Sola Gracia y la Sola Fe concedidas por Dios.
2. La Salvación como «Herencia Única» (La Desigualdad)
El rasgo más divisivo de la familia troncal es la desigualdad horizontal: un solo hijo lo hereda todo y los demás son desheredados o excluidos de la continuidad patrimonial [4, 5]. Esta lógica preparó mentalmente a la población germana para aceptar la doctrina de la predestinación (que luego Calvino extremaría, pero que tiene sus raíces en la visión de la justificación agustiniana de Lutero). La idea de que unos seres humanos son «elegidos» por Dios para la salvación eterna (los herederos espirituales) y otros son dejados de lado, encajaba perfectamente con la dura realidad cotidiana de los hogares alemanes, donde la desigualdad entre hermanos era la norma social aceptada. [5]
3. La cultura del libro y la alfabetización (La disciplina del hogar)
La familia troncal es un hogar altamente disciplinado y jerárquico, integrado por abuelos, padres e hijos, donde el cabeza de familia exige sentido del deber, orden, memoria colectiva y respeto al linaje [2, 4]. Un entorno ideal para la propuesta luterana de que la autoridad pase de la Iglesia católica al cabeza de familia. Lutero propuso que la lectura de la Biblia no se hiciera bajo la guía del sacerdote católico, sino en el salón de casa, donde el cabeza de familia debía leer la Biblia en voz alta a sus hijos y sirvientes.

Imagen. Un père de famille qui lit la Bible à ses enfants. Óleo de Jean-Baptiste Greuze (1755)
Por otra parte, la familia troncal está obsesionada con la continuidad del «tronco» a lo largo de los siglos. La casa tiene un nombre, una historia y un patrimonio que no deben morir. Esta obsesión por la transmisión generacional hizo que las sociedades de familia troncal (como la alemana o la japonesa) desarrollaran muy tempranamente un enorme respeto por el registro, los documentos, los anales familiares y, por extensión, el libro escrito, que se percibía como el contenedor de la verdad y la memoria.
Como en la familia troncal la propiedad de la tierra no se podía dividir y pasaba íntegra a un solo heredero, los padres tenían un grave problema con los demás hijos (los hermanos menores o «cadetes»). No podían dejarles tierras, así que tenían que darles otro tipo de capital para que sobrevivieran en el mundo: educación y oficios. Aprender a leer, escribir y dominar un oficio técnico o administrativo fue la única vía de escape honrosa para los hijos desheredados. Esto generó una masa de población joven, móvil y altamente alfabetizada, lista para consumir los folletos impresos y las biblias que la Reforma empezaba a producir en masa a través de la imprenta.
Para Emmanuel Todd, no es ninguna casualidad geográfica que el mapa del éxito de la Reforma Protestante original coincida de forma casi milimétrica con las regiones de Europa donde imperaba la familia troncal o sus variantes autoritarias: Alemania, Escandinavia (Suecia, Noruega) y partes de Suiza.
[1] https://santillan3.blogspot.com
[3] https://extramurosrevista.com
[4] https://www.researchgate.net
Las familias De la Cuenca de París y la Revolución Francesa
Para Emmanuel Todd, la Revolución Francesa de 1789 además de provocada por la crisis económica, las ideas de la Ilustración, y las precondiciones políticas (La Revolución Francesa), fue facilitada por la estructura antropológica que dominaba la cuenca de París: la familia nuclear igualitaria.
1. Las dos reglas de la Familia Nuclear Igualitaria
La cuenca de París (el corazón geográfico, demográfico y político de Francia) compartía desde la Edad Media un modelo familiar muy específico que se definía por dos valores fundamentales:
- La Libertad (Eje vertical Padres-Hijos): Al alcanzar la madurez o casarse, los hijos abandonaban inmediatamente el hogar de los padres para fundar una nueva casa independiente (neolocalidad). No existía la co-residencia obligatoria de varias generaciones de adultos bajo el mando de un patriarca, lo que generaba una psicología individualista y de libertad personal.
- La Igualdad Radical (Eje horizontal entre Hermanos): A diferencia de Inglaterra (donde se desheredaba a los menores) o de Alemania (donde heredaba solo uno), en la cuenca de París las costumbres jurídicas y de derecho consuetudinario exigían el reparto estrictamente igualitario de la herencia entre todos los hijos. Los hermanos se criaban sabiendo que, ante la ley de la casa, todos tenían exactamente el mismo valor.
2. El nacimiento del lema revolucionario: «Libertad, Igualdad, Fraternidad»
Todd demuestra cómo el estallido de 1789 tradujo de forma literal estos dos valores familiares al lenguaje de los derechos políticos. La familia de la cuenca de París inoculó en la sociedad el ADN de la Revolución Francesa:
- La Libertad frente al Rey: Al estar habituados a un modelo familiar nuclear donde el lazo con los padres se disuelve en la edad adulta, los habitantes de la cuenca de París tenían menos apego a un poder absolutista perpetuo. El rey, visto tradicionalmente en el Antiguo Régimen como el «Padre de la Nación», fue perdiendo su legitimidad antropológica.
- La Igualdad frente a la Nobleza: El valor de la igualdad entre hermanos se proyectó hacia la sociedad como la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. La existencia de estamentos privilegiados (nobleza y clero) que no pagaban impuestos se percibía en la cuenca de París como una anomalía intolerable, del mismo modo que se consideraría inmoral que un padre dejara toda la tierra a un solo hijo y condenara a los demás a la miseria.
- La Fraternidad universal: El concepto de fraternidad es la extensión política de la relación entre los hermanos de una familia nuclear igualitaria: individuos libres, independientes, pero unidos por un lazo horizontal de equivalencia mutua.

Imagen. La Libertad guiando al pueblo (La Liberté guidant le peuple). Óleo de Eugène Delacroix (1830).
3. La paradoja de Francia: Una nación, dos sistemas familiares
La tesis de Todd se vuelve aún más fascinante al explicar por qué la Revolución Francesa fue tan violenta y por qué desembocó en una guerra civil interna (como la guerra de la Vendée).
Francia no tenía un único sistema familiar. Estaba dividida de forma invisible en dos grandes bloques:
- El Centro y la Cuenca de París: Dominados por la familia nuclear igualitaria (los impulsores de la Revolución, los jacobinos, centralistas y defensores de los derechos universales).
- La Periferia (Bretaña, Vendée, Occitania, Alsacia): Regiones periféricas dominadas históricamente por la familia troncal (autoritaria y no igualitaria, idéntica a la alemana). En estas zonas, el respeto al padre (autoridad) y al heredero (desigualdad) facilitó que la población rechazara los valores igualitarios de París. Por eso, las regiones periféricas fueron el foco de la contrarrevolución monárquica y católica.
Al final, el bando de la cuenca de París ganó la guerra civil y blindó su estructura familiar para siempre en la ley a través del Código Civil de Napoleón (1804), el cual prohibió explícitamente el mayorazgo y obligó por ley a repartir las herencias a partes iguales entre todos los hijos en todo el territorio francés.
El Origen del Capitalismo contemporáneo en Inglaterra
Para Emmanuel Todd, la clave del triunfo del capitalismo industrial en Inglaterra no estuvo en la ética protestante (como afirmaba Max Weber), sino en la estructura invisible de la familia nuclear absoluta, un modelo antropológico que existía en el sur y este de Inglaterra desde mucho antes de la Reforma Protestante y la Revolución Industrial.
1. Las características de la Familia Nuclear Absoluta Inglesa
En este sistema, la estructura familiar funciona bajo tres reglas muy estrictas que rompen cualquier lazo con los clanes o linajes tradicionales que vimos en las culturas grecorromanas:
- Relación Liberal (Padres-Hijos): Al llegar a la mayoría de edad, los hijos abandonan el hogar de los padres de forma definitiva y fundan una unidad independiente (neolocalidad). No existe la co-residencia de generaciones ni la obediencia perpetua al padre.
- Relación No Igualitaria (Entre Hermanos): El padre tiene total libertad para testar. Puede dejarle toda la herencia a un solo hijo (generalmente el primogénito, mediante el mayorazgo o primogenitura), dejarle todo a un extraño, o repartirlo de forma desigual. Los hermanos no se consideran iguales de manera natural.
- Lazos de parentesco bilaterales pero extremadamente débiles: Fuera de la micro-familia (padre, madre e hijos menores), los tíos, primos o abuelos no tienen ningún peso legal ni económico. No existe el concepto de «clan familiar».
2. El motor que dio origen al capitalismo (El mecanismo de Todd)
Todd demuestra que esta estructura familiar forzó la aparición de los elementos clave del capitalismo moderno: el individualismo, el mercado laboral, la acumulación de capital y el sistema financiero. El proceso ocurrió a través de tres dinámicas:
A. La creación forzosa del mercado de trabajo (El proletariado)
Como el padre solía dejar toda la tierra o la riqueza al hijo mayor para que la propiedad no se fragmentara, todos los hijos menores quedaban completamente desheredados.
A diferencia de las familias comunitarias o troncales (donde el grupo protege a todos sus miembros), el sistema inglés expulsaba a los hijos jóvenes del hogar sin recursos. Esto obligó a masas de jóvenes a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir, creando una movilidad laboral y geográfica única en el mundo. Así nació el proletariado moderno: mano de obra disponible, móvil y dispuesta a emplearse en las primeras industrias a cambio de un salario.

Imagen. Men leaving a pit prior to The Great War. Óleo de Gerald Palmer (1914)
B. La necesidad de mecanismos financieros y contratos
En las sociedades con familias fuertes (como los linajes que vimos antes), si un individuo necesita dinero para abrir un negocio o comprar tierras, acude a su red de parientes (primos, tíos, hermanos) que actúan como su «banco privado».
En la Inglaterra de la familia nuclear absoluta, el individuo estaba completamente solo. Al no poder contar con sus parientes, la sociedad inglesa se vio obligada a inventar instituciones impersonales que sustituyeran a la familia.
Para que un extraño te preste dinero, necesitas leyes claras, tribunales independientes, un sistema de crédito bancario formal y contratos rigurosos. El aislamiento familiar inglés impulsó de forma directa el desarrollo del sistema financiero, las bolsas de valores y la seguridad jurídica institucional.
C. El individualismo ideológico y la iniciativa empresarial
Dado que los hijos sabían desde adolescentes que sus padres no les iban a mantener de por vida, ni que su red familiar saldría a rescatarles en caso de quiebra, la cultura inglesa desarrolló una psicología hiper-individualista. El éxito o el fracaso dependían única y exclusivamente de la iniciativa personal. Esta mentalidad es la base del espíritu empresarial capitalista (entrepreneurship) y de la aceptación filosófica de la desigualdad económica (si unos triunfan y otros fracasan, se considera un resultado natural de la competencia individual).
El Capitalismo Alemán
Para Emmanuel Todd, el espectacular y rápido desarrollo económico de Alemania durante el siglo XIX y principios del XX no se debió a una superioridad técnica innata, sino a la proyección económica de su modelo antropológico dominante: la familia troncal (Stammfamilie).
Este modelo familiar, localizado históricamente en las regiones del sur y el oeste de Alemania (y en gran parte de Austria), se define por dos variables clave: la autoridad (relación vertical muy fuerte entre padres e hijos) y la desigualdad (relación asimétrica entre los hermanos) [A].
1. Las reglas de la Familia Troncal Alemana
A diferencia del modelo inglés, que expulsaba a los hijos del hogar, la familia troncal alemana buscaba la perpetuación de la casa y el linaje a través del tiempo:
- Co-residencia autoritaria: El padre mantiene una autoridad indiscutible. Cuando el hijo heredero se casa, no se independiza, sino que se queda a vivir en la casa paterna junto a su nueva esposa. Conviven dos generaciones adultas bajo el mando del patriarca.
- Heredero único (Desigualdad): La propiedad (la granja, la tierra o el taller artesanal) es indivisible. Se transmite íntegramente a un solo hijo (normalmente el mayor). A los hermanos menores (Geschwister) se les compensa con una dote menor, educación o se les encauza hacia otras profesiones (ejército, clero, burocracia), pero asumiendo su estatus subordinado.
- La primacía de «La Casa»: El individuo es secundario; lo importante es la institución (el patrimonio familiar). El heredero no es el «dueño» absoluto para hacer lo que quiera, sino un mero administrador temporal que debe pasar la herencia intacta a la siguiente generación.
2. De la granja a la fábrica: El nacimiento del Capitalismo Jerárquico
Todd argumenta que cuando Alemania se industrializó a marchas forzadas tras la unificación de 1871, los ingenieros, banqueros y políticos alemanes tradujeron de forma inconsciente la estructura de la familia troncal al ámbito macroeconómico, dando lugar a un capitalismo con características muy particulares:
A. La empresa como una prolongación de «La Casa» (Das Haus)
En el capitalismo anglosajón, las empresas se compran, se venden, se trocean y se liquidan buscando el beneficio rápido de los accionistas (individualismo). En Alemania, las grandes corporaciones (como Krupp, Siemens o Thyssen) nacieron y se gestionaron durante generaciones como extensiones de la familia troncal.

Foto. Fábrica alemana durante el nazismo
El objetivo principal de la empresa alemana no era el beneficio especulativo a corto plazo, sino la perpetuación, la estabilidad y el crecimiento de la institución a largo plazo. De ahí nace el arraigo del Mittelstand (las empresas familiares medianas que sostienen la economía alemana hasta hoy).
B. Disciplina, jerarquía y cualificación técnica
La fortísima veta autoritaria de la familia alemana preparó psicológicamente a la población para aceptar estructuras altamente jerarquizadas sin rechistar. La relación entre el patrón y el obrero replicaba la relación entre el pater familias y sus hijos. El trabajador aceptaba la disciplina estricta de la fábrica a cambio de protección y estabilidad.
Además, el sistema de herencia única obligaba a educar muy bien a los hijos no herederos para que pudieran defenderse en la vida. Esto favoreció que el Estado y las empresas invirtieran masivamente en educación técnica y formación profesional (el famoso sistema de FP dual alemán), creando una mano de obra hiper-cualificada y disciplinada.
C. El papel del Estado y el «Capitalismo Organizado» (Cárteles)
En el modelo inglés (liberal), el Estado no debe intervenir en el mercado. En el modelo alemán (autoritario), el Estado actúa como árbitro y garante del orden (Ordoliberalismo), una especie de «Padre Supremo» que coordina la economía.
El capitalismo de Estado alemán favoreció la creación de cárteles y konzerns (conglomerados de empresas fuertemente coordinados por el Gobierno y los grandes bancos). En lugar de la competencia salvaje e individualista del modelo anglosajón, los alemanes preferían la organización, la planificación y la cooperación jerárquica entre las empresas y el Estado para proteger los intereses de la nación.
La familia rusa y el comunismo de la URSS
Para Emmanuel Todd, el triunfo de la Revolución Rusa de 1917 y la posterior implantación del modelo soviético estuvieron facilitados por la estructura familiar dominante en el mundo rural ruso: la familia comunitaria exógama [A].
Mientras que el comunismo fracasó o tuvo que ser impuesto por la fuerza en la Europa occidental (de tradición nuclear o troncal), en Rusia encajó a la perfección porque el modelo de organización social propuesto por el Estado soviético ya existía a microescala dentro de cada hogar campesino ruso [A].
Las variables de este tipo de familia bajo el eje de Todd son: la autoridad (relación vertical muy fuerte padres-hijos) y la igualdad (relación estrictamente horizontal entre hermanos) [A].
1. Las reglas de la Familia Comunitaria Rusa
Históricamente, la vida del campesinado ruso se organizaba en torno a la casa o la granja familiar bajo unas normas muy rígidas:
- Co-residencia autoritaria total: Cuando los hijos varones se casaban, no se independizaban (como en Inglaterra) ni se quedaba solo uno (como en Alemania). Todos los hijos varones casados se quedaban a vivir en la casa del padre junto a sus esposas e hijos [A]. El hogar albergaba a tres generaciones adultas bajo el mando absoluto del patriarca (el bolshak), quien gestionaba los recursos de toda la comunidad doméstica.
- Igualdad absoluta entre hermanos: A la muerte del padre, la herencia de la tierra o los bienes no iba para el hijo mayor. La riqueza se repartía a partes exactamente iguales entre todos los hermanos varones [A]. No se toleraba que un hermano prosperara a costa de los demás.
- La primacía del colectivo: El individuo no existía de forma aislada; todo se supeditaba al bienestar del grupo familiar y, por extensión, a la asamblea de la aldea (el Mir), que redistribuía las tierras agrícolas entre las familias de forma periódica según el número de bocas que tuvieran que alimentar.
2. El puente antropológico hacia el Comunismo Soviético
Todd argumenta que cuando los bolcheviques tomaron el poder, no tuvieron que moldear la mente de los rusos desde cero. Lo único que hicieron fue sustituir al bolshak (el padre de familia) por el Partido Comunista, y al Mir (la comunidad de la aldea) por el Estado Soviético. El sistema colectivista encajó de manera natural por tres razones:
A. El rechazo innato a la propiedad privada y al capitalismo
En las familias nucleares occidentales (como la inglesa), la desigualdad entre individuos o el éxito en solitario se ven como algo normal. En la mentalidad rusa de la familia comunitaria, que un individuo acumulara más riqueza que sus hermanos o vecinos se consideraba una traición inmoral contra el grupo.
Cuando el régimen soviético demonizó a los kulaks (los campesinos prósperos) y colectivizó la tierra en granjas estatales (koljós), la masa social no lo vio como una tiranía económica extraña, sino como la ampliación a escala nacional del principio de igualdad horizontal con el que se habían criado.

Foto. Koljós en la URSS
B. La necesidad de un «Padre» autoritario
La psicología de la familia comunitaria es profundamente autoritaria. Al estar acostumbrados a obedecer ciegamente las órdenes del patriarca de la casa para asegurar la supervivencia de la granja, el pueblo ruso aceptó de forma natural la existencia de un Estado centralizado, todopoderoso y planificador. La figura de un líder supremo fuerte y paternalista (personificada de forma extrema en Stalin) encajaba perfectamente en el hueco psicológico que dejaba el pater familias.
C. El sacrificio del individualismo
Para un inglés, la libertad individual es innegociable porque su familia lo expulsaba a un mundo en que tenía que ser autónomo. Para un ruso criado en un entorno comunitario, la libertad individual se percibía históricamente como aislamiento, egoísmo o desprotección. La idea de sacrificar la libertad personal a cambio de la seguridad del grupo, la igualdad social y la protección estatal era un concepto culturalmente aceptable.
Se produjo una paradoja aparente en la sociedad comunista soviética: ¿cómo es posible que en una estructura familiar tan colectivista, patrilineal y masivamente agrícola la mujer rusa alcanzara un estatus individual y profesional tan elevado, dando pie a logros como el derecho al aborto que se adelantaron al feminismo de Europa occidental? Todd lo explica a través de tres factores antropológicos e históricos:
1. La juventud histórica de la servidumbre y el sistema comununitario
Todd argumenta que la estructura de la familia comunitaria rusa en el campesinado es un fenómeno históricamente reciente, consolidado apenas entre los siglos XVI y XVII a la par del desarrollo de la servidumbre zarista. Al no ser un sistema milenario (como el de los imperios agrícolas de Extremo Oriente o el Mediterráneo antiguo), no tuvo el tiempo suficiente para degradar y triturar por completo el estatuto de la mujer. El residuo de libertad individual preexistente no llegó a ser erradicado del todo. [1, 2]
2. El dinamismo de la exogamia frente a la endogamia
La familia comunitaria rusa es estrictamente exógama, lo que significa que prohíbe el matrimonio entre parientes (como los primos) y obliga a buscar cónyuges fuera del clan. En su antropología, Todd demuestra que las familias comunitarias endogámicas (frecuentes en el mundo árabe o el norte de África) aíslan y asfixian por completo a la mujer dentro del círculo de su propia familia de sangre. En cambio, en el modelo exógamo ruso, el intercambio constante de mujeres entre diferentes aldeas y linajes forzaba una dinámica de negociación y otorgaba a la mujer amplios márgenes de libertad y una personalidad jurídica y social propia. [1, 2, 3, 4]
3. La paradoja de la modernización soviética (Alfabetización masiva)
Cuando el sistema comunista heredó e institucionalizó los valores de la familia comunitaria (la igualdad radical), ejecutó un proceso de modernización acelerado a través de la alfabetización universal e idéntica para hombres y mujeres.
Para Todd, el verdadero motor de la emancipación no es el capitalismo liberal, sino el acceso de las mujeres a la educación superior. Al combinarse la mentalidad igualitaria de la vieja Rusia con la industrialización soviética, el país destruyó las jerarquías de género en el ámbito técnico mucho antes que Occidente. Esto explica un dato demográfico que Todd cita frecuentemente en sus ensayos recientes: Rusia produce hoy un porcentaje de mujeres ingenieras, científicas y médicas que supera por mucho a la media de las sociedades occidentales, manteniendo un alto estatus individual autónomo a pesar de no haber transitado por la vía de la familia nuclear anglosajona.
Los 4 focos de la Historia Europea Contemporánea según su estructura familiar
Con este análisis, el gran mapa de la modernidad según Emmanuel Todd queda completamente dibujado a través de sus estructuras familiares:
- Inglaterra (Familia nuclear absoluta
Libre pero desigual): Dio origen al capitalismo liberal.
- Alemania (Familia troncal
Autoritaria pero desigual): Dio origen al capitalismo de Estado jerárquico.
- Rusia (Familia comunitaria
Autoritaria e igualitaria): Dio origen al comunismo colectivista.
- Francia / Cuenca de París (Familia nuclear igualitaria
Libre e igualitaria): Dio origen a la democracia revolucionaria e igualitaria.
Todd no defiende que las estructuras familiares determinen mecánicamente las actitudes político-económicas. Él utiliza a veces el concepto de coevolución tomado de la teoría evolutiva y aplicado metafóricamente a los procesos sociales. En este sentido, ciertas estructuras familiares facilitan que junto con ellas se desarrollen fácilmente determinadas creencias religiosas y determinados sistemas políticos; pero los tres grupos de variables se afectan unos a los otros a lo largo del tiempo histórico.
En un próximo artículo resumiremos la forma como Todd analiza los cambios políticos que han tenido lugar más recientemente, en la era en que la alfabetización crece, la fe religiosa va desapareciendo y las sociedades pasan a un estado de religiosidad zombi y más tarde a un estado de religiosidad cero.
Referencias
Emmanuel Todd, Lineages of Modernity, Polity Press, 2019

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